Hoy celebramos a San Juan de Capistrano, patrono de los capellanes militares

Hoy celebramos a San Juan de Capistrano, patrono de los capellanes militares

A raíz de la intervención que tuvo al lado de las huestes cristianas durante el llamado ‘Sitio de Belgrado’ (1456), fue nombrado patrón de los capellanes militares en 1984.

Un hombre en pos de la justicia

Habiendo desarrollado una promisoria carrera secular, a los 30 años, tuvo un sueño en el que vio a San Francisco de Asís que lo llamaba a ser parte de la Orden de los Frailes Menores. Para Juan aquel sueño fue la confirmación del deseo que le encendía el corazón: consagrarse al servicio de los más necesitados. Él mismo había sufrido la carencia de todo cuando tuvo que pasar un tiempo en prisión, en momentos en los que la ciudad había caído en manos de sus enemigos, la familia Malatesta.

Ya como miembro de la Orden, Juan empezó a destacar como buen estudiante y orador. Tuvo como preceptores a santos formadores, entre los que destacaba su maestro de Teología, San Bernardino de Siena (1380-1444), quien se convirtió en su amigo, y a quien tuvo que defender años más tarde de un conjunto de injustas acusaciones.

Como sacerdote, Juan de Capistrano se convertiría en un predicador querido y admirado. Combatió el denominado “fraticismo”, herejía que pretendía distorsionar el mensaje evangélico echando mano de la regla y la espiritualidad franciscana. Debido al santo celo que mostró en estas arenas, a San Juan le cayó el apelativo de “Columna de la observancia” llegando a integrar la lista de los principales reformadores de la Orden.

Fray Juan de Capistrano viajó por casi toda Europa predicando el Evangelio. Anduvo por Alemania, Bohemia, Austria, Hungría y Polonia. Vivía de manera sencilla, comiendo y durmiendo lo estrictamente necesario. Se ganó, en vida, la fama de obrar milagros, al punto que era habitual que le llevaran enfermos para que los cure. Y aunque dicha fama nunca fue de su agrado, no se negó a atender a nadie, por el contrario, siempre acogía a los enfermos con amabilidad y los bendecía en nombre de Dios.

En 1456 se produjo el llamado Sitio de Belgrado, en el que las fuerzas otomanas (musulmanes) invadieron la región de Serbia y se disponían a hacer lo mismo en tierra de los húngaros. El número de otomanos era muchísimo más grande que el de los locales cristianos. Cuando los defensores de la ciudad estaban por huir en retirada, San Juan de Capistrano, quien vivía en Hungría en ese momento, tomó la bandera con la cruz y los animó al grito de “Jesús, Jesús, Jesús, creyentes valientes, todos a defender nuestra santa religión».

Por amor a la fe

Los musulmanes cayeron vencidos aquel día y tuvieron que abandonar la región. San Juan de Capistrano fue aclamado entonces como un héroe. Lamentablemente no mucho después, aunque Hungría había sido librada de la invasión, sufrió otro tipo de flagelo: una gran peste se extendió en el país y muchos contrajeron la enfermedad, entre ellos el santo.

Juan de Capistrano murió, como consecuencia de la peste, el 23 de octubre de 1456, a la edad de 70 años. Fue canonizado por el Papa Alejandro VII en 1690.

Ecos en América: EE. UU.

San Juan de Capistrano fue el nombre que tomó una de las más famosas misiones franciscanas del siglo XVIII, durante la colonización de la Alta California, actualmente perteneciente a Estados Unidos. La bella ciudad que se construyó sobre la base de la misión mantiene su nombre hasta hoy.

¡San Juan de Capistrano, ruega por la cristiandad! ¡Que por tu santa intercesión ella se vea fortalecida en el amor por el mundo entero!

Si deseas conocer más sobre San Juan de Capistrano, te recomendamos este artículo de la Enciclopedia Católicahttps://ec.aciprensa.com/wiki/San_Juan_de_Capistrano.

