Lo llaman «el caribe argentino» y queda en la provincia de Buenos Aires: dónde está y cómo llegar

Lo llaman «el caribe argentino» y queda en la provincia de Buenos Aires: dónde está y cómo llegar

La Fiesta Provincial de la Ostra también atrae a turistas que buscan propuestas gastronómicas originales, sumando un toque cultural a la estadía

Buenos Aires, martes 9 diciembre (PR/25) — En plena provincia de Buenos Aires, lejos del bullicio porteño y todavía fuera del radar del turismo masivo, existe un rincón que sorprende a cualquiera que llega por primera vez. Un lugar donde el mar es cálido, las aguas son turquesas y las ostras crecen libres como en muy pocos puntos del planeta.

Se llama Los Pocitos, y aunque suene increíble, está casi a 900 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires. Un pequeño paraíso bonaerense que muchos ya conocen como «el Caribe argentino», ideal para quienes buscan naturaleza, silencio y una experiencia completamente distinta para las próximas vacaciones.

 

¿Por qué Los Pocitos es el nuevo destino de turismo para vacaciones tranquilas?

 

La respuesta está en sus características únicas. Con apenas 70 habitantes, Los Pocitos es un pueblo mínimo, silencioso y casi detenido en el tiempo. Su paisaje de aguas turquesas sorprende incluso a viajeros experimentados, y la tranquilidad invita a descansar lejos de todo.

Pero lo que realmente diferencia a este destino del resto del turismo bonaerense es su tesoro natural como las ostras silvestres.

 En sus costas viven y se reproducen de manera completamente libre miles de estos moluscos, capaces de filtrar el agua del mar y otorgarle ese color cristalino tan propio de las postales caribeñas.

Se trata del único pueblo ostrero de toda la Argentina, un fenómeno raro incluso a nivel internacional. Y cada verano, esta particularidad se celebra con la Fiesta Provincial de la Ostra, un evento donde se combinan degustaciones, gastronomía típica, música y la llegada de curiosos de distintas provincias.

¿Qué hace tan especial a este rincón bonaerense que mueve el turismo en el país?

Además de su escenario natural, Los Pocitos tiene una historia que lo vuelve todavía más llamativo. Vecinos del lugar cuentan que hace aproximadamente cuatro décadas un hombre japonés llegó a estas costas. Estaba convencido de que el agua del golfo era perfecta para el cultivo de ostras y, según parece, tenía razón. Sin embargo, nunca regresó.

Desde entonces, el mar siguió su curso y hoy los colchones de ostras crecen de manera natural, sin intervención humana y en abundancia, convirtiendo la zona en un verdadero paraíso ecológico y gastronómico.

A esta singularidad se le suman actividades que complementan la experiencia turística como la pesca, caminatas, avistaje de aves —como la llamativa gaviota cangrejera, típica del lugar— y la posibilidad de recorrer un muelle de madera que se interna en el mar, ideal para contemplar el horizonte en absoluto silencio.

¿Qué turismo encuentra en Los Pocitos durante las vacaciones?

Quienes viajan a este rincón de la Patagonia bonaerense suelen buscar desconexión, paisajes vírgenes y una tranquilidad casi absoluta. No hay grandes paradores, balnearios comerciales ni espectáculos nocturnos.

Acá la propuesta es otra y la idea es caminar por la playa, descansar mirando el agua transparente, probar ostras recién cosechadas y disfrutar de la naturaleza sin interrupciones. El silencio se vuelve parte del atractivo.

Para familias que quieran unas vacaciones distintas, parejas que buscan escapadas tranquilas o viajeros que disfrutan de destinos remotos, Los Pocitos se ha convertido en una alternativa inesperada dentro del turismo nacional.

¿Cómo llegar a Los Pocitos desde Buenos Aires?

El acceso es relativamente sencillo, aunque demanda un viaje largo. Desde la Ciudad de Buenos Aires hay aproximadamente 900 kilómetros por la Ruta Nacional 3 hasta el kilómetro 918.

