Sep 22, 2019 | Columnas
Por Matilde Fierro .
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Buenos Aires, 22 septiembre (Especial de NA) — Una brusca caída de los niveles de actividad inmobiliaria rural se evidencia ya que los campos se demoran en vender por la actual incertidumbre política.
Así lo manifestó en diálogo con NA, Javier Christensen, presidente de la Cámara Argentina de Inmobiliarias Rurales (CAIR), quien señaló que «a partir de las Paso la caída fue muy pronunciada, la actividad cayó un 34% en agosto respecto de julio, pero básicamente es más por el tema político que por la economía».
«Nos afecta a todos los sectores por igual, el clima político, la falta de certeza para el futuro afecta mucho los negocios en tierras que son a largo plazo», expresó el dirigente en medio de una jornada donde CAIR analizó la coyuntura inmobiliaria rural.
Explicó que «el que compra un campo no es para venderlo en 30 días, esos son negocios que llevan mucho tiempo, mucho capital; hace falta estabilidad y nociones claras para el futuro».
Christensen expresó que los tratos de tierra «llevan mucho tiempo porque en un negocio inmobiliario rural hay que considerar las distancias, el tipo de establecimiento, la producción, todo lo que significa la operación, muchas veces son ventas de sociedades, no de tierras con lo cual los papeles llevan mucho tiempo, hay que considerar el tiempo que demanda el papeleo, ver balances, en fin».
Respecto del escenario, en CAIR son siempre «optimistas y pensamos que en el futuro va a haber un rebote de la actividad inmobiliaria rural; supuestamente esperamos que a partir del verano tendría que mejorar siempre y cuando el próximo Gobierno, que puede ser el de ahora o el que cambie, sea claro en lo que esté marcando para adelante».
«Más que el resultado de las elecciones de octubre, depende de la estrategia futura, de qué van a definir. En el caso de la oposición tiene dentro su partido gente que piensa en blanco, que piensa en negro y no tiene alguien que diga vamos para adelante», dijo.
En tanto señaló que, en el caso del espacio de Mauricio Macri, «el Gobierno actual si gana tiene que hacer un cambio seguro porque la economía de los últimos años nos llevó a una recesión altísima».
La actividad inmobiliaria rural en la Argentina se mueve en un contexto de baja en los valores de la tierra.
«Los precios de los campos respecto al pasado bajaron un 30 en los últimos seis años y sin considerar la inflación en dólares si se agrega ésta, la caída fue más significativa».
Así «los precios están en un nivel en el cual hay gente interesada, igual hay contraofertas como todo lo que se mueve con este plazo de 60 días de futuros, hay gente que busca oportunidades, igual salen operaciones».
Con relación a las compra-ventas de campos que se realizan, Christensen afirmó que «se vende todo lo que está en precio, que sea muy interesante para el comprador o negocios de oportunidad, en cuanto a que se vende la fracción vecina, el campo de al lado, el campo de enfrente y que normalmente no lo puedo comprar».
En Pergamino, en el corazón de la zona núcleo productivo el valor de la hectárea que supo estar en 17 mil dólares, hoy vale 12 a 13 mil dólares y en las zonas marginales hay de todo como en botica.
«En la Patagonia la tierra vale muy poquita plata, los precios patagónicos bajaron mucho y hay menos demanda, un tema del resultado de la explotación, encima el riesgo productivo que se suma al riesgo económico y político: es negocio para pocos», indicó este martillero, titular de CAIR.
El Índice de Actividad del Mercado Inmobiliario Rural (InCAIR) que publicó la Cámara, de agosto 2019, estuvo en sólo 28.76 puntos.
Este índice refleja la actividad del mercado inmobiliario rural en todo el país y la base del InCAIR es de 97,5 puntos, que corresponde en forma histórica al pico máximo de actividad registrado en septiembre de 2011.
Mientras que el informe que acompaña al índice destacó la existencia de una caída intermensual de casi 15 puntos, 33,85 % menos respecto al mes de julio y debido a que hubo 10 días de actividad moderada previo a las Paso del 11 de agosto, la baja del sector no fue mayor.
«Las restricciones cambiarias, la persistencia de altas tasas de interés y la cercanía a las elecciones generales de octubre son un combo imposible de evitar que en el corto plazo actuarán como un freno a la actividad», se enfatizó.
El InCAIR se conforma, principalmente, por resultados de la encuesta mensual de actividad efectuada entre socios de la Cámara de todo el país y cantidad de avisos publicitarios de campos en venta o alquiler en los principales medios gráficos de tirada nacional.
Primicias Rurales
Sep 15, 2019 | Columnas
Por Matilde Fierro.
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Buenos Aires, 15 septiembre (Especial de NA) — La rotura de silobolsas con granos almacenados en las provincias de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba junto con delitos de abigeato, corte de colas a caballos criollos y tajeada a una yegua colocó a los productores en estado de alerta ante las pérdidas y vandalismo en los campos.
Huellas de motocicletas, de pisadas y la impunidad del silencio cómplice de la noche fueron los vestigios, con las imágenes que dieron cuenta del grano desparramado, en su gran mayoría soja y maíz, de los actos vandálicos que estremecieron a productores y contratistas los últimos días.
