Buenos Aires, 9 noviembre (PR/21) — El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) prorrogó el 5 de noviembre, hasta el 31 de agosto de 2023 la autorización de uso de principios activos para el control de las plagas langosta sudamericana (Schistocerca cancellata), tucura quebrachera (Tropidacris collaris) y tucura sapo (Bufonacris claraziana).
La medida está contemplada en la Resolución 556/2021, publicada hoy en el Boletín Oficial, con la firma del presidente del organismo, Carlos Paz.
Se trata de los principios activos Cipermetrina, Deltametrina, Lambdacialotrina y Diflubenzuron, en los términos establecidos por las resoluciones Senasa números 864 del 29 de diciembre de 2017, 956 del 12 de diciembre de 2018 y 1033 del 16 de diciembre de 2019.
Asimismo, se autoriza el uso de productos formulados a base de Fipronil como Suspensión Concentrada (SC) y Gránulos Dispersables (WG) hasta el plazo establecido por la Resolución Senasa N° 425 del 13 de agosto de 2021, para los cultivos que cuenten con el uso aprobado, respetando las dosis y periodos de carencia establecidos.
Por otra parte, la norma autoriza, en forma provisoria y de manera excepcional el uso del principio activo Dimetoato para su aplicación únicamente como cebo tucuricida para el control de la plaga tucura sapo en todo el Territorio Nacional, hasta el 31 de agosto de 2023.
Sobre langostas y tucuras
Las langostas y tucuras son insectos polífagos que pueden afectar a la actividad agrícola en forma directa y a la actividad ganadera, de forma indirecta, alimentándose de los recursos forrajeros y producir daños, también, en la vegetación nativa.
Por ello, el Programa Nacional de Langostas y Tucuras del Senasa define la estrategia y los lineamientos para el manejo de estas plagas, que incluye una vigilancia permanente y control temprano de la plaga durante todo el año en gran parte del país.
En los últimos años se declaró un alerta fitosanitaria por tucura quebrachera y emergencias por tucura sapo y langosta sudamericana. Así es que, para poder implementar controles fitosanitarios y contener la situación, se requiere el uso de productos autorizados.
Quienes deseen mayor información, pueden enviar un correo electrónico a acridios@senasa.gob.ar
Buenos Aires, 4 noviembre (PR/21) — El estudio del informe Amplificagro de septiembre último marca pesimismo en el campo con que la llegada de Julián Domínguez al Ministerio de Agricultura cambie la relación con el Gobierno y modifique las políticas hacia el sector mientras que el resultado electoral despertó entre los productores esperanza, alegría y alivio.
A poco menos de un mes del resultado electoral, consultado el sector sobre qué sentimiento produjo el resultado de las PASO, el 43,1% señaló que el mismo produjo esperanza, mientras que un 13,6% mención Alegría y un 10,6% sostuvo que el resultado produjo Alivio.
EL SECTOR EVALÚA NEGATIVAMENTE LOS CAMBIOS DE GABINETE. En relación a los cambios de Gabinete, el 85% de los consultados los evalúo como Malos o Muy Malos. Solo el 6% los evaluó positivamente.
EL SECTOR EVALÚA MAYORITARIAMENTE COMO NEGATIVA LA LLEGADA DE JULIÁN DOMÍNGUEZ AL GABINETE.
El 53,9% de los consultados evaluó como Mala o Muy Mala la designación de Julián Domínguez como Ministro de Agricultura, mientras que un 29,2% la calificó como regular.
EL SECTOR CREE QUE LA LLEGADA DE DOMÍNGUEZ NO CAMBIARÁ LA RELACIÓN DEL GOBIERNO CON EL SECTOR. Por otro lado, un 61,6% consideró que la designación de Domínguez no alterará, ni positiva ni negativamente la relación del Gobierno con el Sector. El 18,5% cree que la relación empeorará, mientras que un 17,2% considera que la relación mejorará con el nuevo Ministro.
Por otra parte, en relación al impacto que pudiera producir la designación de Julián Domínguez como Ministro de Agricultura, la mayoría (el 54,2%) Señaló que esa designación no producirá ningún impacto. Un 18,8% consideró que el impacto será positivo mientras que un 24,8% consideró que el impacto será negativo.
