Pero más allá de la trama del filme, otra batalla se ha venido desarrollando fuera de la pantalla.
Sin embargo, a medida que ha crecido la popularidad de la película, también lo ha hecho el debate entre familias cristianas sobre si la inclusión de demonios y poderes sobrenaturales la hace adecuada para que la vean los niños.
Para los padres católicos, la cuestión hace eco de debates anteriores sobre el entretenimiento fantástico, especialmente en torno a la saga de Harry Potter y Wicked.
Sus críticos sostienen que KPop Demon Hunters corre el riesgo de normalizar imágenes demoníacas mediante música pegadiza y animación colorida, mientras que sus defensores afirman que los temas de identidad, sacrificio y redención de la película pueden dar pie a conversaciones significativas sobre la fe.
La historia sigue a Rumi, la líder de HUNTR/X, quien descubre que es mitad demonio mientras lucha contra una banda rival de chicos de K-pop enviada en secreto por un gobernante demoníaco para atraer las almas humanas.
A medida que se revela su identidad oculta, Rumi debe enfrentarse a sus miedos y aceptar quién es para poder restaurar la barrera protectora que mantiene a raya a las fuerzas demoníacas.
Entre las críticas más contundentes a la película se encuentra Susan Brinkmann, de Women of Grace, un apostolado católico para mujeres dirigido por la presentadora de EWTN Johnnette B. Williams.
Tras haber escrito ampliamente sobre la exposición de los niños al entretenimiento, las prácticas ocultas y la superstición, Brinkmann afirmó que KPop Demon Hunters corre el riesgo de presentar el mal de manera atractiva.
Películas como KPop Demon Hunters y Wicked, añadió, vienen envueltas en música pegajosa y visuales coloridos.
“Eso demuestra lo astuto que es y qué tan bien está Satanás leyendo a la sociedad en este momento”, dijo Brinkmann.
Know I’m the only one right now
I will love you more when it all burns down
More than power, more than gold
“No queremos que los niños canten esto”, afirmó. “Si hay el más mínimo riesgo para un niño, ¿por qué asumirlo? Incluso pequeñas cosas como las películas… abren puertas”.
Preocupaciones similares han surgido entre otros comentaristas cristianos. Rebecca Hunter-Kelm, de Premier Woman Alive, una revista cristiana para mujeres del Reino Unido, elogió a una escuela cristiana en Inglaterra por prohibir a los alumnos cantar canciones de la película, escribiendo que “cuando hay tantas otras buenas películas que no glorifican a los demonios, como cristianos, ¿por qué no simplemente alejarnos de ésta?”.
El P. Paul Born, de la Arquidiócesis de Boston (Estados Unidos), planteó preguntas similares en un episodio del podcast Ask A Priest Live, aun sin haber visto la película.
Explorando temas cristianos
Sin embargo, no todas las voces cristianas ven la película de forma negativa.

El P. Daniel Seo, un sacerdote católico coreano radicado en Irvine, California (Estados Unidos), con 18.000 seguidores en Instagram, dijo que la película aborda temas familiares para la enseñanza cristiana. Tras verla en respuesta a las preguntas de familias de su comunidad parroquial, el P. Seo consideró que la película, a pesar de su ambientación fantástica, explora ideas como la lucha espiritual, la identidad y la redención.
“Creo que no deberíamos reducir la imaginación de un niño con el pretexto de protegerlo cuando la imaginación le está ayudando a entender que hay una realidad espiritual de la que debemos ser conscientes”, dijo al Register.
“Si no somos conscientes de que hay espíritus en este mundo y estamos presenciando el mal”, continuó, “podemos olvidar cómo confiar los unos en los otros y dejar de darnos cuenta de que la dignidad de una persona no viene dada por sus pecados, sino por su identidad como alguien amado por Dios”.
El P. Seo también señaló el miedo de Rumi a revelar su verdadero yo como reflejo de una enseñanza moral más profunda. “Cuando ella es capaz de vencer [ese miedo], hay una paz y una alegría increíbles… podemos relacionar eso con los frutos de la confesión”, afirmó.
Descartar por completo KPop Demon Hunters, argumentó el P. Seo, sería como negarse a interactuar con otras obras de literatura fantástica, como El Señor de los Anillos y Las Crónicas de Narnia, que han sido ampliamente apreciadas por los cristianos.
“Creo que la película nos permite tener una conciencia más aguda de que no todo es solamente lo que parece en la superficie”, señaló.
Otros comentaristas católicos también han destacado los temas de la película. En un episodio del podcast Ascension Presents, el P. Mark-Mary Ames reflexionó sobre cómo la lucha interior de Rumi puede resonar con los espectadores.
“A menudo tenemos estas partes de nuestra vida de las que nos avergonzamos, que estamos ocultando, que estamos evitando”, dijo.
Ver que esa lucha se desarrolla en una historia, sugirió, puede brindar a los padres una “hermosa oportunidad” para hablar con sus hijos acerca de llevar esas luchas a los demás y a Dios.
En una conversación entre la presentadora de radio católica Katie Prejean McGrady y el sacerdote dominico Gregory Pine, ambos analizaron igualmente las lecciones y la narración de la película.
“Nada en la película me gritó: ‘¡Herejía! ¡Evitar! ¡Apagar! ¡No ver!’”, comentó McGrady. “De hecho, en realidad dio lugar a algunas conversaciones muy buenas con mi hija”.
El P. Pine señaló el énfasis de la película en la pertenencia y la comunidad.
“Me gusta la idea de que una comunidad debe ser tal que cree un espacio en el que la gente sienta que pertenece”, dijo. “Quizá sin perder de vista el hecho de que cada uno es único, pero que pertenece, y eso le da una especie de sentido y propósito”.
Esa dinámica, añadió, refleja la forma en que los seres humanos “están hechos para la comunidad”, mientras que luchas como la vergüenza a veces pueden alejar a las personas de esa “búsqueda del amor y la felicidad” entre los demás.
Cómo abordar el entretenimiento infantil
A pesar de sus diferencias de opinión sobre la película en sí, tanto Brinkmann como el P. Seo coinciden en un punto práctico: los padres desempeñan un papel crucial a la hora de guiar a sus hijos en medio de los medios de comunicación modernos.
Brinkmann animó a los padres a informarse sobre los temas espirituales presentes en el entretenimiento y, cuando sea apropiado, “sentarse con sus hijos, ver [la película] y explicarles qué es lo que está mal en ella”.
El P. Seo animó igualmente a los padres a ejercer el discernimiento a la hora de decidir a qué deben estar expuestos sus hijos.
“Evidentemente, no todo debe exponerse”, dijo. “Tiene que haber discreción, pero los niños también necesitan relacionarse con el mundo”.
Para algunas familias, eso puede significar evitar ciertas películas. Para otras, puede significar verlas juntos y comentar después los temas que presentan.
El debate en torno a KPop Demon Hunters refleja un desafío conocido para las familias cristianas que buscan alternativas al entretenimiento contemporáneo, especialmente a medida que la narración fantástica sigue recurriendo a imágenes y conceptos espirituales.
Por ahora, la película ha logrado al menos una cosa más allá de sus premios y su éxito de taquilla: ha dado a los padres algo distinto de Harry Potter sobre lo que discutir en la mesa.
Fuente: Artículo publicado originalmente en el National Catholic Register. Traducido y adaptado por el equipo de ACI Prensa.
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