Argentina siglo XIX

Argentina siglo XIX

Escribe Susana Merlo

Buenos Aires, 30 de septiembre (PR/22) .- “Nunca son favorables los vientos, cuando no se sabe el destino”. Es exactamente lo que viene ocurriendo con Argentina desde hace años, pero que se hizo particularmente evidente a partir de los extraordinarios precios internacionales de los granos, y de la guerra entre Rusia y Ucrania.
Mucho menos para vender de lo que se podría, y esto acentuado por las propias restricciones internas buscando asegurar “la mesa de los argentinos”.
Lo cierto es que el país está estancado hace años en su producción que en algunos rubros, hasta decayó, como la fruticultura, por ejemplo; mientras que en otros sigue sin crecer desde los ´90 (lechería y forestación). Ni siquiera en ganadería vacuna, donde la demanda internacional fue muy buena, y los precios aún más, se logró recuperar aún el total de las cabezas que se habían perdido hace 15 años atrás.
La agricultura de cosecha está estancada desde esos tiempos también, con un área de siembra estable, y con la única modificación de los porcentajes de los cultivos, pero sin un crecimiento genuino, y todo esto a pesar de los magníficos avances tecnológicos que por si solos ya estarían justificando un crecimiento.
Tal vez lo más ejemplificador sea el caso del girasol este año que, con un excelente precio internacional a partir del conflicto en el Mar Negro, y aún siendo el cultivo que mejores márgenes brutos presenta en la actual campaña, no va a crecer más, porque solo hay semilla para 2 millones de hectáreas!!! ¿Cuánto hubiera costado tomar la decisión hace 6 meses atrás, y traer la cantidad de semilla que faltaba?.
¿Cómo se puede pretender una producción consistente si falta gas oil, hay sobreprecios, hace meses que faltan cubiertas para vehículos y maquinaria (y ahora hay menos), hubo problemas con el abastecimiento de los fertilizantes que venían de afuera, igual con repuestos de equipos, o con principios activos de las más variadas formulaciones?
Por supuesto que los productores, habituados ya a los cambios de rumbo sobre la marcha, a los cambios de las reglas de juego, y a los funcionarios incompetentes y sin plan; no arriesgan más allá de lo estrictamente necesario para sobrevivir. Saben que la presión impositiva les va a recortar los ingresos, que ante cualquier necesidad de último momento el gobierno de turno va a apelar a la “caja” del campo para salir de la coyuntura, y que cuando las cosas vengan mal (por incendios, heladas, sequía, o granizos) tendrán que hacerle frente solos, con la única ayuda de lo que han podido ahorrar en algún año bueno.
“Quedarse quieto, es retroceder”, señala una sentencia que es muy aplicable hoy al país, y la prueba más contundente está en lo que ocurrió con los vecinos que en varios rubros ya exportan más que Argentina, cuando hace unas décadas atrás eran importadores netos.
Pero resulta que Argentina tiene “clima, suelo y agua dulce”, se repite con insistencia, aunque lo más importante es que cuenta con una genética animal que sigue siendo destacada a nivel mundial y con un conocimiento sobre la producción que aventaja holgadamente al de la mayoría de los países de la región. De ahí las innovaciones contínuas en maquinaria agrícola; la irrupción de la siembra directa y la labranza cero; la aparición de los ahora famosos silo-bolsa; o el logro casi permanente de nuevas obtenciones que revolucionan la producción, en las que Argentina lideró a nivel mundial desde los ´90, y que son producto de un calificado grupo de técnicos e investigadores más que destacados.
Sin embargo, semejante posesión de “dones” no alcanza para compensar la falta de un proyecto; de un programa claro y estable que permita un desarrollo armónico capaz de expresar el potencial real que tiene el país, y que hace que se sigan desperdiciando oportunidades.
La capacidad ociosa es increíble en rubros absolutamente competitivos y demandados, como los aceites, los biocombustibles; la energía orgánica, o la madera, sin mencionar líneas de alimentos procesados de distinto nivel de complejidad, y hasta de medicamentos hechos en base a productos animales o vegetales.
El resultado de mirar hacia atrás en lugar de para adelante está a la vista: una Argentina que atrasa casi 2 siglos.

Fuente: Campo2.0

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El Gobierno desaprovecha el «envión internacional» y se empantana antes de una discusión clave en el Congreso

El Gobierno desaprovecha el «envión internacional» y se empantana antes de una discusión clave en el Congreso

Buenos Aires, 25 septiembre (PR/22) — Apenas horas después de que concluyera una auspiciosa gira de Alberto Fernández por Estados Unidos, el ala más dura del Frente de Todos (FdT) logró imponer nuevamente su agenda en el ámbito nacional y en solo un abrir y cerrar de ojos relegó al ostracismo todo aquello que el sector moderado del Gobierno pretendía ensalzar aquí del viaje del primer mandatario.

Un día antes de que la vicepresidente Cristina Kirchner alegue en su propia defensa en la causa por presuntas irregularidades en la concesión de obras públicas en la provincia de Santa Cruz entre 2003 y 2015, el oficialismo le envió un contundente mensaje -¿de advertencia?- a la Justicia al aprobar en el Senado un proyecto de ley que prevé ampliar la composición de la Corte Suprema.

