La campaña gruesa avanza con fuertes contrastes hídricos: mientras la soja y el maíz enfrentan demoras y pérdidas puntuales por falta o exceso de agua, el girasol muestra rindes superiores al promedio histórico, según el PAS de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
Buenos Aires, viernes 23 enero (PR/26) — Los marcados contrastes en la disponibilidad de agua continúan condicionando el desarrollo de la campaña gruesa 2025/26, con avances dispares en soja y maíz y un buen desempeño del girasol, según el último informe del Panorama Agrícola Semanal (PAS) de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
La siembra de soja transita su etapa final, luego de registrar un progreso intersemanal de 2,3 puntos porcentuales, alcanzando el 96,2 % del área proyectada. Sin embargo, las lluvias siguen dificultando el ingreso a los lotes en el norte del área agrícola, mientras que en el sur de Córdoba y el oeste bonaerense la falta de humedad comienza a impactar negativamente en los cultivos.
En este contexto, la condición hídrica Adecuada/Óptima se redujo en 7 puntos porcentuales, al igual que la condición de cultivo Normal/Excelente, que cayó 10 puntos. Actualmente, el 15 % de la soja de primera ya inició su período crítico, principalmente en ambos núcleos productivos, a la espera de nuevas precipitaciones que permitan sostener el potencial de rendimiento.
En paralelo, tras varios días sin lluvias, se detectaron focos de arañuela roja (Tetranychus urticae) en distintos lotes, lo que obliga a realizar aplicaciones para evitar mayores daños. En la soja de segunda, los cuadros más adelantados presentan dificultades para cerrar el entresurco, reflejando el impacto del estrés hídrico.

Por su parte, la siembra de maíz con destino a grano comercial cubre el 93,1 % del área proyectada, aunque mantiene una demora interanual de 5,3 puntos porcentuales. Las labores continúan retrasadas en el NOA y el NEA, donde las precipitaciones recientes impiden el ingreso a los lotes. En el centro-norte de Santa Fe, el aumento de poblaciones de Dalbulus maidis comienza a modificar las decisiones de manejo, y parte del maíz tardío aún no implantado podría reorientarse hacia soja.
En cuanto al estado del cultivo, el 74 % del maíz temprano atraviesa su período crítico (VT–R1). Si bien el 83,6 % del área se mantiene en condición Normal a Buena, se relevan pérdidas puntuales de área y rendimiento en el sur de Córdoba, asociadas a la escasez de humedad y a las altas temperaturas. El maíz tardío, en tanto, continúa su desarrollo con el 90,2 % del área en condición Normal a Buena, aunque su evolución dependerá de la reposición de humedad en las próximas semanas.

Finalmente, la cosecha de girasol avanzó sobre el 21,9 % del área apta, con un progreso intersemanal de 5,6 puntos porcentuales y un adelanto de 12 puntos respecto del promedio de las últimas cinco campañas.
El rinde promedio nacional se mantiene en 22,6 quintales por hectárea, con valores regionales que oscilan entre 20 y 30 qq/Ha, superando los promedios históricos. En el NEA, las labores están próximas a finalizar y el rendimiento medio podría convertirse en el máximo de la serie PAS.
Aún cuando un 18,4 % del área en pie presenta déficit hídrico, concentrado en el oeste y sur del área agrícola, más del 80 % de los lotes se mantiene en condición Normal a Excelente. Bajo este escenario, la proyección de producción se sostiene en 5,8 millones de toneladas.
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Fuente: Panorama Agrícola Semanal (PAS), Bolsa de Cereales de Buenos Aires.


















