Un año atrás el actual vicedirector del Fondo Monetario Internacional (FMI), David Lipton, advirtió que se estaba incubando una nueva crisis económica de alcance global y que la capacidad de contención de un evento de esas características –a diferencia de lo que ocurrió en 2008/09– ya no sería fácilmente gestionable por parte de organizaciones mundiales.
La advertencia –que fue ratificada en varias oportunidades más– venía acompañada de un consejo: las naciones deberían comenzar a ordenar sus números para reducir la presión tributaria sobre el sector privado.
La expansión global de la nueva cepa del coronavirus Covid-19 está provocando un temor generalizado en las principales regiones del mundo al prever que la enfermedad podría generar una desaceleración económica generalizada.
Ese temor se refleja hoy lunes en una importante caída del valor de las principales materias primas (commodities), entre los cuales se incluyen los granos y productos agroindustriales. La únicas excepciones son el oro y la plata, dos metales que actúan como reserva de valor frente a escenarios de elevada incertidumbre.
Evolución diaria del índice de materias primas Thomson Reuters/CoreCommodity CRB TR
Luego del período de auge de los commodities registrado entre 2003 y 2014 –sólo interrumpido temporariamente por la caída estrepitosa promovida por la crisis financiera internacional de 2008/09–, los valores de las materias se estacionaron en un escalón más bajo, aunque no regresaron a los niveles presentes en los años ’90 debido al surgimiento de una nueva clase media en Asia.
Pero el escenario de un regreso hacia los valores presentes en los ’90 no puede descartarse en un contexto de pánico global incentivado por políticas proteccionistas instrumentadas por algunas de las principales naciones del orbe.
Evolución diaria del índice de valor de fletes de materias primas Baltic Dry Index
El Baltic Dry Index (un índice que refleja la evolución del precio de los fletes marítimos de commodities a nivel global) muestra que la demanda de materias primas básicas se encuentra en uno de los niveles más bajos de las últimas décadas.
En tal situación, las naciones más complicadas son aquellas con elevados niveles de endeudamiento y matrices comerciales generadoras de divisas escasamente diversificadas.
Por Melany Carlovich (MN 8102), Nutricionista y Virginia Ortega (MN 137483), Médica especialista en Nutrición. Staff de CRENYF.
Buenos Aires, 18 febrero (PR/20) — Las Guías Alimentarias para la Población Argentina recomiendan consumir 5 porciones de frutas y verduras al día. Sin embargo, las últimas encuestas dan como resultado un bajo consumo tanto en cantidad como en variedad; la mayoría de las personas no llega a 2 porciones por día. ¿Por qué ocurre esto? Puede ser por diversos motivos: la falta de hábito, el precio, el creer que los niños no eligen comer frutas y verduras o el no saber cómo prepararlas.
Las frutas están compuestas por una gran cantidad de agua, entre un 85 y un 95% dependiendo de cada una, de hecho, más allá del agua en sí misma que bebemos, las frutas son los alimentos sólidos que mayor cantidad de agua nos aportan. Con lo cual, si bien no reemplazamos el agua que debemos tomar para tener un buen estado de salud con las frutas, sí contribuiremos significativamente a estar bien hidratados con su ingesta.
El consumo de frutas y verduras tiene muchos beneficios, y por eso son el único grupo de alimentos que no se puede reemplazar por otros. Aportan a nuestro organismo minerales, vitaminas y fibras.
Los colores de las frutas y verduras no son casualidad, cada uno corresponde a un nutriente característico y cada uno de ellos tendrá una función importante en nuestro cuerpo. Como siempre remarcamos “cuanto más colorido sea nuestro plato, más nutritivo será”.
Beneficios según los colores
Las de COLOR ROJO son fuente de Vitamina C, magnesio, fitoquímicos y licopenos, lo que hace que tengan propiedades antioxidantes, anticancerígenas y de antienvejecimiento celular.
Las de COLOR AMARILLO son fuente de Vitamina C, ácido fólico, magnesio, fibras y potasio. Ayudan a mejorar las defensas del organismo, y a prevenir enfermedades cardio y cerebrovasculares.