Si bien es sencillamente improbable que la iniciativa prospere en la Cámara de Diputados, tras la media sanción otorgada en el recinto que comanda Cristina, está claro que se trata de un asunto prioritario -en tal caso- solo para la agenda kirchnerista, en un contexto nacional que encuentra al argentino de a pie lidiando, por ejemplo, con una inflación anual que avanza a paso redoblado hacia los tres dígitos en 2022.

La vicepresidenta Cristina Kirchner sigue adelante con su agenda personal en el Parlamento.La vicepresidenta Cristina Kirchner sigue adelante con su agenda personal en el Parlamento.Foto/NA.

Más allá del golpe de efecto que se busque dar, el hecho de insistir con una propuesta que a simple vista parece destinada a fracasar en el Parlamento vuelve a encender interrogantes sobre la hoja de ruta que planea desarrollar el Gobierno y su capacidad para salir definitivamente del estado de confusión que caracterizó a la gestión de Fernández en meses recientes.

Es decir, con un presidente prácticamente recién llegado de una gira por Estados Unidos que dejó saldo positivo, el núcleo duro K del FdT, junto con aliados en el Senado, vuelve a marcar el ritmo de la actividad parlamentaria en función de sus propios intereses y echando por la borda cualquier posibilidad de que el sector más moderado del Gobierno promocione aquí los resultados alentadores del viaje al país norteamericano.

En Nueva York, Fernández buscó mostrarse como una voz autorizada en América Latina, además de exponer por primera vez de manera presencial ante la Asamblea General de Naciones Unidas (ONU) y de traerse para Buenos Aires un voto de confianza de la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva. Asimismo, la Argentina continúa sumando impulso en pos de incorporarse como miembro pleno al BRICS, el grupo de naciones con economías emergentes que integran Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica.

Apenas un puñado de días antes, el ministro de Economía, Sergio Massa, había encabezado su propia misión oficial a Estados Unidos, donde también procuró seducir a potenciales inversionistas para que traigan sus dólares a la Argentina. Tanto Fernández como el titular del Palacio de Hacienda enfocaron en especial la mira en Houston, epicentro de compañías vinculadas al sector petrolero y donde promocionaron el potencial de Vaca Muerta.

Un desafío superador y crucial

De cualquier modo, da la sensación de que el Gobierno está dispuesto a desperdiciar ese «envión internacional» tras el regreso de dos de los tres principales dirigentes del FdT a sus actividades domésticas y empantanarse nuevamente con supuestas cruzadas que en realidad conducen a callejones sin salida: o se trata de cortinas de humo o son lisas y llanamente actos de necedad política.

Esto sucede en un contexto que encuentra al oficialismo dominando la agenda nacional, y a la oposición respondiendo en función de acciones o declaraciones ajenas, sobre todo después del intento de asesinato de Cristina el pasado 1° de septiembre. Sin embargo, se avecina para la administración Fernández un desafío superador y clave como lo será la discusión en el Congreso del Presupuesto 2023.

Un proyecto que prevé, por primera vez desde la salida de la Convertibilidad y la aprobación de la Ley 24.156 de Administración Financiera y de los Sistemas de Control del Sector Público Nacional, el 30 de septiembre de 1992, una inflación del 60 por ciento anual, entre otras estimaciones. Se trata, a su vez, de una iniciativa que -de antemano- se perfila como crucial para el Gobierno en el marco del acuerdo de la Argentina con el FMI y de las metas allí incluidas.

Esos compromisos fueron revisados, en lo que se refiere al segundo trimestre del año, y recibieron el visto bueno del Fondo de parte del staff técnico, apenas horas antes de que Fernández se entrevistara con Georgieva en Nueva York. Se espera ahora que el directorio del organismo internacional le otorgue su «okey» cuando se reúna el próximo 7 de octubre. El siguiente examen que deberá rendir el país en este sentido está programado para diciembre: de cualquier manera, el ajuste ya está en marcha.

En este contexto, después de la reciente embestida del oficialismo contra la oposición en el marco de la discusión sobre los «discursos de odio» en la Argentina, sería prudente que el Gobierno desista de la pirotecnia verbal en los días venideros y procure preventivamente tender puentes en especial con Juntos por el Cambio (JxC), cuya colaboración será necesaria en el Congreso si la Casa Rosada pretende imprimir el sello de «aprobado» a su Presupuesto 2023.

Asimismo, sería igualmente aconsejable que el FdT evite este año en el ámbito parlamentario dinamitar el respaldo del arco opositor, como sucedió en 2021 cuando Máximo Kirchner, principal espada oficialista en aquel entonces en la Cámara de Diputados, con una extemporánea embestida contra JxC lapidó las aspiraciones del Poder Ejecutivo de conseguir luz verde para el Presupuesto del ejercicio actual.

Sea cual fuere la suerte que corra el proyecto que impulsa Balcarce 50, en uno de los debates más esperados del año en el Congreso, el factor económico inevitablemente cumplirá un rol preponderante en la próxima campaña electoral y, además, su injerencia podría tornarse decisiva en el cuarto oscuro. En este sentido, fuentes del Palacio de Hacienda dijeron a NA que a lo sumo la inflación podría reducirse al 2,5 por ciento mensual dentro de 10 a 12 meses, con lo cual se presume complejo el panorama para el Gobierno, si es que pretende -como debería suceder- generar expectativas positivas para el corto/mediano plazo en la población.