Primicias Rurales

Fuente: aciprensa

Hoy celebramos la fiesta del Papa San Juan Pablo II el Grande

Hoy celebramos la fiesta del Papa San Juan Pablo II el Grande

San Juan Pablo II, como heredero del Concilio Vaticano II, contribuyó enormemente a su asimilación, desarrollando un nutrido y sólido magisterio. Con los pies puestos en el suelo firme de la Tradición de la Iglesia y el Evangelio, supo proyectarse al futuro convocando a todos a ser parte de una “Nueva Evangelización” para el Tercer Milenio.

Juan Pablo II, el Papa Peregrino, fue también un defensor incansable de la vida y la familia en todos los frentes. Así lo testimonian sus palabras: “El matrimonio y la familia cristiana edifican la Iglesia. Los hijos son el fruto precioso del matrimonio».

Más allá de la guerra

Karol Jósef Wojtyla, el Papa Juan Pablo II, nació en Wadowice (Polonia) en 1920. Sus padres, católicos fervorosos, lo educaron en la calidez de la fe. Su juventud estuvo marcada por el ambiente desolador y trágico producido por la Segunda Guerra Mundial y la invasión nazi de Polonia. Aun así, pudo ingresar al seminario y seguir su formación de manera clandestina.

Su labor como arzobispo se caracterizó por la promoción de la pastoral para los sordomudos y ciegos, creó además el “Instituto de familia” y un programa social para ayudar a madres solteras en peligro de abortar, el que hoy lleva el nombre de “S.O.S Cardenal Wojtyla”.

Un Papa para los nuevos tiempos

Wojty?a participó activamente en las sesiones del Concilio Vaticano II (1962-1965). Fue importante su colaboración en la elaboración de las constituciones dogmáticas “Gaudium et Spes” y “Lumen Gentium”. En 1964 sería nombrado arzobispo metropolitano de Cracovia y posteriormente, el 29 de mayo de 1967, creado cardenal por el Papa San Pablo VI, convirtiéndose en el segundo más joven de aquella época, con solo 47 años de edad.

A la muerte del recientemente beatificado Juan Pablo I, en 1978, Wojtyla es elegido Sumo Pontífice adoptando el nombre de “Juan Pablo II”, en honor a su predecesor. Realizó 104 viajes apostólicos fuera de Italia y 146 al interior de ese país. Su pontificado fue el segundo más largo de la historia: 26 años, 5 meses y 18 días (9,666 días en total), desde 1978 hasta 2005.

Líder en muchos frentes

A Juan Pablo II se le reconoce como uno de los artífices de la caída de los regímenes comunistas totalitarios de la Europa Oriental de la segunda mitad del siglo XX. Ejerció, en ese sentido, un liderazgo decisivo en la consecución de la paz mundial y la liberación de los pueblos de las ideologías. También fue un crítico de los excesos del sistema capitalista y un defensor de la clase trabajadora.

Lamentablemente, el Papa Juan Pablo II fue víctima de la violencia: sufrió un atentado el 13 de mayo de 1981 (día de la Virgen de Fátima), del que salió muy mal herido aunque logró sobrevivir. Dio un gran ejemplo al mundo cuando, ya recuperado, visitó en la cárcel al hombre que le disparó, el ciudadano turco Mehmet Ali A?ca, concediéndole el perdón.

San Juan Pablo II siempre estuvo preocupado por los jóvenes. Fue él quien impulsó las “Jornadas Mundiales de la Juventud», con las que congregó a millones de ellos, provenientes de todas partes del mundo. También fue el inspirador y promotor de los “Encuentros Mundiales de las Familias».

El Papa de la familia

El Papa peregrino partió a la Casa del Padre el 2 de abril de 2005, a los 84 años de edad. Fue beatificado por el Papa Benedicto XVI en 2011 y canonizado en abril de 2014 por el Papa Francisco.

En la homilía de la ceremonia de canonización, Francisco dijo: “San Juan Pablo II fue el Papa de la familia. Él mismo, una vez, dijo que así le habría gustado ser recordado, como el Papa de la familia”.

Hoy, quienes le tienen devoción, lo recuerdan así.

¡Feliz fiesta de San Juan Pablo II, el Grande!

Si quieres conocer más de la vida de San Juan Pablo II, te recomendamos este artículo de la Enciclopedia Católica: https://ec.aciprensa.com/wiki/Papa_San_Juan_Pablo_II.