Ahí aparece un desvío de ripio en buen estado que lleva directamente al balneario. En total, el trayecto demanda alrededor de 10 horas en auto, dependiendo del tránsito y las paradas. La ciudad más cercana es Carmen de Patagones, ubicada a 80 kilómetros y conocida por ser el punto urbano más importante de la zona, donde muchos turistas suelen abastecerse antes de llegar a destino.

¿Qué más ofrece este destino para quienes planean vacaciones con turismo de naturaleza?

No hay grandes estructuras, pero sí un paisaje único que mezcla mar cálido, un ecosistema particular y un clima ideal para quienes disfrutan de lugares sin masificación.

 Las aguas turquesas sorprenden incluso comparadas con playas del exterior, y los colchones de ostras generan un ecosistema perfecto para el avistaje de fauna marina y aves. 

Además, el muelle de madera —uno de los símbolos del lugar— permite caminar mar adentro y obtener vistas privilegiadas donde cielo y agua parecen fundirse.

Además La Fiesta Provincial de la Ostra en Los Pocitos (Partido de Patagones, Buenos Aires) se celebra tradicionalmente durante el verano, en el mes de enero, coincidiendo con la inauguración de la temporada turística, con actividades durante el día y la gran paella de ostras por la noche.
En enero de 2025, la 16ª edición fue el sábado 11 de enero. Para futuras ediciones, se debe estar atento a los anuncios locales a fines de diciembre o principios de enero, ya que la fecha exacta puede variar ligeramente, pero siempre en pleno verano.
Por YA
Primicias Rurales
Montenegro: 7 cosas que ver y hacer en Budva (y alrededores)

Montenegro: 7 cosas que ver y hacer en Budva (y alrededores)

España, lunes 8 diciembre (PR/25) — Si estáis preparando un viaje por Montenegro, dejad hueco para Budva en vuestro itinerario. No sólo porque es el epicentro de la costa montenegrina, sino porque su casco antiguo nos pareció una auténtica joya (se nota que los venecianos dejaron su huella con mucho estilo, jeje). Si quieres saber todo lo que ver y hacer en Budva, sigue leyendo, que te lo contamos en detalle.

 

Antes que nada, decirte que visitamos la ciudad dos veces: la primera solo nos quedamos en la parte moderna y meh. No nos enamoró.
Pero la segunda fue otra historia: nos perdimos por su casco antiguo y ¡Bam!, ahí apareció la magia. Calles empedradas, murallas con vistas al Adriático y ese aire veneciano que lo impregna todo… imposible no caer rendidos. ¿Preparados para descubrir Budva?

 

Imprescindibles que ver en Budva

Quizás te sorprenda, pero Budva es una de las ciudades más antiguas de la costa adriática, con más de 2.500 años de historia. Sus orígenes se remontan a los griegos, que la eligieron por su posición estratégica y bahías perfectas para el comercio. Más tarde, los romanos dejaron sus huellas en villas y estructuras urbanas, aunque hoy casi no se conservan.

Ahora bien, el sello que define a Budva hoy llegó con los venecianos, que construyeron murallas, torres y la Citadela, dándole ese aire de ciudad fortificada que enamora a primera vista.

A lo largo de los siglos, también sufrió ataques y terremotos, incluido el gran seísmo de 1979, que obligó a reconstruir buena parte del casco antiguo. Pero Budva no se ha quedado estancada y hoy es una de las ciudades más emergentes de Montenegro, con una gran comunidad rusa (que trajo dinerito y construcciones modernas).

¿Dónde dormir en Budva? Nos alojamos en el WOW Hotel y nos pareció un acierto total. Las habitaciones son amplias, modernas y súper cómodas (y el desayuno… ¡de diez!). Además, está justo al lado del paseo marítimo y a solo 10 minutos andando de Stari Grad, la parte antigua de Budva.

que ver en Budva

¿Listo para conocer todo lo que ver en Budva? ¡Vamos!

