Ya viene la cosecha gruesa

   Buenos Aires, 19 marzo (Especial de NA, por Matilde Fierro) — 
La cosecha de granos gruesos ya viene, las tolvas aguardan la 
recolección, los maíces de primera deben perder humedad en las 
plantas para evitar al productor pagar altas sumas por secado 
artificial, y la soja ya casi está a punto. 
   Sin embargo, las últimas lluvias perjudicaron las tareas 
previas al inicio de la cosecha en varios lugares porque los 
caminos estuvieron intransitables y los cultivos sin chances de 
ser cosechados en lo inmediato. 
   Pero el campo vibra con la nueva etapa, por su parte, las 
especialistas de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), Sofía 
Corina y Emilce Terré señalaron que la soja "sufre el 
debilitamiento de la demanda internacional de sus subproductos 
que, junto con la confirmación de una abultada oferta 
sudamericana, se traslada en una marcada presión bajista para su 
precio".
​   Según su análisis, los commodities agrícolas locales (la soja 
no se ha movido de los 3.900 pesos la tonelada) se encuentran, en 
general, sumidos en una tendencia bajista que se sustenta tanto en 
los descensos del mercado externo de referencia (Chicago) como en 
la expectativa de una muy buena afluencia de granos gruesos en 
vísperas del ciclo comercial 2016-2017. 
   "Siguiendo la referencia de la Cámara rosarina maíz, trigo y 
soja han visto sus precios erosionarse un 5%, 13% y 9%, 
respectivamente, durante los últimos 30 días, incluso a pesar de 
la suba del 1% en el valor de la divisa norteamericana, que sin 
embargo no logra recuperarse de los $ 15,5 el dólar", 
manifestaron.  
   Por otro lado, los exportadores privilegian la recepción de 
mercadería ya acondicionada para cargar a bodega inmediatamente. 
   Están frente a compromisos de embarcar, que según la agencia 
marítima NABSA rondan el millón de toneladas para los puertos del 
Gran Rosario en los próximos 15 días, en la avalancha maicera. 
   Mientras que algunos temas lograron poner frenéticos a 
funcionarios y dirigentes de asociaciones afines: la situación de 
SanCor, los arándanos y la vapuleada venta de limones a Estados 
Unidos en tanto, México parece abrir una ventana de ingreso a esta 
producción argentina.  
   Por su parte, SanCor, que ya cerró cuatro plantas se 
comprometió con el Gobierno (Ministerios de Agroindustria, Trabajo 
y Producción) y con el gremio de los trabajadores de la industria 
lechera, Atilra, a concebir un plan de reestructuración serio y a 
largo plazo. 
   Sin embargo esta semana filtró en un matutino porteño que 
piensa despedir mil empleados y reprogramó a sus tamberos 
proveedores de materia prima los pagos de febrero hasta 2018, pero 
abonará en abril próximo la producción de este mes de marzo.
   Respecto del posible despido de mil empleados, el gremio dijo 
a NA que SanCor tiene en condiciones de jubilar a 400 trabajadores 
y que casi el 10% de los 4.000 que posee en forma directa, 
aceptarían un ofrecimiento de retiro voluntario en condiciones 
ventajosas. 
   "Por lo tanto no existe la necesidad de hablar de mil despidos 
ni de cierre de plantas, porque la cooperativa en un momento de 
su historia por una necesidad logística instaló fábricas que en 
la actualidad pueden agruparse", dijeron las fuentes gremiales. 
   El problema, según señala Atilra es la materia prima, porque 
ahora SanCor procesa entre 1,2 y 1,5 millones de litros de leche 
por día (la mitad que hace cuatro meses) cuando deberían ser 6 
millones diarios y el faltante de productos ya se ve en góndolas. 
   La Cooperativa no gestiona pedidos a los supermercados y las 
preferencias de los consumidores emigran a otras marcas: La 
Serenísima para quesos y Tres Niñas para la leche. 
   En tanto, la Comisión de Lechería de Federación Agraria reclamó 
asistencia urgente para salvar a los productores lecheros y 
advirtió que en unos meses el país podría estar importando materia 
prima y los tambos siguen cerrando.    
   A su vez, productores de arándanos reclamaron a diputados 
nacionales que se declare el estado de emergencia en la actividad 
porque entre 2015 y 2016, hubo un incremento en volumen en ventas 
al exterior alrededor del 15 por ciento, pero comercialmente fue 
la peor época de la historia en términos económicos. 
   Respecto del esperado ingreso de los limones frescos a Estados 
Unidos, en unos días se vencen los 60 días que pidió la 
administración de Donald Trump para revisar la normativa de 
exportación. 
   Por ese motivo y ante la ausencia de señales del Gobierno 
norteamericano al respecto, la Agregaduría agrícola en la Embajada 
de la Argentina en Washington y la Cancillería están con manos a 
la obra para incentivar la exportación: Los productores citrícolas 
tucumanos por ahora tienen decepción porque el futuro es incierto.  
 
