Cuando bajan las temperaturas, sostener los buenos hábitos se vuelve un desafío. Descubrí cómo adaptar tu rutina con una mirada amorosa, libre de culpas y enfocada en el bienestar a largo plazo.
Buenos Aires domingo 28 de junio(PR/16)–Llegó el invierno y, casi sin darnos cuenta, aquello que veníamos haciendo tan bien por nuestra salud empieza a costar un poco más.
No es una decisión consciente de abandonar el camino, sino una transición sutil que a menudo ni registramos.
Sin embargo, este cambio de ritmo tiene una explicación biológica y ambiental muy clara: los días se vuelven más cortos, la falta de luz natural disminuye nuestra energía y el frío nos invita a buscar el refugio del hogar, reduciendo de manera drástica el movimiento cotidiano.
Más allá de la fuerza de voluntad
Ante esta dificultad, el primer sentimiento que suele aparecer es la culpa. Tendemos a pensar que si nos cuesta entrenar o elegir opciones saludables es por una falta de compromiso personal.
Pero la realidad es que no todo es cuestión de voluntad. En nuestras decisiones influyen la biología, nuestra historia y el contexto. Las ensaladas pierden su atractivo con la baja temperatura y las rutinas cambian por completo, exigiéndonos una reorganización que no siempre tenemos disponible. Entender este panorama completo es fundamental para cambiar la perspectiva.
Un compromiso con vos mismo, libre de presiones
Mantener el cuidado personal en los meses fríos no tiene el objetivo de ‘llegar bien al verano’ ni evitar unos kilos de más, sino el de seguir construyendo salud integral: física, mental y emocional. Cuando el bienestar nace de la imposición, la exigencia o el rechazo al propio cuerpo, suele durar muy poco. Por el contrario, cuando logramos conectar el autocuidado con un deseo propio y una mirada respetuosa, se transforma en algo sostenible en el tiempo.
Muchas veces, nuestra relación con los hábitos saludables está marcada por exigencias del pasado, dietas restrictivas o comentarios ajenos que convirtieron la alimentación y el ejercicio en una obligación. Romper con esa estructura lleva tiempo, pero reconocer el proceso es el primer paso.
Una vez que el deseo genuino se activa, el siguiente paso no es mágico: requiere organización, diseño de estrategias adaptadas a tu realidad y, en muchos casos, la valentía de pedir acompañamiento profesional, especialmente si convivís con desafíos específicos como la obesidad o enfermedades crónicas.
Estrategias prácticas para el día a día
Si el éxito no depende únicamente de la fuerza de voluntad, ¿por dónde empezamos? El secreto está en observar el presente sin juzgarnos. No pienses en las metas de todo el año; preguntate qué podés hacer hoy con las herramientas que tenés a mano. Te propongo sentarte un momento a solas, con un té calentito, y planificar pequeñas decisiones concretas que te hagan sentir bien.
Planificación semanal: Diseñar un menú previo te ayuda a sostener las elecciones saludables cuando el cansancio o el frío acechan.
Platos cálidos y nutritivos: Asegurate de incluir en tus comidas calientes una buena base de verduras, legumbres, frutas, semillas y cereales integrales.
Ensaladas tibias: No abandones los vegetales crudos; podés combinarlos de forma deliciosa con vegetales cocidos y preparaciones calientes.
Movimiento adaptado: Buscá alternativas de actividad física en casa para los días donde salir a la intemperie resulta imposible.
Pedir ayuda: El acompañamiento profesional es una estrategia valiosa que adapta el proceso a tu contexto real, dejando de lado el foco exclusivo en la balanza.
Este invierno no necesitas hacer las cosas exactamente igual que en el verano. Está bien reorganizarse, buscar nuevos caminos y entender que distinto no significa imposible. Al fin y al cabo, tu salud merece atención constante, porque el verdadero cuidado no tiene temporada.
Primicias Rurales
Fuente: Lic. Leila Grynwald / Dra. Virginia Busnelli
El SENASA recuerda que observar, registrar y notificar cada avistamiento anómalo puede ser clave para la prevención de la enfermedad.
Buenos Aires, viernes 26 de junio (PR/26) .- Las aves silvestres, especialmente las migratorias, cumplen un rol preponderante en la propagación de enfermedades como la influenza aviar altamente patógena (IAAP). Son hospedadoras y reservorios naturales del virus, pudiendo diseminarlo a través de largas distancias por sus rutas migratorias.