SÓLO EL 10,1% MANIFESTÓ TENER UNA IMAGEN POSITIVA DE DOMÍNGUEZ, EL 55% LO EVALUÓ NEGATIVAMENTE.
Consultados sobre la imagen que tienen del recientemente designado Ministro de Agricultura, solo el 10,1% manifestó tener una imagen positiva (Muy Buena o Buena), mientras que el 55% manifestó una imagen Mala o Muy Mala del flamante Ministro. El 31,8% manifestó una imagen Ni Buena Ni mala.
EL 64% EVALUÓ COMO MALA O MUY MALA LA GESTIÓN DE DOMÍNGUEZ AL FRENTE DEL MINISTERIO DE AGRICULTURA DURANTE LA PRESIDENCIA DE CRISTINA KIRCHNER. En relación a la gestión de Domínguez en el
Ministerio de Agricultura, el 64% la evaluó como Mala o Muy Mala, mientras que solo el 7,4% la evaluó como positiva.. Un 24,3% la evaluó como Regular.
ALTA PREDISPOSICIÓN A CONTINUAR CON MEDIDAS DE FUERZA SI EL GOBIERNO NO CORRIJE LA POLÍTICA
AGROPECUARIA. Frente al supuesto de que el Gobierno no modifique su política agropecuaria, la mayoría de los consultados (el 71,4%) se manifestó de acuerdo en continuar adoptando medidas de fuerza (paros y movilizaciones) para forzar la corrección buscada.
SÓLO EL 34,6% CONSIDERÓ QUE EL GOBIERNO PODÍA TERMINAR CON LAS RESTRICCIONES A LA EXPORTACIÓN
DE CARNE LUEGO DEL RESULTADO DE LAS PASO. En términos de probabilidad de que el Gobierno termine con las
restricciones a la exportación de carne luego de la derrota electoral, el 34,6% consideró que era Muy o algo probable que ello ocurra. El 64,6% se mostró pesimista respecto de esa probabilidad.
Buenos Aires, 3 noviembre (PR/21)– También conocido como el virus de la rinoneumonitis equina, el Herpesvirus equino 1 fue detectado recientemente por la técnica de PCR por el laboratorio del INTA, a partir de un brote de la enfermedad detectado por el SENASA en dos equinos hembras con presencia de sintomatología nerviosa en la localidad bonaerense de Pilar.
Si bien se trata de un virus que está desde hace años presente en el país, en este caso “lo importante es la presentación del cuadro neurológico asociado a la infección con EHV-1 y la confirmación del diagnóstico de EHV-1 a partir del mismo, dado que en Argentina nunca se había podido aislar el virus a partir de un animal neurológico”, destacó Aldana Vissani, investigadora y responsable del laboratorio del dedicado a la investigación y diagnóstico especializado de enfermedades virales de los equinos.
El aporte del INTA “consistió en el diagnóstico de la enfermedad en animales que habían ingresado al Hospital Veterinario de San Isidro –provincia de Buenos Aires- con un cuadro de enfermedad neurológica (ataxia e incoordinación)”, destacó Vissani.
“A través del contacto con el veterinario responsable del establecimiento de origen de esos animales se tomaron muestras en animales convivientes con los inicialmente diagnosticados”, explicó.
En el caso del brote actual en Argentina y de acuerdo a lo comunicado pro el SENASA, hasta la fecha murieron dos caballos de polo de alto valor económico y alta performance.
Aldana Vissani, investigadora y responsable del laboratorio del dedicado a la investigación y diagnóstico especializado de enfermedades virales de los equinos.
En los últimos 10 años, la Mieloencefalopatía por Herpesvirus (EHM) ha sido considerada una enfermedad emergente en los equinos, debido al incremento en los casos de manifestación clínica en el mundo y a sus consecuencias sobre la industria equina mundial.