Incluso la pompa inicial en torno de la figura de Massa emperifollado como «superministro» de Economía se ha ido deshilachando en los últimos días. No obstante, los resultados que pueda obtener su gestión serán fundamentales para las aspiraciones del oficialismo, en un país extraño como la Argentina en donde el peronismo aún abriga probabilidades de reelección a pesar del descabellado aumento del costo de vida, que podría llegar hasta el 100% anual hacia fines de 2022.

No es sencillo, de cualquier modo, el panorama para el Gobierno: una reciente encuesta de la firma Management & Fit (M&F) mostró que el 63,7% de los consultados espera que la situación económica empeore en el futuro. Es el porcentaje más alto que se registra en lo que va de la gestión de Fernández como presidente y cuya imagen se sigue desplomando: ni con ajuste, ni con inflación elevada ni con desánimo social parece posible que el justicialismo, por más mística que acompañe históricamente su marcha, aspire a una victoria en 2023, pero en la Argentina está claro que nunca se sabe.

Cruje el PRO cuando irrumpe Macri en escena

«Ellos saben que no nos pueden dar por muertos», dijo a NA una alta fuente del Gobierno con relación a Juntos por el Cambio. «Yo hablo con todos, incluso con ellos. Quizá los que no tienen tanta trayectoria política, los más nuevos en esto, están más confiados, pero los dirigentes que tiene más experiencia saben que no pueden darnos por muertos. Nunca se puede dar por muerto al peronismo. Lo saben y me lo dicen», agregó.

A propósito de JxC, las estructuras en la principal fuerza de oposición crujen cada vez que el ex presidente Mauricio Macri, que aún no definió qué rol interpretará en los próximos comicios, irrumpe en escena, declara en público y baja línea internamente, lo que sin dudas perjudica, desde un punto de vista electoral, al jefe de Gobierno porteño y aspirante a la primera magistratura, Horacio Rodríguez Larreta.

Sin ir más lejos, hace apenas unos días Macri concedió una entrevista por televisión en la que recomendó a Rodríguez Larreta que el candidato del PRO en la Ciudad el año que viene sea su primo, Jorge Macri, actual ministro de Gobierno en la Capital Federal. Es decir, le marcó la cancha. Además, pobló la provincia de Buenos Aires de contendientes del partido amarillo a la Gobernación.

Así, en territorio bonaerense, el postulante «larretista» Diego Santilli se encontró de buenas a primeras con retadores como Cristina Ritondo, Néstor Grindetti, Javier Iguacel y también Joaquín de la Torre. Las fricciones internas en el PRO siguen generando ruido e incluso Macri dio su bendición a María Eugenia Vidal para que compita por la Presidencia de la Nación en 2023, lo que también afectaría más al moderado Rodríguez Larreta que a Patricia Bullrich en la persistente pulseada entre «halcones» y «palomas».

En este contexto, en filas del macrismo más duro existen quienes aseguran que la figura de Rodríguez Larreta se viene desinflando en encuestas sobre «intención de voto» en los últimos meses y advierten sobre el «efecto Massa», en referencia a cómo se diluyó en 2015 el envión que había tomado el actual ministro de Economía tras ganar los comicios legislativos de 2013 para echar definitivamente por tierra la fantasía kirchnerista de una «Cristina eterna» en el poder.

«Quizá no sea éste su momento y tenga que esperar un período más. Porque en definitiva, la gente no está pidiendo lo que él propone: diálogo, consenso, moderación; la avenida del medio. Hoy la sociedad está polarizada y lo que quiere la gente que nos vota es ganarles a los que están del otro lado de la grieta, ganarle al kirchnerismo. Nuestros votantes quieren eso, no están pidiendo otra cosa», dijo a esta agencia un dirigente del PRO del Gran Buenos Aires.

Las apariciones de Macri, por cierto, y al menos hasta que empiece a acomodarse el tablero, provocaron que incluso aquellos radicales que se venían mostrando con referentes del «larretismo» en la Provincia comenzaran a guardar distancia en semanas recientes y a planificar con mayor determinación un juego propio pensando en la contienda electoral del año que viene.

 

Primicias Rurales

Fuente: Agencia Noticias Argentinas

Estado y sector privado frente a la industria del cannabis

Estado y sector privado frente a la industria del cannabis

Por Pablo Fazio

Buenos Aires, 21 septiembre (PR/22) — El pasado 26 de mayo. el Poder Ejecutivo promulgó la ley 27.669/22 que creó el “Marco regulatorio para el desarrollo de la industria del cannabis medicinal y el cáñamo industrial”. La norma estableció un plazo de 180 días para que el actual Ministerio de Economía, a través de su Secretaría de Industria y Desarrollo Productivo la reglamente y constituya la agencia regulatoria correspondiente (ARICCAME); todas tareas que urge encauzar y que se vieron parcialmente consumidas por la convulsión política, económica y social que atraviesa nuestro país.

El objetivo de esta norma fue realizar una apuesta estratégica por uno de los sectores emergentes más disruptivos de la economía global. Para tomar dimensión de la magnitud del fenómeno al que nos referimos, según un informe de la agencia Euromonitor Internacional, en los últimos 10 años, este mercado a nivel global se expandió de 0 a 23.000 millones de dólares y se multiplicará hasta alcanzar transacciones por 93.000 millones para finales de esta década.

