Roma / Nueva York, miércoles 23 julio (?R/25) — Con los elevados precios de los alimentos afectando a la población de todo el mundo, especialmente en los países de renta baja, Álvaro Lario, Presidente del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) de las Naciones Unidas, destacó la urgencia de realizar inversiones estratégicas en agricultura y desarrollo rural para evitar que dichos precios aumenten en el futuro y garantizarle el acceso a todas las personas a una dieta saludable.
Su declaración en vídeo se pronunció en el evento especial dedicado al informe El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo (SOFI 2025) en paralelo al foro político de alto nivel sobre el desarrollo sostenible del Consejo Económico y Social (ECOSOC) en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, antes de la publicación del informe completo el 28 de julio.
Según el análisis sobre los precios de los alimentos en los años 2021 a 2023 presentado en el informe, las intervenciones fiscales y monetarias de envergadura en respuesta a la pandemia de COVID-19, sumadas a las consecuencias de la guerra en Ucrania y las recurrentes perturbaciones climáticas, han contribuido a las presiones inflacionarias y a los altos precios de los alimentos en los últimos años.

Los países de ingreso bajo se han visto particularmente afectados. Si bien la inflación mundial media de los precios de los alimentos aumentó del 2,3 % en diciembre de 2020 al 13,6 % a principios de 2023, en los países de ingreso bajo la subida fue aún mayor y alcanzó su nivel máximo, del 30 %, en mayo de 2023.
“La subida de los precios de los alimentos aumenta el hambre, la inseguridad alimentaria y la malnutrición, y los más afectados son los más pobres y vulnerables, que gastan una mayor parte de sus ingresos en alimentos”, afirmó Lario. También hizo hincapié en la necesidad de intensificar las inversiones en la transformación rural y agrícola. “Los sistemas agroalimentarios siguen siendo fundamentales para garantizar la estabilidad macroeconómica”, añadió Lario.
Si bien pueden adoptarse políticas monetarias y fiscales y medidas de protección social para hacer frente a la inflación de los precios de los alimentos y proteger a la población más vulnerable, también es esencial intensificar las inversiones estratégicas en los sistemas alimentarios. Las inversiones en una agricultura más productiva y resiliente al clima, en infraestructuras para etapas posteriores a la cosecha y de mercado, transporte y almacenamiento, así como en sistemas de información sobre el mercado y los precios de los alimentos pueden estabilizar la producción de alimentos, evitar los cuellos de botella en las cadenas de valor y las alteraciones del mercado y contribuir a la estabilidad de los precios.
©IFAD/Jjumba Martin. Descargar foto y pie de foto aquí
Las inversiones también son necesarias en las pequeñas y medianas empresas de las zonas rurales, que desempeñan un papel fundamental en las economías de esas zonas. Estas brindan a los pequeños productores de alimentos acceso a oportunidades y crean empleos, con lo que se ayuda a las poblaciones rurales a diversificar ingresos y comprar alimentos más nutritivos.
La asistencia oficial para el desarrollo no basta para aprovechar plenamente las posibilidades que brinda la agricultura. Durante los últimos 20 años, el apoyo que los donantes destinan al desarrollo agrícola se ha estancado y representa solo entre el 4 % y el 6 % del total de dicha asistencia, que en 2023 apenas fue de 10 000 millones de dólares de los Estados Unidos. Además, son muy pocos los Gobiernos Africanos que dedican el 10 % de su presupuesto a la agricultura, cifra que se comprometieron a invertir con la adopción de la Declaración de Malabo en 2024.
En la cuarta Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo celebrada el mes pasado, el FIDA instó a la adopción de un enfoque de financiación más estratégico para impulsar el crecimiento rural y acceder a oportunidades relacionadas con los sistemas agroalimentarios valoradas en 4,5 billones de dólares. El Fondo también se comprometió a seguir desarrollando instrumentos financieros innovadores para canalizar más inversión de los sectores público y privado a las zonas rurales de los países en desarrollo.
Fuente: El FIDA es una institución financiera internacional y un organismo especializado de las Naciones Unidas con sede en Roma, donde se encuentra el mecanismo central de las Naciones Unidas para el sector de la alimentación y la agricultura. El Fondo invierte en la población rural y, al empoderar a estas personas, las ayuda a reducir la pobreza, aumentar la seguridad alimentaria, mejorar la nutrición y fortalecer su resiliencia. Desde 1978, hemos destinado más de 25 millones de dólares estadounidenses en donaciones y préstamos a bajo interés para financiar proyectos en países en desarrollo.
Primicias Rurales


