1. Ciudad antigua (Stari Grad)

Empezamos, cómo no, con lo mejor de Budva: el casco antiguo, que aún hoy está rodeado por murallas venecianas y que se levanta sobre una pequeña península que se adentra en el Adriático, como queriendo robarle espacio al mar.

Dentro, todo es un laberinto encantador de callejones empedrados, fachadas claras, balcones llenos de flores y pequeñas plazas donde sentarse a tomar un café es casi un ritual. Aunque suene a topicazo, el mejor plan es perderse por sus calles sin rumbo, parar en una terraza cualquiera y simplemente mirar cómo pasa la vida.

Algunas de las visitas estrella del casco antiguo de Budva son:

 

  • Iglesia de San Juan Baptista: esta iglesia gótica es uno de los símbolos del casco antiguo. Construida en el siglo VII y reconstruida varias veces, destaca por su campanario y por la tranquilidad que se respira dentro, un contraste perfecto con el bullicio de las calles cercanas.
  • Iglesia de la Trinidad: con su fachada bicolor y campanario ortodoxo, esta iglesia refleja la mezcla de culturas y religiones que ha marcado a Budva a lo largo de los siglos. No es la más visitada, pero merece la pena detenerse unos minutos dentro o frente a su entrada para admirar los detalles arquitectónicos.
  • Citadela de Budva: no hay visita completa sin subir a la Citadela, la fortaleza que vigila la ciudad desde lo alto. Desde sus almenas se obtiene una de las mejores vistas de Budva y sus alrededores, incluyendo el casco antiguo, la isla de Sveti Nikola y la bahía. Dentro hay un pequeño museo y una biblioteca. Entrar cuesta 5€.
  • Iglesia Santa María de Punta: situada en el extremo de la península que forma el Stari Grad, fue construida originalmente en el siglo X y, aunque ha pasado por varias reconstrucciones a lo largo de los siglos, sigue conservando su esencia medieval.

Además de historia y arquitectura, el Stari Grad es un lugar donde los artistas locales muestran sus obras: pequeñas galerías, tiendas de artesanía y talleres donde se fabrican productos típicos montenegrinos. Me sé de unas hermanas que se pusieron muy felices… (jeje, la madre y las tías de Rober).

Un consejo: perdeos. De verdad. No sigáis el mapa, dejad que las callejuelas os lleven. A cada paso hay una puerta misteriosa, un patio escondido, un gatito esperando mimos o una esquina donde el Adriático se cuela entre los muros. Y si llegáis hasta el extremo este del casco, podréis recorrer la parte alta de las murallas (entrada 2€) y descubriréis un arco en la muralla que se abre directamente al mar.

que ver en budva

2. Paseo marítimo de Budva

Si el casco antiguo es el alma histórica de Budva, el paseo marítimo es su corazón más moderno. Aquí la ciudad se suelta el pelo, saca las gafas de sol y se pone en modo relajado. Es la zona donde todo está en movimiento: música, terrazas, olor a mar y ese ambiente entre playero y vacacional que atrapa tanto a locales como a viajeros.

Podéis sentaros a tomar un café o un helado, disfrutar de la brisa marina y contemplar las vistas del Stari Grad desde el agua. Y si vais en verano, por supuesto, toca chapuzón en la playa Slovenska.

Por la noche, el paseo se transforma y cobra aún más vida: terrazas iluminadas, música en vivo y ambientazo os esperan. Nosotros fuimos a tomar algo y a cenar en Beer & Bike Club y estuvimos de lujo. Tiene rollito ruta 66, así que si te gustan los locales de este estilo, ¡No te lo pierdas!

paseo marítimo de budva

3. Estatua de la bailarina de Budva

Uno de los símbolos más encantadores de Budva es su famosa bailarina, esa estatua que parece flotar sobre la roca donde se posa, ligera, grácil y lista para dar un giro perfecto mientras contempla el Adriático.

Según la leyenda, esta bailarina espera a su amado marinero, perdido en el horizonte. Cada día, con su mirada fija en el mar, parece estar vigilando el regreso de quien nunca volvió, convirtiéndose en un símbolo de amor eterno y esperanza silenciosa. Una historia preciosa… si no fuera porque lleva décadas esperando y él, claramente, no tiene pinta de volver. Pero oye, el amor eterno siempre vende, y si además queda bien en las fotos, doble premio.