Primicias Rurales
 

Época de cambios en estimaciones agrícolas

 
 
    Buenos Aires, 12 marzo (Especial de NA, por Matilde Fierro) — 
Mientras perfila la cosecha gruesa, comenzó el reacomodamiento de 
estimaciones agrícolas a medida que se conocen los primeros datos 
de rindes.
   Así, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) subió en 1,5 millón 
de toneladas la producción de cada uno de los dos principales 
cultivos de la Argentina, soja y maíz. 
   La BCR difundió que en esta campaña 2016-2017 la soja a nivel 
país terminaría con 56 millones de toneladas y el maíz llegaría a 
dar 38 millones. 
   En cambio, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, a través del 
Panorama Agrícola Semanal (PAS) decidió mantener la previsión de 
54,8 millones de toneladas de soja.
   También permaneció invariable en sus cálculos, la producción de 
maíz comercial en 37.000.000 de toneladas, un 23% superior a la 
campaña previa ya que el volumen cosechado en el ciclo 2015-2016 
fue de 30 millones de toneladas. 
   Sin embargo la Bolsa porteña descendió las estimaciones de 
girasol en 200 mil toneladas, modificación que se produjo a partir 
de pérdidas en el potencial de rinde en lotes sembrados en el Sur 
de Buenos Aires, que transitaron su desarrollo bajo déficit 
hídrico y fijó la estimación final en 3.300.000 toneladas, un -5,7 
% inferior al último informe PAS.
   Esperan que la cosecha de girasol cobre mayor fluidez durante 
los próximos días, la cual alcanzó el 43 % de la superficie apta a 
nivel nacional.    
   Por su parte, la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de 
la Bolsa rosarina analizó los rindes y el impacto climático. 
   Tras el desasosiego de las fuertes tormentas que malograron 
casi un millón de hectáreas en soja, el verano transcurrió, para 
gran parte de los cultivos, prácticamente sin limitantes hídricas
de consideración, indicaron en GEA. 
   Sostuvieron que además "la tendencia ascendente del rinde puede 
acentuarse cuando tome fuerza la cosecha argentina".
   Aclararon que el calor protagonizó la campaña sobre el final, 
ya en las últimas semanas de febrero y que "la humedad siguió 
siendo suficiente en los suelos, por lo que el cultivo de soja de 
primera siguió formando vainas y llenando sus granos sin 
contratiempos". 
   Para GEA, el rinde nacional de soja promediaría 3.070 kilos por 
hectárea y también el maíz se reafirma con mejoras y así la 
estimación de producción pasa de 36,5 millones de toneladas a 38 
millones. 
    Ocurre que en Córdoba, Santa Fe, Buenos Aires, Entre Ríos y La 
Pampa, quedaron consolidadas las expectativas alcistas de 
rendimiento de maíz. 
   Así en Santa Fe, en el tope de las marcas, superó los 9.500 
kilos por hectárea de promedio de maíz; Buenos Aires y Córdoba 
suben un quintal y medio, a 7.990 kilos la hectárea en el área 
bonaerense y a 8.480 kilos por hectárea en el territorio cordobés.     
   Mientras que otro tema de la semana fue la muestra Expoagro que 
concluyó este sábado, pero antes debió enfrentar la devastación de 
un destructivo temporal en la madrugada del jueves y clausurar ese 
día las actividades para reabrir el viernes con la visita del 
presidente de la Nación, Mauricio Macri. 
   Algunos números del campo surgieron de Expoagro, realizada en 
el km 225 de la ruta nacional 9 en el Departamento bonaerense de 
San Nicolás. 
   Los organizadores subrayaron que en el período desde su 
apertura el martes 7 hasta el jueves fueron comercializados más de 
6500 millones de pesos gracias a la fuerte oferta crediticia de la 
banca pública y privada que participó en la feria y de la exitosa 
Ronda de Negocios Internacional.
   En total, entre la Ronda presencial y la virtual se realizaron 
un total de 500 reuniones de negocios en tres días.
   Julio Piccat, gerente General de Ingersoll, empresa 
especializada en cuchillas y discos de acero para arados, rastras 
y sembradoras de granos de la localidad de Monte Maíz, Córdoba 
dijo que les fue "muy bien con Stenica S.A. de Perú, a la que 
venderíamos discos agrícolas". 
   "El otro acuerdo comercial es con la firma neozelandesa 
Ashburton Trading, una cooperativa de 3.000 productores en su 
mayoría ganaderos, a quienes contactaremos con nuestro 
distribuidor en Australia", confirmó Piccat.
   En tanto, la revista Maquinac sostuvo que el Banco Nación había 
recibido pedidos de crédito por $ 12.000 millones en Expoagro, con 
tasas que parten del 10,5% anual en pesos para la compra de 
maquinaria agrícola. 
   Por su parte, Macri aprovechó el podio ante un público 
ruralista afín al que le pidió "¡no aflojen!" y destacó que la 
Argentina está "creciendo" y arrancó "un camino que no se 
detiene", al defender su gestión y asegurar que se llevan "cinco 
meses consecutivos de crecimiento tras más de cinco años" de 
recesión..  
 