Primicias Rurales

Fuente: aciprensa

Hoy se celebra a Santa Úrsula, patrona de las jóvenes y las estudiantes

Hoy se celebra a Santa Úrsula, patrona de las jóvenes y las estudiantes

De acuerdo a una antigua tradición, muy popular en la Edad Media, Santa Úrsula fue una jovencita que padeció el martirio junto a un grupo de vírgenes consagradas a Dios como ella.

Úrsula, cuyo nombre quiere decir “osezna” u “osita” en latín, nació en el seno de una familia perteneciente a la nobleza, en el siglo IV, en la actual Colonia (Alemania). En ese tiempo aquella región europea estaba anexada al Imperio romano.

Virginidad y martirio

La cuna de Úrsula fue pagana, pero ella se convirtió al cristianismo y quiso consagrar su virginidad al Señor. Al ser pretendida por un príncipe bretón, decidió viajar a Roma con el propósito de encontrar el apoyo del Papa y poder mantener su promesa de no contraer matrimonio y dedicar su vida a Dios.

La santa emprendió el viaje acompañada por sus doncellas. En Roma fue recibida por el Papa Siricio, quien la bendijo y la invitó a ser predicadora del Evangelio.

Por haberse negado a aceptar los deseos de Atila, Úrsula y sus acompañantes fueron condenadas a muerte.

Culto e historicidad

La canonización de Santa Úrsula no está documentada de manera oficial, pero aún sin eso nadie duda de ello, en gran parte porque su santidad era reconocida por el pueblo cristiano desde el momento de su sacrificio, muchísimo antes de la creación de cualquier institución eclesial encargada específicamente de estos asuntos, como el actual Dicasterio de las Causas de los Santos.

A pesar de esta relativa dificultad, se sabe que el culto a Santa Úrsula fue aprobado por varios Papas, y que su devoción llegó a extenderse muchísimo durante la baja Edad Media y el inicio de los tiempos modernos.

Inspiradora de muchas mujeres santas y protectora de Alemania

Santa Hildegarda de Bingen, en el siglo XII, compuso unos célebres cantos (poemas) en honor a Santa Úrsula; y Santa Ángela de Merici, en el siglo XVI, da cuenta de cómo Santa Úrsula se le apareció en sueños y le pidió que velara por el alma de las jóvenes. Inspirada en aquel sueño, Santa Ángela fundó la primera Orden de mujeres dedicada a la enseñanza: las llamadas “ursulinas”. Al menos durante los últimos siglos de la Edad Media, a Santa Úrsula se le consideró generalmente como la patrona de las universidades.

En tiempos más recientes (agosto de 2005), el Papa Benedicto XVI, de visita en la Ciudad de Colonia, recordó a la joven santa y mártir: “No voy a seguir ensalzando a la ciudad de Colonia, aunque sería posible y significativo hacerlo: llevaría mucho tiempo, porque de Colonia se podrían decir muchísimas cosas grandes y hermosas… Quisiera recordar que aquí veneramos a Santa Úrsula y a sus compañeras”.

Las once mil vírgenes

Si quieres conocer más sobre Santa Úrsula de Colonia, o sobre el relato de las once mil vírgenes, te recomendamos el siguiente artículo de la Enciclopedia Católicahttps://ec.aciprensa.com/wiki/Santa_Ursula_y_las_11_mil_V%C3%ADrgenes.

 

Primicias Rurales

Fuente: aciprensa

Hoy se celebra a San Pedro de Alcántara, patrono de los celadores y guardias nocturnos

Vida centrada en la oración

De nombre secular Juan de Garavito y Vilela de Sanabria, nació en Alcántara, Extremadura (España), en 1499, en el seno de una familia noble. Empezó a estudiar leyes en la Universidad de Salamanca, pero abandonó los estudios al descubrir que Dios lo llamaba a su servicio. Se hizo fraile franciscano y posteriormente fue ordenado sacerdote.

Fray Pedro de Alcántara impulsó la fundación de varios conventos: primero, de algunos destinados a su Orden; luego, de otros para la naciente reforma del Carmelo, la que apoyó fervientemente. Pedro conocía de primera mano el espíritu que impulsaba la obra de Teresa de Ávila.

