Legislación burocrática e ineficaz sobre trazabilidad en la pesca

Legislación burocrática e ineficaz sobre trazabilidad en la pesca

Revista Puerto - Chubut - Puerto Madryn - Descarga de langostino congelado - foto 02

Por César Lerena
Mar del Plata, 17 julio (PR/23) –La Dirección Nacional de Coordinación y Fiscalización Pesquera (la Dirección) dictó la Disposición 26 el 25/10/2022 por la que crea el Sistema Federal de Información de Pesca y Acuicultura (SiFIPA); por su parte, en la Orden del Día 720/2023, la Comisión de Intereses Marítimos, Fluviales, Pesqueros y Portuarios y, la de Presupuesto y Hacienda, aprobaron un proyecto de ley de “Sistema Único de Trazabilidad de los Productos de la Pesca y la Acuicultura (SUTraP), al consensuar los proyectos de los diputados García (76-D-2022) y Selva (1708-D-2022).

Los mecanismos de ordenamiento de estas dos iniciativas son, a nuestro juicio, inadecuados; por un lado, una Disposición de una simple Dirección para ser aplicada a terceros, cuando la Autoridad de Aplicación (la Secretaría de AGyP) y el Consejo Federal Pesquero, debieron hacerlo y, por otro, un proyecto de Ley para legislar sobre una simple herramienta operativa, encorsetando un instrumento que puede requerir adecuaciones periódicas. Como nota de color: ¿Para qué se titula a estos Sistemas con nombres rimbombantes, si después terminan abreviándolos con las rebuscadas siglas de SiFIPA y SUTraP? que recuerdan a los gremios de los pasteleros o tranviarios, con todo el respeto por éstos.

Ambas iniciativas, además de ser absolutamente burocráticas, no solo desnaturalizan el destino y el objeto para la que fue diseñada la Trazabilidad y Recall, sino que, además, a los efectos buscados de controlar la legalidad son igualmente ineficaces. Como están planteadas, no se resolverá con ninguna de estas normas la pesca ilegal (INDNR) extranjera sobre los recursos migratorios argentinos. A ambos proyectos, les faltaría transitar la banquina de pescadores y, después, unificar criterios entre estas iniciativas, antes de ponerlas en vigor, de otro modo, a quienes producen, les dificultan la tarea de producir más y mejor.

Con la aparición en 1986 de la Encefalopatía Espongiforme Bovina en la Unión Europea y la sanción de la Ley de Bioterrorismo del Gobierno de Estados Unidos, se revitalizó la aplicación de sistemas de trazabilidad, como una herramienta fundamental para dar mayor seguridad al consumidor, ante un incidente alimentario.

La Trazabilidad es una metodología, mediante la cual se establece y mantiene proce­dimientos documentados de identificación permanentemente en el rótulo del alimento, desde su origen y durante todos los procesos, que incluyen la captura o producción, industrialización, almacenamiento, comercialización y consumo; de tal forma, que en cualquiera de estas etapas, pueda conocerse en forma rápida y segura, el origen de la materia prima y los procesos sufridos previos al consumo, para actuar en consecuencia y proteger la salud del o los consumidores afectados y los que potencialmente pudieran verse aquejados por haber adquirido o ser  potenciales adquirentes del alimento en cuestión (César Lerena “Calidad y Seguridad Alimentaria”, Ed. Fundación Agustina Lerena, 2013).

Esta Trazabilidad se logra mediante procedimientos y registros de identificación de un producto único o en lotes, según se trate y, a su vez la identificación se realiza sobre un rótulo, accesible a todos, relacionando en forma inequívoca el documento con la materia prima o producto allí descrito.

La rotulación o identificación que acompaña a la materia prima o el producto indica, mediante el código que se utilice, la totalidad de la traza. Una codificación numérica o alfanumérica adecuada, desde el origen hasta al consumidor lleva unos sesenta (60) caracteres que permiten conocer a todos los usuarios en detalle, la especie, el buque, el lugar de captura y/o proceso, el tipo de proceso, el año, día y hora de todas las etapas, hasta el comercio minorista y, puede llevar setenta (70) caracteres cuando se agregan servicios de alimentación en comedores industriales, escolares, etc. En cualquier caso, la codificación asegura el conocimiento preciso de todas las etapas en cualquier momento que se requiera a cualquier lector del rótulo. Es decir, una visión retrospectiva del producto, rastreabilidad, tracking o trazabilidad.

Para garantizar la aplicación de la Trazabilidad, se requieren auditorías que incluyan una certificación continua de las etapas de captura, desembarque y procesamiento industrial y el posterior control de policía sanitaria habitual.

La aplicación de la Trazabilidad y el Plan de Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control (HACCP, por su abreviatura en inglés) son una de las formas más  eficaces de tener bajo control las acciones accidentales o intencionales que provocan consecuencias negativas graves para la salud o la muerte de personas u ocasionan daños a las economías de los países, como consecuencia de restricciones comerciales internacionales, derivadas de la aparición de enfermedades humanas o animales, o por la falta de confianza extranjera en los controles sanitarios locales. La trazabilidad no es en sí mismo un mecanismo que asegura inocuidad, pero en forma indirecta, por la información a consumidores y/o empresas, puede ser una interesante herramienta de mejora continua de calidad.

Ahora, suponiendo que el Estado quisiese aprovecharse de esta herramienta -creada originalmente para ser usada por los empresarios- con el objeto controlar la pesca ilegal; evitar la pesca por encima de las cuotas o autorizaciones otorgadas; impedir las subdeclaraciones de captura y desembarco; controlar eventuales evasiones fiscales, etc. las normas citadas (Disp. 26 y proyecto de Ley) no lo hacen y tampoco cumplen con el objeto principal del destinatario de la primera venta y los posteriores destinatarios (nacionales o extranjeros) de conocer con certeza el origen y las distintas operaciones y procesos sufridos por la materia prima original.

El sistema cuya aplicación impone la Disposición 26 (SiFIPA), como hecho positivo, digitaliza lo que PESCA y SENASA hacen en versión papel desde hace 50 años; pero, sus resultados son inciertos. Puede que contribuyan a evitar la evasión, pero, de ninguna manera, puede entenderse como un Sistema de trazabilidad.

Los “Considerandos” de esta Disposición de la Dirección refieren a emitir el Certificado de Captura Legal «una vez constatadas las condiciones en las que fuera realizada la captura» (sic), cuestión que de no contar con inspectores profesionales o auditores independientes, muy bien remunerados, garantizados en su seguridad y que cuenten con suficiente respaldo tecnológico a bordo, “la constatación” resulta de cumplimiento imposible y, ello queda de manifiesto cuando los mismos considerandos de la Disposición 26 indican: «se han manifestado las diversas complejidades que existen al momento de determinar los efectivos volúmenes de captura a bordo» y amplía, se busca «que las cantidades y la identificación de los numerosos recursos pesqueros efectivamente obtenidos sean determinados con un mayor grado de precisión en las plantas de procesamiento pesquero», seguramente, analizando los rendimientos hipotéticos o el ingreso a las plantas, tareas que nadie realiza en forma permanente en todos los horarios de producción. No es posible asegurarlo, con la metodología de control imperante que -en muchos casos- tolera el procesamiento de mercaderías fuera de todo control en establecimientos de terceros, que dan lugar a la circulación de mercaderías en “negro”; en perjuicio, de las empresas que tienen todos sus procesos registrados, al igual que su personal, que deben competir con mayores costos. La dificultad se agrega por el alto número de operarios no registrados, ya que del control de sus rendimientos se conocería la producción cierta.

La trazabilidad sin control presencial no es viable. No solo porque sería inaplicable; sino, porque mientras se certifica la trazabilidad a productos sin control, se podría estar descartando al mar. La trazabilidad sin acuerdos sobre la pesca ilegal (INDNR) de los recursos migratorios originarios de la ZEE en alta mar, en el mejor de los casos, ordenará el 50% de stock disponible en el Atlántico Suroccidental.

Referir, como dice la Disposición 26: “Que ello dará lugar a concentrar los datos sobre la materia prima capturada, el registro de la información sobre las actividades relacionadas con estos productos durante el procesamiento y la identificación final de los productos salientes y sus destinos”; es ciertamente desalentador. Que a esta altura, la Subsecretaría de Pesca y la Dirección de Fiscalización no tenga una información promedio precisa; sin tener en cuenta, además, los procesos industriales que se realizan, como el glaseado (agregado de agua); la incorporación de otros componentes vegetales u otros (harinas, rebozadores, aceites, quesos, etc.) en un sistema de control integrado y confiable, debería permitirnos precisar el volumen total por especie capturada, procesada y comercializada, “blanqueando” no solo las operaciones desde el punto de vista biológico, sino también evitar la evasión fiscal, uno de los principales sostenes de la pesca ilegal (INDNR).

El entrecruzamiento de información, que en la actualidad no se efectúa en forma exhaustiva, debería ser muy útil para reducir la evasión y/o la subdeclaración en los desembarques y/o el ingreso de productos elaborados en plantas fasoneras no controladas, etc., incluso, cuáles puedan ser los volúmenes irregulares; pero, de ninguna manera asegurar la aplicación de un sistema de trazabilidad.

Igualmente, no es viable que, «a efectos de comprobar el origen legal de las capturas en aguas jurisdiccionales argentinas, el procesamiento o reprocesamiento a bordo…tener en cuenta la verificación por parte de la Dirección de la vigencia de los permisos y la composición de las capturas» y, menos aún, dar certeza a un sistema de trazabilidad. Lo mismo puede decirse respecto al uso de “monitoreo satelital” que, en el mejor de los casos, podría aplicarse a determinar el origen de una no constatada captura. Otro tanto podría observarse, respecto a la probabilidad de comprobación por parte de la Dirección de la veracidad de las declaraciones juradas.