Primicias Rurales
 

La Bioenergía abre un camino estratégico

   Buenos Aires, 5 marzo (Especial de NA, por Matilde Fierro) — 
Una nueva era para la bioenergía, como recurso estratégico en la 
agroindustria y el desarrollo de numerosas localidades del país, 
apareció en el horizonte argentino con el efecto de fortalecer, 
entre otros aspectos, el agregado de valor en origen. 
   Viene encaramada en el impulso que el Gobierno da a las 
energías renovables.
   Emilio López King, director de NextFuel Argentina, responsable 
de los portales de noticias sobre biodiésel y energías renovables, 
dijo a NA que "en cuanto al Programa Renovar" la potencia 
requerida por el oficialismo en la primera convocatoria fue de 
1.000 MW (megavatios), distribuidos por tecnología. 
   Son 600 MW para eólica, 300 MW para solar fotovoltaica, 65 MW 
para biomasa (combustión y gasificación), 15 MW para biogás y 20 
MW para Pequeños Aprovechamientos Hidráulicos (PAH).
   La bioenergía se abre camino trabajosamente, por ahora, en 
situaciones como que los proyectos del primer llamado a licitación 
fueron centrados en energía eólica y solar.
   "En cuanto a Biomasa el gobierno tiene el proyecto PROBIOMASA 
(www.probiomasa.gob.ar) para la promoción de la energía derivada 
de biomasa", indicó el especialista. 
   Es una iniciativa de los Ministerios de Agroindustria y 
de Energía y Minería "con la asistencia técnica y administrativa 
de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y 
la Agricultura (FAO), cuyo objetivo principal es incrementar la 
producción de energía térmica y eléctrica derivada de biomasa a 
nivel local, provincial y nacional para asegurar un creciente 
suministro de energía limpia, confiable y competitiva", explicó. 
   Sostuvo que se intenta "a la vez, abrir nuevas oportunidades 
agroforestales, estimular el desarrollo regional y contribuir a 
mitigar el cambio climático".
  "También existen proyectos privados para generar biogás con 
biomasa, como purines de cerdo, residuos orgánicos, mediante 
biodigestores e iniciativas para obtener energía eléctrica, gas 
o gasoil sintético a partir de RSU (residuos sólidos urbanos), 
cascara de maní, aserrín por citar algunos casos", consignó López 
King a Noticias Argentinas.
   Por otra parte, el gobierno nacional busca normas y consensos 
para la aplicación de un programa que permita aumentar la mezcla 
de gasoil con biodiésel, que hoy es del 10 por ciento para este 
último hasta alcanzar un 20% y para lo cual apunta a fortalecer la 
participación del transporte público.
   Otra opción que interesa es la utilización del biodiésel para 
generación eléctrica, una forma de fortificar la matriz energética 
de la Argentina.
   El Ministerio de Agroindustria de la Nación trabaja en una 
resolución para que los productores agropecuarios puedan hacer uso 
propio de biodiésel mediante un sistema a fasón con las 
industrias. 
   De esta manera cada productor podrá entregar soja propia a una 
empresa y recibir a cambio biodiésel.
   Actualmente la Argentina exporta principalmente biodiésel a 
Estados Unidos y avanzan las gestiones ante la Unión Europea para 
que este mercado vuelva a aceptar el combustible producido en 
nuestro país. 
   Sin embargo, en los últimos días hubo rumores sobre supuestos 
cambios en la política de subsidios al biodiésel que podrían poner 
en peligro las exportaciones desde la Argentina.
   Santa Fe es la provincia con la mayor producción de este 
biocombustible, un 80 por ciento de total de lo que se genera en 
el país.
   Mientras que el Gobierno analiza incrementar el corte 
obligatorio de naftas con bioetanol que hoy es del 12% y llevarlo  
hasta un 15% o 20%, en tanto que por arriba del 27% se 
necesitarían vehículos con motores flex.
   En jurisdicción cordobesa, la bioenergía moviliza una historia 
de innovación: Se trata de la empresa nacional Porta Hermanos que 
desarrolló un modelo de destilería a pequeña escala totalmente 
automatizada –denominado "MiniDest"– para producir bioetanol y 
burlanda (subproducto) desde el maíz. 
   Como dato alentador, Nissan acaba de presentar en Brasil un 
vehículo eléctrico con pila de combustible de bioetanol que le 
otorga una autonomía que sobrepasa los 600 kilómetros. 
   Este es el primer prototipo de vehículo impulsado por pilas de 
combustible de óxido sólido (SOFC, siglas en inglés) que se 
alimenta con energía eléctrica proveniente de bioetanol.
   La industria argentina de biodiesel tiene una capacidad de 
producción de alrededor de 4,6 millones de toneladas anuales; en 
2016, las exportaciones fueron del orden de 790.000 toneladas.
   El año pasado, la producción y consumo interno de bioetanol fue 
del orden de 800.000 m3, con un aporte del 59% de parte de las 
cinco destilerías de maíz y de un 41% de los nueve ingenios 
azucareros. 
   En cuanto al futuro, el crecimiento de la bioenergía trajo 
brotes "verdes" ya que la demanda de técnicos y especialistas está 
en franco crecimiento y las universidades amplían su oferta 
catedrática.
   Esto ocurre al amparo de la promulgación de la Ley de Energías 
Renovables, con el objetivo de que las fuentes energéticas limpias 
pasen del actual 2% al 8% del consumo eléctrico nacional para fin 
de año y llegar al 20% en 2025.  
 