El franciscano fue un hombre de profunda vida espiritual. De hecho, se hizo conocido por la dedicación que ponía, en tiempo e intensidad, al trato con el Señor en la oración, manifestado en sus constantes desvelos meditando y rezando.

Para que todos conozcan a Dios

Fray Pedro también adquirió fama de buen predicador, y cabe subrayar que muchas conversiones se produjeron entre quienes lo pudieron escuchar. Al mismo tiempo, tuvo especial preocupación por que todos alcanzaran el debido provecho en la vida espiritual. Por esta razón se propuso escribir algunas obras de divulgación: a Fray Pedro de Alcántara se le atribuye haber redactado la edición compacta del Libro de la oración y meditación de Fray Luis de Granada, bajo el título de Tratado de la oración y meditación.

Espíritu reformador

San Pedro de Alcántara mantuvo un trato cordial con San Francisco de Borja y, de manera especial y fructífera, con Santa Teresa de Ávila. Fray Pedro se convirtió en confesor y director espiritual de la santa, y fue él quien más la animó a que lleve a cabo la reforma carmelita descalza. Él mismo, movido por el deseo de renovar la espiritualidad de la vida religiosa, puso en práctica una reforma al interior de la Orden franciscana, fundando una rama de “estricta observancia” cuyos miembros se hicieron conocidos como “alcantarinos”.

Santa Teresa de Jesús cuenta en su autobiografía cuán agradecida quedó con el fraile franciscano por su sabiduría y santidad. Teresa relata incluso cómo fue que Fray Pedro se le apareció en sueños después de muerto y le dijo: «Felices sufrimientos y penitencias en la tierra, que me consiguieron tan grandes premios en el cielo».

A la casa del Señor

San Pedro de Alcántara murió en paz, de retorno al Convento de Arenas en 1562, después de haber hecho uno de sus habituales itinerarios por Ávila y Oropesa. Su tránsito se produjo en compañía de sus hermanos religiosos a quienes tanto quería.

El pueblo de Arenas, por su parte, manifestó su gratitud al santo por todo lo que había hecho por este en vida. Todo aquél que lo trató de cerca fue bien encaminado hacia Dios. Sus palabras finales, tomadas del Salmo 21, fueron el sello y testimonio perfecto de aquello que movió su mente y su corazón: “¡Qué alegría cuando me dijeron vamos a la casa del Señor!».

Patrono de Brasil

San Pedro de Alcántara es, curiosamente, patrono de la República Federativa de Brasil -honor que “comparte” con Nuestra Señora Aparecida- sin ser brasileño ni portugués. La razón de esto es que, en virtud de la fama de hombre espiritual que adquirió en vida, el rey de Portugal, Dom João III el Piadoso, le solicitó ser su confesor.

Cercano a la corona portuguesa, San Pedro de Alcántara tocó el alma de muchos nobles, príncipes e infantes. La huella que dejó en la familia real fue tan profunda que trascendió en el tiempo, y, cuando el recién independizado Brasil de las primeras décadas del siglo XIX se constituyó en imperio -con régimen de monarquía constitucional-, sucedió algo providencial: fue nombrado primer emperador Dom Pedro I. Este era el príncipe heredero portugués, cuyo nombre, recibido en el bautismo, le fue puesto en honor al fraile español del siglo XVI, quien fuera amigo de la corona.

Poco después de lograda la independencia del país, en 1826, el Papa León XII, a petición de Dom Pedro I, declaró a San Pedro de Alcántara como Patrono de Brasil.

Otros patronazgos

Debido a la recia costumbre de pasar noches sin dormir en oración incesante, San Pedro de Alcántara es reconocido como el protector o patrono de los celadores y de los guardias nocturnos.

San Pedro de Alcántara fue beatificado por el Papa Gregorio XV en 1622 y canonizado por Clemente IX en 1669.

…Si quieres saber más sobre San Pedro de Alcántara, te recomendamos el siguiente artículo de la Enciclopedia Católicahttps://ec.aciprensa.com/wiki/San_Pedro_de_Alc%C3%A1ntara.

Primicias Rurales

Fuente: aciprensa

Hoy se celebra a San Pablo de la Cruz, fundador de los pasionistas, apóstol de la Pasión

Hoy se celebra a San Pablo de la Cruz, fundador de los pasionistas, apóstol de la Pasión

San Pablo entendía que la Pasión de Cristo en la cruz es «el don más maravilloso del amor de Dios, la fuerza que puede transformar al hombre y al mundo entero».