Las de COLOR NARANJA también son fuente de Vitamina C, por lo que tienen propiedades antioxidantes. Tienen alto contenido de B-Carotenos con efectos positivos en el cuidado de la piel y la visión, promueven el sistema inmune y previenen enfermedades cardiovasculares.
Las de COLOR VERDE son fuente de Vitaminas C y K, ácido fólico, magnesio, calcio, potasio, y tienen alta cantidad de fibras, mejorando la salud intestinal. También tienen función antioxidante, tienen alto aporte de hierro que ayuda a prevenir la anemia, previenen enfermedades cardiovasculares y disminuyen el riesgo de cáncer.
Las de COLOR VIOLETA son ricas en fitoquímicos, sustancias con un alto poder antioxidante. Ayudan a prevenir la arteriosclerosis, inflamaciones, disminuyen el riesgo de padecer ciertos tipos de cáncer, y además tienen efectos en la salud del tracto urinario.
Las de COLOR BLANCO tienen efectos positivos en la disminución del colesterol, por su importante aporte de fibra, lo cual también ayuda a prevenir enfermedades digestivas y el cáncer de colon y estómago, brindan protección contra enfermedades cardiovasculares y ayudan a mantener los niveles de presión arterial.
Algunos consejos para facilitar el consumo de Frutas y verduras
? Elegir las de estación. Son más frescas y suelen estar a mejor precio. En verano se pueden encontrar ananá, cereza, ciruela, damasco, durazno, melón, sandía, uvas, pelón e higos; y las verduras: berenjena, calabaza, pimiento o morrón, pepino, tomate, zapallito verde y zapallo.
? Luego de hacer las compras, es aconsejable lavar bien y dejarlas listas para consumir. Tener en la heladera siempre algunas cortadas y peladas. Las que se consumen cocidas, tratan de cocinarlas en el momento para evitar que se pongan feas.
? Tratar de variar y no comer siempre las mismas para evitar aburrirse.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la recomendación diaria es de un mínimo de 400 g de frutas y verduras; unas 2 raciones de verdura y 3 de fruta. Esta ingesta es parte fundamental de una alimentación saludable, y como siempre aconsejamos, el asesoramiento de un profesional en nutrición puede ayudarte a aplicar estos cambios sostenibles y duraderos en tu vida.
Buenos Aires, 14 febrero (PR/2020) — La epidemia de coronavirus tiene en vilo a todo el mundo. Sin embargo, en Argentina el ministro de salud, Ginés González García, ha declarado recientemente estar “más intranquilo por el dengue que por el coronavirus”. De la misma manera piensa la Leda Guzzi, médica infectóloga de la Clinica Olivos de Swiss Medical Group (MN. 108630), quien destacó el gran crecimiento de casos de dengue en el país y Latinoamérica.
Según la Organización Panamericana de la Salud, los casos confirmados de dengue en América Latina y el Caribe entre el 2019 y 2020 llegaron a 3.095.821 y hubo en total 1.530 muertes. Sólo en el mes de enero de 2020 más de 125.000 personas se enfermaron y murieron 27 en toda la región.
«En agosto del año pasado la Organización Panamericana de la Salud alertó acerca de un nuevo ciclo epidémico en América y advirtió que luego de 2 años de baja incidencia, en 2019 se observó un incremento muy significativo de enfermos de dengue en varios territorios de la región, y si tenemos en cuenta los casos autóctonos e importados recientemente diagnosticados, todo parece indicar que el 2020 sostendrá la curva de crecimiento”, afirmó a Infobae Guzzi.
En 2019 Brasil notificó el mayor número de casos de su historia alcanzando un total de 2.200.000 con 782 muertes; por su parte Paraguay, con 11.800 enfermos en 2019, 6 víctimas mortales y más de 2.000 afectados en lo que va de 2020 (entre ellos, el presidente Mario Abdo Benítez y su esposa) declaró la emergencia ambiental y sanitaria en Asunción. Mientras que Bolivia calificó a la enfermedad como epidemia y notificó más de 16.000 casos en 2019 y comenzó el 2020 con 2.143 contagios y 700.000 personas en espera de confirmación por laboratorio.