 

 

4. Playas de Budva

En los alrededores de Budva hay playas para todos los gustos y estados de ánimo: desde la extensa y animada Jaz Beach, donde el ambiente nunca duerme (ni siquiera la música), hasta Kamenovo y Be?i?i, más tranquilas y perfectas para tumbarse con un buen libro y olvidarse del mundo.

Pero si quieres saborear la esencia más pura de Budva, apunta este nombre: Ricardova Glava. Está justo al lado del casco antiguo y desde allí sale un sendero que te lleva a las verdaderas joyas del litoral: Mogren I y Mogren II. Dos pequeñas calas unidas por un túnel tallado en la roca que, aunque parezca cosa de película, se cruza en apenas unos segundos (aunque inevitablemente querrás pararte en medio para sacar una foto).

Al otro lado esperan aguas turquesas, piedrecitas suaves, el inevitable olor a crema solar flotando en el aire y niños felices y gritones en todos los idiomas.

jaz beach

5. Isla de San Nicolás (Sveti Nikola)

Si después de recorrer las playas de Budva todavía te queda hambre de sol y mar, no te pierdas una excursión a la isla de San Nicolás (Sveti Nikola). Está a un saltito en barco desde el puerto de Budva y, solo para ir abriendo boca, te contamos que la llaman el “Hawái de Montenegro” por sus playas de ensueño y su vegetación que da ganas de plantar hamaca y no moverse jamás. El barco no tarda más de 10 min en llegar (cuesta unos 5€)

Eso sí, si vais en temporada alta, madrugad para llegar a primera hora. Y que no se os olviden en el alojamiento un calzado cómodo (por si queréis recorrer los senderos de la isla y descubrir sus calas más escondidas) y escarpines (casi indispensables en la costa de Montenegro).

isla de Sveti Nikola, frente a Budva

6. Isla de San Esteban (Sveti Stefan)

Ok, esta isla no se encuentra en Budva, pero si vas a visitar Kotor (cosa que deberías hacer sí o sí), pasarás por allí. Se encuentra solo a unos 10 km de Budva y no puedes dejar de visitarlo. O mejor dicho, verlo: este pequeño islote, un tiempo pueblecito de pescadores y hoy resort de lujo privado, está conectado al continente por un estrecho istmo, pero solo se puede entrar si eres huésped del hotel.

Es un bellezón: casas de piedra rosada, tejados rojizos, callejuelas estrechas y el mar Adriático rodeándolo por completo. Lo único malo es el precio del resort de lujo Aman, pero lo bueno es que puedes ver la isla desde miradores y desde playas públicas donde darte un bañito sin gastar ni un euro. ¡En vuestra cara, ricachones!

Sveti Stefan

7. Visitar Kotor y Perast

No puedes ir a Budva y no visitar otros dos lugares imprescindibles de Montenegro: Kotor Perast.

  • Kotor es como una versión medieval de un laberinto: cada esquina esconde una iglesia, una torre o un café diminuto. Como se nota el toque de los venecianos por aquí.
  • Perast, por su parte, es tan pequeñito y perfecto que casi te sientes culpable por respirar demasiado fuerte. Allí puedes subirte a un barco y visitar la coqueta isla de Nuestra Señora de la Roca.

? Consejo: si quieres disfrutar de una excursión completita, este tour incluye visita a Kotor, Perast y paseo en barco por la Bahía de Boka ¡Está genial!

iglesia de Nuestra Señora de la Roca

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Más cosas que hacer en Budva

¿Tienes más tiempo en Budva y te apetece seguir explorando la zona? Apunta estas ideas:

  • Descubrir el fondo marino siempre es un planazo y sí, también puedes bucear en Budva.
  • Si al mar prefieres el cielo, echa un vistazo al parasailing en Budva, sin duda un plan que te dará un subidón de adrenalina.
  • Camina hacia el Budva Viewpoint, se puede llegar tranquilamente en un paseo agradable a lo largo de las playas y tendrás delante de ti una preciosa vista de Budva, especialmente al atardecer. Desde el centro se tarda unos 20-30 min dependiendo del ritmo.
  • Y por supuesto, si quieres seguir conociendo Montenegro, hay tours de un día que te llevan, por ejemplo, a Durmitor, Cañón de Tara y el Monasterio de Ostrog.