Primicias Rurales
 

La cosecha récord de trigo es presentada como un triunfo macrista

 

   Buenos Aires, 26 febrero (Especial de NA, por Matilde Fierro) –
– El ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile, anunció que la 
Argentina produjo 18,3 millones de toneladas de trigo en esta 
campaña 2016-2017. 
   Buryaile no formó parte de la comitiva presidencial que 
acompañó a Mauricio Macri a España para el relanzamiento de las 
relaciones con ese país europeo, lo cual causó extrañeza en 
algunos sectores. 
   Esta cifra es la más alta de la historia y la perfomance del 
cultivo ocurrió por primera vez en un año sin retenciones ni 
trabas para exportar y es hija íntegramente de la administración 
macrista porque el grano se sembró desde junio de 2016 y fue 
cosechado hasta principios de 2017. 
   La sala de conferencias del Ministerio estaba atestada de 
periodistas y Buryaile abundó en frases sobre la respuesta 
positiva de los productores cuando hay previsibilidad y de la 
confianza que exhibieron al apostar por el trigo. 
   La superficie sembrada de trigo alcanzó las 6.300.000 
hectáreas, un 44 por ciento más que la campaña anterior 2015-2016 
y dijo que las exportaciones del grano aumentaron el año 
pasado el 138 ciento en comparación con 2015. 
   Consideró que ese crecimiento de las ventas al exterior 
representa divisas por más de 1.800 millones de dólares, un 80 por 
ciento más que el período precedente, luego de la apertura de 18 
nuevos mercados para el trigo, entre ellos Egipto, Tailandia e 
Indonesia.
    Buryaile eligió explayarse también en el "estímulo agrícola 
del Plan Belgrano" que alcanza a las provincias de Salta, Jujuy, 
Formosa, Santiago del Estero, Tucumán, Corrientes, Misiones, 
Catamarca, La Rioja y Chaco.
   Es un carro difícil de empujar y el Gobierno le busca la vuelta 
para el desarrollo de esos territorios en el NOA y NEA. 
   Hasta el momento está decidida la devolución del 5% de las 
retenciones a la soja para cada productor, por un valor total de 
mil millones de pesos. 
    Al 80% de los productores (casi 2.400) se les compensará ese 
5% del valor de la tonelada en un depósito en su CBU al total de 
su producción, son los que generan 2.000 toneladas y en promedio, 
1.750 cada uno. 
   Aquellos productores a los que compensarán el total de su 
producción, que son el 80%, recibirán 50 dólares por cada hectárea 
producida.
   En la conferencia de prensa estaba sentado en primera 
fila, Ernesto Ambrosetti, hasta entonces histórico economista jefe 
de la Sociedad Rural, ahora de licencia en la entidad para 
convertirse en el Coordinador de Fondagro. 
   Ambrosetti dialogó con NA y sostuvo que el Fondo son 1.700 
millones de pesos dentro del Plan de Fortalecimiento de las 