Argentina registró 3.209 infecciones en 2019 y más de 70 personas en lo que va del 2020, la mayoría están en la provincia de Formosa, que cuenta con 46 casos y 130 sospechosos. La provincia de Buenos Aires confirmó un total de 26 casos con 19 en estudio. Ginés González García, por su parte, reconoció que “el pico” de la enfermedad se dará “en febrero”.
“En este contexto, el riesgo de desarrollar un brote de dengue en nuestro país, es muy elevado. Yo catalogaría la situación en Argentina como de tranquilidad expectante. Desde agosto de 2019 hasta el 20 de enero de 2020 se registraron entre casos probables y confirmados 51 pacientes positivos sin antecedentes de viaje, y 73 casos importados, es decir, con antecedente de viaje a áreas de intensa circulación viral. Es fundamental estar alertas, ya que históricamente el comportamiento del dengue en nuestro país fue epidémico y en estrecha relación con la ocurrencia de brotes en los países limítrofes. Por otra parte, en la mayoría de las provincias del país se ha constatado la presencia del vector, el mosquito transmisor del virus Aedes aegypti. Por lo tanto, la introducción del virus a partir de viajeros infectados provenientes de países vecinos, en condiciones climáticas apropiadas y con vectores circulantes, representa un escenario de alto riesgo”, explicó la médica.
Cómo se transmite la enfermedad
El mosquito hembra del género Aedes aegypti es el principal vector del virus del dengue. De acuerdo a la profesional se lo reconoce fácilmente por la presencia de manchas o lunares blancos en sus patas negras.
El mosquito se infecta con el virus al succionar sangre de una persona enferma. En el interior de su intestino el virus se replica y luego se extiende hasta las glándulas salivales en un período de entre 8 a 12 días. Posteriormente, al picar a un humano susceptible, transmite la infección. Cabe destacar que el mosquito permanece con la capacidad de infectar, por el resto de su vida y puede picar a varias personas.
La persona con dengue sólo puede infectar al mosquito durante la etapa febril o virémica (es decir cuando los virus circulan en la sangre), por eso es importante que mientras el paciente tenga fiebre, evite ser picado por mosquitos. Los virus circulan en la sangre de la persona desde un día antes y hasta 5 a 6 días posteriores a la aparición de la fiebre.
“Los mosquitos del género Aedes tienen hábitos domiciliarios y peridomiciliarios. Se desarrollan en criaderos de agua estancada, sobre todo en recipientes artificiales muy próximos a las casas y tambien en el interior de las mismas. Desde allí pueden volar en un radio de 400 m. Esto quiere decir que son las personas, más que los mosquitos quienes propagan rápidamente el virus en las comunidades donde viven debido al desplazamiento a diferentes lugares”, señaló la profesional de la salud.
Los aspectos climáticos son claves
Típicamente el dengue y otros arbovirosis como Zika, Chikungunya y Fiebre Amarilla han sido considerados enfermedades clásicas de los países tropicales, especialmente en áreas húmedas y de temperaturas templadas a cálidas, que exhiben las mejores condiciones para el desarrollo del mosquito vector en todas sus fases.
“Las precipitaciones y la humedad facilitan una mayor disponibilidad de criaderos, en tanto que las temperaturas entre 25 y 28° C resultan óptimas para la maduración sexual, la cópula, la ovipostura y la supervivencia en general del mosquito. De todas formas, en países como el nuestro en dónde existen meses de temperaturas bajas, la población de mosquitos adultos desaparece pero los huevos infectados persisten viables y cuando retornan las temperaturas cálidas, eclosionan larvas con capacidad infectante. Además, se ha comprobado que debido al cambio climático y a mecanismos adaptativos cada vez más sofisticados, el mosquito ha comenzado a presentarse en lugares en los cuales antes no era frecuente, llevando la enfermedad a áreas geográficas impensadas”, advirtió la médica.
Síntomas para acudir al médico
Se caracteriza por fiebre asociada a dolores musculares y articulares intensos, dolor de cabeza especialmente por detrás de los ojos, probable dolor abdominal y manchitas en la piel. La presencia de fiebre elevada asociada a alguno de estos síntomas debe motivar la consulta a un centro médico. Sólo se tratan los síntomas y en los casos severos, se ofrecen medidas de sostén. Debe evitarse el ibuprofeno porque puede aumentar el riesgo de sangrado.
