El campanario de una iglesia. | Crédito: Pixabay.

 

España, viernes 27 marzo (PR/26) — El Arzobispo de Mérida-Badajoz, Mons. José Rodríguez Carballo, dispuso que suenen las campanas en defensa del mundo rural, “pues la herida de la despoblación, lejos de cerrarse, sigue exigiendo de nosotros una mirada de fe, compromiso y denuncia profética».

Las campanas repicarán al mediodía del martes 31 de marzo «como signo de presencia, vida y esperanza” por los pueblos de Extremadura.

Además, en las Misas del domingo 29, se incluirá una petición expresa «por los habitantes de las zonas rurales y por quienes tienen en sus manos la responsabilidad de revertir el proceso de despoblación”.

En una carta dirigida a sus fieles, Mons. Rodríguez afirma que ha constatado «que el diagnóstico de la ‘Extremadura vaciada’ sigue siendo una realidad punzante. Recorrer las calles de nuestros pueblos es, a menudo, contemplar un silencio que sobrecoge”.

El prelado, en su análisis, plantea que “no es solo la falta de servicios básicos o las deficientes comunicaciones” lo que más preocupa, sino “el dolor de ver cómo el talento de nuestros jóvenes se ve obligado a emigrar, dejando tras de sí una población envejecida que, aunque rica en sabiduría y fe, se siente a menudo olvidada por los centros de decisión”.

 

 

“La pérdida de habitantes sigue goteando de forma constante, y la brecha social en las zonas rurales se manifiesta en una soledad no deseada que afecta, de manera singular, a nuestros ancianos y a las mujeres que sostienen, casi sin apoyos, el cuidado de la vida”, describe.

Más allá del diagnóstico, continúa el Arzobispo de Mérida-Badajoz, «no podemos instalarnos en el lamento”, pues a lo largo de sus visitas pastorales ha visto «semillas de una Extremadura que se resiste a morir”.

Mons. Rodríguez también realiza un llamamiento a las instituciones civiles y autoridades políticas: “Extremadura no puede esperar más. Se requieren políticas valientes que no sean meros parches electorales, sino proyectos de largo alcance que garanticen la dignidad de la vida rural, el acceso a la sanidad, la mejora de las infraestructuras ferroviarias y el apoyo decidido a quienes desean emprender en nuestra tierra”.

 

Copete: El Arzobispo de Mérida-Badajoz convoca a un repique de campanas el 31 de marzo como «denuncia profética» ante la despoblación en Extremadura. Mons. Rodríguez Carballo exige políticas valientes y soluciones estructurales para frenar el goteo de habitantes y garantizar la dignidad de la vida rural.

 

 

 

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Fuente: ACI Prensa