La utilización de cuatro módulos de acceso denominados “Parte de Pesca Electrónico”, “Actas de descarga”, “Transacciones Comerciales” y “Distritos”, más allá de digitalizar un mecanismo ya aplicado, no garantiza la trazabilidad del producto que se captura, desembarca, transporta, procesa, almacena y comercializa.

Luego, se recuerda, que por Res. 514/2009 de la SAGPyA se aprobó el Régimen de Inscripción; cuestión que ya se había establecido en la Ley 24.922 en 1998 y, ahora, el proyecto de Ley citado crea otro, generando nuevos registros duplicados para alegría de escribanos y fotocopiadores, etc., pérdida de tiempo y dispersión de la información. Tal vez ha llegado la hora de que el Estado tenga un solo Registro para cualquier efecto.

Refieren también los considerandos «que la trazabilidad de los recursos, productos y subproductos pesqueros debe entenderse como la capacidad de consultar el movimiento de un alimento a través de etapas específicas…». No. No puede entenderse ello si no se identifica el rótulo del producto, desde su origen y durante todas las operaciones hasta el consumo; de forma tal, que, cualquiera de estas etapas, se puedan conocer en forma inmediata y segura las operaciones. La rotulación o identificación -como hemos dicho- debe indicar mediante el código que se utilice, la totalidad de la traza (desde el origen hasta el consumo) sin tener que apelar a ningún registro, sea éste de papel o digital. La Disposición 26 es absolutamente imperfecta y no puede considerarse ésta un Sistema de Trazabilidad, ya que no cuenta con varias cuestiones centrales:

La primera, -como dijimos- verificadas a bordo todas las operaciones y los partes por inspectores o auditores independientes; la segunda, debe prohibir los transbordos fuera de los puertos; la tercera, debe contar con un sistema de control confiable a la descarga, ya que un control “débil” contribuye a “blanquear” el origen o sustituir especies; operación que debe estar coordinada con el control al ingreso a la planta industrial o transbordo en puertos; la cuarta, control efectivo del proceso en las plantas e ingreso en cámaras; quinto, el análisis de los stock y los rendimientos probables y admitidos; sexto, contemplar los aspectos relativos al trabajo esclavo y el tráfico de drogas, los que junto a la pesca subsidiada están tipificadas como pesca ilegal (INDNR) y séptimo, y lo más importante, para garantizar la trazabilidad, no alcanza con registros documentales anexos a la materia prima y/o el producto en la góndola; ambos, materias primas y productos, deben por sí, en sus rótulos, identificar en forma suficiente, mediante un sistema de códigos, todas y cada una de las operaciones y procesos, desde el origen hasta el consumidor, que solo accesoriamente se registran en documentos ahora digitales.

La Trazabilidad supone mayores garantías a los compradores primarios, importadores y consumidores; ahora, implica un mayor costo agregado. Si no se diseña un sistema sencillo y de fácil implementación hará menos accesible el producto en el mercado interno y le quitará competencia en el mercado internacional. Con el agravante que la Disposición 26 no evitará la Pesca ilegal (INDNR) de los recursos migratorios originarios de la ZEE por parte de buques extranjeros, a pesar de referirse en varios párrafos al “área adyacente de la ZEE”. Ni siquiera, tiene previsto controlar los buques en tránsito (en supuesto paso inocente) que transportan productos pescados ilegalmente y, por supuesto, los buques extranjeros no estarán incorporados al registro nacional.

La certeza de la información agregada, será útil para contrastar con la identificación de la materia prima/producto si se efectúa en un parte de pesca electrónico antes de ingresar a puerto (y su posibilidad en las embarcaciones con escasa tecnología) destinada a un control central e, independiente, a los controles en el desembarco y, la información la fiscaliza un inspector a bordo (Decreto 4238/68; Ap. 1.1.2. Dec 1714/83 Res. exSENASA 206/95); luego se registra en el desembarque bajo control “ciego”; se verifican los transportes, acceso a plantas, procesos, almacenamiento y comercio. “El hombre es bueno, mejor si se lo controla”. Las empresas competitivas se sacan de encima a sus competidores agregando exigencias a las reglas de juego.

Las estadísticas pueden resultar más eficientes con este sistema, en tanto y en cuanto se incorporen todos los controles que no se realizan en la actualidad y los que se realizan sean “seguros”. No alcanza con cambiar papeles por un sistema digital con carácter de declaración jurada. Muchas veces “los documentos” no reflejan los verdaderos procesos. Conocemos casos en lo que se utiliza la pesca para enmascarar la exportación de drogas que se detectan al ingresar en el país importador (Caso Langostino, etc.). Suponiendo que mejoren las estadísticas de las actividades registradas, ello no habrá de significar estar aplicando un sistema de trazabilidad y, menos aún, controlando la pesca ilegal (INDNR) extranjera, como dijimos.

La implementación de un Sistema de Trazabilidad supone un procedimiento de Recall, es decir las acciones planificadas frente a la denuncia de un incidente o accidente, que no está explicitado en la Disposición 26 citada ni en el proyecto de Ley. “No hay Trazabilidad sin Recall” (Lerena, César y Lerena, Joaquín “Manual de Procedimientos de Trazabilidad y Recall”, 10/2/2013).

En la Parte II, nos referiremos al proyecto de ley de “Sistema Único de Trazabilidad de los Productos de la Pesca y la Acuicultura, aprobado en las Comisiones de Intereses Marítimos y Presupuesto de la Honorable Cámara de Diputados.

Finalmente, a los efectos de la exportación, además de determinar en forma fehaciente el origen, la trazabilidad, la aplicación de planes HACCP y otros de calidad, la Argentina, -en forma directa o a través del MERCOSUR- debe acordar con los países importadores para que no adquieran productos pesqueros, donde no esté garantizado, que los productos no proceden de la pesca ilegal (INDNR) como es el caso, de los extraídos en el Atlántico Suroccidental por parte de China, el Reino Unido de Gran Bretaña, España, Corea y Taiwán entre otros. Las autoexigencias mal diseñadas pueden resultar barreras paraarancelarias.