La iniciativa del Poder Ejecutivo buscó impulsar la creación de una nueva actividad económica dentro del entramado productivo nacional, y consecuentemente poner en marcha una agenda de inversión, producción, desarrollo regional, diversificación de la matriz productiva de algunas provincias, así como la generación de empleo registrado de calidad, la promoción de diversos encadenamientos productivos y la creación de valor agregado de la mano de nuestro sistema tecnoproductivo y científico. A todas luces, objetivos exigentes que requerirán audacia política, el acompañamientos de todas las agencias del Estado, un marco regulatorio flexible y la generación de condiciones competitivas para las necesarias inversiones, sin la cuales todo lo enunciado quedará en una larga lista de buenas intenciones.

El objetivo de esta norma fue realizar una apuesta estratégica por uno de los sectores emergentes más disruptivos de la economía global

Habremos de valorar su impacto con una perspectiva de tiempo, entendiendo que nada de lo propuesto se generará de la noche a la mañana y dimensionar que muchas decisiones que deben tomarse al momento de la reglamentación de la ley serán las que terminarán de definir si las expectativas económicas creadas se materializarán o no.

Enfrentamos aquí un punto de inflexión tanto para el sector público como para el privado, ya que cada posicionamiento que se tome marcará a fuego la suerte del potencial que decidimos despertar mediante la sanción de la ley.

Los primeros pasos que se dieron desde 2017 en relación a la producción del cannabis en nuestro país han estado signados por una fuerte presencia del Estado como actor económico. Dan cuenta de ello, los numerosos proyectos públicos encabezados por diversas provincias y municipios para su industrialización a diferentes escalas.

Sería deseable dar mensajes claros y pensar la industria con un Estado comprometido con función reguladora, cuyo rol básico y esencial en una economía social de mercado, consiste en actuar como factor de equilibrio

Pensando prospectivamente, dicha situación nos obliga a plantear un debate inexorable y necesario sobre qué rol cabe al Estado y a los privados en la construcción de esta nueva etapa. Sería deseable dar mensajes claros y pensar la industria con un Estado comprometido con función reguladora, cuyo rol básico y esencial en una economía social de mercado, consiste en actuar como factor de equilibrio de los diferentes intereses en juego. Un Estado como artífice de la implantación de un modelo fiable y seguro de producción y comercialización de productos controlados, de calidad, legales y accesibles, que avance hacia la regulación del uso adulto y la descriminalización de los consumidores y usuarios. Un Estado que fiscalice, controle y ordene. Un Estado que trabaje en pos de la protección al consumidor, favorezca la competencia y evite cualquier intento por generar concentraciones o posiciones dominantes de mercado no deseadas. Un Estado que planifique y regule en favor de la inversión y el empleo, con normas y procesos transparentes en el otorgamiento de licencias. Un Estado que promueva un despliegue armónico de la industria con perspectiva federal y en favor de nuestras economías regionales. Un Estado que genere una red de colaboración y acompañamiento con el sector privado mediante su sistema científico y tecnológico, expresado en instituciones como el INTA, Conicet, y la academia pública, fomentando la investigación, la formación y capacitación de profesionales. Un Estado que acerque herramientas de financiamiento y fomento para el rápido despegue de la industria y viabilice la comercialización de categorías de productos innovadores en el mercado interno y su promoción internacional para generar más exportaciones. Un Estado que desempeñe un papel decisivo en la divulgación pública de las evidencias científicas existentes respecto del uso del cannabis en salud, garantizando la cobertura de los tratamientos médicos para todo aquel que lo necesite y no lo pueda solventar, pero también que alerte sobre los riesgos asociados a los consumos problemáticos y con políticas activas respecto del control de daños en relación al abuso de sustancias.

En forma simultánea, sería estratégico dar prioridad al sector privado en la oportunidad de producir y desarrollar negocios, con un foco fundamental en las pymes, los emprendedores y las cooperativas en una articulación inteligente, colaborativa y sinérgica con el Estado en su función reguladora. Argentina cuenta con 600.000 pymes, que representan el 99% del tejido empresarial y generan el 70% del empleo formal; apostar por ellas, generando las condiciones adecuadas, despertará sin dudarlo toda su capacidad creativa y energía emprendedora para que toda esa potencia se traduzca en un desarrollo sostenible con impacto económico, social y ambiental positivo para nuestro país.

 

 

Primicias Rurales

Fuente: INFOBAE

El Gobierno desaprovecha el «envión internacional» y se empantana antes de una discusión clave en el Congreso

El oficialismo impone la agenda, monta operativos de distracción y la oposición cae en la trampa

Por 

La vicepresidenta Cristina Kirchner, en el Senado.La vicepresidenta Cristina Kirchner, en el Senado.Foto: NA/Juan Vargas.

Buenos Aires, 10 septiembre (PR/22) — Mientras avanza la investigación judicial con motivo del intento de asesinato de la vicepresidenta Cristina Kirchner el pasado 1 de septiembre, el oficialismo logró apoderarse definitivamente del centro de la escena política nacional, desde donde impone su agenda y se permite incluso montar operativos de distracción.