“Existen cuatro variantes de dengue que se conocen como serotipos 1, 2, 3 y 4. Cuando una persona padece la infección por dengue por un determinado serotipo, esto le confiere inmunidad o defensas en forma permanente contra ese serotipo y sólo por unos meses contra el resto de los serotipos. Es por esto, que en teoría una persona podría padecer dengue hasta cuatro veces a lo largo de su vida, una por cada serotipo”, aclaró la doctora.
Medidas de prevención
“La medida primordial para evitar el dengue es controlar la proliferación de los mosquitos. Y esto implica una responsabilidad comunitaria ya que todos somos responsables de destruir los criaderos. Es de vital importancia revisar la casa, el lugar del trabajo y las zonas aledaneas, como jardines y quintas en búsqueda de recipientes que puedan acumular agua. Deben retirarse baldes, macetas, discos de arado, juguetes y todo tipo de objetos que al aire libre puedan recolectar y estancar el agua de lluvia. Se debe extraer el agua de los huecos de los árboles, rocas, paredes, neumáticos y letrinas abandonadas, deben rellenarse los huecos de tapias o paredes donde pueda acumularse agua y mantener tapados los tanques y recipientes que la almacenan”, recomendó la especialista.
El agua de los floreros, platos bajo macetas, colectores de desagüe de aire acondicionado o lluvia, bebederos de las mascotas dentro o fuera de la casa, deben cambiarse cada tres días. La presencia de basurales y malezas también facilita desarrollo de criaderos de mosquitos que pueden pasar desapercibidos, por lo que también deben eliminarse.
“También es recomendable colocar mosquiteros o mallas metálicas en las aberturas de las casas y utilizar repelentes de mosquitos. En Argentina se dispone de varias marcas y presentaciones de repelentes que contienen DEET (N-Dietil-meta-toluamida) en diferentes concentraciones, con un máximo de 25%. Estas formulaciones pueden ayudar a prevenir las picaduras de insectos y deben aplicarse con una frecuencia que dependerá de la concentración del producto, cada 6 a 8 horas para el de 25% y cada cuatro horas para los de menor concentración. Se aplica sobre la ropa y la piel expuesta. Se puede utilizar a partir de los 2 meses de vida del niño, teniendo la precaución de no colocarlo en sitios donde el bebé pueda ingerirlo al chupar o lamer, por ejemplo en las manos”, aconsejó la infectóloga.
Sin duda la medida más eficaz para combatir el dengue es la eliminación de los criaderos. “Hay que tener en cuenta que la fumigación o el uso de insecticidas en el hogar tienen un poder residual reducido por lo cual solo sirven para matar al mosquito adulto, pero no mata los huevos infectados, es por ello que siempre deben ir acompañados por la eliminación de todos los recipientes que acumulan agua en las casas y espacios públicos”, advirtió la especialista.
La buena noticia es que se cree que en los próximos años ya estará disponible una vacuna contra el dengue. De hecho, Guzzi, numerosos organismos de la esfera pública y privada, en diversos países están trabajando en el desarrollo de vacunas, que deberían mostrar un buen perfil de protección frente a los cuatro serotipos.
Mitos sobre el dengue
-“Es una enfermedad de la pobreza”: falso. Si bien determinadas condiciones como deficiencias en la red de agua potable y recolección de basura ponen en riesgo a los sectores sociales más vulnerables, el mosquito puede transmitir esta enfermedad a todas las personas por igual.
-“Las bajas temperaturas terminan con el mosquito transmisor del dengue”: falso. Si bien la población de mosquitos adultos desaparece con temperaturas sostenidas por debajo de 10°C, los huevos son capaces de sobrevivir durante el invierno y eclosionar infectantes en la primavera.
-“Puede transmitirse de persona a persona”: falso. Se transmite a través de la picadura del mosquito infectado.
