La madera y su aporte a la mitigación del cambio climático y a la economía circular

La madera y su aporte a la mitigación del cambio climático y a la economía circular

Buenos Aires, 26 enero (PR/22) — Este 28 de enero se conmemora el Día Mundial por la Reducción de las Emisiones de CO2 – también llamado Día Mundial de la Acción frente al Calentamiento Terrestre. La propuesta central de esta fecha no es sólo crear conciencia sino, especialmente, alertar a ciudadanos y gobiernos para que tomen acciones inmediatas para evitar una catástrofe climática global. Para esto, se requiere el uso de materiales reciclables, reutilizables, renovable y con baja huella de carbono  como la madera y sus derivados.

En esta fecha tan fundamental, la Asociación Forestal Argentina (AFoA) destaca el aporte que hace el uso de la madera en todo el ciclo de vida de un producto, tanto para colaborar en la mitigación del cambio climático, como en una economía más sostenible.

Los árboles son reconocidos ampliamente por su aporte a la mitigación del cambio climático, ya que se aceptan como el sistema basado en la naturaleza más eficiente para absorber CO2 de la atmósfera en su proceso de crecimiento. Esto ha disparado diferentes políticas de plantación de árboles: la promesa de plantación de 3 mil millones de árboles de la UE para el año 2030 (three billon trees); la campaña por 1 trillón de árboles de WWF y Bird Life  (Trillon Trees), la gran muralla verde en África (The Great Green Wall) entre otras iniciativas.

Los inventarios nacionales de CO2 incluyen en su contabilidad a los bosques y los mercados voluntarios de carbono pueden utilizar la plantación de árboles para reducir la huella de carbono de diversas actividades. Esto es aún dinámico y hay muchos aspectos a mejorar, tal como la información y los métodos de contabilidad, pero el aporte de los bosques y los árboles a la mitigación del cambio climático es un hecho ya reconocido en todo el mundo y una herramienta importante para las políticas globales de mitigación.

Por el contrario, es aún menos reconocido e investigado el aporte que el uso de la madera realiza al sustituir productos no renovables y de uso intensivo de energía. La madera no solo tiene la capacidad de almacenar el CO2 en sus usos sólidos (construcción, muebles, pisos, etc.) sino que, además, ofrece alternativas para sustituir productos de origen fósil (combustibles, plásticos, químicos) y no renovables y de alto consumo de energía (cemento, minerales). Por otro lado, para su disposición final, es renovable y reciclable.  Estas características no solo ayudan a la mitigación del cambio climático en toda la cadena productiva, sino, además, a una bioeconomía circular, y con ello, a opciones más sostenibles e inclusivas, dada la alta creació n de empleo que genera, aportando al crecimiento y desarrollo económico.

Recientemente, una investigación realizada por el Comité Asesor en Industrias Forestales sostenibles (ACSFI en sus siglas en inglés) para FAO[1], ahondó en esta línea de trabajo con un documento que explora cómo los productos en base a la madera pueden sustituir a los de origen fósiles e intensivos en uso de energía, reduciendo la huella de carbono de las cadenas de suministro, aportando a una bioeconomía circular global y colaborando en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de 2030 (ODS 2030).

El ciclo de vida de un producto incluye la producción de materias primas, su industrialización, consumo y disposición final. En cada una de estas etapas, el uso de productos forestales y sus derivados colabora con una producción con menos impacto ambiental al ser de base renovable, reciclable y de menor huella de carbono.

El relevamiento de la información disponible incluye productos tradicionales como los papeles y cartones, el uso de madera para la construcción, las fibras celulósicas para textiles y el uso de resinas para químicos. Agrega los nuevos productos a partir de la innovación, como bioplásticos, espuma de madera, nuevas fibras textiles y productos de la nanotecnología y de la bioingeniería que permiten el uso de la madera en múltiples aplicaciones, que incluyen automóviles y satélites.