El torbellino iniciado semanas atrás con el pedido de pena contra la misma Cristina en la causa en la que se encuentra sentada en el banquillo de los acusados por presuntos actos de corrupción en la concesión de obras públicas en Santa Cruz entre 2003 y 2015 desmanteló por completo los arrestos protagónicos del arco opositor -cimentados en errores propios del Gobierno por lo general- y generó una nueva coyuntura: un escenario de debate que ahora muestra al Frente de Todos (FdT) decididamente empoderado y ejerciendo un rol dominante.

Tanto es así que el oficialismo ha conseguido relegar a la oposición en general y a Juntos por el Cambio (JxC) en particular a un mero papel de «opinador» de sus acciones y comentarios, muchos de los cuales solo parecen tener como finalidad distraer la atención en momentos en los que la situación social y económica se mantienen igual -o incluso peor- que como se presentaba hasta aquel lunes 22 de agosto pasado, cuando los fiscales Diego Luciani y Sergio Mola concluyeron sus alegatos en la causa Vialidad.

La centralidad que alcanzó Cristina a partir de entonces, tanto en la agenda política nacional como en la opinión pública doméstica, con una voluminosa y casi en continuado presencia en los principales medios de comunicación del país, se combinó con un aceitado funcionamiento del andamiaje comunicacional del kirchnerismo particularmente para blandir una defensa corporativa de la figura de la «Jefa», lanzar balas de fogueo a la oposición y azuzar un renovado «operativo clamor» militante con vistas a las elecciones presidenciales del año que viene.

Con la ex mandataria ubicada a todas luces en una situación preocupante -para ella y su familia- desde el punto de vista judicial, el núcleo duro K decidió movilizarse y el peronismo en general salió a respaldar a la líder del FdT, que durante la gestión de Alberto Fernández como jefe de Estado venía desarrollando una extraña alternancia entre prolongados períodos de perfil bajo con explosivas apariciones en escena. Incluso había adoptado en algún momento un peculiar rol de «comentarista» de las vicisitudes de su propio Gobierno, al menos hasta antes del intento de magnicidio de comienzos de este mes.

LEÉ: Mayans pidió frenar el juicio de Vialidad contra Cristina Kirchner porque «gestó el germen de la violencia extrema»

Así las cosas, instalado en el centro del cuadrilátero, e independientemente de la gravedad institucional del incidente registrado frente a la casa de Cristina en el barrio porteño de Recoleta, el oficialismo no solo ha conseguido en las últimas semanas monopolizar los temas de conversación sino que se ha permitido montar un show de luces y aguas danzantes con el que supo cautivar la mirada -y domeñar las reacciones- de la oposición.

Desde los cuestionamientos a la autonomía porteña tras el incidente con las vallas que mandó a ubicar el alcalde de la ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, en cercanías de la casa de Cristina -y los incidentes posteriores con militantes K-, hasta la «propuesta» del presidente del bloque oficialista en el Senado, José Mayans, de suspender el juicio por la causa de la obra pública en Santa Cruz para garantizar, presuntamente, la «paz social»: el arco oficialista ensaya operativos dialécticos de distracción y Juntos por el Cambio cae en la trampa, con sus respuestas a medida y en formato de anteojeras.

Esta situación ha causado incluso cierto malestar en los sectores más duros de la coalición opositora, que demandan a sus colegas mayores esfuerzos para imponer la propia agenda de JxC e insistir en la necesidad de apostar por un cambio de rumbo en la Argentina a partir de 2023, con una gestión nacional que se enfoque en los problemas actuales y más acuciantes de la sociedad (inflación, inseguridad, estabilidad laboral, etcétera), en lugar de centrar sus energías en los eventuales tropiezos de la vicepresidenta en estrados judiciales.

Asimismo, quedó en evidencia que la polémica en torno del vallado policial en Recoleta y la forma de proceder de Rodríguez Larreta después de que la militancia K lo derribara incluyó ráfagas de fuego amigo en el seno del PRO destinadas al alcalde porteño de parte de la presidenta del partido, Patricia Bullrich.

Ese sábado 27 de agosto por la noche tras los incidentes y después de que fuera convocada a la conferencia de prensa que brindó el jefe comunal en la sede municipal de Parque Patricios escoltado por referentes de JxC, Bullrich optó por rechazar la invitación y asistir, en cambio, a la fiesta de cumpleaños de la diputada nacional Sabrina Ajmechet, en desacuerdo con la decisión de Uspallata de que Rodríguez Larreta sea el único orador en aquella convocatoria al periodismo. Así lo pudo confirmar NA consultando fuentes confiables.

Bendición de Rodríguez Larreta a Acuña

Días más tarde, la cúpula del PRO se reunió en un almuerzo convocado de urgencia para limar asperezas entre el alcalde de la Ciudad -y aspirante a la Presidencia de la Nación en 2023- y la ex ministra de Seguridad -que persigue el mismo objetivo político-, aunque en la antesala de la campaña electoral que se avecina no sería de extrañar que las tensiones entre Bullrich y Rodríguez Larreta se incrementen en el corto plazo, al menos hasta que el ex jefe de Estado y líder del PRO, Mauricio Macri, anuncie finalmente si competirá o no el año que viene.