-El mosquito sólo pica de día”: falso. Por más que la mayor actividad se da durante el día, también puede picar durante la noche si el mosquito no pudo alimentarse previamente.
-“Tomar vitamina B impide la picadura del mosquito”: falso. No existe ninguna evidencia científica que apoye esta afirmación.
“En conclusión, en el contexto epidemiológico regional actual, el dengue representa un riesgo potencial para nuestro país y es muy importante conocer los síntomas que deben motivar la consulta, pero ante todo, es fundamental que todos tomemos conciencia de que es responsabilidad nuestra evitar la supervivencia del mosquito transmisor”, finaliza la especialista.
Buenos Aires, 13 febrero (PR/20) — Desde el inicio del brote de coronavirus, han sido confirmados 60.330 casos. Del total, 59.805 son casos confirmados en China. Los casos graves ascienden a 8.204 y el número de fallecidos a 1.370 (1.368 han sido en China, 1 en Filipinas, 1 en Japón) con una tasa de letalidad de 2,3%.
Hasta la fecha, hay en China 7.084 casos en estado grave y se han detectado 471.531 contactos cercanos de las cuales 181.386 todavía continúan bajo vigilancia. Las principales áreas administrativas con casos confirmados fuera de la provincia de Hubei son Guandong, Zhejiang y Henan.
Ayer, las autoridades chinas cambiaron el criterio de definición de caso confirmado incluyendo también a los pacientes que presentan síntomas y signos radiológicos de neumonía sin confirmación de laboratorio. Este cambio de definición de caso sólo afecta a la provincia de Hubei.
Los demás casos confirmados son:
Asia: Japón (29), Hong Kong (50), Tailandia (33), Singapur (50), Corea (28), Macao (10), Malasia (18), Taiwán (18), Vietnam (16), Emiratos Árabes Unidos (8), India (3), Filipinas (3), Camboya (1), Nepal (1), and Sri Lanka (1). América: EE.UU. (14) y Canadá (7). Oceanía: Australia (15); y Europa: Alemania (16), Francia (11), Reino Unido (9), Italia (3), España (2), Rusia (2), Bélgica (1), Suecia (1), y Finlandia (1).
Buenos Aires, 12 febrero (PR/20) — Son argentinos y crearon un método para detectar el coronavirus en apenas 60 minutos que despertó el interés mundial Franco Goytía (economista), Carla Giménez, Federico Pereyra Bonnet y Lucía Curti (científicos del Conicet) fundaron el proyecto Caspr Biotech, que mediante una tecnología de diagnóstico molecular y la creación de un kit portátil para aplicarla, puede detectar de inmediato si un paciente tiene la enfermedad, y así solucionar uno de los grandes problemas para la contención de esta epidemia, que es su propagación durante el período de ventana, cuando es asintomática
Los creadores del diagnóstico de detección del coronavirus más rápido que existe en el mundo son argentinos. Uno de ellos, Franco Goytía, se encuentra en estos momentos en Nueva York, y desde allí habló con Infobae.
Con apenas 24 años, egresado de Economía de la Universidad de San Andrés, Franco y tres investigadores del Conicet –Carla Giménez, Federico Pereyra Bonnet y Lucía Curti–, idearon un kit de detección molecular portátil, que en apenas 60 minutos puede decir si una persona está infectada con el virus que hoy tiene en vilo al mundo, ya mató a más de mil personas y afectó a 43 mil.
El joven porteño se encuentra en Manhattan porque está en pleno road show: el proyecto Caspr Biotech –que llevan adelante los cuatro y patentaron en los Estados Unidos– aspira a conseguir inversiones por tres millones de dólares para que el dispositivo, que ya se probó con éxito en pruebas piloto en Misiones y en Brasil para detectar el dengue, se haga masivo.
Hasta el momento, Caspr tiene como inversores a Grid Exponential (una company builder de proyectos de biotecnología en América Latina) e IndieBio (el mayor inversor de biotech en el mundo, localizado en Silicon Valley). A través de ellos consiguieron cerca de 500.000 mil dólares para sus investigaciones.