 

Resumiendo: ¿Merece la pena ir a Budva?  No es nuestro sitio favorito de Montenegro, pero es que con sitios como Kotor, Perast o Durmitor… no es tarea fácil. Ahora bien, si tenéis un hueco en la ruta, sin duda es una parada agradable de 1-2 días: suficiente para perderos por el casco antiguo, tomar algo en alguna terraza y dejar que el mar os recuerde que está ahí, aunque no tengáis tiempo de tumbaros en la playa.

¿Estás de acuerdo con nosotros? Quedamos encantados con el casco antiguo y, aunque no pudimos disfrutar de las playas, estuvimos muy a gusto. ¿Conoces más cosas que ver y hacer en Budva?

 

Montenegro: datos turísticos clave

📍 Ubicación

  • Sudeste de Europa, sobre el mar Adriático.

  • Limita con Croacia, Bosnia y Herzegovina, Serbia, Kosovo y Albania.

🌡️ Clima

  • Mediterráneo en la costa (veranos secos y calurosos, inviernos suaves).

  • Alpino en las montañas (muy frío en invierno, ideal para nieve).

  • Continental en el interior.

🏖️ Qué ver (imperdibles)

  • Bahía de Kotor: Patrimonio de la UNESCO, uno de los fiordos más bellos de Europa.

  • Kotor: Ciudad amurallada medieval.

  • Budva: Playas, noches animadas y casco histórico precioso.

  • Sveti Stefan: Isla icónica, símbolo del turismo de lujo.

  • Perast y Our Lady of the Rocks: Pueblo barroco y santuario sobre una isla artificial.

  • Parque Nacional Durmitor: Lagos glaciares, montañas, cañón del río Tara.

  • Cetinje: Antigua capital histórica.

  • Ulcinj: Fuerte influencia otomana y la playa más larga del Adriático.

✈️ Cómo llegar

  • Aeropuertos: Podgorica (capital) y Tivat (costa).

  • Muy conectado desde Europa; desde Latinoamérica se llega vía Europa.

💶 Moneda

  • Euro (€), aunque no es parte oficial de la UE ni de la eurozona.

💬 Idioma

  • Montenegrino (variante del serbocroata).

  • Inglés muy extendido en zonas turísticas.

🧳 Mejor época para viajar

  • Verano (junio–septiembre): playa, calor, mucha vida nocturna.

  • Primavera y otoño: clima ideal y menos turistas.

  • Invierno: esquí en Durmitor y Kolašin.

🚗 Transporte interno

  • Costa conectada por rutas, alquiler de autos accesible.

  • Distancias cortas: cruzar el país lleva pocas horas.

  • Autobuses frecuentes; trenes limitados.

🍽️ Gastronomía típica

  • Influencia mediterránea y balcánica.

  • Destacan:

    • Cevapi (carne asada)

    • Pescados y mariscos del Adriático

    • Njeguški pršut (jamón ahumado)

    • Queso Njeguši

    • Vinos locales (Vranac y Krsta?)

💵 Precios

  • Más barato que Croacia o Italia.

  • Restaurantes y alojamiento accesibles fuera de temporada alta.

  • Kotor y Budva son más caros en verano.

🛡️ Seguridad

  • Muy seguro para viajeros, incluso de noche.

  • Hospitalidad balcánica: gente amable y servicial.

🏛️ Curiosidades

  • Un país joven: independencia en 2006.

  • Más de 120 playas en solo 300 km de costa.

  • Uno de los cañones más profundos del mundo: el del río Tara.

  • Tiene cinco parques nacionales.

