Habilitación de un establecimiento pesquero para exportar a la Unión Europea

Habilitación de un establecimiento pesquero para exportar a la Unión Europea

General Roca, 21 marzo (PR/22) —  El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) habilitó ayer el destino de exportación Unión Europea para un establecimiento oficial de la provincia de Río Negro dedicado a los productos de la pesca.

La habilitación se concretó luego de que el coordinador de Pesca de la Dirección de Inocuidad y Calidad en Productos de Origen Animal del Senasa, Fabián Ballesteros, realizara la correspondiente evaluación diagnóstica en el establecimiento oficial N° 2846, ubicado en la localidad de San Antonio Oeste.

En ese sentido, se recorrieron las instalaciones, se evaluaron la operatividad, las condiciones higiénico-sanitarias y la documentación del establecimiento verificando el cumplimiento de la legislación nacional y del destino solicitado.

De acuerdo a lo indicado por el coordinador de Inocuidad y Calidad Agroalimentaria del Centro Regional Patagonia Norte del Senasa, Ariel Martín “a partir de ahora este establecimiento pasa a ser el tercero en la provincia de Río Negro que puede comercializar productos de la pesca en el mercado de la Unión Europea”.

Al respecto, Martín expresó que “para la región, es muy importante la apertura del destino porque permite al establecimiento, y a la provincia en su conjunto, mayores opciones de comercialización de los productos de la pesca cuyos beneficios se traducen en inversiones que apuntarán a mejorar la calidad y la inocuidad de los procesos”.

Por otro lado, Ballesteros aprovechó su estadía en la región para visitar el Instituto de Biología Marina y Pesquera, donde se reunió con los responsables del Programa de Monitoreo de Calidad Ambiental de las Zonas de producción de moluscos bivalvos de la Provincia de Río Negro y con el director de Pesca de la Provincia, Gastón Macei.

Allí analizaron aspectos vinculados a la continuidad del programa, sus líneas de trabajo y objetivos para el año 2022. Esta visita se desarrolló en el marco de las acciones que lleva a cabo el Senasa destinadas al control de la inocuidad de los productos de la pesca en la zona de mayor producción de la región Patagonia Norte.

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Fuente: Senasa

Cayeron un 1,5% las capturas pesqueras

Cayeron un 1,5% las capturas pesqueras

Buenos Aires, 17 enero (PR/22) — Cayeron un 1,5% las capturas pesqueras. Tanto la captura de peces (-2,3%) como la de moluscos (-22,1%) fueron las que propiciaron el descenso en la producción en el acumulado a noviembre de 2021, mientras que la captura de crustáceos volvió a crecer tras dos años. Este es el informe de IES, Investigaciones Económicas Sectoriales:

  • Entre enero y noviembre, las capturas pesqueras alcanzaron un total de 722 miles de toneladas, con un descenso del 1,5% acumulado anual.
  • Las ventas al mercado interno mostraron una caída del 7,4% respecto a lo sucedido en los primeros once meses del 2020.
  • Por su parte, el consumo por habitante de pescado ha mostrado una importante contracción al alcanzar los 7,2 kilos por habitante en el acumulado a noviembre, con una merma del 8,4% respeto a lo observado en igual período de 2020.
  • Medidas en moneda dura, las ventas externas alcanzaron los USD 1781 millones, lo que implicó una recuperación del 16,2% respecto a los USD 1533 millones que se habían exportado en igual período de 2020.
  • Medidas en cantidades, marcaron un incremento del 4,4% al observar un total de 468,7miles de toneladas, frente a las 449,1 miles de toneladas de igual período de 2020.
  • Para Alejandro Ovando, Director de IES Consultores “las perspectivas sobre la captura de peces y crustácesos son positivas, mientras que preocupa la escacez de moluscos y el ejercicio de la pesca ilegal».

 

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Fuente:IES Consultores

La Argentina coopera con Chile para la exportación de productos de la pesca a Estados Unidos

La Argentina coopera con Chile para la exportación de productos de la pesca a Estados Unidos

Comodoro Rivadavia (Chubut), 27 diciembre (PR/21) – En el marco de un trabajo coordinado de cooperación internacional entre el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) y el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) y las aduanas de Argentina y Chile, se realizó el primer traslado vía aérea de 10 toneladas de salmón congelado de un establecimiento pesquero chileno desde El Calafate, provincia de Santa Cruz, hacia el Aeropuerto Internacional de Ezeiza para luego partir de allí a su destino final, el aeropuerto de Miami, en Estados Unidos.