Bullrich pretende que, en materia de seguridad, Rodríguez Larreta tome decisiones enérgicas y demuestre de qué manera procedería Juntos por el Cambio -o al menos el ala dura del PRO- en el caso de ser nuevamente Gobierno a partir del 10 de diciembre del año que viene: le pide determinaciones más firmes frente a lo que observa como «atropellos» en la vía pública y vulneraciones de derechos de terceros y que envíe de ese modo mensajes más contundentes a la ciudadanía pensando en 2023.

El alcalde porteño, mientras tanto, busca sí tensar la cuerda en determinadas ocasiones -de enfrentamiento con el kirchnerismo, por ejemplo-, pero hasta cierto punto, al tiempo que apuesta por la moderación, siguiendo una estrategia que apunta a seducir a los votantes blandos e incluso a partidarios de otras fuerzas políticas y a posibles desencantados con el Gobierno de cara a las elecciones del año que viene, más que esforzarse por mantener cautivo al núcleo duro de derecha dentro del PRO.

Su agenda incluye recorridas por el interior del país y anuncios semanales de gestión en la Ciudad, donde lentamente comienza a tomar forma, a propósito, la carrera por la sucesión, dado que su cargo quedará disponible el año próximo: en los últimos días incluso, Rodríguez Larreta le dio su bendición a la actual ministra de Educación porteña, Soledad Acuña, para que compita en 2023 por la Jefatura de Gobierno.

Ambos se conocen desde hace un largo tiempo: Acuña ha trabajado durante más de dos décadas junto al alcalde de la Ciudad, a quien algunos dentro del PRO, y en charlas de café, cuestionaban en semanas recientes por no haber «formado» supuestamente a un -o una- dirigente para que lo suceda en el cargo, sabiendo que no tiene reelección el año que viene -por ley-.

LEÉ: Las expectativas de inflación quedaron a un paso de 100%

Pues bien, más allá del salto de jurisdicción del ex intendente de Vicente López Jorge Macri a la Capital Federal, con la premisa de «velar» por la continuidad en el poder del partido amarillo que fundó su primo en el ámbito porteño frente a la amenaza radical que supone el senador Martín Lousteau, Rodríguez Larreta suma a la contienda electoral a una jugadora sumamente interesante como lo es Acuña.

Otro contrincante dentro del PRO, además de Macri, actual ministro de Gobierno en la Ciudad, podría ser Fernán Quirós, un funcionario que también mantuvo un perfil alto y destacado en los últimos meses, al igual que Acuña, pero como especialista sanitario y titular de la cartera de Salud en la Capital Federal, especialmente durante la pandemia de coronavirus.

En el caso de que los tres se lancen en busca del puesto que ocupa hoy Rodríguez Larreta, es probable que sea en definitiva y llegado el caso la «mesa chica» del PRO la que resuelva en función de perspectivas de triunfo -y encuestas- quién será el candidato o la candidata del espacio en 2023 para enfrentar sí en elecciones primarias -en las PASO- eventualmente a Lousteau y quizá también a un representante de Republicanos Unidos, que podría ser el legislador capitalino Roberto García Moritán.

Está por verse, además, qué tipo de vínculo político forjará finalmente -en el caso de que suceda- la ex diputada evangelista Cynthia Hotton con JxC en el distrito porteño, donde este sábado volvió a compartir una actividad con Rodríguez Larreta. También participaron Acuña y el vicepresidente primero de la Legislatura, Emmanuel Ferrario.

El escenario electoral, de todos modos, recién comienza a acomodarse en la Ciudad, donde esta semana se conoció que la inflación de agosto -principal preocupación de la sociedad actualmente- ascendió al 6,2% y alcanzó una variación interanual del 74,6%. El dato oficial, a nivel nacional, se conocerá la semana que viene.

El indicador sobre el aumento del costo de vida se divulgará justo después de finalizada una pretensiosa gira del ministro de Economía, Sergio Massa, por Estados Unidos y que incluye un encuentro cara a cara con autoridades del Fondo Monetario Internacional (FMI). Cuando el titular del Palacio de Hacienda regrese al país, de todos modos, probablemente encuentre a la clase dirigente doméstica aún enfrascada en la discusión sobre los «discursos de odio» en la Argentina, una polémica que es posible que el Gobierno intente sostener si es que pretende correr el foco de atención del dato «malo» de la inflación que está previsto que el INDEC difunda el próximo miércoles: ¿una oportunidad para que la oposición salga del ostracismo?

 

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Fuente: Noticias Argentinas

El dólar soja es un fiasco, I + D

El dólar soja es un fiasco, I + D

Por Salvador Di Stefano | Analista Económico y Director de AgroEducación

Buenos Aires, 8 de setiembre (PR/22) .- El dólar soja traerá como consecuencia más inflación y devaluación. La estabilidad se logra con una mejora fiscal, cae demanda de dinero y depósitos en U$S.

Las reservas del Banco Central están en niveles mínimos, en breve llegarían U$S 1.200 millones de dólares del Banco Interamericano de Desarrollo para fortalecerlas, si a esto le sumamos los dólares que podrían ingresar por exportaciones la máxima aspiración del gobierno es que las reservas lleguen a los U$S 40.000 millones.