Su importancia radica en las perdidas económicas que produce por sus efectos clínicos directos como abortos, enfermedad neurológica pudiendo llegar a la muerte del animal. En un brote producido recientemente en Europa –entre febrero y marzo de este año- murieron 18 caballos de alta competencia y alto valor económico como consecuencia de esta infección, viéndose afectados un total de 800 caballos algunos de los cuales quedaron con secuelas neurológicas irremediables.
El Alfaherpesvirus equino 1 (EHV-1) es un patógeno altamente distribuido en las poblaciones equinas a nivel mundial y se caracteriza por producir enfermedad respiratoria leve, abortos, mortalidad perinatal y mieloencefalopatía. Una de sus características es el estado de latencia, por lo cual los potrillos adquieren la infección por vía aerógena a partir de sus madres durante el primer año de vida.
A partir de infectarse, el virus permanece en el organismo en forma latente de por vida y, periódicamente, ante situaciones de estrés estos animales –infectados- presentan episodios de reactivación con un nuevo ciclo de replicación viral en el epitelio respiratorio, diseminándose a todo el organismo, alcanzando el útero y el sistema nervioso central.
En cuanto al tratamiento, es sintomático ya que se busca reducir la inflamación del sistema nervioso central. Y si bien se han llevado adelante muchos estudios evaluando distintos tratamientos antivirales contra la mieloencefalopatía producida por EHV-1, a la fecha no se ha determinado ningún tratamiento que sea efectivo en la resolución del cuadro clínico.
La vacunación es la principal medida de prevención contra el EHV-1. Debe incluirse en un plan sanitario racional debido a que el virus es endémico y la permanente existencia de anticuerpos neutralizantes (generados por vacunación o infección previa) en el torrente sanguíneo dificultan la viremia y la eliminación de virus en el ambiente, contribuyendo a disminuir las consecuencias de esta enfermedad.
El EHV-1 ha sido aislado en distintas oportunidades en el país, principalmente de abortos equinos, por el grupo de trabajo del Instituto de Virología en el marco de los trabajos incluidos en el proyecto conocido como Convenio INTA HARAS. De este modo, cientos de cepas aisladas en Argentina han sido caracterizadas para distinguir entre cepas neuropatogénicas y no neuropatogénicas. Ambas se encuentran presentes en el país desde el año 1996.
“Además de mantener la población caballar inmunizada es importante evitar manejos estresantes”, indicó Vissani, tras referirse a viajes prolongados en malas condiciones, exceso de entrenamiento, presencia de insectos picadores, ambientes poco ventilados y sucios, mala alimentación, entre otros.
El servicio brindado por el INTA cuenta con las capacidades para dar respuestas al sector agropecuario en investigación y diagnóstico de enfermedades virales en equinos entre las que se encuentran: Arteritis viral equina, Anemia Infecciosa equina, Herpesvirus equino, Influenza equina, Rotavirus equino, Virus del oeste del Nilo, Virus de encefalitis equinas del este y oeste, Exantema coital equino.
Es una máquina de labranza vertical que permite descompactar capas profundas (25 a 45 cm) en lotes que acumulan años de siembra directa.
Descompacta sin alterar las capas horizontales del suelo, manteniendo la cobertura superficial.
También permite mejorar campos con pasturas y suelos que han soportado procesos de degradación.
Beneficios
A través de la descompactación, el paratill TDA proporciona mayor enraizamiento por incremento de la capilaridad del suelo.
Además, un mayor enraizamiento provoca un mejor aprovechamiento de nutrientes.
También se produce una mayor acumulación de agua en el suelo, dada por la permeabilidad generada en la ruptura vertical de su estructura.
El agua percola y así se evita que corra sobre la superficie o las capas compactadas, dando mayor resistencia al cultivo ante sequías
Asimismo, se mantiene la cobertura generada por el rastrojo de la cosecha anterior
Tecnología
El subsolador paratill TDA opera con timones alabeados que posibilitan una ruptura subsuperficial en un lugar diferente al de la penetración del timón, evitando así dar vuelta el suelo.
El sistema de zafe es a fusible para que, ante obstáculos durante el trabajo, el equipo rompa un tornillo, evitando daños en la estructura central y el timón subsolador.