 

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Primicias Rurales

Fuente: Mochileando por el Mundo / IA

Praia do Rosa, el refugio brasileño que enamora

Praia do Rosa, el refugio brasileño que enamora

Cuánto cuesta alojarse y cómo es vacacionar en este lugar de playas amplias y mucha naturaleza, según una argentina que vive allí.
   ATRACTIVOS. En Praia da Rosa hay naturaleza, olas y arena finita.
Lucía Lozano
Por Lucía Lozano

Buenos Aires, lunes 8 diciembre (PR/25) — Praia do Rosa se consolida como uno de los destinos más elegidos por los argentinos que buscan disfrutar de sus vacaciones en Brasil con precios razonables y un entorno natural único.

Ubicada a 90 kilómetros de Florianópolis, en el estado de Santa Catarina, esta playa de tres kilómetros reúne morros selváticos, aguas llenas de olas ideales para surfistas de todo el mundo y un ritmo de vida que combina calma, diversión y una fuerte conexión con la naturaleza.

Con un centro pintoresco de subidas y bajadas, repleto de tiendas, bares y restaurantes de cocina internacional, el lugar se enciende cada tarde sin perder su identidad rústica. A diferencia de otros puntos turísticos de la región, Praia do Rosa mantiene una estructura baja y preservada: no hay edificios, por normativa local, para conservar su ambiente.

“Rosa tiene cinco playas grandes y todas son distintas entre sí. Tenemos una lagoa (depresión de agua dulce) que recorre todo el balneario y un centro pequeño, iluminado, rústico y rodeado de naturaleza. Todavía hay calles de arena compactada, morros verdes y vegetación por todos lados. Es como un pueblo, muy tranquilo, y se conserva muchísimo”, describe.

“La prohibición de construir edificios altos mantiene la esencia del paisaje. Se cuida todo: las casas, las calles, el centro. La idea es preservar lo que hace especial al lugar”, agrega.

Las olas son protagonistas en Praia do Rosa. El viento potencia las crestas y convierte esta zona en un punto de encuentro para surfistas que llegan desde distintos continentes, señala.

“Tenemos el Surfland, por lo tanto vienen surfistas de muchas partes del mundo y se hacen competencias. A las seis de la mañana ya están en el mar, así llueva. El clima lo permite: no hace frío”, cuenta Yamila.

 

¿Cuánto cuesta alojarse en enero aproximadamente?, le preguntamos. Aunque las tarifas varían según ubicación y comodidades, nos ofrece un valor estimativo.

Por ejemplo, una familia tipo (dos adultos y dos hijos), por nueve noches en enero pagarían desde 5.000 reales (un poco más de U$S900) en una unidad ubicada cerca del centro y a unos 20 minutos a pie de la playa, accediendo por trillas entre morros y paisajes que, asegura, “enamoran”.

A pesar de su espíritu rústico, Praia do Rosa cuenta con una buena infraestructura: tiene tres supermercados por cuadra, farmacias y comercios de productos naturales, restaurantes, bares nocturnos y propuestas artesanales.

En dos años, inaugurarán un shopping. Cuenta con dos puestos de salud y un hospital a 40 minutos en colectivo, cuyo transporte es gratuito.

 

Posada en Praia Do Rosa

El ambiente es ideal, según describe Yamila: “la gente es muy amable, siempre te atiende con una sonrisa, sea temporada o no, estás en paz”.

A la hora de hablar de gastos típicos para una familia o grupo de amigos, cuenta que , por ejemplo, una hamburguesa con una gaseosa cuestan desde 30 reales.

“Uno de los aspectos que más sorprenden a quienes visitan Praia do Rosa es la seguridad. La gente nativa es muy respetuosa. Se cuida mucho a la mujer y a los niños. La comisaría está cerrada la mayor parte de la semana porque no hay robos. Incluso los animales circulan libremente por las calles.