La mercadería, ingresada a nuestro país vía terrestre desde Puerto Natales por el Paso de Integración Austral, contó con la fiscalización de personal del área de Inocuidad y Calidad Agroalimentaria del Centro Regional Patagonia Sur del Senasa, que incluyó la verificación documental, integridad de los precintos, inspección durante el transbordo de mercadería.

El coordinador de Inocuidad y Calidad Agroalimentaria del Centro Regional Patagonia Sur, Eduardo Clapera destacó que esta operatoria a través de la ruta aérea directa entre los aeropuertos Calafate y Ezeiza, se constituye como una alternativa para simplificar y facilitar el comercio internacional de mercadería proveniente de Chile, generando así una mayor integración regional entre los países vecinos.

Con la apertura de esta línea logística de transporte internacional de productos de la pesca, el Senasa incrementa sus acciones en el control de la mercadería procedente de Chile en el Aeropuerto Internacional de Calafate.

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Fuente: Senasa

Pesca ilegal, economía y política

Pesca ilegal, economía y política

Por César Augusto Lerena para El Economista.
Buenos Aires, 16 diciembre (PR/21)  — Como todos los años la flota china, española, coreana y taiwanés ha vuelto al Atlántico Sur a llevarse en alta mar los recursos pesqueros migratorios originarios de la Zona Económica Exclusiva Argentina (ZEEA). Si bien parece el problema principal que ocurre en el Atlántico, no lo es. Hay varios problemas significativos que están interrelacionados. El primero, que da lugar a los restantes, es la ocupación británica de 1.639.900 km2 de territorio marítimo argentino y, con motivo de ello (fuera de las connotaciones soberanas), la extracción anual de 250.000 toneladas de recursos pesqueros argentinos por parte de buques extranjeros licenciados ilegalmente por Gran Bretaña, contrario a lo establecido en la Res. 31/49 de las Naciones Unidas. Ello, provoca varios efectos: la internacionalización del Atlántico; el desequilibrio del ecosistema; la quita de recursos pesqueros y económicos a un país emergente como la Argentina y la competencia desleal en el mercado internacional, en especial en la comercialización española en la Unión Europea.
La presencia británica en el Atlántico Sudoccidental, al margen de quebrantar la Zona de Paz y Cooperación de los países africanos occidentales y americanos orientales que lindan con éste, es el principal motivo de interés creciente de la pesca extranjera sin control en sus aguas, por motivos económicos y geopolíticos, en especial, cuando se trata de las flotas chinas y rusas.
El segundo, es la internacionalización del Atlántico y la extracción de recursos en forma ilegal. Entre 300 y 350 buques extranjeros extraen ilegalmente unas 750.000 toneladas de recursos pesqueros, en su gran mayoría, originarios de la ZEEA. Y, si bien, por la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR), esta pesca es libre para los Estados de Bandera, debe considerarse ilegal, porque se realiza sin control de ninguna naturaleza, tanto en los aspectos relativos a la sostenibilidad, como los biológicos, operativos, extractivos o de comercialización y, sin una clara determinación de origen y trazabilidad. En este sentido, el destino de las materias primas son los países de los buques pesqueros o a Unión Europea, previo blanqueo del origen a través de puertos, como es el caso de Montevideo.
Por cierto, no es de esperar que esta situación se modifique a corto plazo si se siguen utilizando las ineficaces herramientas actuales, ya que los países que pescan a distancia (China, la Unión Europea, en especial España, Korea, Taiwán, etc.) no reducirán esta pesca cuando la están subsidiando.
Es obvio que esta pesca en alta mar, sin acuerdo con los países ribereños, genere un desequilibrio en el ecosistema del Atlántico Sudoccidental afectando gravemente la sostenibilidad de los recursos, por cuanto, mientras la Argentina determina anualmente las “Capturas Máximas Sostenibles”; establece cuotas de captura en base a ellas y efectúa un control de la flota nacional en la ZEEA, no ocurre lo mismo en alta mar donde, como dije, la flota extranjera pescan en forma creciente sin prácticas sostenibles. Incluso eventuales disminución de barcos no reducirán el esfuerzo, porque se incorporan buques más eficientes en las capturas.
En tercer lugar, los objetivos previstos en la CONVEMAR respecto a la sostenibilidad de los recursos pesqueros no se compadecen con las reglas que se establecen en ella y, entiendo, como muy favorables a los Estados de Bandera las regulaciones que contiene, que dan lugar, al poco interés de estos de regular con los Estados ribereños las capturas en alta mar. Ya me he referido que mientras Argentina tiene importantes obligaciones respecto a la conservación de sus recursos en la ZEEA, los Estados que pescan en alta mar lo hacen en forma libre y sin control externo. Ello sólo, es una insensatez biológica sin rigor científico alguno.