El chasis está construido con dobles perfiles UPN 140 enfrentados, formado tubo, logrando una estructura de prolongada vida útil.
Los rolos sellan los surcos generados por los timones, desterronan y dan buena terminación al trabajo.
Los rolos traseros cuentan con resortes que generan presión, dando mejor terminación de la superficie.
Rosario,2 noviembre 2021 (PR/21) — El nuevo índice de septiembre de 2021 del Ag Barometer Austral, elaborado por el Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, marca un leve aumento en la confianza de los productores agropecuarios de 79 puntos frente a los 69 del mes de julio 2021, es decir, un aumento del 14 %. Sin embargo, lo valores aún se mantienen por debajo del índice 100, lo que indica que nivel de confianza aún es bajo.
El cambio positivo en los Índices de Confianza es «diametralmente opuesto» al que se dio luego de las PASO de agosto 2019, cuando comenzó un proceso de baja del Índice que nunca consiguió recuperar los niveles de julio 2019. Los académicos de la Austral opinan que el resultado del 12 de septiembre pasado «puede que haya arrojado una pequeña luz de esperanza en relación a un cambio en las políticas dirigidas al sector, que habían comenzado a ser negativas en el mes de mayo con la supensión de las exportaciones de carnes y a las amenazas de restricciones a las exportaciones de maíz».
Respecto a los cambios que podrían producirse después de las elecciones generales del próximo 14 de noviembre, los datos arrojan que el 36% de los productores estima que pueden ser favorables en las políticas dirigidas al sector, contra un 32% cree que no habrá cambios en la políticas y un 27% que es más pesimista y piensa que las politicas serán aún más intervencionistas. Estos últimos, «esperan consecuencias negativas para la toma de decisiones e inversiones que apunten al crecimiento y aumento de productividad del sector más competitivo de la economia argentina», detalla el informe.
«Los resultados de las elecciones generales serán clave para responder a esta incógnita y construir los escenarios probables para el sector hasta el año 2023», analizan los expertos del Centro de Agronegocios y Alimentos.
Signos positivos y negativos
El Índice de Condiciones Presentes, que incluye la situación financiera actual comparada con un año atrás y la oportunidad para realizar inversiones en activos fijos, también alcanza los 79 puntos. Esto implica una leve mejora, del 6,7% frente a la edición previa, y también una mejora similar en términos interanuales.
Al mismo tiempo, el Índice de Expectativas Futuras, construido en base a las percepciones acerca del futuro de la explotación agropecuaria y del sector agropecuario en general en horizontes de tiempo de 1 y 5 años, es el que arroja los mejores resultados: Aumentó un 19,5% en relación a la medición anterior y un 21% interanual.
«La mejora de confianza se da, principalmente, en las expectativas para la economía agropecuaria en general para los próximos 5 años (121 vs 83), ya que las expectativas para los próximos 12 meses continúan siendo muy negativas», explican.
El 46% de los productores planea realizar inversiones en activos fijos en los próximos 5 años. Es decir, se mantiene la tendencia evidenciada luego de la campaña 2020/21 que registró importantes inversiones en maquinarias, que fue posible gracias a los excedentes financieros resultantes de altos precios internacionales/locales y rendimientos, en general, razonables.
Sobre la situación financiera de los productores, los números fueron de 61 vs 68, y en el caso de las perspectivas del sector, se vio un 73% de expectativas negativas. Nuevamente, los especialistas de la Austral sostienen que las elecciones tendrán un impacto decisivo en las expectativas futuras «ya que se llega con niveles inflacionarios muy preocupantes y no resueltos, atraso y brecha cambiaria, altos niveles de pobreza y negociaciones no resueltas con el FMI».
Por otro lado, a pesar de las restricciones a las exportaciones de carne vacuna, el sector ha tenido un muy buen desempeño en el mes de septiembre, tanto en volúmenes exportados como en precios de exportación. «La flexibilización en las restricciones es un signo positivo, aunque con manifestaciones contradictorias de algunos funcionarios y la amenaza de restringir cuantitativamente las exportaciones de maíz», sostiene el Ag Barometer.