Con esa convicción, y después de una intensa búsqueda espiritual, fundó la Congregación de la Pasión, cuyos miembros son conocidos como pasionistas. De ese tronco, brotó la rama religiosa femenina y después la seglar, las que integran en conjunto la familia pasionista.

Oración y penitencia

San Pablo de la Cruz, cuyo nombre de pila fue Pablo Francisco Danei Massari, nació en Ovada (Italia) en 1694. Recibió de sus padres una esmerada educación en la fe. Mientras que su madre despertó en él la piedad cordial por la Cruz de Cristo, su padre le leía frecuentemente las vidas de los santos, con el propósito de que Pablo se sienta siempre animado a ser una persona mejor. La familia estaba dedicada al comercio y tenía una posición acomodada.

A los 19 años, estando en misa, el santo escuchó cómo el sacerdote predicaba ardorosamente sobre la penitencia y la oración. Aquella homilía le tocó profundamente el alma y cambiaría su vida en muchos aspectos, sería el empujón espiritual que lo animó a consagrarse a Dios.

Un sueño y una misión

De pronto, una noche Pablo tuvo una visión mientras dormía en la que se le aparecía la Virgen María y le mostraba un hábito con el emblema de una nueva comunidad religiosa que debería vivir bajo el modelo de Jesucristo crucificado. San Pablo le contó de aquel sueño a su obispo, Mons. Gattinara, quien le propuso hacer lo que la Virgen le pedía: mandó que vista un hábito igual al del sueño, todo de color negro -el llamado “hábito de la Pasión”-.

Tras vivir como ermitaño en San Esteban por algunos años, Pablo sería revestido con el hábito que la Virgen le mostró el 22 de noviembre de 1720, a los 26 años. Posteriormente, en la Basílica de Santa María la Mayor de Roma, haría los votos y una promesa: promover la memoria de la Pasión de Cristo en medio de un mundo que vivía a espaldas del valor del sacrificio de Cristo.

Misionero de la Pasión

Junto a su hermano, Juan Bautista, el santo emprendió la misión de establecer la nueva comunidad religiosa. Ambos ya estaban dedicados al servicio de los más necesitados y los abandonados bajo la denominación de ‘los Hermanos Pobres’, pero ahora Dios les pedía dar un paso más hacia adelante.

Los hermanos, a través de su labor, habían dado una especial atención a los enfermos. Los “pasionistas” -como se les empezaría a llamar- pedían limosna para poder ayudar a quienes, con su dolor, se habían unido a Cristo sufriente. El dinero recaudado se utilizaba para atender a la gente en las enfermerías y poder darles algo de comer.

Cuando la nueva familia espiritual empezó a tomar forma, Pablo pidió audiencia con el Papa Benedicto XIV (1740-1758), quien aprobaría los estatutos para esta novísima “Congregación de la Pasión”. Sus miembros se consagraban a la vida de oración, centrándose en la meditación de la Pasión del Señor, sello indudablemente contemplativo; y a la proclamación del misterio del sacrificio de Cristo, realizado por la humanidad. Poco después, en 1727, Pablo y su hermano -el Venerable Juan Bautista de San Miguel- fueron ordenados sacerdotes.

En Roma, cerca del Papa

El Papa Clemente XIV (P. 1769-1774), sucesor de Benedicto XIV, convocó a San Pablo de la Cruz para que sea su consejero personal y, como señal de patrocinio a la Orden que fundó, le entregó el convento y la Basílica de los Santos Juan y Pablo, la que se convertiría en la Casa Madre de los pasionistas. La Orden la conserva hasta el día de hoy.

En 1771 San Pablo de la Cruz funda, junto a la Madre Crocifissa Constantini, la rama femenina de la Congregación.

En ese lugar, Pablo de la Cruz pasó sus últimos días, hasta 1775, cuando fue llamado a la presencia de Dios, a los 80 años de edad.

Un santo y una Orden para un mundo sin amor

El 29 de septiembre de 2006, el Papa Benedicto XVI envió, a través del Card. Tarcisio Bertone, un mensaje a los hermanos pasionistas con motivo del capítulo general de la Orden, celebrado en Roma.