Mientras que conceptualmente el beneficio ambiental del uso de la madera que proviene de una gestión sostenible es evidente, una de las principales conclusiones del informe, es que la información disponible para medir el aporte en las distintas líneas de productos es aún insuficiente. Está muy bien documentado el aporte de la construcción con madera, que reduce alrededor del 65% de la huella de carbono comparado con los sistemas tradicionales, pero el documento indica que el resto de las actividades requiere aún más información que es difícil de medir por falta de estándares y por la variabilidad que pueden tener las mediciones, dependiendo del origen de la madera, las tecnologías utilizadas y los productos que sustituyen.

Sin dudas, esto presenta una limitación para el uso de las mediciones en los inventarios del balance de Gases de Efecto Invernadero (GEI) y los compromisos nacionales en la reducción de los mismos mientras se ajustan los sistemas de medición, contabilidad y transparencia.  Pero no debería ser un escollo para que el sector privado avance con las mediciones en las huellas de carbono de sus cadenas de suministro y facilitar que puedan utilizarse dentro de los mercados voluntarios de carbono.  El sector forestal y el uso de la madera permiten créditos de carbono que ayudan en los ciclos productivos. Es imprescindible sumar los compromisos de las empresas y de las personas para la reducción de la huella de carbono y una economía circular, que incluya la medición en las cadenas de suministro desde la cun a a la tumba.

Estos requisitos de medición de huella de carbono y sostenibilidad de los productos y servicios en las cadenas de suministro son requisitos crecientemente solicitados por los bancos (finanzas verdes y finanzas sostenibles), las cadenas globales de producción y aún las normativas de los bloques y países, como ya está avanzando la Unión Europea con la implementación del Pacto Verde Europeo.

El uso de la madera -trazable a una gestión sostenible- como sustituto de productos no renovables y de uso intensivo de energía es un aporte importante para promover cadenas de suministro que vayan reduciendo la huella de carbono y aporten a lograr la carbono neutralidad necesaria para evitar una tragedia climática y, al mismo tiempo, a una bioeconomía circular que colaboren a los objetivos de desarrollo sostenible. Para ello, se requieren políticas públicas que permitan mejorar la información y los incentivos a preservar los bosques, plantar árboles y profundizar el uso de la madera como sustituto de productos con mayor impacto climático y ambiental. Y el compromiso de las empresas y las personas para sumarse a esta necesaria Acción por el clima.

 

Con el asesoramiento de Claudia Peirano

Directora Ejecutiva de la Asociación Forestal Argentina  

AFoA es la única entidad nacional que representa al sector forestal de la Argentina. Está integrada por empresas, productores forestales, estudiantes y profesionales independientes vinculados al sector forestal y a la industria y servicios asociados.

Primicias Rurales

Fuente: AFoA

Uruguay descarboniza su economía para ser carbono neutral en 2050

Uruguay descarboniza su economía para ser carbono neutral en 2050

Montevideo, 26 enero (PR/22)  — Uruguay se encuentra transitando un camino de descarbonización de su economía, con miras a lograr una meta de ser carbono neutral hacia el año 2050, por lo cual el desarrollo del hidrógeno verde (H2 verde) será un pilar fundamental, dijo el director nacional de Energía, del Ministerio de Industria y Energía (MIEM), Fitzgerald Cantero.

“Para nuestro país posicionarse en el mapa mundial del H2 verde es un paso natural, tras haber logrado un alto grado de penetración de las energías renovables en su matriz energética”, acotó al ser consultado por VERDE.

Agregó que cerca del 70% del consumo de combustibles fósiles proviene del sector transporte. En ese sentido, “el primer hito en la agenda para el desarrollo del hidrógeno verde en Uruguay fue el lanzamiento de un proceso de data room (sala de datos, en inglés), en abril de 2021, para el desarrollo de un proyecto piloto en transporte pesado. Conformamos un equipo técnico interinstitucional, con UTE, Ancap y el MIEM, que llevó a cabo un proceso de entrevistas con diferentes actores nacionales e internacionales de la industria del hidrógeno”, informó.

