Ante una situación o trato con alguien, ¿cuidas tus palabras al hablar? Pongamos a Jesús como ejemplo, incorporando su lenguaje y trato de amor al nuestro.
España, sábado 28 marzo (PR/26) — Las palabras se han vuelto rápidas, impulsivas y, muchas veces, hirientes, por ello, redescubrir el valor de hablar con amor se vuelve urgente. Vivimos en una sociedad donde la empatía parece diluirse entre prisas, pantallas y reacciones inmediatas, dejando paso a la indiferencia y la dureza en el trato cotidiano.
En este contexto, el llamado a cuidar lo que decimos no es un simple consejo de cortesía, sino una verdadera necesidad humana y espiritual.
El lenguaje del amor
El Papa Francisco nos invita a reflexionar sobre esto en su exhortación apostólica Amoris Laetitia, sobre la importancia de la amabilidad en el lenguaje, recordándonos que las palabras no solo comunican ideas, sino que construyen o destruyen vínculos.
Hablar como Jesús implica elegir palabras que edifiquen, que respeten y que nazcan del amor, incluso en medio del conflicto o la diferencia.
Incorpora el lenguaje de Jesús día a día
El Papa Francisco, ofrece algunos consejos imprescindibles para mejorar nuestro tacto con el otro y a su vez la manera en la que hablamos. Te compartimos estas maneras sencillas de compartir amor por medio de nuestras palabras.
1Volverse amable
Para poder amar al otro a la hora de hablar, debemos ser cuidadosos y amables al conversar con los demás, ante esto el Papa Francisco explicó este importante primer punto en Amoris Laetitia:
«Amar también es volverse amable, y allí toma sentido la palabra asjemonéi. Quiere indicar que el amor no obra con rudeza, no actúa de modo descortés, no es duro en el trato. Sus modos, sus palabras, sus gestos, son agradables y no ásperos ni rígidos. Detesta hacer sufrir a los demás».
2Ser cortez
La cortesía «es una escuela de sensibilidad y desinterés», compartió Francisco. Por lo tanto, al ponerla en práctica, trabajaremos también en nuestra prudencia, de modo que, «es una escuela de sensibilidad y desinterés» añadió el papa Francisco.
3Delicadeza
«Cada día, entrar en la vida del otro, incluso cuando forma parte de nuestra vida, pide la delicadeza de una actitud no invasora, que renueve la confianza y el respeto […] El amor, cuando es más íntimo y profundo, tanto más exige el respeto de la libertad y la capacidad de esperar que el otro abra la puerta de su corazón».
4Haz a un lado el pesimismo
Una persona que solamente comenta los aspectos negativos o incluso levanta críticas, no comparte está siendo fraterno con los demás, por ende no está amando a quien pueda pensar diferente con pesimismo. Para erradicar dicha situación el santo padre, destacó:
«Para disponerse a un verdadero encuentro con el otro, se requiere una mirada amable puesta en él (…) Una mirada amable permite que no nos detengamos tanto en sus límites, y así podamos tolerarlo y unirnos en un proyecto común, aunque seamos diferentes».
5Palabras de ánimo y aliento
Si observamos la vida de Jesús a través de los Evangelios, podemos darnos cuenta de que sus palabras siempre eran positivas e incluso edificantes, por ende Amoris Laetitia nos retorna a las expresiones que le mismo Jesús dice a las personas: «¡Ánimo hijo!» (Mt 9,2). «¡Qué grande es tu fe!» (Mt 15,28). «¡Levántate!» (Mc 5,41). «Vete en paz» (Lc 7,50). «No tengáis miedo» (Mt 14,27).
Incorporemos el lenguaje amable y amoroso de Jesús para transmitir amor, cercanía y misericordia a los demás, especialmente en un mundo donde hace falta esa caricia de esperanza y amor.
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Fuente: Aleteia


