Goytia –que por pedido de IndieBio se tuvo que mudar a San Francisco– comenta que “esto ha despertado el interés de organismos de salud de distintos países del mundo, así como de distintas instituciones a nivel mundial. Desde el CDC (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades en los Estados Unidos) hasta la fundación de Bill Gates que ha hecho un anuncio de destinar 100 millones de dólares para colaborar en la contención de la epidemia”. A pesar de ese interés creciente, por el momento el gobierno chino no se contactó con ellos.
Según Franco, el gran problema que existe hoy con el coronavirus –y en rigor con todas las enfermedades infecciosas– es que la detección se realiza con un método conocido como PCR. “Depende de laboratorios centralizados, personal capacitado, reactivos costosos e importados. Cuesta decena de miles de dólares y, en el mejor de los casos, hay un lapso de tres o cuatro días desde que se toman las muestras hasta los resultados. El coronavirus puede transmitirse de persona a persona por vía aérea, a través de un estornudo y otros tipos de contacto. Esto implica que su propagación puede alcanzar grandes magnitudes».
“En la actual epidemia, el método de screening o de detección se hace a través, digamos, de un termómetro de temperatura avanzado, pero que es básicamente eso. En pocos segundos lee la temperatura, pero a nivel de control de la epidemia tienen grandes falencias. El hecho de que las formas de detección estén basadas en los síntomas omite el período de ventana de la enfermedad, que puede ser de dos semanas o más, en las que la persona puede contagiar pero los síntomas como la temperatura corporal no lo expresan”, explica.
“Aquellas personas con síntomas positivos deben ser aislados en hospitales especializados hasta contar con la confirmación del laboratorio molecular. Esto implica una demora de varios días que, sumada al alto costo que implica, hacen que estos análisis no sean realizados de rutina para todas las personas. En muchos casos el paciente podría no tener coronavirus, pero se lo mantuvo aislado por días en la incertidumbre de si es que verdaderamente era o no portador del virus”, añade.
El valor de cada kit que están en condiciones de producir, según Goytía, “es más o menos de dos dólares. Es súper accesible. Para que te des una idea, en la Argentina trabajamos con un laboratorio en Misiones para la detección del dengue. Cuando conocieron la simplicidad y el costo del sistema, se emocionaron. Muchos reactivos de laboratorio, que son importados, no estaban llegando, y cada test les podía costar 15 dólares”. Cabe mencionar que el gobierno chino ya ha destinado alrededor de 5.500 millones de dólares para intentar detener la epidemia.
Franco Goytía en una charla en los Estados Unidos.
—¿Cuál sería la ventaja comparativa del dispositivo que crearon ustedes?
—Los virus y bacterias que infectan a las personas tienen características únicas, como una huella dactilar que los identifica. El diagnóstico molecular se basa en detectar esta huella única para identificarlo y combatirlo. Y lo novedoso es que a partir de la portabilidad de nuestro kit, en los aeropuertos o en distintos centros de salud, e incluso en la casa, se puede detectar la enfermedad a nivel molecular y evitar así el periodo de ventana. Contar con un método portátil para la detección molecular puede ser la diferencia entre controlar el virus o que se siga expandiendo a pesar de los esfuerzos de los gobiernos y los grandes centros de salud.
—¿Cómo funciona el kit?
—La detección se hace a través de nuestro dispositivo más reciente: una tirita tipo Evatest que podemos configurar para detectar cualquier enfermedad infecciosa o mutación genética. Nosotros buscamos cuál es la secuencia del coronavirus y, a partir de eso, en una semana, lo sintetizamos y produjimos el test validado para esta enfermedad. A la tirita se le pone una muestra que, dependiendo de cada target, puede ser un hisopado nasal, orina o sangre. En este caso, lo aconsejable, por la concentración del virus, es un hisopado. En menos de 30 minutos la tirita muestra si da positivo, con una rayita negra, o negativo si no marca nada.
—¿En qué se basa la efectividad del test?
—En la tecnología llamada CRISPR, que ya tiene seis o siete años. Fue un impacto muy grande en la comunidad científíca, porque a partir de una edición genética se pudieron modificar organismos vivos de forma muy precisa, lo que dio el foco para desarrollar distintas terapias. Carla, Federico y Lucía venían trabajando con esa tecnología. Son un grupo pionero, que además de la parte académica estaban interesados en la aplicación concreta de este avance.