A los fines de fortalecer la vigilancia epidemiológica de la IAAP, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) recuerda a quienes trabajan con aves silvestres –en parques nacionales, reservas naturales, centros de rescate y ámbitos similares– la importancia de observarlas, registrar cualquier síntoma sospechoso o anomalía en su comportamiento y notificarlo de manera inmediata.
Las personas que desarrollan actividades en contacto con fauna silvestre constituyen una red fundamental de alerta temprana. Su rol en el territorio es irremplazable, ya que detectar a tiempo un evento sanitario puede marcar la diferencia para contener la dispersión del virus y proteger tanto a la fauna como a la producción avícola nacional.
Qué observar y cómo actuar
El primer paso es conocer los signos que pueden indicar la presencia de la IAAP en aves silvestres. Entre los más relevantes se encuentran:
-Mortandad de 3 o más aves, especialmente en grupos;
-Comportamiento anómalo: signos neurológicos como desorientación, dificultad para volar o mantenerse en pie;
-Signos respiratorios;
-Presencia de secreciones nasales u oculares.
Ante cualquiera de estos signos, es fundamental no manipular las aves sin la protección adecuada, registrar su ubicación y la cantidad de ejemplares afectados, y notificar de inmediato al SENASA. Cabe destacar que, en caso de observarse aves heridas, se debe informar a las autoridades de fauna correspondientes.
La bioseguridad empieza en el equipo de trabajo
Un aspecto crítico para quienes trabajan en asentamientos de aves silvestres es que el virus puede ser transportado de manera inadvertida a través de indumentaria, calzado, elementos de protección personal y vehículos que tomaron contacto con sitios frecuentados por estas especies.
Por eso, el SENASA recomienda:
-Limpiar y desinfectar botas y calzado antes de abandonar el área de trabajo;
-Lavar la indumentaria utilizada en campo de forma separada del resto de la ropa;
-Desinfectar los vehículos, en particular las ruedas y superficies que pudieron estar en contacto con materia orgánica;
-No reutilizar elementos de protección (guantes, tapabocas, antiparras) sin haberlos higienizado, o descartarlos correctamente;
-Evitar trasladar materiales, herramientas o equipos de una zona a otra sin un proceso de desinfección previo.
La detección temprana es la herramienta más eficaz para proteger la sanidad aviar. Cada notificación, por pequeña que parezca, contribuye a fortalecer la vigilancia en todo el país.
Científicos argentinos crearon una molécula artificial que reduce la bacteria Escherichia coli en el ganado bovino, un avance clave para prevenir el Síndrome Urémico Hemolítico en niños.
Buenos Aires, jueves 25 julio (PR/26) — Investigadores del Instituto de Agrobiotecnología y Biología Molecular (IABIMO) y el Instituto de Patobiología Veterinaria (IPVET) desarrollaron una molécula innovadora que podría ayudar a disminuir la presencia de «Escherichia coli» en el ganado y reducir el riesgo de contaminación de alimentos y agua.
El avance apunta a prevenir casos de Síndrome Urémico Hemolítico, una enfermedad que afecta especialmente a niños.
Con aproximadamente 500 casos por año en la Argentina, el Síndrome Urémico Hemolítico (SUH) es la primera causa de insuficiencia renal aguda pediátrica en el país y la segunda de insuficiencia renal crónica.
El principal agente causante es Escherichia coli enterohemorrágica (EHEC) con serotipo O157:H7, una bacteria cuyo principal reservorio son los bovinos.
El ganado generalmente no se enferma, pero excreta la bacteria de forma intermitente a través de sus heces, contaminando pasturas, fuentes de agua y, eventualmente, algunos alimentos. Los terneros jóvenes y los animales en etapa de destete son los mayores excretores.
“El principal objetivo era generar anticuerpos que bloqueen el mecanismo de virulencia de esta bacteria para evitar que colonice el intestino de la vaca y que los bovinos dejen de contaminar el ambiente y alimentos”, explicó Mariano Larzábal, investigador del IABIMO (INTA-Conicet).
Después de más de una década de investigación, el equipo identificó dos proteínas clave del sistema de secreción de tipo III (SST3) de EHEC — denominadas EspB e Intimina como los blancos más eficaces para bloquear la colonización intestinal del ganado.
Los experimentos iniciales, tanto in vitro como en animales demostraron que anticuerpos dirigidos contra estas proteínas eran capaces de neutralizar uno de los mecanismos de virulencia de la bacteria y reducir significativamente su excreción fecal.
La forma que aplicaron fue fusionar ambas proteínas en una única molécula artificial: Quimera. “La llamamos Quimera porque es la combinación de dos proteínas distintas en una sola molécula que, como tal, no existe en la naturaleza”, comentó Ángel Cataldi, investigador del IABIMO y uno de los impulsores del proyecto.