El stock de reservas al 31 de agosto se ubica en U$S 36.642 millones, dentro de las reservas hay un swap chino por 130.000 millones de yuanes, en los últimos tiempos la cotización del yuan paso de 6,30 a 7,0 por dólar, por este motivo se perdieron reservas por U$S 2.000 millones aproximadamente, el problema es que el yuan tiene perspectivas de que siga devaluándose.

Se necesita urgente que el gobierno fortalezca las reservas, por eso se instauró el dólar soja, claro que el gobierno desconoce los avatares del mercado internacional. El stock de soja en el mundo rondaría los 90 millones de toneladas, en Argentina entre lo que queda de la campaña actual y anteriores, habría unos 30 millones de toneladas guardadas, esto implica que Argentina tiene el 33,3% del stock mundial. Si hay una alta venta de soja en Argentina la cotización cederá a nivel internacional, y el beneficio de vender soja a $ 200 se diluirá rápidamente.

Antes del beneficio de dólar a $ 200 la soja cotizaba en $ 53.000 la tonelada, con el beneficio el productor podría vender a $ 75.000 la tonelada. Se hicieron pocas operaciones a dicho precio, al día de ayer la oferta de soja fue tan importante que quien venda ya recibe $ 69.000 la tonelada. Según nuestra perspectiva el precio de la soja seguirá bajando.

Algo distinto ocurre con el maíz, antes del dólar soja valía U$S 233,50 y ahora U$S 236,50 la tonelada. Esto nos muestra que en el mercado hay vasos comunicantes, el que vende soja no venderá maíz, pronto veremos los efectos en el mercado del trigo.

Como está subiendo el maíz, esto impactara en los costos de la leche, pollo, cerdos, vacunos y otros. La suba de costos no implica aumento de precios, los precios se fijan en el mercado, pero un aumento de costos puede modificar a mediano plazo la oferta de productos, y si la demanda se mantiene constante, bingo, la suba de precios está asegurada.

El mundo no nos sonríe la tasa en Estados Unidos a 10 años se ubica en el 3,3% anual, su nivel más elevado en 5 años. La tasa de corto plazo en Estados Unidos se ubica en el 2,5% anual y podría elevarse al 3,25% en la próxima reunión del 21 de setiembre. En el día de hoy se reúne el directorio del Banco central europeo, la tasa podría pasar del 0,5% al 0,75% anual. El diferencial de tasas es muy importante, el dólar se sigue revaluando y cotiza a una paridad de 1 a 1 con el euro.

Europa recibe al invierno en días, Rusia corto el suministro de gas, esto implica que las industrias europeas no podrán trabajar a plena capacidad, la recesión mundial se avecina, y asoman los tiempos de menos actividad. Estados Unidos está mejor parado ante el escenario de recesión mundial, tiene petróleo y gas, pero una inflación muy elevada la complica desde hace tiempo, el mundo no es el mismo que el vimos ante del Covid.

Argentina

El ministro de economía se entusiasma con la política de incentivos a la exportación vía tipos de cambios alternativos. Hoy contamos con una familia de dólares tan amplia que es promiscua. Tenemos dólar soja, maíz, trigo, tecno, minero, turista, comercial, financiero entre tantos otros. Si esta es la salida, ¿Por qué el mundo y los países latinoamericanos serios tienen un solo dólar? Creo que tomamos el camino equivocado.

En el mercado descuentan que se venderán cerca de U$S 5.000 millones en soja y que esto engrosara las reservas, lo que no están contando es que por cada dólar que ingresa deben emitir pesos para para pagarle al productor, y lo más probable es que esos pesos vayan a comprar dólares alternativos al mercado.

El dólar tendría que tener un precio objetivo de $ 300 aproximadamente, hoy cotiza a $ 272,4 es un precio de ganga para un escenario económico local e internacional tan inestable.

El peso no goza de buena reputación en el mercado, y los bancos no logran seducir a los clientes que dejen esos pesos en sus entidades. En los últimos 12 meses los agregados monetarios denominados M2 (que incluye cuenta corriente y caja de ahorro) creció el 62,3% cuando la inflación rondaría el 76% anual, la menor demanda de pesos en la economía se sentirá con mayor inflación y un aumento en el tipo de cambio. Los depósitos en dólares del sector privado se ubican en U$S 14.534 millones, menos del 3% del PBI y caen el 11,5% en un año.

Los plazos fijos en pesos al 31 de agosto se ubican en $ 5.406.009 millones, representa el 8,0% del PBI y crece en un año el 81,0%, mientras que los depósitos a plazo fijo UVA suman $ 399.663 millones, representan el 0,6% del PBI y crecen el 116% en un año. El total de los depósitos a plazo fijo es del 8,6% del PBI, nivel muy bajo para impulsar una reactivación económica en el país. El ahorro ha sido destruido por la política de tasas de interés que corren por detrás de la tasa de inflación.

Si el gobierno persiste en tener tasas de interés negativas para el ahorrista, lo que lograra es que el sistema financiero no sea una polea de transmisión para una recuperación económica.

Los créditos para la inversión productiva están en tasas del 69,0% anual para capital de trabajo, esto implica una tasa efectiva del 95,6% anual, más que una ayuda estos créditos son un salvavidas de plomo. Si bien un 30% lo podremos deducir de ganancias y nos quedaría una tasa del 67,0% anual, es un flujo de fondos muy oneroso frente a una inflación que podría rondar el 100% anual. Estos créditos ya no son una ganga.

