Buenos Aires, jueves 5 marzo (PR/26) — Comenzó la Cuaresma y con ella un “tiempo de combate”, afirma el sacerdote uruguayo Juan Andrés Verde en un video en el que presenta tres consejos para luchar contra el mal espíritu, inspirados en las enseñanzas de San Ignacio de Loyola.
“Con el mal espíritu no se dialoga”, afirmaba el santo y recuerda el sacerdote, exhortando a conocer tres maneras en las que se mueve el enemigo.
1. Como caudillo rival
En primer lugar, el sacerdote explica que el mal espíritu actúa “como un caudillo rival”. “Conoce cuál es nuestro talón de Aquiles. Cuando quiera atacarnos, sabe por dónde va a entrar. No lo hará por donde tenemos la guardia alta, por donde estamos firmes, sino por donde vos y yo ‘hacemos agua’”, señala, aludiendo a nuestras debilidades.
Por eso, recuerda el consejo de San Ignacio: “Conócete. No tengas miedo de profundizar, no tengas miedo de descubrir cuáles son nuestras verdades más profundas”.
2. Como novio fugitivo de la doncella
En segundo lugar, compara la acción del enemigo con la figura del “novio fugitivo de la doncella”, expresión utilizada por el santo. “Es ese que dice: ‘Shhh, no le digas a nadie, vas a quedar como un tonto’. Se mete por la ventana y susurra: ‘Esto es entre vos y yo, no le cuentes a tu padre’”, describe.
De modo similar —advierte— actúa el mal espíritu cuando una persona cae en una falta: “Te dice: ‘¿Con quién lo vas a hablar? ¿Con tus padres? ¿Con tus amigos? ¿Con el sacerdote? Se le va a caer la imagen que tiene de vos’. Y así nos ‘come la oreja’ y quedamos encerrados en nosotros mismos”.
Ante estas situaciones, el consejo de San Ignacio de Loyola es: “Cuando estás caído, no dudes en compartirlo con las personas que te aman. No dudes en pedir consejo, no dudes en ir a confesarte, porque él gana cuando nos quedamos encerrados”, asegura.
3. Como persona histérica.
Finalmente, el sacerdote señala que el mal espíritu también actúa “como una persona histérica”. “Cuando está alterada, te avanza, te avanza, te avanza. Y el único remedio es plantarse y decirle: ‘Hasta acá llegaste’”, explica.
En esa línea, subraya la importancia de la firmeza interior: “Es necesario tomar coraje y fortalecer la voluntad para decir: ‘No voy a caer en esto otra vez’”, afirma.
Ante estas diferentes formas de “atacar” que encuentra el mal espíritu, el P. Verde aconseja pedirle al Señor “la gracia de descubrir en este tiempo de Cuaresma que Él está con nosotros, ver el final de la película y saber que Él triunfa”.
Mientras tanto, a nosotros, asegura, “nos toca entrar a la cancha y pelearla con todo”, teniendo en cuenta los tips de San Ignacio de Loyola “para que no nos durmamos en los laureles”, concluye.


















