En el Credo de los Apóstoles, los católicos profesamos que Jesús luego de morir, “descendió a los infiernos”. ¿Qué sucedió en ese momento? Una gran beata mística tuvo una visión y esto fue lo que “se le reveló”.
En un lugar especial, que describe como tres mundos, estaban los patriarcas que precedieron a Abraham y, en otra parte, los que vivieron desde Abraham hasta San Juan Bautista.
Jesús era llevado triunfante por los ángeles y se dirigió hasta donde estaban Adán y Eva. De acuerdo a la visión, Cristo conversó con “los primeros padres” y ellos lo adoraron felices.
Cristo crucificado / Extracto de una hoguera. | Crédito: Dominio Público-Wikimedia Commons; Dirk Ingo Franke (CC BY 3.0)-Wikimedia Commons.Según el relato de la beata, el Señor fue luego a ver a los patriarcas antes de Abraham, quienes tenían poco conocimiento del Mesías. Los ángeles mandaron a abrir las puertas y los malos espíritus que atormentaban a algunos de ellos fueron encadenados. Cristo se dio a conocer ante las almas de este lugar y lo alabaron.
Luego todos ellos se fueron con Jesús al lugar de Abraham. Allí se mostró ante los santos de Israel, entre ellos los patriarcas, jueces, reyes, profetas y Moisés. Asimismo, Cristo vio a sus parientes: Joaquín, Ana, José, Zacarías, Isabel y Juan. La felicidad se tornó indescriptible.

Posteriormente, continúa el relato, Jesús puso un rostro severo y se fue al abismo del infierno, donde reina la ira, la desesperación, la injuria, el sufrimiento, el disgusto y el terror. Ejércitos enteros de demonios fueron arrojados en este lugar. Además, todos los enemigos tuvieron que adorar a Cristo con mucho suplicio. Lucifer terminó encadenado en el centro del infierno.

La Beata Emmerick concluye este relato señalando que vio a muchas almas salir del purgatorio e ir al cielo. También dice que Cristo fue a diversos lugares, como liberando a toda la creación, mientras que los demonios huían y se iban al abismo.
Lo que enseña el Catecismo
El Catecismo de la Iglesia Católica, entre sus numerales 631 y 637 explica lo que quiere decir que Jesús bajó a los infiernos y que guarda cierta relación con lo contado por la Beata Emmerick.
Fuente: ACI Prensa
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