A partir de ese proceso, “conformamos un directorio de empresas asociadas a la producción de hidrógeno verde, que en definitiva es una plataforma de networking (redes en inglés), para que los distintos proveedores puedan dialogar entre sí y generar sinergias”, señaló.

Cantero explicó que en el corto plazo se realizará un llamado para la realización de un primer proyecto piloto. “Se tratará de un proyecto de pequeña escala, con mínimos de 1,5 MW y 10 buses o camiones, que nos ayudará a empezar el recorrido de la curva de aprendizaje. Tenemos que aprender el uso de la tecnología y nuestra gente se tiene que especializar en este energético”, sostuvo.

Dijo que hasta ahora el proceso viene aportando resultados positivos. “Las empresas interesadas en la exportación de H2 verde también tienen en sus portafolios de inversión la posibilidad de producir sus derivados, combustibles sintéticos, biocombustibles para aviación, amoníaco verde, entre otros”.

En esa línea, destacó la misión del titular del MIEM, Omar Paganini por Europa, que puso a Uruguay en diferentes eventos, en ese mapa del H2 verde que el mundo está empezando a construir. “Tenemos múltiples ventajas que nos permiten posicionarnos en esa carrera. Estamos preparados para el siguiente paso, que es lanzar el plan piloto en los primeros meses de 2022 y definir la hoja de ruta correspondiente”, afirmó el director nacional de Energía.

LA GENERACIÓN DE ENERGÍA ELÉCTRICA 

Cantero indicó que Uruguay cuenta con una capacidad instalada para la generación de energía eléctrica que tiene múltiples componentes que actúan de manera complementaria, potenciando las fortalezas del sistema y disminuyendo sus vulnerabilidades.

El Balance Energético Nacional (2020) marca que la capacidad instalada por fuente de energía es 31% eólica, 31% hidráulica, 24% de combustibles fósiles, 9% de biomasa y 5% solar.

Agregó que, de la misma fuente “obtenemos que la producción de energía eléctrica se comportó de esta forma: 40% eólica, 30% hidráulica, 20% biomasa, 6% fósil y 4% solar”.

Cantero sostuvo que “la producción de energía eléctrica a partir de combustibles fósiles pesa 24% en la capacidad instalada, pero sólo representó el 6% de la producción. Es interesante destacar que, tanto 2021 como 2020 han sido años de baja hidraulicidad”.

Consideró que buena parte de la energía eólica, solar fotovoltaica y de biomasa corresponde a actores privados, que tienen contratos a largo plazo, del tipo take or paid (tomar o pagar, en inglés) con UTE, lo que provoca “algunos sobrecostos en el sistema”.

Sobre la demanda, informó que en el último año se produjeron 12.735,1 GWh; se importaron 0.4 GWh; y se exportaron 2.752,8 GWh,  el 77,8% fue a Brasil y el restante 22,2% para Argentina.

LA MICROGENERACIÓN

Cantero señaló que la Dirección Nacional de Energía (DNE) se encuentra en las etapas finales de un proceso de consultorías energéticas en 100 tambos y 100 establecimientos hortofrutícolas en todo el país. “Con el fin de poder generar la información necesaria para establecer una serie de medidas estandarizadas en el sector, para diseñar posteriormente apoyos directos a estos sectores. Los productores participantes se presentaron a este piloto a través del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) y las organizaciones sociales del sector”, comentó.

“Dentro de las medidas que se perfilan como generales, se encuentran –entre otras– la instalación de generación eléctrica fotovoltaica, en el marco de la micro generación (decreto N° 173/2010), que permite al productor generar buena parte de la energía que consume, cumpliendo determinadas condiciones”, acotó.

Asimismo, recordó que existen diversos beneficios comerciales otorgados por UTE a distintas actividades del sector agropecuario, que incluyen precios preferenciales para actividades zafrales o de riego.

