Claromecó, Tres Arroyos, domingo 8 febrero (PR/26) — Ayer sábado 7 de febrero tuvo lugar la primera jornada de la gran maratón de pesca en el mar en la fiesta de las 24 horas de la Corvina Negra que culmina hoy a las 15:00 e los balnearios de Tres Arroyos de la Provincia de Buenos Aires.
El sábado terminó con un total de 29 pescadores habiendo obtenido de piezas, algunas de las cuales superaban los 2.500 kg de peso, según informó la página especial del Club de Cazadores de Tres Arroyos, organizador del torneo desde hace décadas.
Las costas del partido de Tres Arroyos volvieron a ser el epicentro de la pesca deportiva continental. Con más de 4.700 pescadores inscriptos en primera instancia, premios que superan los $ 420.000.000 y 40 kilómetros de playa en competencia, la Fiesta es una nueva edición histórica.
En esta edición no se realizaron modificaciones en la cancha de pesca, quedando desde las inmediaciones de la Albufera en Reta hasta la zona denominada El Pescadero, en Orense.
Todo era ansiedad en las playas de Claromecó, Orense y Reta a horas del inicio del concurso de pesca en aguas abiertas más grande de Sudamérica. La Fiesta de la Corvina Negra vuelve a desplegar su mística con números que impresionan: 4.726 inscriptos anticipados, un estimado que supera las 5.000 cañas en acción y una bolsa de premios que rompe todos los récords.
Aunque ya muchos aficionados estaban preparados con sus campamentos a orillas del mar, la hora de la verdad fue desde las 15 del sábado 7 y se extenderá hasta la misma hora de hoy domingo.
La búsqueda principal es la corvina negra, la estrella de la fiesta, pero también habrá tiempo para intentar con la rubia, el reemplazo si faltan las otras, pero que desde este año tienen un premio especial.
Además, como es habitual, la variada de mayor peso también tendrá importantes gratificaciones, lo que abre un abanico muy importante de opciones para los pescadores. Es una verdadera maratón de 24 horas, donde la paciencia, la estrategia y la lectura del mar serán tan importantes como la caña y el reel.
El joven Santino, eximio pescador, y su familia de Tres Arroyos, en la foto


La gran estrella
El objetivo principal, como manda la tradición, será la corvina negra, la especie más buscada y emblemática del certamen. Sin embargo, la corvina rubia vuelve a tener un rol protagónico como reemplazo válido y, desde este año, con premio propio, lo que amplía notablemente las chances de todos los participantes. Además, la variada de mayor peso también tendrá gratificaciones destacadas, un dato clave para quienes apuestan a sumar posibilidades en un mar siempre cambiante.
El pescador que obtenga la corvina negra de mayor peso se llevará una camioneta 4×4, mientras que el segundo puesto ganará otra camioneta y el tercero un automóvil. La premiación se extiende hasta el puesto 50, algo poco común en concursos de este tipo.
La variada premiará con un 0 km y otros nueve premios, y habrá otro vehículo idéntico para el sorteo entre quienes abonaron la inscripción anticipada. Entre todos los participantes, además, se sorteará una camioneta 4×2. A los seis vehículos mencionados, como novedad de esta edición, se agregó un séptimo a la corvina rubia de mayor peso.
«En caso de que los tres primeros premios de la clasificación de corvina negra los integren rubias, pasará al siguiente. Es decir, si encabezan dos negras y la tercera es una rubia, este coche irá para el cuarto lugar», indicaron desde la organización.

Una historia que comenzó en 1962
Organizado por el Club Cazadores de Tres Arroyos, una histórica institución que arrancó con esta propuesta piscatoria en 1962. En aquel torneo hubo apenas 58 intrépidos que retaron la resistencia y fue creciendo en volumen hasta alcanzar el récord de participantes en 1987, con 6862 cañas anotadas.
Aquel concurso lo ganaría el juarense Luis Dalera, con un pichón de negra de casi 4 kilogramos pescada en la zona del caracolero y que lo hizo acreedor a un Peugeot 505. Mario Pedone de Orense fue segundo, y se llevó un lujoso Fiat Regatta, mientras que la dama, Ethel Moralejo de Casbas se llevó las llaves del flamante Fiat Spazio.
Los premios crecieron a lo largo del tiempo, pero lo que cambiaron fueron los portes. Hasta hoy, el récord lo ostenta Abraham Van der Horst con aquella corvina negra de 25,450 kg, lograda en el Caracolero en la edición 22ª de 1983. Es la más grande, según lo que indica la clasificación, pero algunos dicen que otra fue la más grande en realidad, y mencionan a la capturada por Raúl Massigoge, en el Letrero, justo diez años antes, de 24,575 kg.
Por aquel entonces, contaba «Popi» Guido en las páginas del Diario La Voz del Pueblo, las piezas se entregaban al control a las 5 de la tarde del día siguiente. Por lo tanto, se calcula que por lo menos, ese ejemplar, habría perdido entre 4 y 5 kilogramos, por lo que su peso debería haber estado cercano a los 30 kilos. Fue una duda que les quedó a todos los presentes en aquellos tiempos.
40 kilómetros de playa y una ciudad frente al mar
La cancha de pesca se mantiene sin cambios: desde la Albufera de Reta hasta El Pescadero, en Orense, una franja especialmente rendidora para la negra que fue incorporada el año pasado y promete concentrar a cientos de competidores.
Del otro lado, del de la organización, comenzó una larga tarea de fiscalización recorriendo los 40 kilómetros de arena para registrar las piezas o para asistir cualquier inconveniente. En el control, el ictiólogo revisará las piezas y un grupo importante de personas aportará para una logística que demanda más de 200 personas. El paisaje es otro en las extensas playas de Orense, Claromecó y Reta. Los centenares de campamentos, casillas y carpas se asemejan a una ciudad frente al océano, con miles de aficionados viviendo 24 horas a pura pesca.

Oleaje en Claromecó /Gtza Jimena Martínez Chaves
Cambios reglamentarios y cuidado ambiental
Entre las modificaciones del reglamento se destaca que el pez guitarra ya no será válido en la categoría variada, una medida que apunta a la conservación de la especie. La decisión acompaña estudios de la Universidad Provincial del Sudoeste (UPSO), que advierten sobre su situación de vulnerabilidad y riesgo de extinción.
También habrá premios especiales para el mejor pescador tresarroyense, socios, damas y cadetes, independientemente de su ubicación en la clasificación general, un cambio que jerarquiza estas categorías.
Tras algunos días de incertidumbre, el clima mejoró y promete acompañar. Además, el pique viene en alza: se registraron buenas capturas de corvina rubia y aumenta la presencia de pichones de negra, junto a una variada activa que ilusiona a todos.
Este sábado, cuando sonó la sirena y miles de plomadas vuelen hacia la rompiente, comenzó una nueva edición de una fiesta única. La ilusión quedará colgada de una tanza, en un desafío que mezcla tradición, pasión y uno de los espectáculos de pesca deportiva más grandes del continente.
Fuente: weekend.perfil.com
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