Buenos Aires, 11 febrero (PR/20) — Desde el inicio del brote de coronavirus, han sido confirmados 43.118 casos. Del total, 42.654 son casos confirmados en China. Los casos graves ascienden a 7.333 y el número de fallecidos a 1.018 (1.017 han sido en China, 1 en Filipinas) con una tasa de letalidad de 2,4%.
Hasta la fecha se han detectado 428.438 contactos cercanos de las cuales 187.728 todavía continúan bajo vigilancia. Las principales áreas administrativas con casos confirmados fuera de la provincia de Hubei son Guandong, Zhejiang y Henan.
A lo largo del curso de la epidemia ha ido descendiendo la letalidad de forma considerable y también el porcentaje de casos graves respecto a los casos confirmados hasta el momento. Con la información disponible, según la Comisión Nacional de Salud de la República Popular de China, sólo se ha documentado transmisión comunitaria sostenida en la provincia de Hubei.
Los demás casos confirmados son:
Asia: Japón (26), Hong Kong (42), Tailandia (32), Singapur (45), Corea (27), Macao (10), Malasia (18), Taiwán (18), Vietnam (14), Emiratos Árabes Unidos (8), India (3), Filipinas (3), Camboya (1), Nepal (1), and Sri Lanka (1). América: EE.UU. (13) y Canadá (7). Oceanía: Australia (15); y Europa: Alemania (14), Francia (11), Reino Unido (8), Italia (3), España (2), Rusia (2), Bélgica (1), Suecia (1), y Finlandia (1).
Una delegación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) viajó este lunes a China para investigar el desarrollo de la epidemia, que ya ha causado al menos 330 casos de infección detectados en 27 países fuera de China.
Al frente del equipo de expertos se encuentra el epidemiólogo canadiense Bruce Aylward, veterano en otras crisis de salud pública mundial, según indicó en un tuit el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.
En tanto el Ministerio de Salud de Japón informó de la detección de 60 nuevos casos de contagio del coronavirus en el crucero que permanece amarrado en el puerto japonés de Yokohama desde la semana pasada y con estos, ya son 130 el número de personas afectadas por el coronavirus en dicho barco.
Desde el pasado lunes, el crucero Diamond Princess se encuentra en Yokohama (al sur de Tokio) con sus 3.700 pasajeros y tripulantes a bordo en cuarentena. Las autoridades niponas realizan análisis a aquellos que presentan posibles síntomas de la enfermedad o habían estado en contacto cercano con otros contagiados.
Por otra parte, Corea del Sur anunció este lunes que prohibirá temporalmente el desembarco de cruceros internacionales en sus puertos en un intento por contener la propagación del nuevo coronavirus. Seúl ha denegado de momento el atraque de dos navíos que tenían previsto llegar en las próximas semanas, según explicó el viceministro de Salud, Kim Gang-lip.
Se trata de los navíos Westerdam, de la estadounidense Holland America, y el Spectrum of the Seas, de la también estadounidense Royal Caribbean. El Westerdam, que partió de Hong Kong y al que no se permitió atracar en Japón, también tenía previsto hacer otra parada en Busan el 23 de febrero y al día siguiente en la isla surcoreana de Jeju, donde tampoco podrá amarrar. Por su parte, el Spectrum of the Seas tenía previsto volver a pasar por Busan el 27 de febrero.
Mientras, parte de la fuerza laboral china regresó este lunes a trabajar, en un intento de recuperar poco a poco una apariencia de normalidad pese a la epidemia.
La reincorporación al trabajo este lunes en el país se hizo de manera gradual, según ha subrayado el Gobierno chino, para evitar riesgos de propagación de la enfermedad. La semana pasada ya habían vuelto los funcionarios y los trabajadores de sectores considerados «imprescindibles», como las fábricas de mascarillas y otros materiales sanitarios protectores, entre otros.
Las autoridades recomendaron a las empresas que permitan, en la medida de lo posible, el teletrabajo. Los centros de enseñanza continuarán cerrados al menos hasta marzo.