El vidente de Medjugorje Iván Dragičević compartió un mensaje de paz inspirado en las palabras de la Virgen, en el que invita a responder a las guerras actuales con oración, ayuno y conversión del corazón.
Medjugorje, Bosnia Herzegovina, viernes 6 marzo (PR/26) — Mensaje de uno de los seis videntes Medjugorje, Iván Dragičević: «En estos días mucha gente me llama para preguntarme: ‘¿Dice la Virgen algo sobre la guerra en el Golfo?’
Mi respuesta es el mensaje de paz de Nuestra Señora en el contexto de las guerras de hoy.
Por eso Iván dio un mensaje en estos días:
Queridos hermanos y hermanas,
Vivimos en una época en la que las noticias hablan casi a diario de conflictos, divisiones y disturbios. Nombrando países, alianzas, intereses, poderes… Pero detrás de cada noticia hay gente: familias, niños, madres llorando.
En sus mensajes, la Virgen no habla un idioma político.
Ella no analiza estrategias o planes militares. Su mensaje es simple, pero profundo:
«Paz, paz, paz – y sólo paz.»
Esto no es un eslogan. Es el grito de una madre.
1. La guerra comienza en el corazón
Nuestra Señora nos enseña que la guerra no comienza en las fronteras, sino en el corazón del hombre.
Comienza cuando llega menos perdón.
Comienza cuando el orgullo prevalece.
Comienza cuando el hombre olvida a Dios.
Hoy observamos los conflictos en el mundo, desde Oriente Medio a Europa, desde las tensiones entre las naciones hasta las divisiones dentro de las familias. Pero la Virgen nos trae de vuelta al origen:
La paz comienza conmigo.
Si no hay paz dentro de mí, ¿cómo puede haber paz en el mundo?
2. Oración y ayuno: las armas de paz
En varias ocasiones la Virgen ha dicho que con la oración y el ayuno hasta se puede detener las guerras.
Es una lógica espiritual que trasciende la política.
El mundo cree en el poder de las armas.
El cielo cree en el poder de un corazón arrodillado.
Cuando una familia reza junta, las paredes se derrumban.
Cuando un pueblo ayuna y se convierte, el clima espiritual cambia.
Iván en una de las apariciones diarias de la Reina de la Paz, Madonna como suele llamarla.
Tal vez no podamos negociar entre estados, pero podemos:
-
rezar el rosario por la paz;
-
ayunar por la conversión del mundo;
-
perdonar a quienes te han herido.
Esta es nuestra responsabilidad.
3. La paz como una decisión personal
La Madonna no nos llama para ser simples espectadores. Nos llama a ser portadores de paz.
En un mundo lleno de ruido, ella pide silencio.
En un mundo lleno de odio, ella pide amor.
En un mundo lleno de miedo, ella pide confianza en Dios.
Las guerras de hoy muestran lo débil que es el hombre sin Dios, pero también muestran lo hambriento que está el mundo por testigos de paz.
4. ¿Qué significa eso para nosotros hoy?
Significa:
-
No difundas el odio con palabras.
-
No juzgues a las personas y a la gente a la ligera.
-
Orar por todos, incluso por aquellos que no entendemos.
-
Construir una cultura de perdón en tu hogar.
Porque si hay paz en nuestras familias, el mundo entero cambia.»
Iván Dragičević
Vidente de Medjugorje.
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