Primicias Rurales

Fuente: Revista Puertos

La política no es mentira, cinismo, pillaje y robo

La política no es mentira, cinismo, pillaje y robo

Por Álvaro De Lamadrid* .
Buenos Aires, 17 julio (especial para NA – PR/23) — «El Kirchnerismo es una organización política criminal». Lo denunciamos desde antes de la llegada al poder nacional de los Kirchner en 2003, cuando la democracia fue reemplazada por una autocracia neopresindecialista.
Ese despiadado populismo, impregnado de las condiciones peculiares del matrimonio dinástico que instauró este régimen, siempre mantuvo un patrón que configuro esta especie de locura que todos los argentinos hemos padecido en mayor o menor medida. Hablo de la mentira, el cinismo, el pillaje y el robo como forma de hacer política, como concepción de la política.
Recuerdo que cuando hablaba del kirchnerismo como «organización política criminal en 2003», una inmensa mayoría no me creía y hasta me atacaba. Les parecía una barbaridad esa afirmación.
Nunca me impactó esa actitud. Las personas, en ocasiones, les hacen decir a sus deseos algo diferente a lo que la historia y la verdad les muestran y, se cierran, sin estar dispuestos a escuchar y extraer trascendentales lecciones del pasado en beneficio del país.
Ciertamente, me preocupaba más, aquellos que sabiendo que nuestros señalamientos eran ciertos y, determinaban, que antes de que salga el sol podríamos perder nuestro país; decidían autoconvencerse que la madurez democrática de los argentinos y la fortaleza de las instituciones impedirían ese peligro que acechaba.
Entre esas dos posturas de la sociedad argentina, «no creer y/o creer sin preocuparse», han pasado 20 años. Y en este tiempo, todos los argentinos hemos visto el desmoronamiento político, institucional, económico, educativo, cultural y social de nuestra amada Argentina.
Pasamos de la cacofonía de los salvadores de la patria, los campeones de los Derechos Humanos y del progresismo de la liberación, a la cacofonía, de la organización piramidal de corrupción, el gobierno de las valijas de Cristina que viola Derechos Humanos y apoya a dictaduras, a los responsables de la instalación del narcotráfico en el país, a los que persiguen opositores, jueces y periodistas; a los que cayeron en los brazos de Irán y nombraron jefe del Ejército a Milani, y a los que dicen ya no se puede hacer nada, el país se perdió.
En estos 20 años, la catástrofe de las políticas del kirchnerismo se iban desarrollando ante nuestros ojos, pero se desdibujaban por un relato absurdo que gozaba de buena salud, abonado por la falta de tratamiento cierto de las noticias que ocurrían, silenciadas con aceitadas pautas oficiales, prebendas y distintos procesos de miserabilidad de todos los factores de la sociedad.
Hubo un tiempo, en esta historia, en el cual la sociedad quito la mirada del mal. Por miedo, autocensura, benevolencia, autocomplacencia, oportunismo, calculo, conveniencia, connivencia, por intereses o por complicidad y colaboracionismo. Son procesos dolorosos. Crecer es necesario pero doloroso.
Es tan culpable quién comete el crimen, como el que lo consiente. Sin el brazo ejecutor los delirios de Cristina nunca se hubieran concretado.
No fue magia, hubo muchos cómplices que permitieron que esto pasara, desde sus funcionarios actuales y pasados, hasta los arrepentidos que se quieren reciclar, falsos opositores, funcionarios judiciales, sindicalistas, periodistas militantes, Ongs y muchos más.
Los colaboracionistas del régimen, lo conozco bien. Pasó en Santa Cruz y en el país y también es un proceso que se dio en Venezuela.
El resultado del paso del poder del kirchnerismo, ha sido extirpar a otras generaciones de argentinos, desgarrando el alma del país más rota de lo que estaba. Abriendo viejas cicatrices y causando nuevas, más lacerantes y devastadoras.
La adicción al poder bruto y al dinero para subyugar a los argentinos del kirchnerismo hizo más daño que muchas dictaduras blandas; porque bajo la apariencia democrática los DDHH quedaron a tiro de lapicera de una persona, que busca el pensamiento único para someter a la Nación.
El régimen kirchnerista generó innumerables «Salas o Senas» que son bancados por los pobres del Conurbano que al comprar un paquete de fideos pagan un IVA descomunal, para que sean sus brazos ejecutores (como Milagro Sala en Jujuy o Emerenciano Sena en Chaco).
El poder sin control siempre oprime. Ningún oprimido tiene justicia si quién lo tiene que juzgar es su opresor.
El cinismo de Massa y el kirchnerismo no tiene límites. No he perdido la capacidad de asombro ante el cinismo político. La maldad líquida ejecutada desde el cinismo político. Parecen hasta infantiles las mentiras del kirchnerismo, pero no lo son. Son una peligrosa y cruel política de estado. «Vaca Muerta es mía y la hice yo te están diciendo».
La nueva política requiere no ser cínica. El cinismo político no es el de Juan o de Pedro, es un método político.
Hay que dar la lucha cultural. No hay que ser cínico, no se les gana en cínicos a estos fariseos de la política, ahí ganan ellos.
Me preocupa que los cínicos políticos manejen la inteligencia artificial y las relaciones y políticas internacionales.
Pero más me preocupa que hay quienes optaron por el cinismo.
Hay que correr al cinismo de la política.
El debate político que nos plantean nos lleva a pronunciar palabras emancipadoras. A Sergio Massa le aplica todo lo que plantearon grandes escritores: El hombre mediocre (José Ingenieros), El ogro Filantrópico (Octavio Paz), La sociedad abierta y sus enemigos (Karl Popper).
«Si se va Massa, pobre país», te dicen desde ese sector que lo promociona y financia. Pero, si ya somos un pobre país. A mí siempre me han ganado los kirchnerista desde el insulto, las operaciones y jugadas sucias, pero no desde la memoria.
El que elige el campo de batalla va con ventaja a la pelea. La mentira y el cinismo no es un argumento para iniciar un diálogo o debate, es un prerrequisito no actuar así.
La lucha cultural nuestra es distinta. Es decir, y mostrar con acciones claras, nítidas, contundentes y libre de sospechas que uno es opositor y ellos son oficialistas.
Este espanto que vivimos no se puede prolongar y no le deja nada al país ni a nadie.
Hay algunos que no son nítidos opositores por eso el gobierno se anima a mostrarse además como oposición.
Por eso, Cristina Kirchner y Sergio Massa, quieren ocupar todo el tablero y jugar con las blancas y las negras.
«Hasta es posible que gane el oficialismo», esas bolas empiezan a hacer correr desde las publinotas y el festival de entrevistas pagas. A mí me gusta la inteligencia criolla no la picardía criolla. Soy un admirador de la inteligencia criolla, pero tengo desagrado por la picardía criolla. El premio Nobel no es por pícaro sino por inteligente. Hay que ganar la elección para terminar con esto.
Votar a Massa es lo más parecido a reelegir a Alberto. Ambos reclutados por Cristina. Errores forzados para retener la provincia de Buenos Aires y el poder en el PJ/ Kirchnerista.
Cristina logró su cometido, llenar el Congreso de la Cámpora y ultra K para torpedear el cambio y se cargó nuevamente al PJ tradicional y al Frente Renovador.
Después que Massa pierda o gane le da igual. No lo puso para ganar. Otro Alberto, con más financiamiento y soporte del empresariado prebendario y la corporación sindical mafiosa.
A ambos los deja hacer sin importarle como resulte todo. Uno no pudo evitar sus condenas y el otro no podrá evitar su cárcel. No confía en Massa, sabe que debe arreglarse sola. El plan platita de Massa para llegar con algo de aire a las elecciones a costa de los jubilados, las provincias, el campo, los importadores y la soberanía nacional, también tiene su efecto espejo en Rodríguez Larreta.
Este, compra dirigentes con cargos con la plata de los contribuyentes. De derecha, izquierda, autopercibidos liberales, lo que sea. Sumar cueste lo que cueste. Pagan los contribuyentes.
Mismo método que Massa. Todo vale, Todo tiene precio, todo se compra y todo se vende. Salimos con cambios que dejen atrás al pasado y sus cómplices.
Hay que polarizar el debate y la discusión del futuro. Esa es la polarización buena en política. Como puede ser, que algunos propongan la pasividad anodina y obligar a nuestros policías a jugarse la vida en las calles y, a la vez, limitamos sus funciones y tareas, castigándolos aún más de lo que ya se los castiga con los bajos salarios y las pésimas condiciones de trabajo a los que se los somete.
Una nueva sociedad no se construye desde alianzas entre aparatos de las oligarquías políticas, empresariales y sindicales desgastadas que solo buscan reciclarse para mantener su cuota de poder.
El reto es hacer cumplir los propósitos de la CN y erradicar el hambre y el maltrato institucional, priorizando a los niños, a la justicia, a las víctimas como prioridad y no a los victimarios.
Terminar con el hambre. Hacer que se recupere y expanda la clase media.
El debate no puede ser más de lo mismo, entre «mediocres malos y mediocres buenos».
Más de lo mismo de lado a lado. No puede no haber debate sobre una nueva política pública, con enfoque de salud pública y educación y una estrategia para acabar con el negocio del narcopiqueterismo.
El Kirchnerismo nos deja un gran esquema Ponzi. Al igual que Bernie Madoff, el Kirchnerismo tiene su propia estafa piramidal utiliza, la que utiliza hace 20 años a nivel nacional para empobrecer a la población y hacerse millonarios ellos y sus cómplices.
Con la economía paso lo mismo, la destrucción siguió, con la crisis energética, el transporte, la banca, obras pagadas con sobreprecio y adendas que nunca se comenzaron y las que tuvieron la suerte de arrancar nunca se terminaron.
Todo esto, hizo que el Kirchnerismo para mantener un relato que solo fue `magia` gracias a los millones de pesos en esta estafa piramidal al pueblo argentino se mantuvo saqueando las cajas del Estado, como las AFJP, imprimiendo temerariamente como si no hubiera mañana en Ciccone, con los préstamos del narcoestado de Miraflores, subiendo los impuestos y creando nuevos como las retenciones al campo y el impuesto a la riqueza entre otros.
No existe este tipo de política populista sin plata y cuando esto llega a su fin nos encontramos con lo mismo que paso en el 2015: inflación por las nubes, sin reservas en el BCRA, sin producción con miles de pymes cerradas, alto desempleo, pobreza e indigencia de más de la mitad del país que tiene peores indicadores tanto sociales como económicos que un país que está en guerra como es Ucrania.
Mientras tanto, el PJ con astucia delictiva, cuando se les venía un nuevo caso María Soledad en Chaco, un crimen aberrante del poder, desvío la atención a Jujuy con intento golpista para tapar esto.
Estuve en Chaco en la Marcha y con Gloria, la madre de Cecilia.
El gobernador de Chaco, Capitanich, Cristina y Massa agarraron la piedra que le tiraba el pueblo chaqueño y se las tiraron a Jujuy.
Montaron en horas incidentes organizados para tapar crímenes de lesa humanidad. Cuando se les venía la noche tiraron la pelota afuera embarrando a otro gobierno.
El kirchnerismo se autopercibe representante del progresismo, de los jubilados y trabajadores, pero atrás de su candidato Massa, se encubre lo más rancio del empresariado prebendaría.
Massa es el candidato de los empresarios de los cuadernos que sostenían al kirchnerismo y, a los cuales Cristina les debe tanto por sus favores en la Justicia.
Los empresarios de los cuadernos conforman «el clientelismo Premium» de Massa, CFK los deja ser, esperando la devolución de gentilezas en la causa criminal que la apremia.
La única utopía de Massa hoy es poder cumplirle al Fondo y vender un nuevo acuerdo que ya debía estar realizado como un gran logro. A la vez cerró un acuerdo con los narcopiqueteros y, les prometió mantenerles sus kioskos a cambio de apoyo electoralista.
Nunca vamos a salir adelante garantizando la impunidad a una mafia que vive del Estado.
Massa y Malena Galmarini sintetizan la praxis menemista y kirchnerista, con un matrimonio que cope el poder rodeado de empresarios rapaces para sustraer al estado los recursos para someter voluntades y perpetuarse.
Hay pobres en el país porque el peronismo organiza el estado para delinquir. Aquí la gente no tiene un estado que la cuida, sino que debe cuidarse de este.
Los ataques del kirchnerismo a la oposición, la Justicia y la democracia que se han convertido en la alfa y omega de su política de demolición institucional.
La perorata del kirchnerismo se volverá más febril e incendiaria en estos meses venideros.
Este momento de la Argentina necesita un gobierno que cumpla las leyes, que llegue con ideas claras, las sostenga y las lleve adelante.
Patricia Bullrich garantiza que no haya impunidad, tomas, saqueos, ataques a la propiedad privada. Grabois, Moyano, Baradel, Menéndez, Pérsico, Milagro Sala, los Senas que se replican en todo nuestro país si delinquen van presos.
Armar cualquier rejunte para ganar, incorporando a quiénes nos trajeron hasta acá; bajo el pretexto de la gobernabilidad, es no aprender de la historia.
Quiénes te condicionan cuando sos gobierno, se reciclan, pero no son leales a las ideas de cambio y; se te rebelan como los mercenarios de Putin.
Que no nos ganen las milicias de la mentira, el cinismo, el pillaje y el robo. Que gane la gente y con ellos el cambio, que, por mandato ciudadano, el nuevo gobierno de la fuerza del cambio deberá sostener y concretar.
(*) – Dirigente UCR/Juntos por el Cambio.