Conclusiones

El gobierno difícilmente pueda lograr engrosar sus reservas a un mayor ritmo de lo que aumentan sus pasivos monetarios, por ende, seguimos pensando que los dólares alternativos estarán a la suba.

La inflación de agosto rondaría el 6% anual, esto asegura una nueva suba de tasa y el encarecimiento de los créditos al sector productivo, ya no es una ganga tomar financiamiento, y podríamos comprometeré la liquidez de las empresas. Con la próxima suba de tasas los créditos podrían ubicarse en una tasa efectiva superior al 100% anual, recesión a la vista.

Los depósitos en dólares siguen migrando del sistema, mientras que cae la demanda de pesos en el mercado, esto nos asegura un aumento de la tasa de inflación.

El dólar soja no es la solución para aumentar las reservas, genera altas distorsiones en el mercado. El mercado de productos agropecuarios tiene vasos comunicantes, si el productor vende soja, no vende maíz y esto impactara en la inflación.

Se abrió un gran conflicto entre los dueños de los campos y quienes alquilan, ya que se activaron los pagos de alquileres en el mes de setiembre, es tan desprolijo el Estado y han estudiado tan poco el problema, que tuvieron que sacar una aclaración que indica que el dólar soja no opera para operaciones tales como pago de alquileres, compra de peletes y/o harina de consumo animal, alimentos balanceados u otras operaciones que no sean netas de exportación. El conflicto continuará a pesar de las aclaraciones, cuidado con los actores que han vendido mercadería y se cubrieron en el futuro, agárrate del pincel que el gobierno te saco la escalera.

Como siempre ocurre, el ministro de economía hizo un gran aporte a la confusión general con el dólar soja, no lograra incrementar las reservas, distorsiono el mercado de soja, complico a los actores de la cadena, puso una oferta de mercadería que impacto en los mercados mundiales, y en breve tendremos un precio de la soja que estaría por debajo del que teníamos antes del lanzamiento del programa. En resumen, el programa fue un fiasco. Todos los caminos conducen al dólar que cotizando debajo de $ 300 es una ganga.

Fuente:  Analista Económico y Director de AgroEducación

Primicias Rurales

Devaluación por tiempo limitado: Argentina acaba de desbloquear un nuevo nivel de delirio económico

Devaluación por tiempo limitado: Argentina acaba de desbloquear un nuevo nivel de delirio económico

 Por Ezequiel Tambornini

La nueva innovación se denomina “Programa de Incremento Exportador”, algo que, en cualquier país normal, sería equivalente a una reducción tributaria o un incentivo financiero o monetario orientado a generar mayores ventas de externas de bienes o servicios.

Pero el “Programa de Incremento Exportador” no es otra cosa que una devaluación sectorial por tiempo limitado. Es decir: una depreciación de la moneda local con fecha de vencimiento destinada a un rubro específico.

El primer problema con esa medida debería ser motivo de una investigación de oficio del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (Inadi). ¿Por qué la soja y no el maíz? ¿Las divisas generadas por las exportaciones del poroto son más valiosas que las producidas por los embarques del cereal?

El segundo inconveniente corresponde a una cuestión comunicacional. Una devaluación, por más que tenga fecha de vencimiento, es una señal a todos –todos– los actores de la economía que indica que el tipo de cambio oficial intervenido ya no funciona.

Sería algo así como estar de visita en una gran represa y de pronto ver que aparece una grieta en la misma. ¿Deberíamos sentir pánico? El guía de la excursión nos dice que no porque en unos días más vendrá alguien a cerrarla. Menos mal.

Lo más adecuado e inteligente, tal como explicamos, en términos de política económica era reducir los derechos de exportación de los productos del complejo sojero, algo que, probablemente, no se hizo por cuestiones ideológicas.

Buena, ahora, con el nuevo régimen, acaban de informar a todos los argentinos que el tipo de cambio intervenido, el oficial, va a dejar de funcionar por unas semanas, pero no para todos, sino para algunos. Y que después todo regresaría a la normalidad.

Los cierto es que estamos todos, con un tipo de cambio de 200 $/u$s versus el oficial de 137 $/u$s, observando una “grieta” en la represa y ya no importa demasiado si la misma se va a poder reparar o no, dado que ese fenómeno es evidencia irrefutable de una falla estructural en la obra.

El tercer problema es que, como en toda intervención oficial, siempre se analizan algunas de las variables que intervienen en la medida, pero no todas, con lo cual luego van apareciendo daños colaterales que, a medida que se van sumando, a veces generan filas enormes de damnificados. El ejemplo más inmediato es el de los tambos que todos los días tienen que darle de comer a las vacas balanceados que, irremediablemente, tienen como componente proteico a la harina de soja. Pero existen muchos más que iremos viendo desfilar en los próximos días.

En definitiva: un auténtico “delirio” de política económica derivado del hecho de no querer enfrentar el verdadero problema presente en la economía argentina, que no es otro que un gasto público sobredimensionado que no se corresponde con los servicios provistos por el Estadio.

Primicias Rurales

Fuente: Bichos de Campo