Se lee a la letra: “San Pablo de la Cruz concebía la Pasión de Jesús como la manifestación más grande del amor de Dios, capaz de convertir los corazones más de lo que puede hacer cualquier otro argumento. En efecto, sólo a la luz de la cruz podemos acercarnos al misterio del Amor de Dios”.

Los pasionistas han dado numerosos frutos de santidad a lo largo de su historia, entre los que están San Vicente María Strambi (1745-1824), San Gabriel de la Dolorosa (1838-1862) y Santa Gemma Galgani (1903).

Patronazgos

De los prófugos, para que recapaciten; de los pecadores que quieren cambiar de vida; de los confesores, de los comerciantes.

Si deseas conocer más sobre San Pablo de la Cruz, te sugerimos este artículo de la Enciclopedia Católica: https://ec.aciprensa.com/wiki/San_Pablo_de_la_Cruz.

Primicias Rurales

Fuente: Aciprensa

Hoy celebramos a San Lucas Evangelista, patrono de los médicos y artistas

Hoy celebramos a San Lucas Evangelista, patrono de los médicos y artistas

Para conocer y amar a María

Gracias al relato de Lucas sobre la vida de Jesús, plasmado en su evangelio, los cristianos podemos conocer mejor a la Virgen María, la Madre de Dios.

San Lucas registró muchos más pasajes de la vida de María que cualquiera de los otros evangelistas. Esto puede deberse a su cercanía con el apóstol San Juan, el discípulo amado, quien se hizo cargo de la Madre de Dios por encargo del mismo Jesús, hecho explícito mientras agonizaba en la cruz (Jn 19, 27).

Médico de cuerpos y almas

La fecha de nacimiento de San Lucas es incierta, aunque hay más consenso sobre dónde nació, Antioquía. Su nombre, Loukas,alude a una región que hoy forma parte de Italia, Lucania, y parece guardar relación con el término griego Leukos que quiere decir ‘blanco’ o ‘luminoso’. Se convirtió a la fe en Jesucristo alrededor del año 40 y se sabe que no conoció personalmente al Señor, pero sí a San Pablo, de quien fue discípulo.

En su evangelio, San Lucas pone de relieve a quienes sufren en el cuerpo o en el alma, especialmente a los pobres y los pecadores arrepentidos. Además, nos recuerda constantemente la necesidad de la oración.

Portador de la Buena Noticia a los gentiles

De acuerdo a la tradición, Lucas habría predicado en Macedonia, Acaya, Galacia y Beocia.

Sobre su destino final, ocurrido con posterioridad a la muerte de Pedro y Pablo, no se dispone de certeza suficiente. Se debate si murió martirizado o si, de acuerdo al Prefatio vel argumentum Lucae [Prefacio o defensa de Lucas], murió siendo anciano. ?Existe, por otro lado, una tradición basada en Gaudencio (PL 20, 962) según la cual Lucas habría sido martirizado junto a Andrés, el apóstol, en la tierra de Patras, provincia romana de Acaya. De acuerdo a esta misma tradición, Lucas habría muerto colgado de un árbol.

Generalmente, a Lucas se le representa con un libro en las manos, al lado de un toro o novillo. La figura del novillo o buey está inspirada en un pasaje del Libro de Ezequiel (Ez 1, 10) y en un pasaje del libro del Apocalipsis. En ambos casos se hace alusión a cuatro seres vivientes que están en presencia de Dios. En el libro del Apocalipsis ‘los cuatro’ aparecen delante del trono del Cordero (Ap 4).

La tradición ha identificado a esos cuatro seres con los cuatro evangelistas a través de lo que se conoce como el Tetramorfos [cuatro imágenes o formas], estilo habitual de la iconografía de los siglos VII-VIII. Una de esas cuatro imágenes corresponde a Lucas, a quien se representa en forma de toro o becerro (Ap 4, 6-7).

San Lucas es el patrono de médicos, cirujanos, carniceros, encuadernadores, escultores, notarios y artistas, esto último debido a que se asegura que pintó una imagen de la Virgen María.

Primicias Rurales
Fuente: Aciprensa