Primicias Rurales

Fuente: Noticias Argentinas

En un mismo lodo: el análisis político de Marcelo Longobardi

En un mismo lodo: el análisis político de Marcelo Longobardi

Buenos Aires, 12 julio (PR/23) — De manera tormentosa y con algunos resultados imprevisibles, el sábado 24 de junio pasado se presentaron las listas de candidatos para las elecciones primarias de agosto próximo.

Elecciones primarias es una forma de decir, porque al ser simultáneas y obligatorias, actúan como una primera vuelta electoral. Argentina ha consagrado de este modo otro extravío: un sistema de triple vuelta. De ahí su relevancia, y la tensión exasperante que las rodea.

El carácter tormentoso del cierre, tanto en el sector de la oposición representado por Juntos por el Cambio, y muy especialmente en el oficialismo, tiene una razón preliminar, aunque no la única: los líderes excluyentes de las dos coaliciones que han dominado la política argentina en los últimos veinte años, Mauricio Macri y Cristina Kirchner, declinaron sus candidaturas. Por lo tanto, resulta comprensible que la lucha por la sucesión y luego por el poder se haya agudizado a niveles exorbitantes, al punto de comprometer eventualmente la gobernabilidad futura. Nadie sabe qué lodos producirán estos polvos…

Finalmente han quedado formalizados catorce frentes o partidos, que ofrecen diecinueve precandidatos presidenciales, con algunas figuras conocidas y relativamente previsibles para bien o para mal, seguidos por una ecléctica lista de lunáticos desorbitados.

Obviamente hay, al menos por ahora, cuatro precandidatos relevantes: Sergio Massa, Patricia Bullrich, Horacio Rodríguez Larreta y Javier Milei. Y de esta ponderación también preliminar surge un segundo rasgo significativo para entender este proceso: si el primero fue la declinación de Mauricio Macri y Cristina Kirchner, el segundo es que la oposición concurre dividida en tres. Y a la luz de las encuestas, este rasgo se vuelve central, porque convierte a este proceso electoral en algo tan imprevisible como el camino que nos condujo hasta aquí.

Por supuesto que el cierre de listas de la ahora llamada Unión por la Patria fue el más convulsionado dentro de lo tormentoso del cuadro general, al punto tal que resulta difícil establecer si ese frente representa al oficialismo… o a la oposición. Indescifrable, al menos por ahora. La indeclinable precandidatura de Daniel Scioli y el enigmático lanzamiento, horas antes del cierre, de Eduardo de Pedro chocaron con los eternos e irresponsables desacuerdos entre el Presidente y su vice, dando lugar a una postulación que evidentemente tenía algún plan previamente concebido: la de Sergio Massa.

Este nuevo y asombroso experimento del kirchnerismo estuvo ajustado a diversas interpretaciones, tan contrapuestas como válidas, aunque tal vez algo apresuradas, siendo que fueron formuladas antes que la Sra. de Kirchner utilizara un acto de carácter oficial relacionado con la dramática historia de los derechos humanos en la Argentina para revelar a los ciudadanos lo que ella presentó como “la verdad de la milanesa”.

Hasta ese electrizante momento, para columnistas políticos de la envergadura de Eduardo van der Kooy, del diario Clarín, o Martín Rodríguez Yebra, su colega de La Nación, Cristina Kirchner, de rodillas, acababa de protagonizar su peor derrota política. A la inversa, para el siempre lúcido politólogo Andrés Malamud, “ganó Cristina, no hay otra interpretación”. Pero para Alejandro Catterberg, miembro de Poliarquía, la consultora más influyente del país, ganó Massa, y “Alberto celebra”. Y para Ricardo Kirschbaum, editor principal de Clarín, fue el peronismo que despertó al ver de cerca la derrota. Y tal vez fue la interminable lucidez De Santiago Kovadloff la que encontró una síntesis: Cristina Kirchner le entregó a Sergio Massa una corona, pero envenenada. Una sabia reflexión Shakespeariana, seguramente inspirada en la locura de Hamlet: todos terminaron envenenados.

Pero fue luego de estas interpretaciones que la Sra. de Kirchner ofreció junto al ya formalizado precandidato Sergio Massa su versión de los hechos, la verdadera “historia de la milanesa”. Y es probable que en este caso su relato haya presentado alguna relación con la verdad. Según ella “el presidente de la Nación y presidente de nuestro partido se embanderó en hacer una PASO…Y ni con una 45 en la cabeza me hacían hablarle a nadie ni para subir ni para bajar. Respeto mucho las decisiones”. Una asombrosa novedad. Aunque evitó explicar por qué razón la celebración de elecciones primarias impulsadas por el Presidente le resultaba, a ella y naturalmente a Massa, algo tan inaceptable. Las preguntas sobre esta innegociable condición siguen siendo válidas. Pero hay que recordar un antecedente, que nos ofrece una aproximación: en 2015, a través de un acuerdo que luego resultó fallido, obturó las primarias entre Daniel Scioli y Florencio Randazzo, que hubieran consagrado un candidato más sólido, y eventualmente un nuevo jefe del peronismo. Esa también incomprensible obturación fue la antesala de un desorden, y luego de un fracaso. En ese desorden, prevaleció en el peronismo una sola figura: Cristina Kirchner.

Por lo tanto, sugirió que ante la imposibilidad de utilizar “una 45”, y ante el empecinamiento caprichoso del presidente Fernández, debió contraponer otro precandidato, en este caso alguien que al mismo tiempo es ministro y rival del presidente, Eduardo de Pedro. Y como consecuencia, Fernández no aceptó la candidatura de De Pedro, ni ella la de Scioli. Así se consagró la precandidatura de Sergio Massa, como consecuencia no de un acuerdo sino de un conflicto. Como Aníbal Fernández en 2015, candidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires. El candidato de nadie.

En este contexto, Cristina Kirchner propone un experimento aún más asombroso que el de Alberto Fernández en 2019. Un precandidato de una coalición desintegrada, ministro de un gobierno que bate el récord de mala ponderación en la opinión pública, montado sobre un descalabro económico. Solo la audacia de Sergio Massa puede aceptar semejantes términos, desmintiendo su propia afirmación: que en estas condiciones no se podía ser ministro de Economía y candidato presidencial simultáneamente.

Es comprensible, entonces, que la Sra. de Kirchner se desentienda de la elección nacional, y procure defender la provincia de Buenos Aires y algunas bancas en el Congreso. Hasta acá, Kovadloff tiene razón. ¿Prevalecerá esta vez?

Ensayar una respuesta a esta pregunta, además de interesante, se vuelve especialmente inquietante. Cristina Kirchner intervino, incluyendo su triunfo como candidata a presidente en 2007, en ocho elecciones de alcance nacional, cuatro presidenciales y cuatro parlamentarias. Ganó en tres oportunidades: la presidencial del 2007, la reelección en 2011 y la presidencial en 2017 con Alberto Fernández. Pero perdió en cinco: la presidencial del 2015 con Daniel Scioli y las elecciones de medio término en 2009, 2013, 2017 y 2021. Tres victorias contra cinco derrotas. Aún así, logró que alrededor de su figura se organice la política argentina. Por lo menos hasta hoy, o se está con Cristina, o se está en su contra. Se mantuvo al frente básicamente del conjunto del peronismo, y la oposición logró volverse competitiva creando una coalición que tuvo como propósito principal, y lo sigue teniendo, contraponerse a su figura.

En este momento, su declinación presidencial, bajo el inverosímil argumento de la proscripción, ¿qué alcances tendrá? ¿Pretenderá intervenir en el próximo gobierno por fuera del proceso electoral, prescindiendo de la voluntad popular?

Los mismos interrogantes interpelan a Mauricio Macri, con independencia de las razones que exhibió para, como Cristina Kirchner,  declinar su candidatura, que en su caso no eran el resultado de una persecución sino de su estoica e inclaudicable lucha contra el ego personal. ¿Intentará doblegar a Horacio Rodríguez Larreta, influir sobre un eventual gobierno de Patricia Bullrich o procurar un acuerdo con Javier Milei sin exponerse personalmente a un fracaso electoral?

Si consideramos la tormentosa situación interna de las coaliciones y el hecho visible de que el conflicto principal de la política argentina no ocurre entre sino dentro de las dos principales coaliciones, y a las luz de las encuestas que hemos visto hasta hoy -ningún precandidato supera el veinte por ciento o algo más de los votos-, es posible que el próximo gobierno nazca débil. Es aquí donde el tema se vuelve inquietante: si Cristina Kirchner y Mauricio Macri declinaron sus candidaturas bajo la pretención de ejercer el poder desde afuera, esquivando una convalidación electoral, el proceso político comienza a tomar un aire antidemocrático.

