La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca proyectó una cosecha de maíz récord para la campaña 2025/26, impulsada por mejores condiciones productivas y una mayor superficie sembrada mientras que según el Panorama Agrícola Semanal (PAS) de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, las lluvias recientes revirtieron parcialmente el déficit hídrico que dominó gran parte de la campaña y generaron una mejora generalizada en la condición de los cultivos.

Buenos Aires, viernes 20 marzo (PR/26)  – – La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación presentó su primera proyección para la campaña de maíz 2025/26, con un volumen estimado en 64 millones de toneladas.

De concretarse, implicaría un crecimiento del 24% respecto al ciclo previo, cuando la producción alcanzó 51,7 millones de toneladas, marcando una recuperación significativa del cultivo.

De acuerdo con el informe oficial, este nivel productivo no sólo sería el más alto de la última década, sino también un récord histórico, superando la marca de 60,2 millones de toneladas obtenida en la campaña 2020/21.

Desde el organismo destacaron que este desempeño estaría impulsado por condiciones climáticas favorables y un manejo eficiente por parte de los productores.

En cuanto al área sembrada, se estima que alcanzó las 10,5 millones de hectáreas, lo que representa un incremento de 1,3 millones frente al ciclo anterior.

Si bien no sería un máximo histórico, sí refleja una expansión relevante, con mayor presencia del cultivo en provincias como Entre Ríos, Chaco y Santiago del Estero. Además, el avance de cosecha ya se ubica en el 14% a nivel nacional, superando en seis puntos porcentuales el ritmo registrado en la misma fecha del año pasado.

Panorama Agrícola Semanal 

En tanto un escenario productivo más favorable, con avances sostenidos en cosecha y estabilización de rindes por las lluvias recientes y así los planteos tardíos y de segunda resultan los principales beneficiados en este nuevo contexto hídrico.

Así lo reflejó el Panorama Agrícola Semanal (PAS) de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires en su último informe.

Según ese análisis, durante los últimos días, las precipitaciones se extendieron sobre gran parte del área agrícola, impactando de manera heterogénea pero positiva en los principales núcleos productivos.

En este marco, la soja muestra una recuperación en sus indicadores clave: el 78,5 % del área presenta condición de cultivo Normal/Excelente, mientras que la condición hídrica Adecuada/Óptima se incrementó en 7 puntos porcentuales. Esta mejora resulta especialmente relevante en sectores que venían con restricciones hídricas prolongadas, como el centro y sudeste bonaerense.

A nivel productivo, el cultivo transita una etapa definitoria.

La soja de primera, próxima a la cosecha, consolida expectativas de rinde en torno a 35,9 qq/Ha en el Núcleo Norte y 37,9 qq/Ha en el Núcleo Sur, valores que reflejan cierta resiliencia pese al estrés previo.

En paralelo, la soja de segunda —más dependiente de las lluvias recientes— presenta una mejora más marcada: el 74,7 % se encuentra en período crítico y el 67 % bajo condición Normal/Excelente. Bajo este escenario, se sostiene la proyección de producción en 48,5 MTn, aunque con alta sensibilidad a la evolución climática de las próximas semanas.

En maíz, el avance de cosecha alcanza el 13 % del área apta tras un progreso intersemanal de 3,6 p.p., con un rendimiento promedio nacional de 84 qq/Ha.

Este valor se ubica condicionado por la variabilidad regional: mientras el Núcleo Norte sostiene rindes elevados y buen ritmo de trilla, el Núcleo Sur comienza a incorporarse con resultados más moderados.

El comportamiento del maíz tardío es clave en la definición del volumen final. Actualmente, la mayor parte del área transita etapas de llenado de granos bajo condiciones mayormente favorables: el 85,2 % presenta adecuada disponibilidad hídrica y el 90 % se mantiene en condición de cultivo Normal/Excelente.

Esta mejora reduce riesgos de pérdidas adicionales y permite sostener la proyección de producción en 57 MTn, aunque aún sujeta a la estabilidad climática.

Por último, en girasol, la cosecha muestra una reactivación significativa, alcanzando el 48,2 % del área apta tras un avance semanal de 11 p.p. El rendimiento promedio nacional se ubica en 23,8 qq/Ha, impulsado por los buenos resultados en el oeste del área agrícola, donde los planteos lograron capitalizar mejor las condiciones climáticas.

En contraste, en el centro y sudeste bonaerense los rindes se mantienen más ajustados —entre 22 y 24 qq/Ha— como consecuencia del estrés hídrico registrado desde diciembre. Este diferencial regional explica en parte la estabilidad de la proyección de producción en 6,2 millones de toneladas (MTn), sin revisiones al alza pese a la mejora reciente.

En síntesis, para el PAS el nuevo escenario hídrico introduce un sesgo más favorable para el cierre de campaña, especialmente para los cultivos tardíos. No obstante, la heterogeneidad regional y el impacto acumulado del estrés previo continúan condicionando el potencial productivo, manteniendo un equilibrio entre recuperación y cautela en las estimaciones.

 

 

Fuente: Panorama Agrícola Semanal (PAS) de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires

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