El arzobispo porteño destacó el valor del silencio y el discernimiento. Y le pidió al santo patrono de la Iglesia que cuide a las familias, los hogares y el trabajo, como cuidó a Jesús y a María.
Imagen: Escultura de San José dormido realizada por Pedro A Lobos
Buenos Aires, miércoles 24 diciembre (PR/25) — El arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva, propuso contemplar la figura de san José a partir de los sueños narrados en el Evangelio según san Mateo, subrayando su profundidad espiritual y su vigencia para la vida cristiana.
El prelado recordó los cuatro sueños de José: el primero, en el que el ángel le anuncia que no tema recibir a María porque el niño ha sido concebido por obra del Espíritu Santo; el segundo, que lo impulsa a huir a Egipto para proteger al Niño de la persecución de Herodes; el tercero, en el que le anuncia la muerte del rey; y el cuarto, que lo orienta a establecerse en Nazaret ante el peligro que representaba Arquelao.
A partir de estos pasajes, monseñor García Cuerva se detuvo en la imagen de san José dormido, una devoción muy difundida por el papa Francisco.
Recordó que se trata de la primera imagen que tuvo el entonces cardenal Jorge Bergoglio y que solía colocar bajo ella sus intenciones, convencido de que «rezar es descansar en el Señor».
Aunque la iconografía existe desde hace siglos en Oriente y en algunas expresiones del arte cristiano, la devoción se popularizó enormemente en el siglo XXI gracias al papa Francisco.

El Pontífice había contado públicamente que tenía una imagen de San José Dormido en su mesa de noche, y que cuandole aquejaba un problema o una preocupación, escribía una intención en un papel y la colocaba debajo de la imagen, confiándosela al Padre Adoptivo de Jesús
Francisco explicó:
“San José duerme, pero cuida de la Iglesia”.
Una imagen que habla de humanidad
El arzobispo porteño destacó que esta imagen habla de humanidad, al mostrar a un José cansado que necesita descanso; de fragilidad y vulnerabilidad, propias del sueño; y también de silencio interior, indispensable para escuchar la voz de Dios en medio del ruido cotidiano.
Asimismo, señaló que expresa la paz que brota de cumplir la voluntad del Padre, una serenidad que no elimina los problemas, pero permite afrontarlos con confianza.
Otro rasgo central que subrayó fue el amor de José por María y por la Sagrada Familia: un amor discreto y concreto, capaz de proteger y cuidar.


A la vez, remarcó su capacidad de discernimiento, fruto de una reflexión profunda que pone las decisiones en manos de Dios antes de actuar.
Monseñor García Cuerva también presentó a san José dormido como intercesor, retomando palabras del papa Francisco: «José sueña por nuestros sueños».
En ese sentido, animó a los fieles a confiarle preocupaciones, anhelos y dificultades, especialmente en los días previos a la Navidad.
Finalmente, invitó a vivir este tiempo de Adviento como una oportunidad para el silencio, la oración y el descanso confiado en Dios, y concluyó con una oración a san José dormido, pidiéndole que cuide a las familias, los hogares y el trabajo, como cuidó a Jesús y a María.
Los cuatro sueños de San José
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Aceptar a María como esposa
“José, hijo de David, no temas recibir a María, tu esposa, porque lo engendrado en ella proviene del Espíritu Santo”
(Mateo 1,20)
👉 Aquí José comprende el misterio de la Encarnación y asume su misión como esposo de María y padre legal de Jesús. -
Huir a Egipto
“Levántate, toma al niño y a su madre y huye a Egipto; quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo”
(Mateo 2,13)
👉 José se convierte en protector del Niño frente a la persecución. -
Regresar a Israel tras la muerte de Herodes
“Levántate, toma al niño y a su madre y vuelve a la tierra de Israel, porque han muerto los que atentaban contra la vida del niño”
(Mateo 2,19–20)
👉 Este es el sueño que señalás: el ángel le anuncia que Herodes ha muerto. -
Ir a Galilea y establecerse en Nazaret
“Pero al oír que Arquelao reinaba en Judea en lugar de su padre Herodes, tuvo miedo de ir allá; y advertido en sueños, se retiró a la región de Galilea”
(Mateo 2,22–23)
👉 José vuelve a obedecer y fija el hogar de la Sagrada Familia en Nazaret.
Clave espiritual
Estos cuatro sueños muestran a un José:
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silencioso
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obediente
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atento a la voz de Dios
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protector activo, aun cuando “duerme”
Primicias Rurales
Fuente: Agencia AICA / IA