En ensayos preliminares de respuesta inmune se comprobó que la Quimera proteica es capaz de generar respuesta a nivel de anticuerpos en bovinos y que estos anticuerpos, además de reconocerla, también son capaces de reconocer a las proteínas originales por separado y mantienen la capacidad de disminuir la acción de EHEC O157:H7 en cultivos celulares.
Uno de los desafíos históricos de las vacunas anti-EHEC ha sido convencer al sector ganadero de su utilidad: el bovino no es usualmente afectado por esta bacteria, por lo que vacunar implica un costo sin beneficio directo visible para el productor.
Teniendo en cuenta estos planteos, se ha pensado una alternativa de vacuna que podría mejorar su receptividad y hacerla más económica que una constituida únicamente por subunidades recombinantes.
Esto implicaría la expresión de la molécula quimérica en la membrana externa de una bacteria que ya forma parte de una formulación vacunal de interés pecuario, para que de ese modo quede disponible en el exterior del microorganismo y pueda ser detectada por el sistema inmune del animal y no genere un gasto extra para el productor.
El desarrollo ya superó las etapas de laboratorio y modelos animales pequeños. Se está trabajando en la fase de bacterias recombinantes que expresen la quimera. Los resultados preliminares son alentadores y se espera que en la siguiente etapa se pueda probar en animales a campo.
*Foto de portada: Representación ilustrativa de la bacteria Escherichia coli generada con inteligencia artificial mediante ChatGPT (OpenAI) el 22 de junio de 2026.
Históricamente el abordaje nutricional de la fertilidad se ha centrado casi exclusivamente en el peso corporal y el conteo de calorías. Sin embargo, la evidencia científica actual demuestra que la capacidad reproductiva está profundamente ligada a un ecosistema vivo en nuestro interior: la microbiota intestinal y uterina.
Por Lic. Leila Grynwald
Buenos Aires ju,eves 25 junio(PR/26)–De cara al Día Mundial de la Microbiota, que se conmemora el 27 de junio, se impulsa un enfoque integrativo que prioriza la salud digestiva y el equilibrio global del organismo como el verdadero punto de partida para lograr un embarazo exitoso.
Más allá de la balanza: El órgano oculto que rige la fertilidad
La microbiota es el conjunto de microorganismos que habitan en nuestro cuerpo y, lejos de cumplir una función meramente digestiva, hoy sabemos que opera como un órgano endocrino y metabólico clave.
Cuando este ecosistema se desequilibra (un estado conocido como disbiosis), se altera la permeabilidad intestinal y se desencadena una inflamación crónica de bajo grado que afecta de forma directa la calidad de los óvulos y los espermatozoides, dificultando la implantación.
Por eso podemos decir que el peso es solo un indicador superficial, no el diagnóstico definitivo. Una persona puede encontrarse en un peso normativo y estar metabólicamente inflamada, mal nutrida o con una disbiosis severa que bloquee sus procesos reproductivos.
Los profesionales de la salud Insistimos en que el enfoque real debe ser celular y sistémico: preparar el terreno biológico antes de sembrar la semilla.
Los cuatro pilares biológicos para preparar el terreno celular
Los pilares biológicos de la fertilidad integral. Para que un tratamiento de fertilidad sea efectivo desde la nutrición, se debe intervenir sobre variables que van mucho más allá de la estructura del plato de comida:
Inflamacióny ambiente uterino: Una alimentación rica en antioxidantes, fibra prebiótica y ácidos grasos esenciales (como el Omega-3) actúa modulando la microbiota digestiva y vaginal, reduciendo la inflamación y favoreciendo un tejido endometrial receptivo.
El eje estrés-microbiota-hormonas: El estrés crónico eleva los niveles de cortisol. Esta hormona compite directamente en las rutas metabólicas con la progesterona (clave para mantenerel embarazo) y, además, altera la composición de la flora intestinal, perpetuando el ciclo inflamatorio.
Descanso e impacto celular: Durante el sueño profundo se produce melatonina, que ademásde regular los ritmos circadianos, actúa como uno de los antioxidantes más potentes del cuerpo, protegiendo a los ovocitos del estrés oxidativo.
Hidratacióny detoxificación hepática: El agua es el medio de transporte celular por excelencia y garantiza la correcta eliminación de disruptores endocrinos (toxinas ambientales que mimetizan hormonas) a través del hígado y el intestino.
