Buenos Aires, 20 de marzo (PR/26) .- Tras el destete, muchos productores con capacidad para recriar y terminar sus animales se preguntan cómo planificar el negocio: ¿Es mejor vender el recriado en noviembre o encerrar y esperar a la suba estacional de fines de febrero? Para contribuir a la decisión, en un trabajo especial para Valor Carne, la consultora Elizalde & Riffel presenta los márgenes de ambas alternativas en el último ciclo -condicionado por subas bruscas de la hacienda- y analizan el escenario potencial para este año.
En noviembre de 2025, el valor del novillito recriado configuraba una oportunidad comercial atractiva, induciendo a concretar ventas anticipadas con 300-350 kg en lugar de terminarlos.
Un dilema que en realidad ocurre todos los años ya que en primavera se logra el mayor precio interanual del ternero de invernada, lo cual arrastra al precio del novillito recriado.
Sin embargo, quien opta por vender el recriado en primavera no contempla la posterior suba del novillo gordo que se da a partir de febrero, por razones de escasez, lo cual modifica ex post la conveniencia económica de esa decisión.
Recriado vs terminado
El siguiente estudio compara dos estrategias utilizadas sobre un mismo animal: venta del recriado en noviembre 2025 con 320 kg o terminación a corral durante 100 días con una ganancia adicional de 140 kg en el contexto actual de precios significativamente superiores.
Las variaciones del precio de la hacienda, el costo de la ración y el tipo de cambio que condicionan los resultados económicos de ambos planteos, se presentan a continuación:
Con estas relaciones de precios, la recría a pasto seguida de una terminación eficiente a corral permite producir y transformar kilos baratos en kilos valorizados por el mercado, dado que el costo adicional de cada kilo producido a corral resulta inferior al valor de venta.
Sobre esta base, la reciente recomposición del precio del novillo gordo ($/kg 4.973) amplificó este efecto elevando el ingreso final muy por encima del que se hubiera obtenido vendiendo el novillito recriado tres meses atrás (320 kg x $/kg 4.325).
En plata: quién da más
En el gráfico siguiente se presentan los resultados del negocio proyectado al 10 de noviembre 2025 (compra a $/kg 4.325 y $/kg venta a 4.154) versus el resultado real logrado con los precios de venta actuales ($/kg 4.973, al 1º de marzo 2026).
Margen bruto expresado en u$s/cab del novillito recriado según el negocio proyectado al 10 noviembre 2025 y del realizado al 1º de marzo 2026.
Este gráfico muestra que cuando se proyectó el margen con precios del año anterior, el encierre agregaba u$s/cab 58 adicionales al resultado de la recría pura, que era de u$s/cab 55. Sin embargo, vender el recriado en ese momento inducía a una importante resignación de ingresos con respecto a la situación de marzo, cuando que el precio alcanzado por el novillo tipo exportación permitió más que quintuplicar el margen del engorde, llevándolo a u$s/cab 302.
En concreto, el contraste entre ambas estrategias indica que, aun considerando costos de alimentación, costos operativos y sanidad, el resultado económico de la venta diferida como novillo terminado no sólo incrementó el ingreso, sino que mejoró el margen bruto por animal.
Además, el retorno total sobre capital de trabajo y el retorno mensual demuestran que la decisión de aguantar los animales fue sumamente conveniente, ya que permitió vender a mayores precios que los proyectados al inicio del encierre, capturando una renta adicional sobre el capital.
Retorno sobre capital trabajo (Izq) y retorno mensual (Der) expresado en % proyectado al 10 noviembre 2025 vs realizado al 1 marzo 2026.
Asimismo, estos resultados refuerzan el concepto de “opción real” implícita en la recría. Es decir que, considerando la variación histórica de los precios ganaderos, retener animales equivale a conservar la posibilidad de decidir el momento óptimo de venta en función de la evolución de precios, siempre que el costo de los kilos adicionales sea competitivo.
¿Costo del kilo producido? Desde el punto de vista técnico, la diferencia central entre vender recriado o terminado radica precisamente en el costo marginal de producción del kilo adicional. Cuando el engorde se realiza con altos niveles de eficiencia y con insumos de bajo costo relativo, tal como ocurre hoy con la beneficiosa relación carne/granos, el costo del kilo producido a corral se ubica muy por debajo del precio de venta del kilo de animal terminado.
En concreto, en el ciclo 2025-2026, terminar el novillo fue mejor negocio que vender el recriado.
¿Las razones? Por un lado, el impacto de la variación estacional en el precio del novillo que ocurre a partir de febrero en adelante, la cual se repite año a año. Sobre esta tendencia histórica, cuando el mercado experimenta subas abruptas, tal como ocurrió este año, esa opción adquiere un valor económico muy significativo.
De cara a la próxima campaña
Este análisis pone en evidencia un aspecto central en la economía ganadera: la decisión de venta no debe evaluarse únicamente en función del precio corriente del animal recriado, sino también de la capacidad y eficiencia del sistema para terminarlo, lo cual permite capturar mejoras futuras del mercado.
¿Y si este año no hay subas tan abruptas? La evidencia sugiere que los planteos capaces de producir kilos adicionales difiriendo el momento de venta, constituyen una estrategia natural frente a escenarios de variaciones de precios relativos. Por el contrario, la venta anticipada fija el resultado en un momento que puede no reflejar el valor del animal terminado, tal como sucede año a año durante el período noviembre-marzo.
En síntesis, la aparente conveniencia de la venta temprana se diluye cuando el sistema tiene potencial para agregar kilos a bajo costo, que posteriormente se validan con precios más elevados. La interacción entre eficiencia biológica y la oportunidad de mercado vuelve a confirmarse como determinante del resultado económico en la producción de carne.
Por: Ing. Agr. Juan C. Elizalde, Ph.D.
Ing. Agr., M. Sci. Sebastián L. Riffel
Redes: @elizalderiffel
Trabajo realizado en el marco del convenio con Phibro Animal Health
Primicias Rurales
Fuente: Valor carne





















