Onésimo era esclavo de Filemón, personaje importante de Colosa de Frigia, convertido al cristianismo por San Pablo. Cuando huía de la justicia, después de haber robado a su amo, Onésimo entró en contacto con San Pablo, quien se hallaba entonces prisionero en Roma. El Apóstol lo convirtió y bautizó y lo envió a la casa de Filemón con una carta de recomendación. Según parece, Filemón perdonó y puso en libertad a su esclavo arrepentido y lo mandó reunirse de nuevo con San Pablo. Según cuenta San Jerónimo, Onésimo llegó a ser predicador del Evangelio y luego Obispo de Efeso por orden del Apóstol Pablo. Posteriormente, Onésimo fue hecho prisionero y llevado a Roma, donde murió lapidado.
EVANGELIO DE HOY
SANTO DEL DÍA
Carne argentina en sintonía con el consumidor
COLUMNAS

Lo más leído
- Cada 15 de febrero se celebra a San Claudio de la Colombière, apóstol del Sagrado Corazón de Jesús
- «En verdad os digo que no se le dará un signo a esta generación»
- “No he venido a abolir la ley, sino a darle plenitud”
- 16 de febrero: SAN ONÉSIMO, Mártir
- La industria aceitera argentina registró en 2025 un volumen récord de procesamiento de oleaginosas