El Centro de Agronegocios y Alimentos de la Facultad de Ciencias Empresariales de la Universidad Austral es una entidad especializada y de alto nivel académico cuya misión es impulsar, desde Rosario, el fortalecimiento de las cadenas de valor agroalimentarias e instituciones relacionadas, como un motor de desarrollo humano, económico y social de largo plazo para la Argentina, a través de la formación y de la investigación aplicada. Para alcanzar este fin, el CEAg desarrolla cuatro ejes de acción: – Una Maestría en Agronegocios. – Programas de formación ejecutiva, seminarios y cursos relativos a las temáticas de agronegocios de mayor relevancia. – Un Área de Estudios en Agronegocios y Alimentos que impulsa proyectos de investigación aplicada y genera un espacio de reflexión y análisis sobre los principales desafíos a los que se enfrentan los agronegocios. – Actividades de extensión, para el desarrollo directivo de las PyME de los sectores agroindustriales. Más información, click aquí
Sobre la Universidad Austral: Con sede en la Ciudad de Buenos Aires, Pilar y Rosario, es una institución de educación superior creada por la Asociación Civil de Estudios Superiores -ACES-, entidad civil sin fines de lucro, con personería jurídica e inscripta en el Registro Nacional de Entidades de Bien Público. La Universidad Austral promueve la investigación, imparte enseñanza de grado y postgrado, realiza programas de extensión, y brinda atención sanitaria desde su Hospital Universitario. Está constituida por las Facultades de Ciencias Biomédicas; Ciencias Empresariales; Comunicación; Derecho; Ingeniería; Hospital Universitario Austral; Parque Austral; IAE Business School; Escuela de Educación; Escuela de Política, Gobierno y Relaciones Internacionales; Instituto de Ciencias para la Familia; Instituto de Filosofía.
Buenos Aires, 2 noviembre (PR/21) — A partir de información satelital acumulada desde hace 20 años, el INTA desarrolló una serie de mapas que resume la cantidad, ubicación y frecuencia de los focos de calor. Esto permite anticipar a corto plazo la presencia de un potencial evento de incendio. Se trata de una herramienta para la toma de decisiones, de fácil interpretación y fundamental en un contexto de cambio climático y una marcada presencia de déficit hídrico en gran parte del territorio nacional.
Frente a un contexto de cambio climático y una marcada presencia de déficit hídrico en gran parte del territorio nacional, contar con información específica sobre el comportamiento de los incendios, su ubicación, frecuencia y su relación con su historicidad resulta clave para la toma de decisiones. En esta línea, un equipo de investigación del INTA desarrolló una serie de mapas en los que se puede visualizar, por departamento y por provincia, la frecuencia de focos de calor y compararlos con parámetros estadísticos, a partir de información satelital acumulada desde hace 20 años.
En esta línea, María de los Ángeles Fischer, investigadora del Instituto de Clima y Agua del INTA Castelar, especificó que “existen numerosos sensores capaces de detectar los focos de calor que son anomalías de temperatura registradas en la superficie terrestre. De esta forma, se puede ubicar con coordenadas geográficas en el corto plazo la presencia de un potencial evento de incendio”.
Así, el sitio SEPA (Herramientas satelitales para el seguimiento de la producción agropecuaria) del Instituto de Clima y Agua del INTA pone a disposición del sector agropecuario una serie de productos de focos de calor detectados con el sensor MODIS a bordo de los satélites AQUA y TERRA, de 1 km2 de resolución espacial. Y, a partir de ellos, se pueden realizar productos que resumen y analizan la frecuencia espacial y temporal de los focos en la Argentina.
“Estos nuevos productos resumen toda la información en parámetros como la cantidad acumulada de focos detectados por mes y por año, por provincia y por departamento en mapas de fácil interpretación”, explicó Fischer. Y no dudó en asegurar que se trata de una herramienta “muy útil para los tomadores de decisiones ya que permiten redirigir recursos hacia departamentos o provincias muy afectadas por esta clase de eventos, y poder prevenir situaciones adversas a futuro”.
Los focos de calor que son anomalías de temperatura registradas en la superficie terrestre.
