Buenos Aires,  sábado 21 marzo (PR/26) — El número de catecúmenos —personas que se preparan para recibir el bautismo— sigue creciendo con fuerza en Francia. Tras alcanzar en 2025 la cifra más alta de las últimas dos décadas, con un total de 10.384 bautismos durante la Vigilia Pascual, varias diócesis francesas señalan que este año podrían llegar a los 20.000.

El P. Gian Strapazzon, rector del seminario de San Vicente de Paúl en Francia, llegó al país hace doce años desde Brasil, su tierra natal. En conversación con ACI Prensa, recuerda que allí encontró sacerdotes ejemplares, cuyo testimonio confirmó su vocación: “Eran como luces en medio de las tinieblas”.

El seminario de San Vicente de Paúl es el principal centro de formación del Instituto del Buen Pastor, fundado en 2006 en Courtalain, en la Diócesis francesa de Chartres. Se caracteriza por formar sacerdotes en la tradición católica, utilizando el rito romano tradicional.

Jóvenes que buscan algo trascendental

 

El récord de conversiones en Francia, especialmente entre jóvenes adultos, responde —según el P. Strapazzon— a una “reacción de la sociedad que no encuentra respuestas”, reflejo de un despertar espiritual en Europa.

“Se trata de jóvenes que buscan algo trascendental y encuentran respuestas en una predicación enraizada en la tradición de la fe católica, como siempre se ha hecho. Esto anima a muchos adultos a dar un paso más radical y a vivir su fe de manera más intensa”, destaca.

P. Gian Strapazzon, rector del seminario de San Vicente de Paúl en Francia. Crédito: Seminario de San Vicente de Paúl
P. Gian Strapazzon, rector del seminario de San Vicente de Paúl en Francia. Crédito: Seminario de San Vicente de Paúl

Una respuesta concreta y solidez doctrinal

Ante este fenómeno, que ha abierto un nuevo horizonte pastoral, la Iglesia en Francia desea dar una respuesta. Por ello, las ocho diócesis de la provincia de París han convocado un concilio, que se prolongará hasta mayo de 2027, con el objetivo de discernir una respuesta adecuada y establecer directrices comunes a nivel provincial.

El rector del seminario francés subraya la importancia de transmitir una solidez doctrinal y destaca que muchos de los adultos que desean recibir el Sacramento del Bautismo, incluso criados en ambientes no católicos, acuden a la Misa tradicional.

“Esto es lo que atrae hoy, esta verdad y búsqueda por algo concreto, serio y profundo, que cambie a lo que ellos ya están habituados en el mundo moderno, ya que ven que esto no sacia la sed de su alma. Por eso, evidentemente, es importante que haya una solidez”.

 

 

Además, las estadísticas muestran que muchos de los recién bautizados también llaman a las puertas del seminario. El P. Strapazzon ha sido testigo del aumento de solicitudes en los últimos años: “En el seminario tenemos a un joven que se bautizó hace cinco años, y también a otro que se convirtió del islam”.

Destaca, sin embargo, que la Iglesia promueve “cierta prudencia” en cuanto a la aceptación y formación de los jóvenes bautizados, que deben esperar al menos dos años desde su bautismo para entrar en el seminario.

“Uno se puede confundir en su fervor y no discernir. Una cosa es ser cristiano y otra es tener vocación al sacerdocio, por eso hay siempre una prudencia muy grande. Pero sí, aquí cada año tenemos muchas peticiones de personas que han sido bautizadas hace poco tiempo, que deben ser acompañadas para poder discernir la entrada al seminario”.

Afirma que esto continuará sucediendo siempre que haya una “fe predicada con fidelidad” por parte de los sacerdotes. “Incluso si no hay sacerdotes, el Señor nos ha dicho que las piedras predicarán”, recuerda.

A modo de conclusión, expone que la manera correcta de interpretar este fenómeno “es que la Iglesia Católica siempre está viva, siempre será fecunda y cuando muere en un lado, revive en otro. En ella además hay un alma, que es el Espíritu Santo, quien la mueve y la edifica siempre”.

En Argentina

El fenómeno de crecimiento de catecúmenos en Francia encuentra ecos, aunque más moderados, en Argentina, donde distintas diócesis vienen registrando en los últimos años un aumento en la participación de adultos en procesos de catequesis y preparación para los sacramentos.

Fuentes de la Conferencia Episcopal Argentina señalan que, si bien no hay cifras unificadas a nivel nacional como en el caso francés, parroquias urbanas y movimientos eclesiales reportan un mayor acercamiento de jóvenes y adultos que no fueron bautizados en la infancia o que buscan completar su iniciación cristiana.

Este crecimiento se observa especialmente en grandes centros urbanos como Buenos Aires, Córdoba y Rosario, donde comunidades parroquiales destacan una mayor demanda de espacios de formación, acompañamiento espiritual y participación litúrgica.

Al igual que en Francia, sacerdotes y agentes pastorales locales vinculan este fenómeno con una búsqueda de sentido en contextos de incertidumbre social y económica. También señalan un interés creciente por propuestas más estructuradas en lo doctrinal y experiencias comunitarias más profundas.

Si bien el contexto argentino presenta diferencias culturales y religiosas, el dato coincide en un punto central: la reaparición de una inquietud espiritual en sectores que durante años se mostraron más alejados de la práctica religiosa.

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Fuente ACI Prensa/Otras