HaliGut: Tres etapas hacia la sincronización metabólica y sin restricciones
Por eso, la primera pregunta que nos podemos hacer es ¿cómo arrancar un tratamiento de fertilidad bajo este enfoque? HaliGut es un programa de acompañamiento profesional de 19 días enfocado en la reeducación de hábitos y nutrición, y consta de tres etapas fundamentales, sin someterse a restricciones severas que sumen más ansiedad:
Diagnósticofuncional integral: En lugar de iniciar con una pauta estricta para bajar de peso, se realiza una evaluación exhaustiva de la sintomatología del paciente (gases, distensión abdominal, dolores menstruales crónicos, calidad del sueño). Se analizan biomarcadores de inflamación, salud tiroidea y niveles de vitaminas clave.
Reparación de la barrera intestinal: Se remueven alimentos ultraprocesados y proinflamatorios,y se incorporan nutrientes específicos para sanar las uniones estrechas del intestino y diversificar la microbiota. Esto disminuye la carga inflamatoria sistémica de forma drástica.
Sincronización metabólica y de hábitos: Se alinean los ritmos de alimentación con el descanso,se pautan herramientas de gestión del estrés y se reeduca al paciente para que aprenda a escuchar las señales de su propio cuerpo.
Al devolverle la homeostasis (el equilibrio interno) al organismo, la fertilidad emerge como una consecuencia natural de un cuerpo sano.
La desaparición de la cápsula de Cesio-137 en un instituto médico rosarino mantiene en vilo al país, mientras la falta de avances reaviva el recuerdo del fatal accidente nuclear de Goiânia en 1987.
Una investigación estancada y bajo sospecha
Buenos Aires, jueves 19 junio (PR/26) — El alerta nacional por el robo de la cápsula de Cesio-137 en Rosario se mantiene en su punto más alto. El material desapareció del Instituto de Cardiología «Dr. Luis González Sabathie», ubicado en pleno microcentro.
El faltante fue detectado por técnicos el martes 16 de junio de 2026 al intentar calibrar un equipo. La última utilización registrada de la pieza médica databa del viernes 12 de junio de 2026.
A pesar de que el hecho ocurrió en un sector de acceso restringido para radiólogos, las horas pasan y no avanza la investigación. Las autoridades locales no logran determinar cómo se vulneró la seguridad.
Goiânia 1987: el espejo donde nadie quiere mirarse
La preocupación civil escala debido al paralelismo con el accidente radiológico fatal en Brasil. En septiembre de 1987, una cápsula similar fue robada de una clínica abandonada en Goiânia.
En aquella oportunidad, dos recolectores desmantelaron el equipo para vender sus partes como chatarra. Tras romper la protección, quedaron expuestos a un extraño brillo azul que emanaba del cesio.
Sin saber el peligro, el objeto pasó por familias y vecinos, expandiendo la contaminación por toda la región. El saldo final fue de cuatro muertos y 249 personas envenenadas por radiación.
El operativo sanitario más grande de la región
La crisis en el país vecino obligó a las autoridades a realizar un enorme operativo de emergencia. Más de 112.000 habitantes fueron sometidos a controles radiológicos de urgencia en la zona.
Entre las víctimas fatales del trágico descuido en Brasil se encontraba una menor de edad. El recuerdo de ese desastre es lo que hoy activa los protocolos de la Autoridad Regulatoria Nuclear.
En el caso actual de Rosario, el gel radiactivo se encuentra resguardado en un blindaje de plomo. Mientras permanezca allí dentro, el peligro para los ciudadanos de la zona es extremadamente bajo.
Qué es el Cesio-137 y cuáles son sus riesgos
Este elemento es un isótopo radiactivo artificial que emite de forma constante radiación beta y gamma. En la medicina moderna se utiliza principalmente para radioterapia o como fuente de calibración.
Su manejo inadecuado fuera de los contenedores médicos es extremadamente peligroso para la salud. El contacto directo con la sustancia provoca quemaduras severas y graves daños celulares internos.
Las fuerzas de seguridad piden no tocar ningún objeto sospechoso con el símbolo de material radiactivo. Ante cualquier avistamiento, se debe dar aviso inmediato al Sistema de Intervención en Emergencias Radiológicas.
En Netflix: Mini serie
La serie de Netflix sobre el accidente de Cesio-137 en Brasil se llama Emergencia radiactiva (título original en inglés: The Asbestos City o Radioactive). Es una miniserie dramática de 6 episodios que relata el trágico desastre radiológico ocurrido en la ciudad de Goiânia en 1987.