LA EFICIENCIA ENERGÉTICA 

Desde la DNE, a través del Fideicomiso Uruguayo de Eficiencia Energética, se trabaja en la promoción de una cultura del uso eficiente de la energía en todos los ámbitos del quehacer nacional, familias, empresas y Estado, explicó.

Como herramienta de fomento, “cuenta con los certificados de eficiencia energética, que premian los ahorros generados por la implementación de las medidas de eficiencia. Este premio es en efectivo y pueden acceder empresas y particulares”, señaló el principal de la DNE.

Como novedad, en 2021 “ampliamos la cantidad de medidas estandarizadas, lo que permite a las personas, a través de un trámite en línea y sin costo alguno, acceder a este beneficio”, destacó.

El director de Energía del MIEM enumeró los programas que están en ejecución en este momento, donde aparecen: Localidades Eficientes, un programa con un apoyo económico directo a proyectos de eficiencia energética, con un monto unitario de hasta US$ 15.000, aproximadamente.

Indicó que localidades de 17 de los 19 departamentos presentaron proyectos cofinanciados, que van dese la movilidad eléctrica en pequeña escala, pasando por la incorporación de paradas de buses eficientes y programas de aprovechamiento de residuos mediante biodigestores.

Otro de los programas es Subite, que “apunta a brindar un subsidio a aquellos ciudadanos u organizaciones que adquieran motos y triciclos eléctricos en cinco departamentos del norte del país. Además de este beneficio directo, los usuarios recibirán un beneficio de la empresa UTE  y además podrán presentarse a certificados de la DNE.

Por otra parte, Ilumina el deporte es un programa en conjunto con UTE y la Secretaría Nacional de Deporte (SND), que consiste en brindar iluminación de calidad (LED de alta performance) a 10 canchas de fútbol infantil en la órbita de ONFI.

Además, en el concurso de UTU-Secundaria el comité evaluador brindó reconocimiento a nueve centros educativos cuyos proyectos se destacaron por diferentes motivos, como el involucramiento de los estudiantes en las diversas acciones ejecutadas; la innovación de sus propuestas; la promoción de hábitos de uso eficiente de la energía, tanto en los propios centros como en la población en general; entre otros.

Los centros ganadores recibirán fondos para ejecutar medidas que contribuyan a un uso más eficiente de la energía. El premio económico asignado a los centros llegó a $ 1.450.000, informó el jerarca.

El Premio Nacional de Eficiencia Energética otorga reconocimientos a las empresas e instituciones que han presentado sus medidas de eficiencia energética, tanto en el sector público como en el privado.

Nota de Revista Verde N°98

En la foto: Cantero

Primicias Rurales

El cambio climático es hoy: olas de calor, colapsos energéticos, incendios y degradación ambiental

El cambio climático es hoy: olas de calor, colapsos energéticos, incendios y degradación ambiental

Buenos Aires, 22 enero (PR/22)– Según el Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC) se proyecta un incremento en las precipitaciones extremas en el este y sur de Argentina y en la cordillera de los Andes. Además, un fuerte retroceso de los glaciares a causa del cambio climático provocará  un aumento de la temperatura media a una tasa más alta.