 

 

Primicias Rurales

Fuente: La Gaceta

No es Merlo: el pueblo de San Luis ideal para pasar un fin de semana largo

No es Merlo: el pueblo de San Luis ideal para pasar un fin de semana largo

Tiene sólo 300 habitantes y fue catalogado como uno de los pueblos más lindos del mundo.
Por Virginia López 

Buenos Aires, lunes 8 diciembre (¨PR/25) — Argentina alberga pueblos donde las sierras se elevan como guardianes eternos y un laberinto de rocas invita a perderse en leyendas comechingonas. Mientras Merlo y Potrero de los Funes capturan el turismo serrano de San Luis, este lugar se erige como el diamante oculto para quienes buscan un enclave de paz absoluta con arquitectura colonial intacta.

La Carolina, en la provincia de San Luis, con 300 habitantes, fue elegido en 2023 como uno de los pueblos más lindos del mundo por la Organización Mundial del Turismo (OMT), el único de Argentina en la lista de 55 globales.

 

La Carolina se destaca como pueblo por sus calles empedradas.

La Carolina se destaca como pueblo por sus calles empedradas.

El pueblo de San Luis ideal para un fin de semana largo

Fundado el 20 de abril de 1593 por el capitán español Jerónimo Luis de Cabrera como «San Luis de Loyola Nueva Medina», el pueblo se renombró «La Carolina» en 1852 en honor a Carolina de Borbón, esposa del gobernador. En 2023, la OMT lo premió por su «arquitectura colonial preservada y sostenibilidad serrana», destacando sus 150 construcciones de adobe del siglo XVIII que forman el 90% del casco histórico.

Ubicado a 120 kilómetros al oeste de San Luis capital, La Carolina tiene un clima templado de montaña, con 600 mm de lluvia anual y una media de 16 °C, crea un microclima «de ozono puro», ideal para el 95% de ocupación hotelera en fines de semana largos.

 

El pueblo está ubicado a poca distancia de San Luis capital.

El pueblo está ubicado a poca distancia de San Luis capital.

Sus dotes turísticos centran en el Museo Histórico Minero que exhibe 1.200 herramientas de fundición y monedas acuñadas en 1820, el Laberinto de las Piedras que fue formado hace 50 millones de años por erosión volcánica y el cerro Tomolasta que ofrece un mirador a 1.800 metros con vistas a 7 diques provinciales.

La Carolina es un destino colonial en San Luis, donde laberintos rocosos y minas del siglo XVIII narran la epopeya serrana. Sus 8.000 visitantes anuales, premio OMT 2023 y fiesta minera lo coronan como el pueblo más lindo de Argentina, regresando con el eco de la fundición y el ozono en los pulmones.

 

Primicias Rurales

Fuente: Diario Uno

Piletas de arena: la tendencia para patios que crea una playa en tu casa para turismo doméstico

Piletas de arena: la tendencia para patios que crea una playa en tu casa para turismo doméstico

Las piletas de arena ganan terreno en los espacios exteriores por su estética natural y su diseño tipo playa. Te contamos por qué son tendencia.

Piletas de arena: la tendencia para patios que crea una playa en tu casa – Créditos: Pinterest

 

Buenos Aires, lunes 8 diciembre (PR/25) — Las piletas de arena se convirtieron en una de las grandes tendencias para transformar patios y jardines en verdaderos oasis personales. Su estética natural, inspirada en las playas, las vuelve una opción cada vez más elegida por quienes quieren sumar agua, relax y diseño sin recurrir a las clásicas estructuras de cemento o fibra.

Son personalizables, se integran muy bien al paisaje y permiten crear un espacio distinto, más orgánico y visualmente relajante.

Piletas de arena: la tendencia para patios que crea una playa en tu casa

Piletas de arena: la tendencia para patios que crea una playa en tu casa – Créditos: Pinterest

A diferencia de las piletas tradicionales, las piletas de arena se construyen con materiales que imitan la textura y el color de la arena compactada. El resultado es una superficie suave, antideslizante y agradable al tacto.

Además, suelen tener bordes de tipo “playa”, lo que facilita el acceso progresivo al agua y las hace ideales para familias con chicos o para quienes buscan un espacio pensado para descansar más que para nadar largos.