economías regionales.
   "Tiene como objetivo mejorar la competitividad de las diversas 
cadenas productivas de las economías regionales llegando a los 
productores que no tienen acceso al crédito, con líneas de 
préstamo otorgadas a través de un fideicomiso del Banco Nación, a 
tasas y período de gracia adecuados a cada cadena productiva", 
explicó a Noticias Argentinas.  
   Entre las economías regionales que van a ser objeto de Fondagro 
se encuentran la producción de olivo, vinos y uva, arándanos, 
peras, manzanas, cítricos y miel, entre otros. 
   "Son créditos muy accesibles y empezarán a partir de abril. 
Estamos trabajando con los distintos integrantes de las cadenas 
productivas para ver las necesidades. La idea es impulsar una 
mayor productividad, las buenas prácticas agrícolas y el arraigo 
de la población, para todo el país", manifestó Ambrosetti, el 
nuevo funcionario del Ministerio de Agroindustria. 
   Por otra parte destacó que hay un plan de reintegro a las 
exportaciones de las economías regionales de 2.900 millones de 
pesos: "mejora el ingreso a los productores al mejorar el ingreso 
a los exportadores que les pagan mejor". 
   Por último está el plan sanitario que son 1.800 pesos para 
aplicar en "las barreras sanitarias que mejoren las condiciones de 
los distintos cultivos". 
   La otra gran medida tiene fecha lejana y es la disminución en 
retenciones de soja de medio punto porcentual mensual desde enero 
de 2018 a diciembre de 2019. 
   ¿Alcanza con estas medidas para reactivar a productores de soja 
y de economías regionales? Ezequiel Tambornini creador del sitio 
Valor Soja tiene una interesante reflexión que parece una 
respuesta adecuada para pensar. 
   "Muchos de los argentinos que hablan maravillas de Australia no 
saben que a comienzos de los años ’80 –acá nomás– esa nación tenía 
una matriz económica similar a la presente actualmente en la 
Argentina. Había inflación, desempleo y desánimo. Tenían la 
autoestima por el piso: incluso el entonces presidente de Singapur 
los había calificado como  pobre basura blanca ", recordó.
   Pero "en marzo de 1983 fue elegido en Australia un nuevo 
gobierno de centroizquierda encabezado por un sindicalista, Bob 
Hawke, quien eliminó gradualmente todas las protecciones que 
impedían la libre importación de muchos bienes (como vehículos, 
vestimenta y calzado) para focalizarse en incrementar las 
exportaciones en las áreas en las cuales los australianos son 
competitivos (como minerales, petróleo, trigo, carnes o vinos)". 
   "El resultado: más de treinta años de desarrollo económico. Los 
australianos son lo que son porque cambiaron. Toda creación se 
origina a partir de la devastación de un orden precedente", afirmó 
Tambornini.  
 