Las consecuencias ya son palpables. Hace tan solo unos días, más de 50 ciudades de Argentina superaron los 40 grados Celsius y se batieron múltiples récords de temperaturas máximas. En línea con aquello, Marcelo A. Corti, Director del centro GEO, sostiene que “empezamos a ver, a raíz de los eventos de las últimas semanas, que el cambio climático no sólo tiene efectos lejos de mi círculo, de mi casa, sino que afecta considerablemente nuestra vida cotidiana”.
En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires las condiciones de colapso energético debido a las altas temperaturas se intensifican año a año. La demanda energética sigue creciendo a niveles que la oferta no puede satisfacer. Los cortes no solo afectan la posibilidad de refrigeración, sino también la provisión de un servicio esencial: el agua. Sin potabilización y distribución el agua no puede llegar, y sin agua por mucho tiempo la ciudad colapsa.
Estos cambios inminentes exigen la necesidad imperiosa de una transición energética, pasar de un sistema energético basado exclusivamente en combustibles fósiles a uno de bajas emisiones o sin emisiones de carbono, basado en fuentes renovables. Cambiar las formas de producción y consumo energético es un hábito no sólo deseable sino necesario que debe comenzar cuanto antes.
Por fuera de la metrópolis se suman otros problemas: la magnitud y frecuencia de incendios. Según el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, las causas fundamentales de las conflagraciones son la falta de precipitaciones, las altas temperaturas y el bajo porcentaje de humedad, sin dejar de resaltar que el 95 % de los incendios forestales son producto de la intervención humana.

El INTA identifica los incendios como una de las principales causas de desertificación en Argentina. El 70% del país son tierras secas y el 81,5% presenta algún proceso de degradación. La desertificación trae graves consecuencias como la migración, el abandono de tierras, la pobreza y la marginalización, además de un desequilibrio territorial y ambiental.

Los desmontes, sobrepastoreo, mal uso agrícola, y el desarrollo urbano promueven la degradación del suelo al punto de que podría no haber retorno. Cuando el suelo pierde nutrientes y estructura, se ve afectada su capacidad productiva y los servicios ecosistémicos que brinda, como el ciclo de nutrientes, mantenimiento de la diversidad biológica, provisión de agua segura y alimentos.

El cambio climático es hoy y ya no es posible mirar para otro lado.”Antes veíamos catástrofes como el descongelamiento de los polos como algo lejano, que mirábamos con tristeza, hoy nos encontramos con que el cambio climático impacta en nuestro día a día: ya sea en la provisión de servicios públicos o en las temperaturas con las que tenemos que convivir tanto en verano como en invierno. Todo esto resalta la necesidad de ser más conscientes, ni siquiera por una cuestión de conciencia social o climática, sino ya por una cuestión práctica”, añade Corti. Las graves y notorias consecuencias del calentamiento global afectan nuestra rutina como individuos y están empezando a afectar nuestra calidad de vida también.  La alteración en la frecuencia de precipitaciones y temperaturas son un catalizador más de estos cambios, pero no son determinantes, las acciones humanas sí lo son.

Primicias Rurales

Fuente: Centro de Desarrollo Sustentable GEO, de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires.

Argentina y la FAO firmaron acuerdo para apoyar Plan de Acción Nacional de Bosques y Cambio Climático

Argentina y la FAO firmaron acuerdo para apoyar Plan de Acción Nacional de Bosques y Cambio Climático

Lo harán a través de un proyecto con un presupuesto de 82 millones de dólares que apoyará el desarrollo sostenible en el 8.5% del área total de bosques del país.

15 de septiembre de 2021, Santiago de Chile – La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) apoyará a Argentina a impulsar el manejo sostenible de sus bosques para enfrentar el cambio climático, mediante un nuevo proyecto con financiamiento del Fondo Verde del Clima.

El ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto argentino, Felipe Solá, el ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Juan Cabandié, y el Representante Regional de la FAO para América Latina y el Caribe, Julio Berdegué, firmaron un acuerdo para avanzar hacia la implementación del Proyecto de Pagos por Resultados de REDD+ de Argentina, que fue aprobado por el Fondo Verde para el Clima (FVC) en noviembre del año pasado.

El proyecto, que tendrá una duración de seis años y un presupuesto de USD 82 millones, contribuirá al Plan de Acción Nacional de Bosques y Cambio Climático y a que Argentina alcance sus metas del Acuerdo de París y avance hacia el desarrollo sostenible.