En cuarto lugar, la pesca en alta mar sin acuerdo con los países ribereños provoca una distorsión en los mercados, ya que la extracción de los recursos pesqueros de los citados buques extranjeros sin impuesto alguno, subsidiados y en algunos casos con “trabajo esclavo”, generan una competencia desleal con los países emergentes, cuyas empresas afrontan no solo los costos internos impositivos y laborales, sino también los aranceles de importación de los propios países que pescan en el Atlántico Sur. Este hecho, no solo es de carácter comercial, sino que afecta las economías de los pueblos y ciudades pesqueras del litoral marítimo.
En quinto lugar,  esto se ve facilitado por el apoyo logístico que le prestan los puertos de Uruguay a la Pesca Ilegal, tanto la proveniente del área de Malvinas como de alta mar que transita libremente por la Zona Común de Pesca, resultante del Tratado del Río de la Plata y su Frente Marítimo, firmado en 1973/4.
En este escenario, no pueden esperarse mayores sorpresas. Los países desarrollados requieren cantidades crecientes de proteína por satisfacer las necesidades alimenticias de sus poblaciones y, en lugar de concertar un intercambio adecuado con los países ribereños que disponen de las materias primas, van por ellas; ya no invadiendo sus territorios como antaño, sino apropiándose de los recursos. Un ejemplo de ello es China. No solo opera subsidiada, sino que reduce sus costos al extremo; utilizando, incluso, mano de obra esclava.
El modelo que utilizan las flotas que pescan a distancia es altamente prepotente, donde subyace la presión hacia los Estados ribereños, donde sus economías son dependientes de los países que pescan a distancia.
Sorprende sí, que los países de Suramérica, entre ellos Argentina, no hayan generado mecanismos para reducir la expoliación de sus recursos migratorios.
Ya me referí a que las capturas de las ZEE y en alta mar deben abordarse en forma integral, como bien refiere la FAO; ya que una u otra pesca indiscriminada afecta al conjunto del ecosistema; rompiendo el ciclo biológico de las especies migratorias, su desarrollo y reproducción. Accesoriamente a ello, las capturas sin control en alta mar no permiten disponer de estadísticas de los descartes por pesca incidental o no comercial; pero, si transpolamos datos conocidos en la ZEEA podríamos inferir que estos descartes alcanzan al 30% de las capturas, razón por la cual, podríamos estimar en 300 mil toneladas/año los descartes anuales. Volumen que le permitía a la Argentina disponer de raciones proteicas diarias para 3 millones de niños y adolescentes los 365 días al año. Por cierto, un desaprovechamiento inadmisible, frente al hambre y pobreza mundial.
Hay además una contaminación del medio marino por el descarte de residuos no orgánicos.
Los países que pescan a distancia no están preocupados por lo que pasa fuera de sus jurisdicciones y por el contrario subsidian estas actividades. Ello favorece la práctica ilegal que se realiza en alta mar. La falta de control podría además favorecer el trabajo esclavo a bordo; las prácticas relativas al narcotráfico; la evasión fiscal y tareas ajenas a la explotación pesquera de los buques extranjeros. Sin embargo, la CONVEMAR solo autoriza la aplicación de penas de prisión y confiscación de los buques a los países titulares de estos. Ello ha llevado a muchos países y comunidades a empiecen a analizar la aplicación de sanciones penales.
No hay una sola solución al problema, sino varias herramientas que deben converger en forma simultánea con la participación de todos los Estados ribereños, en especial los de Suramérica (Brasil, Chile, Perú, Ecuador, Colombia, Argentina, etc.), ya que este no es solo un problema del Atlántico sino también del Pacífico. Sintéticamente menciono alguno de los temas sobre los que he trabajado en profundidad, donde los Estados ribereños deberían actuar en forma mancomunada: a) obtener el reconocimiento de los derechos en alta mar sobre los recursos migratorios originarios de las ZEE; b) actuar ante la OMC para eliminar los subsidios a la pesca a distancia o fuera de las jurisdicciones; c) propiciar que el origen y la trazabilidad y su correspondiente certificación debería estar en manos de los Estados ribereños para garantizar la sostenibilidad del conjunto del ecosistema (ZEE-ALTA MAR); d) acordar que los puertos suramericanos no presten ningún apoyo logístico a los buques que pesquen en alta mar sin acuerdo del Estado ribereño; e) establecer que los observadores a bordo y los inspectores al desembarque deben ser altamente calificados y suficientemente remunerados para evitar la pesca ilegal, la sustitución de especies y los descartes; f) firmar un Acuerdo complementario del MERCOSUR (MERCOPES) para favorecería el interés de actuar en el Atlántico Sur por parte de Brasil, Uruguay y Argentina. Por cierto, hay otras medidas complementarias.
Los países de Suramérica deberían entender que la pesca no es solo una cuestión económica y de generación de trabajo. Es una es herramienta estratégica de ocupación de espacios marinos; de población y radicación industrial; de desarrollo de regiones inhóspitas y de provisión de salud (los aminoácidos esenciales del pescado son solo comparables con la leche materna). Nada que pueda verse solamente desde una mirada productiva o ambiental. Los países desarrollados ya lo saben y, empiezan a observar con lupa, la presencia de buques fuera de sus jurisdicciones. Saquemos nuestras propias conclusiones y obremos en consecuencia: No habrá Malvinas sin Pesca y, sin Pesca no habrá desarrollo del litoral marítimo argentino.