Sinopsis: La trama sigue a médicos, físicos y científicos en una lucha desesperada y a contrarreloj para contener la contaminación, tratar a los afectados y salvar miles de vidas tras la apertura accidental de una máquina de radioterapia abandonada.
Hechos reales:La historia está basada en el peor incidente de contaminación radiactiva de América Latina. Todo comenzó cuando dos personas sustrajeron una cápsula médica pensando que contenía material de valor, desatando una crisis invisible para la población
A propósito del Día del Padre, una transformación histórica redefine la mesa familiar: la salud reproductiva y el paso del tiempo ya no son una preocupación exclusiva de las mujeres. Hoy, los hombres también se enfrentan a sus propios límites biológicos y al profundo anhelo de criar en la madurez.
Una evolución invisible en la mesa familiar
Durante generaciones, la conversación alrededor del reloj biológico recayó casi de manera exclusiva sobre las mujeres. Sin embargo, los tiempos han cambiado de forma drástica.
Con la llegada del Día del Padre, el panorama actual nos invita a visibilizar una transformación histórica en la sociedad: la salud reproductiva masculina y las decisiones de planificar una familia a edades más avanzadas han tomado el centro del escenario.
Hoy, los hombres asumen un rol activo y las consultas espontáneas en los consultorios andrológicos van en aumento, reflejando una mayor conciencia sobre cómo el paso del tiempo y los hábitos diarios impactan en la calidad seminal.
Actualmente se sabe que el factor masculino interviene en la mitad de los casos de infertilidad de pareja. Por eso, cada vez más varones deciden informarse y realizarse estudios preventivos antes de planificar un embarazo.
Abrazar la paternidad después de los 40 años es una elección que transita un delicado equilibrio entre el deseo profundo de criar y las realidades biológicas.
Aunque la madurez aporta una perspectiva única, mayor estabilidad económica y una contención emocional invaluable para el desarrollo de los hijos, la ciencia nos recuerda que el cuerpo también tiene sus propios tiempos.
La ciencia derriba los viejos mitos masculinos
A pesar de las ventajas socioemocionales, la medicina es clara: el tiempo no pasa en vano para nadie. Estudios recientes confirman que la calidad del esperma y la fertilidad masculina disminuyen de forma gradual con los años.
A partir de los 40, el semen experimenta cambios progresivos, como una menor motilidad espermática y la fragmentación del ADN. Este daño en el material genético no solo puede reducir hasta en un 30% las probabilidades de concebir en el transcurso de un año, sino que también incrementa las tasas de abortos espontáneos en el primer trimestre.
Para evaluar este panorama, el estudio fundamental es el espermograma, que funciona como una radiografía del estado actual de los espermatozoides.
Por supuesto, el envejecimiento celular no es el único factor en juego; el contexto y las rutinas diarias determinan en gran medida la salud testicular.
Los principales enemigos de la calidad seminal son el estrés crónico, el sedentarismo, la mala alimentación, el sobrepeso y el tabaquismo. Asimismo, condiciones médicas como el varicocele —la dilatación de las venas del escroto— y los desequilibrios hormonales requieren una intervención temprana para evitar daños irreversibles. Por esta razón, los especialistas insisten en la importancia de la prevención y el cuidado integral de la salud mediante consultas médicas periódicas.
El valor de una crianza consciente e informada
Más allá de los desafíos clínicos, el verdadero motor de esta tendencia es el vínculo humano. Diversos estudios señalan que una edad paterna mayor a los 45 años eleva el riesgo relativo de ciertas condiciones neurocognitivas en la descendencia, como el autismo o el TDAH. Sin embargo, los expertos enfatizan la necesidad de leer estos datos con absoluta tranquilidad: el riesgo absoluto sigue siendo muy bajo y la gran mayoría de los niños nacen completamente sanos.
La intención de la ciencia no es frenar el deseo de ser papá, sino promover decisiones informadas y una crianza consciente, donde las prioridades están más claras y el tiempo compartido con los hijos se valora desde una madurez enriquecida.
Ante la tendencia de postergar la llegada de los hijos, surge con fuerza el debate sobre la criopreservación de semen por razones sociales, emulando la vitrificación de óvulos. Aunque congelar esperma por elección personal es una opción totalmente válida para asegurar el futuro, la urgencia médica real se reserva para pacientes previos a tratamientos oncológicos o cirugías complejas.
Al final del día, la edad madura no representa un impedimento, sino una variable más dentro de un diagnóstico integral. Mejorar los hábitos a tiempo y entender la fertilidad como un proyecto compartido es, fundamentalmente, el primer lazo de amor hacia el futuro hijo.