“El desarrollo sostenible precisa de políticas coherentes a todos los niveles, del compromiso de todos los actores y de la adecuada movilización de recursos financieros. Solo desde esa coherencia y esa participación vamos a poder abordar las causas estructurales del calentamiento global y plantear las mejores soluciones para combatirlo”, dijo el ministro Solá.

El proyecto de Pago por Resultados apoyará a que 4.5 millones de hectáreas de bosques nativos estén bajo manejo sostenible, lo que representa un 8.5% del área total de bosques del país.

“Este financiamiento será destinado a preservar nuestras cuencas forestales, para extender el área de bosques bajo manejo sostenible, trabajar en la ganadería integrada con bosque nativo y generar mecanismos de integración social para las comunidades que viven alrededor de las cuencas”, dijo Juan Cabandié.

“Nadie va a escapar del impacto del cambio climático. Ya no estamos hablando del futuro, sino de hoy. Y una de las formas que podemos enfrentarlo es conservando la riqueza y la salud de los bosques. Argentina está recibiendo fondos por haber alcanzado resultados: y es una gran señal que dedique esos fondos a impulsar el manejo sostenible de los bosques, en un momento en el cual la crisis de COVID-19 requiere una recuperación económica y social desde la óptica de la transformación climática”, señaló Julio Berdegué.

Un gran impulso al manejo sostenible de los bosques argentinos

Trabajando con comunidades locales, mujeres rurales y pueblos originarios que viven y dependen de los bosques, el proyecto impulsará el establecimiento de 7 cuencas forestales sostenibles, apoyando a 7 mil familias de productores.

El proyecto busca establecer 95 planes integrales de manejo comunitario y 92 planes de manejo de bosques con ganadería integrada que beneficiarán en forma directa a 2.900 familias de comunidades locales e indígenas.

También implementará 6 planes estratégicos de prevención de incendios a nivel provincial y contribuirá a la autonomía económica de las comunidades que viven en el bosque, garantizando su acceso equitativo a los recursos y la posibilidad de decidir sobre su uso.

Además, contribuirá a la recuperación económica post-pandemia a través del fortalecimiento de las economías regionales asociadas a los bosques nativos, mejorando el acceso a los mercados, la generación de empleo y los medios de vida de las comunidades en las áreas rurales.

El nuevo proyecto será ejecutado en forma conjunta por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación y la FAO junto con socios clave en el Gobierno, en la sociedad civil, instituciones de sector técnico-académico y Naciones Unidas; y se encuadra dentro del recientemente firmado Marco Estratégico de Cooperación del Sistema de Naciones Unidas para el Desarrollo (Mecnud).

Pago por resultados

El financiamiento obtenido del Fondo Verde para el Clima -que permite financiar el proyecto REDD+ que apoyará al Plan de Acción Nacional de Bosques y Cambio Climático- fue otorgado como pago por resultados por la reducción de 18 millones de toneladas de CO2 equivalentes.

Esta reducción es parte de un total de 165 millones de toneladas que la Argentina logró disminuir en el período 2014-2016, a partir de la deforestación evitada en las regiones del Parque Chaqueño, en la Selva Tucumano Boliviana, en el Espinal y en la Selva Misionera.

Dicho logro fue posible gracias a los esfuerzos del país en la implementación de políticas que permitieron reducir emisiones, como la Ley de Bosques (N° 26.331) y el Proyecto Bosques Nativos y Comunidad.

Estas son parte de las acciones con que la Argentina da cumplimiento de los requisitos de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) para el proceso de REDD+, que el país alcanzó también con apoyos clave durante los últimos seis años a través de FAO y sus agencias hermanas en el Programa Nacional ONU-REDD así como del Fondo Cooperativo para el Carbono de los Bosques (FCPF).

