“Sigo con tristeza la situación en Oriente Medio, así como en otras regiones del mundo devastadas por la guerra y la violencia”, expresó el Pontífice desde la Plaza de San Pedro.
“Renuevo mi vehemente llamamiento a perseverar en la oración, para que cesen las hostilidades y se abran finalmente caminos de paz basados en el diálogo sincero y en el respeto a la dignidad de cada persona humana”, expresó el Santo Padre.
La guerra de Israel y Estados Unidos contra Irán entra a su cuarta semana, con un aumento de las tensiones y del número de víctimas.

El sábado, el presidente estadounidense, Donald Trump, amenazó a Irán con destruir sus centrales eléctricas si no abre en 48 horas el estrecho de Ormuz, por donde circula aproximadamente el 20% del petróleo que se consume a nivel mundial.
Además, dos misiles iraníes impactaron contra zonas residenciales del sur de Israel, dejando cerca de 120 heridos. Uno de los objetivos fue la localidad de Dimona, donde se encuentra el Centro de Investigación Nuclear del Néguev.

