A su vez, la especialista del INTA se refirió a la historicidad de la herramienta: “Hemos calculado variables como el promedio, máximo y mínimo histórico a lo largo de una serie de 20 años de información que nos permiten tener una referencia para evaluar la situación actual”.
De acuerdo con Fischer, “al calcular parámetros estadísticos como el promedio, máximo y mínimo a lo largo de una serie histórica, podemos relativizar la situación transcurrida en un mes, por ejemplo, versus el promedio de focos detectados para ese mes en los últimos 20 años de información”. Ese producto es que suelen denominar como “anomalías”.
Actualmente las anomalías se calculan por mes y por año para las provincias argentinas y para los departamentos de cada una de ellas. A su vez, “consideramos útil ofrecer complementariamente los mapas de focos acumulados en estos períodos y para estas escalas ya que suele ser una información muy solicitada por los usuarios finales”, destacó la investigadora.
En cuanto a los registros de septiembre, Fischer señaló: “Los departamentos con más focos de calor acumulados fueron Patiño en Formosa (722 focos), seguido por 9 de Julio y Vera en Santa Fe (434 y 371 focos respectivamente), Almirante Brown en Chaco (303 focos), y Moreno en Santiago del Estero (263 focos)”.
Y, si bien todos los puntos registraron más de 200 focos de calor detectados en un mes, estas cifras son similares al promedio histórico o están por debajo del mismo. “Es decir, si bien el número de focos de calor es alto, este nivel de detecciones suele ocurrir en septiembre de todos los años analizados”, explicó la investigadora.
Por el contrario, departamentos como Florentino Ameghino o Coronel Suarez en Buenos Aires, o bien 25 de Mayo en San Juan, o Picun Leufu en Neuquén acumularon pocos focos de calor (menos de 20), pero la cantidad registrada fue superior al máximo histórico registrado en cada uno de ellos para septiembre considerando la serie histórica 2001-2020.
Estiman meses de calor y escasas lluvias
De acuerdo con las estimaciones del Centro de Investigaciones de Recursos Naturales (CIRN) del INTA Castelar, el ciclo de condición seca se ampliará hasta marzo con menores precipitaciones que lo esperado para esta época del año. Este pronóstico se enmarca en un escenario de escasez hídrica y elevadas temperaturas, en algunos casos con récords, que se registra en gran parte del territorio nacional.
“Estamos frente a la presencia de un segundo año consecutivo con un fenómeno climático La Niña”, confirmó Pablo Mercuri –director del CIRN del INTA Castelar– quien, además, detalló que “históricamente suelen presentarse de forma moderada, con una menor intensidad y finalizan antes, lo que posibilita una mejora en el régimen de precipitaciones, más generalizadas, para fines de enero y durante febrero”.
Y, en un contexto de toma de decisiones para la siembra de la gruesa, Mercuri subrayó: “Cuando hay mucha incertidumbre en el clima y vienen perspectivas deficitarias resulta clave saber la cantidad de agua disponible en el suelo y el pronóstico a corto plazo”.
Asimismo, indicó: “Estamos viendo un cambio en las condiciones del clima y podemos estimar una ampliación de este ciclo de condición seca”, subrayó el especialista. De todos modos, reconoció que esta condición de déficit será “muy variable por zonas” porque, por lo general, las precipitaciones en años Niña son aisladas y muy dispares entre localidades.
Con respecto a los últimos registros de picos de temperatura, el especialista reconoció que “incrementan la evapotranspiración y la pérdida de agua, especialmente, en la capa arable, en el horizonte superficial”. En esta misma línea, explicó que “vino un frente que atravesó nuestra región que dejó precipitaciones”. Fueron más intensas en el oeste de la región Pampeana, en NOA y Cuyo y mermaron hacia el este como la zona núcleo, Entre Ríos y norte de Buenos Aires.
Por último, aseguró que “desde 2003, se observa que las primaveras son deficitarias y se demora la salida del invierno”. De allí, esa percepción generalizada de que estamos siempre esperando las lluvias, al inicio de la primavera para poder recuperar el agua almacenada en el suelo.