La revista británica The Economist presentó el nombre de este problema: el Proxy President, el presidente delegado. Pero para la Argentina el asunto no constituye ninguna novedad. Desde la recuperación de la democracia, hemos tenido varios Proxy Presidents, con resultados catastróficos. El presidente Fernando de la Rúa nunca pudo evitar el peso de Raúl Alfonsín ni el rol condicionante de la coalición que lo sostenía, la Alianza. Con independencia de los aspectos financieros, podríamos ver la crisis del 2001 como el resultado de un modo brutal de dirimir un conflicto de carácter político entre los protagonistas de aquel momento. El colapso como un modo de reorganizar el orden político. El caso de Alberto Fernández es prácticamente idéntico.

El presidente Néstor Kirchner estaba también destinado a convertirse en un presidente delegado, por los mismos protagonistas que tomaron el poder luego del desenlace del 2001. Logró evitarlo, radicalizándose. Resulta interesante intentar interpretar la radicalización kirchnerista, no como un impulso ideológico -Néstor Kirchner carecía de esa condición- sino como una respuesta política al problema de la debilidad, que por supuesto luego su esposa llevó al paroxismo. De allí la relevancia de las elecciones primarias, que sirven para comenzar a construir una cierta arquitectura política antes de llegar al poder. Cuando esto no ocurre antes, la construcción del poder debe ocurrir durante un gobierno, y eso en el caso argentino derivó en serias dificultades para gobernar y alcanzar consensos mínimos. Y obturó cualquier posibilidad de superar la crisis.

Con excepción de los casos de los presidentes Raúl Alfonsín y Carlos Menen, que llegaron al poder luego de procesos que podríamos llamar clásicos, el 2001 inauguró una etapa dramática de presidentes débiles o radicalizados, con la política organizada de manera primordial alrededor de conflictos dentro de las fuerzas, en lugar de entre ellas, impidiendo la construcción de liderazgos y de consensos. Y sin una arquitectura política sólida es impensable que la Argentina supere ninguno de sus problemas estructurales.

Con independencia de los rasgos principales que presenta esta elección primaria, la declinación de las principales figuras, la división de la oposición en tres partes y los interrogantes que rodean al experimento que protagoniza Sergio Massa, aquí tenemos el principal problema político que enfrenta la Argentina: si de este proceso surgirá un gobierno sólido, un líder radicalizado u otro Proxy President. O un proyecto común consensuado entre los protagonistas que queden en pie.

¿Diremos en el futuro que “de aquellos polvos vienen estos lodos”, como sentenció alguna vez Baltasar Gracián? Pronto lo sabremos.

Fuente: Escrito por Marcelo Longobardi. Especial Newsweek

Milei se desinfla, Bullrich crece y Massa levanta la voz e intenta liderar (al menos hasta que hable de nuevo Cristina)

Milei se desinfla, Bullrich crece y Massa levanta la voz e intenta liderar (al menos hasta que hable de nuevo Cristina)

Por Emiliano Rodríguez* .
Buenos Aires, 11 julio (Especial de NA, PR/23) — Sobre tres pilares que considera fundamentales el oficialismo busca construir su campaña electoral con vistas a las PASO de agosto próximo: unidad del espacio, gestión y dólar estable. Sabiendo incluso que la votación prevista para el domingo 13 del mes que viene será clave para medir en las urnas la competitividad de la fórmula presidencial que integran Sergio Massa y Agustín Rossi.
Restan apenas cinco semanas para las primarias y el Gobierno se esfuerza para mantener planchada a la divisa estadounidense en la plaza doméstica, en medio de advertencias de economistas vinculados a la oposición sobre los peligros que suponen algunas decisiones del Banco Central y del Ministerio de Economía, encabezado por Massa, en procura de mantener esa estabilidad cambiaria, en especial en el mercado paralelo.
En el Palacio de Hacienda, por otra parte, aguardan con expectativas renovadas el dato de la inflación de junio pasado que se conocerá el jueves próximo y se espera que se ubique por debajo del 7,8% registrado en mayo. Como antecedente alentador (para Massa y compañía), en la ciudad de Buenos Aires el costo de vida experimentó una suba del 7,1% durante el sexto mes del año, con relación al 7,5% del período anterior.
Cualquier disminución del Índice de Precios al Consumidor (IPC) claramente significaría un impulso adicional para la dupla Massa- Rossi de cara a las PASO de agosto. Y a propósito del ministro de Economía, se mantuvo con un perfil alto en los últimos días, sobre todo este viernes, cuando se involucró en el conflicto con las empresas de transporte de pasajeros de corta y media distancia y se colgó la cucarda de haber anunciado el levantamiento del paro.
También cargó contra los dueños de las compañías que presionan al Estado para que agrande la millonaria bolsa de subsidios que reparte para financiar precios baratos de los boletos de colectivos y trenes en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), en medio de un contexto inflacionario prolongado y complejo. Massa tildó a esos empresarios de «parásitos» del sector público, aunque en definitiva, no son más que una invención del propio gobierno kirchnerista: una suerte de Frankenstein sobre ruedas (o rieles) cuyo desarticulado supondría un impacto considerable en los bolsillos de los usuarios.
En especial de aquellos que residen en el populoso Gran Buenos Aires: claro está, terruño electoral por excelencia del peronismo.
En el conurbano justamente el kirchnerismo atesora su mayor caudal de voto cautivo, motivo por el cual el precandidato a diputado nacional y líder de la agrupación ultra-K La Cámpora, Máximo Kirchner, viene concentrando sus energías en esa región de la Provincia para encabezar actos de campaña.
Sabido es que el objetivo de mínima de Unión por la Patria (UxP) con miras a los comicios generales que se avecinan es tratar de retener el poder en el distrito que gobierna Axel Kicillof, que buscará renovar su mandato en la votación del 22 de octubre próximo. Se espera que este domingo tanto Kicillof como Massa se muestren juntos en el partido bonaerense de Salliqueló y también se anuncian las presencias del mandatario Alberto Fernández y la vicepresidenta, Cristina Kirchner, en ese acto.
.
El rol de Cristina en la campaña
.
Allí, en el oeste de la provincia de Buenos Aires y en pleno Día de la Independencia nacional, el peronismo buscó mostrar la tan mentada «foto de unidad» en lo que será la inauguración formal del Gasoducto Néstor Kirchner. Se espera que en esa ocasión tan particular vuelva a hablar Cristina, después de que Massa levantara la voz en los últimos días tratando de ponerse, al menos por un rato, al frente de la campaña electoral de UxP.
En este sentido, recientemente algunos dirigentes del justicialismo salieron a pedirle a Cristina que ejerza un rol más estelar en las distintas actividades proselitistas del oficialismo. Uno de ellos fue su hijo, Máximo Kirchner. Sin embargo, en filas del propio camporismo consideran que es poco probable que la «Jefa» se involucre más: «Estamos todos esperando que salga a la cancha, pero realmente no la veo a ella subida a ese tren», dijo a Noticias Argentinas una fuente del kirchnerismo bonaerense.
«Máximo le pidió más actividad, es cierto, pero salvo que surja algún elemento sorpresivo, seguramente ella se va a manejar en los mismos rangos de campañas anteriores, es decir, con apariciones públicas o actos solo en momentos determinados», agregó. «Al correrse entonces Cristina del centro de la escena, los demás quedan sentados en una mesa de iguales», acotó.
«No tenemos hoy un comando centralizado ordenando la campaña.
Están Massa, Máximo y Axel por su lado. Massa está abducido por la economía; no está imponiendo la estrategia de campaña. Estamos parece en una instancia de precalentamiento, como que la campaña aún no arrancó», dijo la fuente consultada por NA. UxP designó justamente al ministro del Interior, Eduardo «Wado» de Pedro, para que intente articular ese cúmulo de voluntades dispersas en el oficialismo con vistas a las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) del mes que viene.
Esa convocatoria a las urnas, a la que Juntos por el Cambio (JxC) llegará dividido, será clave para el oficialismo para obtener un indicio concreto e insoslayable sobre la competitividad de la fórmula presidencial que integra Massa junto al jefe de Gabinete, Agustín Rossi, más allá de la rivalidad que pueda oponer el dirigente social Juan Grabois en el cuarto oscuro el 13 de agosto próximo.
«Nosotros hemos tenido y tenemos enormes problemas de gestión que la oposición no ha logrado capitalizar. Hoy mirando encuestas podemos decir que estamos en un escenario de empate técnico con ellos (con JxC)», dijo la fuente camporista consultada por esta agencia. «En el mejor de los casos, ha sido una gestión mediocre la nuestra. Entonces, los números finitos de agosto nos van a permitir comprobar cuánta bronca acumuló la gente con nosotros y qué probabilidades efectivamente tendremos para octubre», subrayó, en referencia a las elecciones generales.
De cara a esos comicios y a las PASO de agosto, una incógnita que permanece latente y que posiblemente recién quede dilucidada cuando se abran las urnas es el nivel de participación que se registrará este año: «Mucha gente nos dice que no tiene ganas de ir a votar», indicó la fuente kirchnerista. Esta coyuntura se produce en un escenario que muestra cómo se desinfla la alternativa «outsider» que encarna el economista libertario Javier Milei, con su discurso «anti política tradicional».
El contrincante presidencial de La Libertad Avanza recibió en los últimos días golpes por izquierda y por derecha en medio de denuncias mediáticas en su contra por supuestamente «vender» candidaturas. Milei salió a defenderse y planteó que existe en la Argentina una campaña de difamación en su contra: «Estamos siendo blanco de operaciones que solo intentan desprestigiarnos y parar nuestro crecimiento», enfatizó durante una visita exprés a Santiago de Chile. Ese supuesto «ataque coordinado», según el diputado nacional, es llevado adelante por «todos los medios de comunicación y todos los actores de poder» del país.
.
Patricia Bullrich toma impulso.
.
Con sus palabras y su descargo, Milei busca retener al menos a su núcleo duro de votantes, aunque está por verse qué sucederá con aquellos que lo miraban como una opción «por fuera del sistema» y que ahora, a partir de esta serie de acusaciones sobre que, presuntamente, «franquicia» lugares en sus listas, podrían inclinarse por otras ofertas electorales. El universo de indecisos se mantiene hoy en niveles considerables, por cierto.
En medio de esta coyuntura, quien parece haberse beneficiado con los contratiempos que hoy debe afrontar Milei es la precandidata presidencial de JxC Patricia Bullrich, que en algunas encuestas sobre intención de voto navega en la cresta de la ola.
Por ejemplo, un trabajo de la consultora Analogías la ubica con 9,5 puntos porcentuales de ventaja sobre su rival en la interna de la coalición opositora, el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta: 21,1% contra 11,6%.
Milei asciende hasta el 17,8% y Massa, con casi todo el oficialismo encolumnado por detrás de su postulación y enarbolando los «logros» de su gestión, incluyendo al propio presidente Fernández, se consolida como el precandidato presidencial más votado eventualmente en las PASO, con 28,3%. Grabois, por su parte, absorbería un respaldo del 4% en las urnas ahora en agosto.
Habrá que ver luego qué resuelven sus seguidores.
En filas bullrichistas manejan encuestas que arrojan números similares a los publicados por Analogías. «Milei está cayendo y esos votos van para Patricia. El otro día lo escuchaba a (el jefe de Gabinete porteño) Felipe Miguel diciendo que ellos lo tenían a Horacio empatado con Patricia, eso quiere decir que efectivamente están perdiendo», dijo a Noticias Argentinas una fuente cercana al espacio que lidera la ex ministra de Seguridad de la Nación.
«Hoy Patricia está muy bien en la provincia de Buenos Aires, que hasta hace no mucho tiempo parecía ser un bastión que tenía Horacio, después de las elecciones de 2021. Ahí en el interior estamos tres a uno arriba en algunos municipios. Y después en el conurbano, en la primera sección electoral estamos mejor nosotros y en la tercera es palo y palo», agregó.
Sostuvo, además, que «Horacio es más parecido a Massa y ambos compiten por los mismos votos. Por eso el kirchnerismo quiere subirla a Patricia al ring. A cada rato Horacio tiene que salir a explicar que no es amigo de Massa». «Si pasa Horacio (la interna) se abre otro escenario; hoy vemos un escenario de un voto más emocional y ese contexto favorece a Patricia», planteó.
«El kirchnerismo quieren confrontar con ella y no sería extraño que incluso Cristina salga en los próximos días a apuntarle a Patricia», señaló la fuente consultada por NA. En filas del larretismo, por su parte, insisten en que las encuestas que se realizan vía telefónica no son confiables y que el alcalde porteño tiene mayores chances de «pescar» en el océano de indecisos que Bullrich: «Esa gente que aún no resolvió su voto y que suele decidir más cerca de las elecciones es más proclive a votar a candidatos moderados, como es el perfil de Horacio», indicó una fuente de ese espacio a esta agencia.