Primicias Rurales

Fuente: FAO

Día Mundial del Aire Puro: claves para seguir disfrutando de un cielo azul

Día Mundial del Aire Puro: claves para seguir disfrutando de un cielo azul

Buenos Aires, 18 noviembre (PR/21)  -Como todos los años, desde 1977, la OMS celebra cada tercer jueves de noviembre el Día Mundial del Aire Puro. El objetivo es instituir un recordatorio contra la degradación ambiental, muy común en las grandes ciudades y tomar conciencia sobre las emisiones contaminantes que dañan la salud de las personas.

¿Por qué debemos poner atención en la calidad del aire? Sucede que la actividad humana introduce en el ambiente sustancias extrañas o aumenta a niveles peligrosos otras preexistentes, lo que provoca cambios en la atmósfera, causando grandes alteraciones que afectan seriamente la salud humana, la estabilidad del clima y el desarrollo de los ecosistemas. La polución del aire se compone de muchos tipos de gases, contaminantes y partículas que reducen la calidad del mismo.

En las ciudades la contaminación es causada por los automóviles, colectivos y todo tipo de vehículos que utilizan la combustión para funcionar, así como también por las industrias. En el campo es provocado por el polvo y el fuego, entre otros. La mayoría de los contaminantes son producidos por el comportamiento del hombre, ya sea por su conducta individual o grupal, como parte de la sociedad.

Este fenómeno afecta la salud de las personas. Quienes más perjudicados resultan son aquellos que tienen asma y otros tipos de enfermedades del tipo respiratorio.

Datos que alarman

La contaminación atmosférica es el mayor riesgo ambiental para la salud pública mundial y se estima que el 92% de la población está expuesta a aire contaminado, lo que causa aproximadamente 7 millones de muertes prematuras cada año. El aire contaminado afecta particularmente a los niños, las mujeres y los ancianos, y sus efectos han sido vinculados con enfermedades como la demencia, la diabetes, la COVID-19 y las enfermedades cardiovasculares y neurológicas.

“La contaminación del aire es un problema mundial con impactos tanto en la salud humana como en la salud planetaria, el llamado cambio climático”, comenta Ignacio Novelli, CEO de Casiba.

Es de fundamental importancia realizar acciones tendientes a preservar el aire que respiramos. “Debemos asegurarnos de que todas las personas tengan acceso a un aire limpio, independientemente de su situación geográfica o socioeconómica. Para hacer eso, el mundo necesitará tomar medidas decisivas y urgentes», analiza Novelli.

Y agrega: “es por eso que en los procesos productivos se debe incluir la variable del aire limpio no solo durante la producción, sino también como resultado de la misma, para devolverle al ambiente aire en las mismas condiciones o mejores que cuando se inició la producción”.

El tema pasó a primer plano durante la pandemia de COVID-19 cuando se encontraron datos que sugieren que la contaminación del aire podría poner a las personas en mayor riesgo de infección. A su vez, la pandemia resultó en una disminución de la contaminación del aire y un aumento en la calidad del mismo, ya que los viajes en avión y en automóvil se redujeron durante los confinamientos y bloqueos internacionales.

Según datos de la OMS, nueve de cada diez personas respiran un aire insalubre. La contaminación del aire es un asesino invisible que puede estar acechando, por ejemplo, en el camino de vuelta a casa e incluso en nuestros hogares.
VIDEO https://www.youtube.com/watch?v=XYLCH-Oi8FE&t=46s

Terminó la COP26 ¿y ahora qué? Los católicos expresan su opinión sobre los resultados

Terminó la COP26 ¿y ahora qué? Los católicos expresan su opinión sobre los resultados

Buenos Aires, 16 noviembre (PR/21) – Finalizó hace pocos días la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático luego de casi dos semanas de negociaciones de los líderes y reclamos por parte de la sociedad. Se hizo público el Acuerdo final de la COP26 causando decepción entre los católicos de todo el mundo, que se hicieron presentes en Glasgow para alzar la voz en nombre de la casa común, participando de movilizaciones, encuentros y novedosas iniciativas.

