La industria frigorífica argentina cerró diciembre de 2025 con una actividad intensa, aunque marcada por contrastes y señales mixtas de cara a 2026. Según cifras del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas (ABC), la faena bovina del último mes del año alcanzó aproximadamente 1,132 millones de cabezas, con una producción de 260 mil toneladas res con hueso. Esto representa una suba moderada del 5,5% respecto a noviembre, aunque un descenso del 7,4% frente a diciembre de 2024.

Buenos Aires, miércoles 14 de enero (PR/26) .- Ajustando por días hábiles (20 en diciembre vs 19 en noviembre), la faena diaria promedió 56,6 mil cabezas, por encima de noviembre. No obstante, en términos acumulados, la faena total durante 2025 fue de 13,58 millones de bovinos, un 2,5% menos que en 2024.

La producción de carne vacuna para todo el año quedó cerca de 3,143 millones de toneladas carcasa, levemente inferior al volumen de 2024.

Cambios en la estructura de la faena


La menor actividad en el año estuvo influenciada por variaciones en la composición del ganado faenado: destacándose la caída en hembras de ocho y más dientes y machos de dos dientes, mientras se incrementó marginalmente la faena de hembras jóvenes y novillos de seis dientes. La participación de hembras representó 47,6% del total en diciembre y 47,4% en todo 2025, cifras que reflejan el equilibrio entre oferta y demanda en el sector.

Exportaciones y participación del ABC


Las empresas asociadas al ABC faenaron 357,5 mil cabezas en diciembre, equivalentes a 31,6% de la faena total, por debajo del 35,8% de noviembre pero superiores al 30,5% de diciembre de 2024. En el acumulado de 2025, estas empresas representaron 34,2% de la faena total.

 CONTEXTO NACIONAL E INTERNACIONAL

Desafíos de mercado:
A pesar de la dinámica positiva en ciertos meses de 2025, la industria enfrenta un escenario complejo. Según análisis del sector, la eficiencia operativa, la presión de precios y las tensiones sobre las cuotas cárnicas y márgenes de ganancia serán desafíos clave en 2026.

Perspectivas productivas:
El reciente informe del USDA proyecta que en 2026 la producción de carne vacuna argentina se mantendría prácticamente estancada, con una leve caída de la faena total y un ligero incremento en el peso promedio de las carcasas, lo que podría moderar la oferta sin expandir notablemente el volumen producido.

Mercado global:
En el ámbito internacional, Brasil ha superado recientemente a Estados Unidos como principal productor mundial de carne bovina, al tiempo que gran parte de los mercados globales enfrenta incertidumbres por cambios en la producción y el comercio de proteínas cárnicas.

Competitividad exportadora:
Aunque Argentina mantiene un rol relevante en el comercio mundial de carne vacuna y ha visto fortalezas en segmentos específicos del mercado externo, también hay señales de presión sobre exportaciones en 2025 por menores suministros de ganado y costos crecientes.

 TENDENCIAS DE CONSUMO

En el mercado interno, el consumo de carne bovina ha mostrado fluctuaciones en los últimos años, con períodos de caída profunda seguidos por signos de recuperación parcial, aunque todavía lejos de niveles históricos altos.

 CONCLUSIÓN: ¿QUÉ ESPERAR EN 2026?

El sector cárnico argentino se encamina a 2026 en un punto de inflexión:
 Cuenta con una base productiva consolidada y capacidades exportadoras reconocidas.
 Enfrenta presiones de costos, menor crecimiento en faena y desafíos de competitividad.
 El estancamiento en producción proyectado por organismos internacionales y la tendencia a faenar ganado más pesado sugieren que no habrá un crecimiento explosivo en la oferta, sino más bien una consolidación con foco en la eficiencia y calidad.

La clave para 2026 será la capacidad del sector para mejorar su eficiencia operativa, responder a las demandas internacionales y adaptarse a un mercado global más competitivo, mientras sostiene el mercado interno. 

Primicias Rurales

Fuente: Consorcio ABC Exportadores