(*) – Director periodístico de la agencia Noticias Argentinas (NA); erodriguez@noticiasargentinas.com.ar; TW: @efrodriguez012.
EFR/PT

¿Por qué los argentinos no consumen pescado?

¿Por qué los argentinos no consumen pescado?

Por César Augusto Lerena
Buenos Aires, 10 julio (PR/23) — Que los argentinos seamos los que, en promedio, consumimos menos pescado de Latinoamérica, el Caribe y África debería llamarnos la atención, cuando el país tiene un amplísimo territorio marítimo, más de dos veces que el territorio continental. Sin eufemismos: la culpa la tienen los gobiernos de turno que no mejoran la dieta de los argentinos ni promueven el desarrollo de esta actividad proveedora de alimentos.     
En todas las conferencias y, entrevistas en las que participamos, la pregunta más frecuente es, porqué el pescado es tan caro en la Argentina que tiene los recursos pesqueros a pocas kilómetros de la costa y, dispone como pocos lugares en el mundo, puertos desde donde se desembarcan todos los días merluzas, calamares y langostinos frescos que, ya congelados, se exportan a Vigo (España) y luego se distribuyen a toda Europa, para que nosotros comamos allí la mejor bocata de calamar del mundo en la Plaza Mayor de Madrid proveniente de nuestro país.
Nosotros tuvimos la oportunidad durante años de controlar la calidad y sanidad de veinte toneladas diarias de pescados frescos para su distribución nacional desde una plataforma de un importante hipermercado francés radicado en Argentina. No existe ese volumen diario concentrado de “pescado fresco” en ninguna parte del mundo, se conforman los puertos más importantes pesqueros, con desembarcar altos volúmenes de productos congelados. La Argentina tiene las mejores condiciones para que los argentinos consuman este extraordinario alimento, cuyos aminoácidos esenciales son solo comparables con la leche materna y, sus grasas insaturadas inmejorables para la salud del sistema cardiovascular.
Porqué motivo los argentinos tienen el consumo per cápita de pescado más bajo, con 4,5 Kg por persona y por año, mientras que, en Latinoamérica, el Caribe y el continente africano alcanza a los 10 Kg y el promedio mundial a los 20 Kg. Cuando uno les pregunta a los consumidores, por qué los argentinos no comen más pescado, suelen contestar: es muy caro y no da la sensación de saciedad de la carne roja. Pero, en todo el mundo el pescado es caro y la digestión del pescado es más fácil que la mayoría de los alimentos cárnicos restantes. Las razones son otras.
En primer lugar, en la Argentina nunca hubo un programa de promoción de “Consumo Nacional de Pescado”. El 95% de las capturas argentinas se exportan y a los empresarios no les interesa estar sujetos a las erráticas políticas del gobierno y a enfrentarse a las exigencias de los “precios controlados” en un país con una inflación enorme. A la Subsecretaría de Pesca no se le cae otra idea que promover el día 19 de cada mes como una jornada de consumo de pescado, cuando cualquier nutricionista o cardiólogo recomienda a sus pacientes el consumo de pescado -al menos- tres veces por semana y, la iglesia históricamente promueve su consumo los viernes, en lugar de ayuno o para abstenerse de comer carne de animales de sangre caliente.
No teniendo el argentino el hábito de consumir pescado no se lo informa sobre las características organolépticos del pescado fresco y no se lo capacita sobre las preparaciones gastronómicas con este producto. Ello contrasta, por ejemplo, con Alemania, que a pesar de importar la mayoría del pescado que consumen y consumir unos 14 Kg. por año, tres veces más que Argentina, tiene chefs especializados que enseñan en forma gratuita a cocinar pescados a los alemanes.  Mar del Plata, la principal ciudad pesquera de Argentina, captura y procesa anchoíta que, descabezada, eviscerada y salada, exporta en barriles a España e Italia; pero, mientras eso ocurre, los restaurantes de la ciudad proveen manteca o queso untable como ten-ten pie a espera del plato principal, en lugar de servir un par de filetes de anchoíta salada o en aceite, que aumentaría el consumo y la incorporación a la cultura alimentaria y la caracterización de la ciudad. Los Intendentes no entienden que Mar del Plata es una ciudad portuaria y pesquera; como Córdoba y Santa Fe, pueden ser cuencas lecheras. Cada región de España tiene su paella, conforme las materias primas que tiene a su alcance; a pesar que los valencianos, entiendan, que la de ellos, es la original y, no lleva langostinos. Mi amigo Gil Gallego, natural de Sagunto, tiene claro, que un error en la preparación este plato puede ser fatal.
Los argentinos podemos elegir la mejor carne para un asado; pero, de pescados, nada. Diremos en forma muy sintética para aportar una pequeña luz al conocimiento general las características de un pescado entero (merluza común) fresco: debe mantenerse entre 0,5 y 2ºC (mal: +6ºC); los ojos brillantes, elásticos y convexos (mal: opacos, rígidos, cóncavos); la carne de consistencia firme, escamas brillantes y adheridas (mal: blanda, deja impresa la presión); branquias rojas brillantes o mate, de olor a mar o neutro (mal: color amarillo grisáceo y olor amoniacal o pútrido); vísceras intactas (mal: despedazadas, rotas). Y sus filetes: azulados, traslúcidos, brillantes (mal: amarillento, rosado, rojizo, parduzco); textura firme (mal: muy blanda, desgrana con facilidad); olor a mar, a fresco (mal: desagradable, amoniacal); filetes enteros, de bordes netos, regulares; superficies planas, sin manchas o deshidratados (quemados); sin restos de vísceras o elementos extraños (mal: gran cantidad de imperfecciones). Sin aditivos, conservadores o agentes desinfectantes o limpieza. Comprar pescado ultracongelado no desmerece la frescura original, solo hay que descongelarlo adecuadamente para reconstituir el mejor pescado fresco y de calidad y, ni el mejor experto advertirá la diferencia; pero, esta será una materia próxima.
No se ama lo que no se conoce. En Argentina la compra del pescado -ante la falta de hábito- no es planificada sino reactiva, por lo tanto, comerciantes y fiscalizadores deben asegurar la exposición con luces frías y pescados hidratados, identificados, expuestos en un ámbito atractivos, provistos de hielos limpios, sin olores desagradables que estarían demostrando el deterioro de los pescados que se ponen a la venta.
En segundo lugar, los gobiernos se han quedado en la época del “granero del mundo” del siglo XIX y XX, pero han perdido de vista que la Argentina es un Estado Marítimo. Un país que forma parte del continente americano y del continente antártico y, cuya superficie alcanza los 3.757.124 Km2; mientras que su plataforma continental extendida y las aguas de la ZEE ocupadas por el Reino Unido y las que rodean la Antártida alcanzan los 8.029.842 Km2. Los argentinos, viven de espaldas al mar, mientras que países con ZEE de menos Km2, son consumidores habituales de este alimento, como España. No hay política y podría pensarse que es parte de la “desmalvinización”, para evitar que los argentinos miren al mar, y se den cuenta, que en lugar de tener ocupados los 11.410 Km2 de Malvinas los británicos invaden 1.639.900 Km2 de mar.
En tercer lugar, la pesca en la Argentina, ocupa un lugar erróneo en la estructura de gobierno, que no tiene ningún vínculo con esta actividad. La agricultura y la ganadería son actividades de producción primarias, que están muy lejos de la actividad integrada de la pesca, de una complejidad absolutamente mayor; que es extractiva, industrial y exportadora. Como muy pocos países desarrollados en el mundo, la Argentina tiene recursos propios para autoabastecerse.