Primicias Rurales
NA

La cosecha de granos gruesos podría enfrentar dificultades climáticas

 

   Buenos Aires, 19 febrero (Especial de NA, por Matilde Fierro) –
– La tan esperada cosecha de granos gruesos, en especial soja y 
maíz con epicentro en el otoño puede enfrentar un escenario de 
lluvias que compliquen las tareas de recolección y provoquen 
pérdidas de rentabilidad en los productores. 
   Esta es la síntesis del diálogo con el especialista en 
agroclimatología Eduardo Sierra, quien recientemente difundió un 
informe estacional del clima para la Bolsa de Cereales de Buenos 
Aires en el que dijo que "La Niña" continúa con su disipación y el 
Océano Atlántico está muy perturbado. 
   Es decir que la cosecha gruesa, que está concentrada en la Zona 
Núcleo, en el 80% de la producción, en un área constituida por el 
centro sur y sur de Santa Fe, el oeste de Entre Ríos, el este de 
Córdoba y el norte de Buenos Aires (con campos más altos) 
probablemente tenga dificultades climáticas en marzo y abril 
cuando arranca la recolección. 
   Ocurre que "el Océano Atlántico viene observando una intensa 
actividad, que es la que controla la marcha del clima sobre la 
mayor parte del área agrícola sudamericana", expresó.
   "Este mecanismo consiste en una puja entre la corriente marina 
cálida del Brasil, que aporta agua cálida desde el Ecuador hacia 
el Sur y la corriente marina fría de Malvinas, que aporta agua 
fría desde el Polo hacia el norte", explicó Sierra a NA.
   La situación implica que la Zona Núcleo está a merced de 
fenómenos causados por esta puja, como una sudestada (viento por 
el eje del río), el ingreso de aire marítimo y la consecuente 
lluvia. 
   Para Sierra el volumen de producción no va a ser afectado, pero 
sí en cambio la rentabilidad del productor que tendrá que 
movilizarse como pueda en caminos anegados y cosechar granos 
húmedos de los que deberá pagar el secado. 
   "De todos modos sólo hablamos de una posibilidad y no de una 
predictibilidad que es saber cuándo y cómo. Es previsible que va a 
seguir habiendo este tipo de lluvia y humedad", sostuvo el 
especialista.  
    Por lo tanto, cuando se producen precipitaciones muy 
concentradas en el tiempo y en el espacio, como suele suceder 
durante las tormentas severas, éstas resultan muy poco 
eficientes y causan problemas contrapuestos.
    Por un lado, los terrenos altos reciben un alivio parcial, ya 
que la mayor parte del agua escurre rápidamente hacia los bajos, 
"no reponiendo totalmente las reservas de los suelos", evaluó.
   Mientras que "por otra parte, el escurrimiento de los terrenos 
altos corre hacia los bajos, donde se acumula, persistiendo 
durante largo tiempo, ya que no pueden desagotarse por 
escurrimiento superficial debido a la escasa pendiente del área y 
deben hacerlo por evaporación y percolación".
   Esto hace que, en el área, co-existan frecuentemente terrenos 
altos con sequía y terrenos bajos anegados.
    Sierra señaló que durante la campaña actual, 2016-2017, la 
influencia de los fenómenos que tienen su epicentro en el Océano 
Pacífico ("El Niño" y "La Niña") fue muy débil.
   Contrariamente, es el Océano Atlántico el que tiene una intensa 
actividad perturbadora. 
   No obstante, la sequía que asoló a parte del sudeste y todo el 
sudoeste de la región pampeana y donde hubo importantes pérdidas 
de girasol, además de soja y maíz, el Panorama Agrícola Semanal 
(PAS) de la Bolsa porteña ratificó sus estimaciones productivas. 
   Afianzó su proyección de producción total en el país de 54.8 
millones de toneladas de soja y más aún no descartó "la 
posibilidad de lograr un volumen aún mayor si las condiciones 
climáticas continúan favoreciendo el crecimiento y desarrollo del 
cultivo".     
   Sin embargo, el pronóstico a corto plazo prevé lluvias de 
variable intensidad en regiones de gran relevancia, que a la fecha 
mantienen una elevada humedad ambiental y en donde nuevas 
precipitaciones podría impactar de forma negativa sobre la actual 
condición sanitaria de los cuadros, precisó el PAS.
   Además mantuvo la proyección de producción de maíz con destino 
grano comercial para la campaña 2016-2017 en 37 millones de 
toneladas, un 23 por ciento superior al ciclo previo ya que el 
volumen cosechado en 2015-2016, con retenciones (ahora 
no) fue de 30 millones de toneladas.   
 