Al conocerse el documento final, el director ejecutivo del Movimiento Laudato Si’, Tomás Insua, expresó que «los líderes mundiales se han quedado de nuevo muy lejos de lo que el Papa Francisco y muchos otros esperaban que saliera de la cumbre de la ONU en Glasgow. El acuerdo final no se acerca a la crisis climática que estamos viviendo. Es indignante», pero agregó que tal como se vió en Glasgow y en todo el mundo, a través de marchas, actividades y reuniones “el movimiento global para cuidar nuestra casa común es más fuerte que nunca y no se detendrá” y sostuvo que “con socios en todo el mundo, este movimiento continuará el trabajo urgente de salvar la Creación de Dios”.

Ya, el pasado miércoles, la Santa Sede había expresado mediante una declaración difundida que mantenía la esperanza de un acuerdo con “una hoja de ruta clara” para colmar las lagunas surgidas en los ámbitos de mitigación, adaptación y financiación, aspectos fundamentales que deberán ser reforzados y renovados para poder alcanzar los objetivos del Acuerdo de París.

Por su parte, más de 60 organizaciones católica, entre ellas el Movimiento Laudato Si’, emitieron una declaración conjunta el pasado viernes en la cual expresaron que “una economía extractiva e insostenible, alimentada por los combustibles fósiles, está causando la crisis climática que está destruyendo la creación de Dios y perjudicando a los más vulnerables”, y pidieron pasos esenciales para acelerar la inversión en un futuro energético limpio para todos.

Miles de católicos del mundo se dieron cita en Glasgow durante la Conferencia de las Partes, para hacer resonar el grito de auxilio de la tierra y de las personas más afectadas por la crisis climática actual. A lo largo de las casi dos semanas participaron de numerosos eventos e iniciativas para hacer llegar sus reclamos, cómo fue la presentación de la petición Planeta Sano, Gente Sana (thecatholicpetition.org) que apoya el llamamiento del Papa Francisco a la acción urgente por el cuidado de la casa común, y que lleva las firmas de más de 130.000 católicos y de 425 organizaciones asociadas.

Las comunidades religiosas representan el 80% de la población mundial, es por ello que los católicos comprendiendo su rol importantísimo en las acciones para preservar el planeta anunciaron días antes de la reunión de Naciones Unidas por el Cambio Climático que más de 70 organizaciones asumirán un nuevo compromiso que alcanza los 4.200 millones de dólares de desinversión en combustibles fósiles, sumándose así a las 1.485 organizaciones con activos combinados que ascienden los 39 billones de dólares que ya realizaron algún tipo de desinversión, así expone el informe «Divest Invest 2021».

Además, el pasado martes The New York Times realizó la premiere de la alfombra verde donde se proyectaron extractos del documental “Laudato Si’” producido por Off The Fence, ganadores de un BAFTA y un Oscar. El largometraje, que debutará como YouTube Originals el año próximo, documenta sobre la encíclica medioambiental del papa Francisco y narra las historias de quienes enfrentan los efectos de la crisis planetaria a medida que construyen lazos para afrontar el futuro con esperanza.

Lorna Gold, presidente de la junta directiva del Movimiento Laudato Si’, sostuvo durante el encuentro titulado “Católicos en Glasgow” que otra COP estaba sucediendo en las calles, y es que mientras los líderes mundiales debatian sobre las medidas a tomar, fuera unas 100.000 personas como la abuela de 67 años, Isabella Harding, o las hermanas animadoras Laudato Si’, Kate Midgley y Zoe Leadbetter, participaban de una marcha sin precedentes en el Día Mundial de Acción por la Justicia Climática, sin importar la lluvia o el viento.

Los católicos seguirán dando que hablar en lo que refiere al cuidado del medio ambiente, es por ellos que lanzaron recientemente la Plataforma de Acción Laudato Si como espacio para que las instituciones, movimientos y diócesis tengan un espacio para compartir sus acciones en favor del planeta.

Primicias Rurales

Fuente: Movimiento Laudato Si