El fin de semana largo de Carnaval 2026 marcó un récord histórico: viajaron 3 millones de turistas por el país y el impacto económico superó el billón de pesos, con fuerte movimiento en destinos tradicionales y urbanos.
Buenos Aires, martes 17 febrero (PR/26) — El primer fin de semana largo de 2026 dejó cifras históricas para el turismo interno. Durante los cuatro días del Feriado de Carnaval viajaron 3 millones de personas por todo el país, lo que representó un crecimiento interanual del 7,2% respecto al mismo período de 2025.
El impacto económico directo superó los $ 1.007.793 millones, es decir, más de un billón de pesos volcados a alimentos, bebidas, alojamiento, transporte, recreación y compras.
El relevamiento fue realizado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) a partir de datos aportados por cámaras de comercio, entidades turísticas regionales y organismos provinciales. Según el informe, se trató del mejor registro histórico en cantidad de viajeros para esta fecha.
El gasto total creció un 6% a precios constantes frente al Carnaval 2025. Sin embargo, el gasto diario promedio por turista se ubicó en $ 111.605, lo que implica una caída real del 7,7% interanual. En contrapartida, la estadía promedio se extendió a tres días, por encima de los 2,8 días del año anterior, compensando en parte la baja del desembolso diario.
A pesar de un clima inestable —con alternancia de calor, lluvias y tormentas típicas de febrero— la decisión de viajar no se vio afectada. El movimiento se sintió en todo el territorio, incluso en ciudades que habitualmente no concentran grandes flujos turísticos pero que lograron atraer visitantes gracias a propuestas carnavalescas propias.
Récord histórico en un contexto desafiante

La marca de 3 millones de turistas superó el anterior pico registrado en 2023, cuando habían viajado 2.925.000 personas. El dato cobra mayor relevancia en un escenario de ingresos familiares ajustados, lo que reafirma la importancia de los fines de semana largos como espacios de recreación y consumo para la población.
Los destinos más elegidos fueron aquellos con tradición carnavalera, especialmente en Entre Ríos, Corrientes, Tucumán, Salta y Jujuy, donde conviven celebraciones de fuerte identidad regional. También tuvieron alta convocatoria la Costa Atlántica bonaerense, el interior de la provincia de Buenos Aires, Mendoza y distintos puntos de la Patagonia.
Este fue el decimoquinto año consecutivo en que el Carnaval se celebra oficialmente como feriado nacional, luego de haber estado más de tres décadas fuera del calendario.
Fuerte movimiento aéreo y terrestre
El transporte aéreo volvió a desempeñar un rol central en la dinámica turística. Entre Aerolíneas Argentinas y JetSmart trasladaron 313.000 pasajeros durante el fin de semana largo. Solo Aerolíneas movilizó más de 220.000 personas, con el viernes como jornada de mayor flujo.
También se registró un incremento del 27% en los viajes desde Uruguay hacia Argentina, según datos de Buquebus, reflejando una recuperación del turismo regional.
En el plano terrestre, la Costa Atlántica concentró uno de los mayores movimientos. Las rutas 2 y 11 registraron picos de hasta 2.000 vehículos por hora en dirección a Mar del Plata. Para ordenar el tránsito, la Agencia Nacional de Seguridad Vial implementó restricciones a la circulación de camiones de gran porte en corredores estratégicos.
El costo de viajar
Un informe del INECO-UADE estimó que una familia tipo necesitó $ 1.265.013 para vacacionar dentro del país durante el feriado, cifra equivalente al 74% del salario promedio RIPTE. En términos reales, el esfuerzo económico fue similar al de 2025, lo que muestra que el turismo interno se mantiene como un consumo resiliente.
En el paso internacional Cristo Redentor se registraron demoras de hasta tres horas para cruzar hacia Chile, considerablemente menores a las siete horas observadas el año pasado, en un contexto de menor incentivo cambiario para viajar al exterior.
Destinos destacados

En la provincia de Buenos Aires, Mar del Plata superó el 80% de ocupación, con intensa actividad en playas, teatros y corsos tradicionales. Más de veinte municipios bonaerenses desplegaron desfiles y espectáculos gratuitos, consolidando a la provincia como uno de los grandes polos del fin de semana.
La Ciudad de Buenos Aires alcanzó una ocupación hotelera del 83%, la más alta para esta fecha en los últimos cinco años. La agenda artística y deportiva fue clave, con recitales internacionales, festivales masivos y eventos deportivos que traccionaron turismo urbano.
En el litoral, Entre Ríos promedió un 97% de ocupación, con localidades que alcanzaron el 100%. Corrientes volvió a posicionarse como uno de los epicentros del Carnaval nacional, combinando corsos multitudinarios con propuestas de naturaleza en los esteros del Iberá.
En el norte argentino, Jujuy registró una ocupación superior al 95%, con fuerte convocatoria en la Quebrada de Humahuaca y las tradicionales ceremonias de desentierro del Pujllay. Salta y Tucumán también mostraron elevados niveles de reservas, impulsados por festivales y celebraciones populares.
La Patagonia tuvo desempeños destacados en destinos como Las Grutas, Bariloche y El Calafate, con ocupaciones superiores al 90% en varios puntos y fuerte presencia de turismo nacional.
Un motor clave para el consumo interno
El balance general del fin de semana largo muestra que el Carnaval se consolidó como uno de los momentos más fuertes del calendario turístico argentino.
Con tres millones de viajeros y más de un billón de pesos movilizados, el feriado volvió a demostrar su impacto transversal en hotelería, gastronomía, comercio, transporte y entretenimiento en todo el país.
En un contexto económico complejo, el turismo interno ratificó su capacidad de dinamizar economías regionales y sostener la actividad de miles de pequeñas y medianas empresas vinculadas al sector.
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Fuente: CAME / IA



