Dr. César Augusto Lerena
Experto en Atlántico Sur y Pesca, ex Secretario de Estado, ex Secretario de Bienestar Social (Ctes) ex Profesor Universidad UNNE y FASTA, Ex Asesor en la H. Cámara de Diputados y en el Senado de la Nación, autor de 28 libros. Entre ellos: “Malvinas. 1982-2022. Una Gesta Histórica y 40 años de Entrega. Pesca la moneda de cambio” (2021).

En Santa Fe fortalecen el desarrollo acuícola

En Santa Fe fortalecen el desarrollo acuícola

Santa Fe, 16 noviembre (PR/21) — Autoridades de la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura de la Nación firmaron un convenio con el Ministerio de Producción, Ciencia y Tecnología de Santa Fe para fomentar el desarrollo de la acuicultura provincial y participaron de la inauguración de la nueva Unidad Demostrativa Agroecológica y Piscícola de Monte Vera.

El convenio para el «Fortalecimiento de la Infraestructura Acuícola provincial y desarrollo de una red de capacitación y formación», se desarrolla a partir del trabajo articulado entre la Provincia de Santa Fe y la cartera agropecuaria nacional y llevó la firma del Subsecretario de Pesca y Acuicultura de la Nación, Carlos Liberman y el ministro de Producción, Ciencia y Tecnología provincial, Daniel Costamagna.

«Santa Fe tiene excelentes recursos naturales, un gran nivel en sus instituciones educativas y de ciencia y tecnología, así como un imponente entramado agroindustrial. Esto hace de la provincia una opción natural para el impulso de las actividades acuícolas, como una alternativa importante de diversificación productiva, e incluso comercial, para productores y cooperativas locales», señaló el director nacional de Acuicultura, Guillermo Abdala, durante el acto de rúbrica.

Estas acciones se suman al tratamiento de proyectos acuícolas que impulsa la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura en otras provincias como Misiones, Neuquén, Río Negro y Santa Cruz, adaptados a las necesidades locales, fortalezas y matrices productivas.

En este sentido, el subsecretario Liberman subrayó: «este acontecimiento, en Santa Fe, subraya la vocación por lograr un desarrollo armónico y federalmente distribuido, capaz de aportar al crecimiento con empleo genuino, ampliar la oferta de alimentos de calidad para nuestra gente, agregar valor al producto de nuestra tierra, y llegar a conquistar y consolidar mercados externos».

La aprobación del proyecto contó con el tratamiento de la Comisión Asesora Técnica para la Acuicultura (CATA), y está dirigido a toda la población santafesina, especialmente en la región centro-norte. Ofrecerá capacitación y asesoramiento desde los centros acuícolas de experimentación de la provincia, y su implementación requerirá un financiamiento por parte del Estado Nacional de $12.794.472.

En este marco, del ministro Costamagna anunció que proyecta crear una Dirección provincial de Acuicultura, lo cual sintetiza el alineamiento Nación-Provincia en cuanto a los lineamientos estratégicos para el sector.