En cuarto lugar, en la Argentina, no hay una política coordinada entre las Secretarías de Salud y de Agricultura, ganadería y Pesca y, por lo tanto, no hay una cultura alimentaria que promueva el consumo de esta especie para mejorar la dieta y asegurar una mayor salud de los argentinos, a partir de una mejor nutrición con este alimento excepcional. En las ciudades portuarias de Argentina el consumo no es mayor al del resto del país y los programas de asistencia alimentaria para personas vulnerables no contemplan el suministro de pescado. En 1989 no tocó armar un programa entre las empresas conserveras de pescado para proveer al “Programa Alimentario Nacional” (PAN); ello, no solo permitió el acceso a este alimento a poblaciones carenciadas, sino que duplicó la producción nacional de conservas de pescado y el acceso de este producto a las góndolas. Una exitosa tarea coordinada de las empresas productoras, el Instituto de Tecnología Industrial y el aporte de los fondos destinados a la asistencia social, que proveyó salud.
En quinto lugar, a pesar de que el recurso pesquero es de dominio del Estado y éste da la explotación en concesión a las empresas, no establece ninguna obligación de proveer productos pesqueros al mercado interno al otorgar los permisos, lo que permitiría aumentar la demanda, bajar el precio y aumentar el consumo, incorporándole valor agregado a la industria. El precio está marcado por la demanda internacional y es igualmente caro en el mundo; su valor está relacionado a la excelente calidad de la proteína que posee. Su producción para generar el hábito y el interés empresario, debería estar exenta de impuestos e incluso acreditar a favor del consumidor el total del IVA para evitar la absorción de ésta por parte del comerciante.
Aun así, para disponer de un volumen mayor para destinar al consumo interno, se necesitaría llevar adelante acuerdos para recuperar parte de los recursos que migran a alta mar y terminar con los descartes de pescados aptos, acercando esta proteína excepcional a las personas vulnerables, que consumen poco pescado.
El precio accesible y justo acercará a los consumidores a este alimento de todos los argentinos.
En sexto lugar, la Argentina debe promover la acuicultura. Cuando el 50% de la producción mundial tiene este origen, en el país no alcanza al 1%. La instalación de acuiculturas acercará la disponibilidad de este alimento al interior de país y el consecuente aumento de consumo y la generación de empleo, promoviendo una mayor cultura alimenticia en territorios poco acostumbrados al consumo de esta especie.
En séptimo lugar, la Argentina tiene que hacer conocer que sus plantas industriales y sus operaciones cumplen con los mejores estándares internacionales para la manufactura de productos industriales de alta calidad y sanidad; aplicando las normas HACCP y otras aprobadas por los mercados más exigentes y los organismos nacionales (SENASA) y mundiales de mayor rigor como la FDA de los Estados Unidos; la Comisión de Veterinaria de la Unión Europa y, certificadores de calidad reconocidos.
En octavo lugar, las capturas pesqueras se realizan en el Atlántico Sudoccidental, un mar que se encuentra libre de metales y contaminantes; además, que en los procesos de captura, industrialización y comercio se encuentran libres de todo aditivo, conservante, colorante, etc. lo que permite afirmar que, como pocos alimentos en el mundo, está libre de toda contaminación ambiental, química o física. “Los peces juegan un papel muy importante como contribuyentes de nutrientes a los ecosistemas marinos, según investigadores de la Universidad de Georgia y la Universidad Internacional de Florida” (Beth Gavrilles, 11/12/12). Según la revista Ecology, muestran que los peces aportan más nutrientes a sus ecosistemas locales, que cualquier otra fuente, contribuyendo a la ecología trófica (red alimentaria); además que “está demostrado que los productos pesqueros son la fuente de proteínas más saludables con menor huella de carbono (…) las emisiones del sector pesquero representan entre el 0,1% y el 0,5% del total global de gases de efecto invernadero” (Garat, Javier, Cepesca y Europêche, Industrias Pesqueras, 4/7/2022).
En noveno lugar, es muy importante la participación y contribución económica del sector pesquero en la promoción de la actividad y en visibilizar las virtudes del consumo de pescados y mariscos. El pescado no tiene en la Argentina el Marketing del vino y otras bebidas alcohólicas y gaseosas; de las carnes rojas, etc. La Asociación formada por algunas de las organizaciones más importantes pesqueras “Pesca España”, a través de su página “Metapesca.org” es un ejemplo a seguir del aporte que también tiene que hacer el sector privado. En esta página refiere a que el pescado es reconocido ampliamente como una fuente de nutrientes esenciales muy beneficiosa para la salud y el bienestar general y destaca cinco razones para incluir al pescado como un alimento de la dieta habitual: Es rico en ácidos grasos omega-3 que, entre sus beneficios para la salud, incluyen la reducción del riesgo de enfermedades cardíacas, la mejora de la función cerebral y la disminución de la inflamación en el cuerpo. Desempeñan un papel crucial en el desarrollo cerebral y ocular en fetos y niños pequeños, por lo que el consumo de pescado durante el embarazo y la lactancia es muy beneficioso. El consumo regular de pescado se asocia con un menor riesgo de enfermedades cardiovasculares. Los citados ácidos grasos ayudan a reducir los niveles de triglicéridos en sangre, disminuyen la presión arterial y mejoran la función arterial. Estos efectos combinados ayudan a proteger el corazón y reducir el riesgo de sufrir ataques cardíacos, accidentes cerebrovasculares y otros problemas cardiovasculares. Mejora la salud cerebral. Es beneficioso para la función cerebral y la salud mental. Los ácidos grasos omega-3, en particular el DHA, es uno de los componentes estructurales claves para el cerebro y están involucrados en el mantenimiento de la función cognitiva y la salud mental. Estudios han demostrado que el consumo regular de pescado se asocia con un menor riesgo de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y el deterioro cognitivo relacionado con la edad. Además, se ha observado que los omega-3 pueden mejorar el estado de ánimo y reducir el riesgo de depresión. Es fuente de proteínas de alta calidadContiene todos los aminoácidos esenciales necesarios para el crecimiento y reparación de tejidos en el cuerpo humano. Las proteínas del pescado son fácilmente digeribles y se absorben rápidamente en comparación con otras proteínas animales. Tiene grasas insaturadas, lo que lo convierte en una opción saludable para reducir los problemas vasculares y para facilitar el mantenimiento de un peso saludable y desarrollar la masa muscular. Benefician la salud ocular. La vitamina D y los ácidos grasos omega-3 ayudan a prevenir la degeneración macular relacionada con la edad y la sequedad ocular. Además, estos ácidos grasos contribuyen al desarrollo y la salud de la retina, promoviendo una visión óptima a lo largo de la vida.
En décimo lugar, la producción pesquera genera ocupación de mano de obra intensiva; desarrolla los pueblos del litoral marítimo y fluvial; radica industrias en ámbitos desfavorables y, sus barcos ocupan el mar argentino. Razones más que suficientes para promover el consumo y, los gobiernos deberían entenderlo de una vez por todas, lo que ya decía el Gral. Manuel Belgrano “Un Estado sin pesca nada puede sobre la mar”.

Dr. César Augusto Lerena
Experto en Atlántico Sur y Pesca – Ex Secretario de Estado
Presidente Centro de Estudios para la Pesca Latinoamericana (CESPEL)
Presidente de la Fundación Agustina Lerena
Autor de “La expoliación de los recursos pesqueros migratorios de Suramérica y el Caribe” (2022).