Primicias Rurales
 

Molinos no reconocen la calidad del trigo y pagan el precio de pizarra sin bonificación

 

   Buenos Aires, 12 febrero (Especial de NA, por Matilde Fierro)– 
La venta del trigo por su calidad fracasó como incentivo para los 
productores, en especial los pequeños y medianos, ya que los 
molinos, en su mayoría, se plantaron en el precio de pizarra que 
oscila en los 2.700 pesos la tonelada y no bonificaron. 
   Difícil fue conseguir que pagaran más valor por un trigo de 
calidad en una Argentina donde no hay acopio para segregar el 
cereal. 
   El presidente de la asociación civil Fertilizar, Jorge Bassi, 
había dicho el año pasado: "No podemos hacer trigo de calidad si 
no fertilizamos como corresponde". 
   Así los productores se lanzaron a introducir tecnología y a 
pesar de los eventos climáticos que comenzaron en 2016 con fuertes 
lluvias, se consiguieron algunos trigos de calidad. 
   Por otra parte, las Bolsas de Cereales y de Comercio pusieron a 
las Cámaras Arbitrales a analizar en forma gratuita los datos 
básicos de los trigos de la campaña 2016-2017 para fomentar las 
operaciones. 
   Un productor chico de la zona bonaerense de Pergamino salió a 
vender su trigo entre fines de enero y lo que va de febrero con 
concurrencia a molinos y acopiadores, en un derrotero muy 
frustrante. 
   La calidad de su trigo era bueno: según Agricultores Federados 
Argentinos (AFA), entidad ligada a Federación Agraria Argentina, 
dijo que tenía 10,7 de proteína, peso Hectolítrico de 82,6,  
gluten 24,3 y correcta elasticidad de la masa, es decir p/l de 
0.81. 
   En tanto, la Cámara Arbitral de la Bolsa de Cereales de Buenos 
Aires le había dado 11.3 puntos de proteína, pero debió 
conformarse con los datos más bajos de AFA. 
   Después de ofrecerlo a distintos lugares, llegó a la conclusión 
de que la calidad no se paga y tampoco se bonifica, es imposible 
discutir el precio con los molinos ya que éstos deciden el valor.  
   Según su triste experiencia, una Cámara Arbitral puede decir 
que el trigo analizado tiene una calidad superior, pero sólo 
decide lo que va a pagar, el molino. 
   Finalmente el único "negocio" que consiguió fue enviar su trigo 
a través de AFA a Punta Alvear en el Gran Rosario, a 105 
kilómetros de su campo, con un flete directo que le salió 250 
pesos la tonelada.  
   Esto es lo que pasa cuando hay cinco o seis millones de 
toneladas de trigo argentino de sobreproducción como ocurrió en 
este ciclo y la exportación no se mueve lo suficiente. 
   Para entender: el productor llega con un camión cargado y 
arbitrariamente los molinos dicen "pago tanto, si te gusta bien, 
lo descargo, sino te lo llevás de vuelta con lo que cuesta el 
flete". 
   Por otra parte, el cambio climático determinó que a los 
productores chicos no les conviene guardar en silo-bolsas el trigo 
porque es caro y muy riesgoso ya que en un contexto de altas 
lluvias, el cereal embolsado se puede deteriorar, baja el gluten, 
se humedece, entre otros catastróficos problemas. 
   Los productores reclaman que AFA tenga negocios de alta calidad 
de trigo y acopie por calidad, pero a los Agricultores Federados 
no parece interesarle bonificar y en cambio hace su propio 
negocio. 
   AFA, luego de 12 años de gobierno Kirchnerista, en los que fue 
beneficiado junto con los molineros, no ha producido cambios que 
beneficien al productor chico: los más grandes tienen más fuerza 
de negociación. 
   En el caso de la multinacional Cargill, ofrece el programa del 
trigo "Proteo", calidad panadera, clase 1, por el que entrega la 
semilla al productor y bonifica esa producción a 20 dólares más 
que el precio de mercado por tonelada. 
   La realidad es que producir trigo lejos de los puertos es 
prácticamente inviable y cuando el Gobierno quiera realmente que 
el productor genere calidad, deberá tener resueltos varios puntos: 
caminos, acopios para segregar, arreglar que los molinos no tengan 
como rehenes a los agricultores y efectuar más negocios para 
exportar trigo de calidad. 
   El jefe de Gabinete del Ministerio de Agroindustria, 
Guillermo Bernaudo, reconoció el año pasado en un auditorio de la 
Universidad de Belgrano, que todavía no está lista en el país la 
infraestructura para dividir, acopiar y vender por calidad y que 
el productor, sobre todo, debía encontrar una solución para esto.  
 
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