Del evento participaron el ministro Costamagna; el director nacional de Acuicultura, Guillermo Abdala; el secretario de Agroalimentos. Ministerio de Producción, Ciencia y Tecnología, Jorge Torelli; la coordinadora del Programa Acuicultura sostenible, productiva y social, Eliana Eberle; junto al equipo técnico de acuicultura y de la Secretaria de Agroalimentos provincial.

El convenio
El convenio Nación-Provincia contempla el desarrollo de actividades de reproducción, cría y engorde de peces en las diferentes escuelas técnicas costeras de la Provincia de Santa Fe; el fortalecimiento de la piscicultura como sistema productivo alternativo a la pesca tradicional y el fortalecimiento de las capacidades de las 3 granjas demostrativas acuícolas como «semilleros provinciales». Además del fortalecimiento institucional y edilicio del Centro Científico, Tecnológico y Educativo «Acuario del Río Paraná» como centro experimental, de investigación y capacitación.

El monto financiado se destinará particularmente a la compra de:

– 50 jaulas- unidades piscícolas flotantes, que serán aplicadas a la generación de modelos productivos acuícolas como herramientas de impulso a la actividad y diversificación productiva.

– un tanque de transporte de fluidos rompeolas de 3.500 litros para el adecuado transporte de «semilla» a mayores distancias en el territorio santafesino.

– insumos y herramientas para la construcción de un muelle como espacio de promoción y diversificación productiva, teniendo en miras la puesta en valor de la ribera cercana al Acuario, que facilita un acercamiento territorial con pescadores e isleños es fundamental y a la vez, con jóvenes y productores interesados en la actividad.

– los gastos inherentes a la investigación y ejecución de reproducciones in vitro, para aumentar el conocimiento y desarrollos tecnológicos sobre la diversidad de especies nativas del río Paraná.

Estas acciones se desarrollan en cumplimiento de la Ley 27.231 de desarrollo sustentable del sector acuícola, que ha dotado al Estado Nacional de un instrumento de intervención, como es el Régimen de Promoción de la Acuicultura.

Recorrida por emprendimientos acuícolas
En el marco de la visita, Abdala, junto al equipo técnico de Acuicultura y representantes provinciales, recorrieron las nuevas instalaciones de la Unidad Demostrativa Agroecológica y Piscícola.

Asimismo, recorrieron la Unidad demostrativa arrocera y piscícola santafesina San Javier, donde pudieron observar in situ los ensayos experimentales de crecimiento y la puesta en valor de resultados de reproducciones in vitro realizadas en la granja, junto a la constitución del semillero provincial.

La agenda continuó con la entrega y siembra de individuos de pacú en jaulas flotantes en río San Javier (cauce secundario del río Paraná) a productor local con integración turística.
Individuos provenientes del semillero provincial de la Unidad demostrativa de San Javier.

Además, visitaron las instalaciones acuícolas pertenecientes a Pesquera Coronda SRL en Colonia Yatay donde recorrieron los estanques engorde y alevinaje de granja acuícola que integran 20 hectáreas de estanques.

Primicias Rurales

Acuerdo para avanzar en un convenio sobre el control de productos de la pesca en Santa Fe

Acuerdo para avanzar en un convenio sobre el control de productos de la pesca en Santa Fe

Santa Fe, 13 noviembre (PR/21) – Se llevó adelante un encuentro interinstitucional entre el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) y el Ministerio de Ambiente y Cambio Climático de la Provincia de Santa Fe donde se avanzó en el desarrollo de un convenio marco de colaboración mutua para llevar adelante controles de manera conjunta sobre la explotación del recurso ictícola, extracción, exportación y el fomento del de la actividad en el mercado interno.

En la reunión que se realizó en la sede del Ministerio de Ambiente ubicada en la Granja La Esmeralda, Ciudad de Santa Fe, se analizó el estado de situación actual en relación al control y fiscalización de la pesca en el territorio de la Provincia de Santa Fe tanto por parte del Estado Nacional como Provincial.

Participaron del encuentro, el director del Centro Regional Santa Fe del Senasa, Facundo Frick; el coordinador de Inocuidad y Calidad Agroalimentaria, Luis Racca; y por el Ministerio de Ambiente y Cambio Climático, Roberto Zibetti y Orlando Sabbadini.

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Fuente: Senasa