 

Piletas de arena: la tendencia para patios que crea una playa en tu casa

Piletas de arena: la tendencia para patios que crea una playa en tu casa – Créditos: Pinterest

 

Otro punto a favor es su versatilidad: se pueden adaptar a patios grandes, medianos e incluso a jardines con desniveles. También permiten sumar detalles como cascadas, vegetación alrededor o iluminación cálida para reforzar el clima natural.

En cuanto al mantenimiento, requieren cuidados similares a los de una pileta común (filtros, cloración, limpieza regular), aunque su diseño suele mantener el agua más estable y a buena temperatura.

 

Piletas de arena: la tendencia para patios que crea una playa en tu casa

Piletas de arena: la tendencia para patios que crea una playa en tu casa – Créditos: Pinterest

 

Si estás pensando en renovar tu espacio exterior o querés crear un rincón de vacaciones en casa, las piletas de arena son una tendencia que llegó para quedarse. Combinan estética, funcionalidad y una sensación de playa que convierte cualquier patio en un refugio para desconectar.

¿La clave? Animarse a un diseño que invite a bajar un cambio y disfrutar del verano a tu manera.

 

Fuente: por Redacción OHLALÁ!

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El pueblo argentino que tiene el cablecarril más alto del mundo para sus turistas

El pueblo argentino que tiene el cablecarril más alto del mundo para sus turistas

Por Virginia López .virginia@grupoamerica.com.ar

Buenos Aires, lunes 8 diciembre (PR/25) — Argentina alberga pueblos donde los viñedos escalan cerros nevados y un cablecarril de 35 kilómetros sobrevuela abismos como un vestigio del auge minero del siglo XX.

Este lugar se posiciona como el epicentro turístico para quienes buscan un blend de historia industrial y enoturismo.

Se trata del pueblo de Chilecito, en la provincia de La Rioja, con aproximadamente 60.000 habitantes, por lo que es la segunda ciudad más poblada de la provincia y registró un crecimiento turístico de casi el 20% desde 2010. Genera $1.200 millones anuales en turismo y vitivinicultura, representando el 80% de la producción de vinos riojanos.

 

El pueblo de Chilecito es uno de los más visitados en La Rioja.

El pueblo de Chilecito es uno de los más visitados en La Rioja.

El pueblo con una particularidad turística

En su fundación, el nombre «Chilecito» surgió por la llegada de 2.000 mineros chilenos atraídos por las vetas de oro y cobre de Famatina.

En 1885 inició la construcción del cablecarril La Mejicana, inaugurado en 1906 como el más largo del mundo en su época. Luego fue declarado Monumento Histórico Nacional en 2001 y transportó 1 millón de toneladas de mineral hasta 1927.

Sus dotes turísticos giran en torno al cablecarril, con 13 estaciones restauradas que permiten caminatas o hikes guiados de 4 horas y vistas al Nevado de Famatina. También tiene bodegas que producen millones de litros anuales de vino torrontés, con catas en viñedos.

El 40% de los turistas que recibe este pueblo son de Buenos Aires y Córdoba, con un 25% brasileño vía Ruta Nacional 40, según encuestas del Ente Norte 2024.

El Cristo del Portezuelo es una estatua de 8 metros erigida en 1942 en el cerro homónimo que ofrece un mirador panorámico de 360° al valle y recibe 10.000 peregrinos en Pascua.

 

El monumento que también es visitado por turistas en este pueblo.

El monumento que también es visitado por turistas en este pueblo.

En febrero, la Fiesta Nacional del Torrontés congrega 20.000 personas con 50 bodegas participantes, el evento enoturístico más grande del NOA fuera de Salta.

Chilecito es un pueblo enológico en La Rioja, donde cablecarrieles históricos y viñedos nevados narran la epopeya minera. Sus 65.000 visitantes anuales, ocupación del 92% en feriados y fiesta del torrontés lo coronan como el pueblo para elevarse en historia y sabores, regresando con el eco del cable y el bouquet del vino en la memoria.

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Fuente: Diario Uno