Primicias Rurales
Milei se desinfla, Bullrich crece y Massa levanta la voz e intenta liderar (al menos hasta que hable de nuevo Cristina)

El peronismo aplica cicatrizante de acción rápida a sus heridas y se entusiasma con la fórmula Massa-Rossi

Por Emiliano Rodríguez*.
Buenos Aires, 3 julio (Especial de NA) — El oficialismo decidió aplicarle cicatrizante de acción rápida a las heridas que provocó el cierre de listas en busca de suavizar las tensiones internas y enfocado de lleno en la campaña electoral, se entusiasma con la competitividad del binomio Sergio Massa-Agustín Rossi.
Una serie de reuniones -con sus correspondientes fotografías divulgadas a la prensa- entre referentes de Unión por la Patria (UxP) y Daniel Scioli en los últimos días sirvieron para aplacar el barullo político que se generó apenas conocida la integración de la fórmula presidencial encabezada por Massa y que la propia Cristina Kirchner envalentonó a principios de la semana.
La vicepresidenta de la Nación y -¿devaluada?- jefa del ex Frente de Todos amplificó el ruido interno en el peronismo con ácidos comentarios dirigidos al mandatario Alberto Fernández y a funcionarios afines, antes de que el propio ministro de Economía solicitara la colaboración del Gobierno en su conjunto para bajar los decibelios y unir fuerzas para la campaña que acaba de iniciarse, de cara a las PASO de agosto.
El propio Scioli, uno de los principales damnificados por la decisión de ungir a Massa como el precandidato presidencial estrella de UxP con vistas a las primarias, al igual que el ministro del Interior, Eduardo «Wado» de Pedro, se comprometió a empujar la fórmula del tigrense con el santafecino Rossi, además de prestarse para las fotos en pomposas reuniones de «camaradería» con Cristina, Fernández y el mismo líder del Frente Renovador: lógicamente, el encuentro cumbre de la semana.
A su vez, buscando ofrecer otro robusto gesto de unidad del espacio oficialista, Massa recibió también en el Palacio de Hacienda a Juan Manzur, cuyas pretensiones de acompañar en la boleta al «elegido» por Cristina «Wado» de Pedro, como aspirante a la Vicepresidencia de la Nación en las PASO, se desvanecieron de repente luego de la «rosca» de fines de la semana pasada de la que surgió el binomio Massa-Rossi: sobre todo después de que un grupo de gobernadores peronistas le bajaran el pulgar al tándem que promovía el kirchnerismo.
Manzur se entrevistó con Massa junto al mandatario electo de Tucumán, Osvaldo Jaldo, que se transformó en el gobernador más votado de la historia de esa provincia. En las recientes elecciones, la fórmula del Frente de Todos que integró con Miguel Acevedo obtuvo 612.402 votos (55 por ciento del total), por lo que batió un récord que ostentaba desde 2011 José Alperovich, secundado por el propio Manzur en esos comicios.
La reunión en el Ministerio de Economía se produjo un día después de que la Junta Electoral de Tucumán confirmara el final del escrutinio definitivo, que estableció una victoria por más de 20 puntos porcentuales de la dupla Jaldo-Acevedo sobre Juntos por el Cambio (33,3%, con Roberto Sánchez a la cabeza) en la convocatoria a las urnas del 11 de junio pasado.
.
Massa, ¿el precandidato presidencial más votado?
.
Así, con el peronismo prácticamente en su conjunto respaldando a Massa y a Rossi, con excepción de la rivalidad que pueda ofrecer el dirigente social Juan Grabois el próximo 13 de agosto, UxP dejó atrás una semana de turbulencias para empezar a enfocarse de lleno en la campaña proselitista de 2023, mientras se entusiasma con la competitividad que muestra su fórmula estelar.
Una encuesta de CB Consultora -la primera realizada después del cierre de listas- mostró que el ministro de Economía sería el precandidato presidencial más votado (24,1%) si las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) se celebrasen hoy, incluso a pesar de los niveles de inflación que se registran en la Argentina. Sumando un 5% que obtendría Grabois, UxP llegaría al 29,1%, 4,7 puntos porcentuales por debajo de Juntos por el Cambio (JxC). En la alianza opositora, Patricia Bullrich (17,3%) se ubicaría por delante del otro aspirante a la Jefatura de Estado de ese espacio, Horacio Rodríguez Larreta (16,5%), para un total de 33,8 por ciento.
El libertario Javier Milei, por su parte, reuniría un 17,2% de los sufragios en las PASO, mientras continúa en declive su rendimiento en encuestas sobre intención de voto. En tanto, la dupla del «peronismo federal» que conforman Juan Schiaretti y Florencio Randazzo obtendría un 3,3%. La izquierda, por su parte, apenas seduce al 1,6% de las opiniones, de acuerdo con CB Consultora, sobre un universo de 2.856 casos de todo el país.
La performance que podría alcanzar el binomio Massa-Rossi en las urnas intensifica en los albores de la campaña electoral las esperanzas de UxP de forzar una segunda vuelta en los comicios de este año, en especial si la boleta del oficialismo en la provincia de Buenos Aires tracciona «desde abajo hacia arriba» tanto en las PASO como el 22 de octubre, con una oferta electoral apuntalada allí por dirigentes kirchneristas de primera línea: entre ellos, el gobernador Axel Kicillof, Máximo Kirchner y «Wado» de Pedro.
«Nuestra fórmula va a tomar volumen y se va a beneficiar con la interna en Juntos por el Cambio», confió una fuente del peronismo consultada por Noticias Argentinas, en referencia a la encarnizada disputa mediática que mantienen Patricia Bullrich y Rodríguez Larreta con vistas a las PASO. «Es importante que nuestro espacio transite la campaña sin voces discordantes. Eso fue lo que se saldó en estos días», agregó.
En el mismo sentido, indicó: «En el cierre de listas a Scioli lo dejaron afuera, entonces el sciolismo podía mostrarse como una voz crítica. Bueno, eso quedó saldado; lo que no significa que él esté contento». La misma fuente dijo a NA que el actual embajador en Brasil podría mantenerse en el cargo si UxP logra retener el poder en la Nación. Señaló, además, que ni una postulación para el Parlamento del Mercosur (Parlasur) ni un lugar en la lista de precandidatos a diputados en la provincia de Buenos Aires por debajo de Victoria Tolosa Paz y de Santiago Cafiero le interesaban de cara a las PASO a cambio de bajarse de la carrera presidencial, ya que «él quería liderar un proyecto».
.
«Tendríamos que tener un castigo rotundo, pero…»
.
En el peronismo, con vistas a las próximas elecciones, entienden que será clave el rendimiento que alcance el gobernador bonaerense en las urnas para entibar las pretensiones de éxito en el ámbito nacional de Massa y Rossi desde ese populoso distrito.
«La estrategia es garantizar la victoria en la Provincia, pero si Kicillof saca una diferencia de 10 puntos o más ahora en las PASO nos tira para arriba. Hoy nos empuja desde abajo, cuando por lo general sucedía al revés», sostuvo la fuente consultada por esta agencia, que agregó que el ex ministro de Economía muestra una «muy buena performance» en distintas encuestas.
Comentó, además, que es de esperar que la propuesta electoral que lidera Massa en UxP se fortalezca si la inflación sigue mostrando una tendencia en declive en los próximos meses, por más leve que sea. A propósito, según un estudio de la Fundación Libertad y Progreso, el costo de vida de junio pasado aumentó por debajo del 7%: 6,8 por ciento más precisamente. El dato oficial se conocerá el próximo 13 de julio, un mes antes -con exactitud- de las PASO.
«Después de lo que fueron estos cuatro años de Gobierno, y hablando objetivamente, tendríamos que tener un castigo rotundo en estas elecciones, pero en política nunca se sabe. En verdad, me resulta extraño que seamos competitivos con esta fórmula, pero bueno, lo estamos siendo y tenemos chances de ganar», expresó la fuente del peronismo consultada por NA. En el mismo sentido, consideró que para Massa, por su perfil dialoguista, sería más beneficioso enfrentar en el cuarto oscuro a Patricia Bullrich que a Rodríguez Larreta.
«En Juntos por el Cambio lo que está sucediendo es una disputa por el liderazgo del espacio que trasciende la pelea por la candidatura presidencial. Eso nos puede favorecer sobre todo si gana Patricia Bullrich, porque lo que nosotros creemos es que Massa tendrá entonces alguna chance de pescar entre los moderados de Rodríguez Larreta», agregó la fuente, en referencia a los votantes del actual alcalde porteño de cara a las elecciones de octubre. «Y aparte al no haber kirchnerismo en nuestra fórmula, a ellos se les desacomoda la estrategia de campaña, desde lo discursivo», consideró.
En efecto, por estos días, las energías de los «halcones» y las «palomas» de JxC parecen más destinadas al intercambio de munición gruesa entre sí que a cuestionar al oficialismo, en tono anti- kirchnerista llegado el caso, como lo intentó el ex presidente Mauricio Macri en declaraciones públicas tras conocerse la fórmula Massa-Rossi. En este contexto, alcanzó nuevas cumbres en las últimas horas la visceral interna entre Patricia Bullrich y Rodríguez Larreta, en lo que posiblemente se convierta en una constante hasta la fecha de las elecciones primarias en la alianza opositora.
Por último, se espera que después de las elecciones en Córdoba, con triunfo del oficialista Martín Llaryora (peronista, respaldado por Schiaretti) sobre Luis Juez, tome volumen la campaña en Santa Fe, otra provincia en donde JxC busca jugar fuerte, en medio de incesantes ráfagas de fuego amigo entre larretistas y bullrichistas con vistas a las PASO del 16 de julio próximo allí.
Y a propósito de Córdoba, según pudo averiguar Noticias Argentinas, tanto Rodríguez Larreta como Patricia Bullrich le ofrecieron al radical Mario Negri un lugar en sus listas de precandidatos a diputados en esa provincia con miras a las primarias nacionales de agosto. El jefe de Gobierno porteño le propuso el primer puesto y la ex ministra de Seguridad, el tercero. Sin embargo, el actual presidente del bloque de la Unión Cívica Radical en la Cámara baja y titular del interbloque parlamentario de JxC le bajó el pulgar a ambas proposiciones, dado que -desde una posición neutral- abriga la expectativa de asumir eventualmente como funcionario si la alianza opositora vuelve a ser gobierno a partir del 10 de diciembre próximo.
(*) – Director periodístico de la agencia Noticias Argentinas (NA); erodriguez@noticiasargentinas.com.ar; TW: @efrodriguez012.
EFR.