Onésimo era esclavo de Filemón, personaje importante de Colosa de Frigia, convertido al cristianismo por San Pablo. Cuando huía de la justicia, después de haber robado a su amo, Onésimo entró en contacto con San Pablo, quien se hallaba entonces prisionero en Roma. El Apóstol lo convirtió y bautizó y lo envió a la casa de Filemón con una carta de recomendación. Según parece, Filemón perdonó y puso en libertad a su esclavo arrepentido y lo mandó reunirse de nuevo con San Pablo. Según cuenta San Jerónimo, Onésimo llegó a ser predicador del Evangelio y luego Obispo de Efeso por orden del Apóstol Pablo. Posteriormente, Onésimo fue hecho prisionero y llevado a Roma, donde murió lapidado.
EVANGELIO DE HOY
Carne argentina en sintonía con el consumidor

Lo más leído
- ¿Cómo ganar la indulgencia plenaria en Semana Santa?
- UNIV 2026: el Papa invitó a los universitarios a renovar su compromiso bautismal
- La Sociedad Rural Argentina despide a Hugo Luis Biolcati: referente histórico del campo y expresidente de la entidad
- Jueves Santo: El inicio del Triduo Pascual y el legado del Amor Extremo
- Hoy se conmemora a Santa María de Egipto, quien casualmente murió un viernes santo
- Cada 2 de abril celebramos a San Francisco de Paula, el santo que nos acompaña en la Cuaresma