Los hechos fueron tales que llevaron al ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Luis Miguel Etchevehere a participar de una reunión que tuvo lugar en la Sociedad Rural de Chacabuco, en el noroeste de Buenos Aires, para debatir sobre medidas de prevención y de seguridad, en la intersección de Ruta 7 y Acceso Irigoyen.
Chacabuco se vio sacudida por la rotura de seis silobolsas y según destacó en diálogo con NA, el protesorero de la Sociedad Rural local, Osvaldo Falabella, «se trata de conseguir más seguridad», pero aclaró que «las patrullas rurales trabajan muy bien».
Consideró que los delincuentes buscan «hacer daño», ya que «cada silo roto son 200 toneladas de granos que se desparraman, si lo cortan se raja de punta a punta, da un trabajo tremendo juntar y en el caso de que llueva, se arruina el grano». .
«Queremos que se pongan las pilas la justicia y los fiscales en especial, los que se tienen que mover, todos ponen peros cuando la policía pide una orden de allanamiento porque detectó un delito, no la dan, no sé qué buscan, no se entiende», dijo a Noticias Argentinas, Falabella.
Respecto de qué hay detrás de la rotura de silobolsas, exclamó «¡no se sabe si es cosa política! Hace siete u ocho años ocurrieron hechos similares y además de los incendios provocados ya que un campo con rastrojo arde como si fuera nafta; fue durante el gobierno kirchnerista, en esa oportunidad era gente mandada».
Por otra parte señaló que «la gente que tiene silobolsas, es un ahorro como es el caso del productor damnificado de acá Chacabuco, Ricardo Kling, tiene doce personas que dependen de él, el silobolsa es el ahorro que tiene él, vende el grano y va comprando el combustible, lo usa para pagar los sueldos».
«Es imposible devolver un crédito en el banco. Entonces el silobolsa se utiliza como caja de ahorro. No se vende el grano porque no se quiere sino que se lo va vendiendo a medida que necesitan dinero», precisó.
También se refirió al caso de Martín España, un contratista de la zona que alquila campos, «le rompieron cinco silobolsas» y en lo que hace a Kling, en el roto, los autores escribieron UATRE para imputar a la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores.
«Anoche estuvimos reunidos con los muchachos de UATRE ¡cómo van a ir a romper y pintar su nombre! la UATRE es una gente que trabaja, las cosas se arreglan conversando y nunca hay problemas con ellos», contó Falabella.
Señaló que «todos los productores queremos ver cómo encarar el tema porque el otro problema es llegar al campo a la noche y si el tipo que está rompiendo silobolsas tiene un arma, te mata, hay que tomar precauciones antes de que suceda».
«La patrulla rural», insistió, «funciona bien, patrulleros circulan toda la noche, pero es un partido muy grande con unas 250 mil hectáreas», lo que dificulta cubrir toda la extensión con el patrullaje.
En una seguidilla, se produjo la rotura de nueve silobolsas en el establecimiento de Ricardo del Barro, en la localidad bonaerense de Lobos y se repitió en Chivilcoy, en el kilómetro 150 de la ruta nacional 5, donde rompieron dos bolsones con soja, propiedad de Luis Davico.
Juan Clavel, presidente de la Asociación Rural de Chivilcoy consignó: «hay un mensaje claro y es contra el sector agrícola, esto no es vandalismo solamente».
En la exposición rural N° 100 del enclave bonaerense de General Villegas, a un grupo de caballos criollo que participaban de la muestra les cortaron los flequillos y también las colas; una de las yeguas apareció tajeada en su cara por un cuchillo.
Ocho de los caballos que fueron perjudicados en la noche pertenecen a dueños privados y otros dos son de la Escuadra Albiceleste de la policía bonaerense.
En tanto, también la Asociación de la Cadena de la Soja Argentina (Acsoja) manifiestó su «preocupación y rechazo ante los hechos de ataques a silobolsas registrados los últimos días en distintos campos de las provincias de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe».
Dentro de los casos de abigeato, unos 20 corderos fueron sustraídos de un campo lindero a la ruta 2, a la altura del km 190, en Castelli.
En Santa Fe también reclamaron para más seguridad en los campos y se llevó a cabo una asamblea en la que participaron dirigentes de la Confederación de Sociedades Rurales (Carsfe) y las sociedades rurales de San Justo, Crespo, La Criolla y San Cristóbal.
Además de autoridades de Gendarmería Nacional, jefes de Policía y de la Dirección General de Seguridad Los Pumas, intendentes y presidentes de las comunas de Esther, Colonia Angeloni, San Bernardo, Videla, Nare y Marcelino Escalada.
Entre todos llegaron al acuerdo de crear «una red de trabajo» que posibilite el envío y la recepción de datos a las fuerzas de seguridad y se comprometieron a seguir los casos que lleven los fiscales así como recomendar a los productores cómo desenvolverse frente a los hechos vandálicos.
Sep 8, 2019 | Columnas
Por Matilde Fierro .
Buenos Aires, 8 septiembre (Especial de NA) — Señales de alerta ante un cambio de signo político en las próximas elecciones generales se ciernen sobre el campo por la posibilidad de que se instrumenten una reforma agraria y el regreso de la perimida Junta Nacional de Granos.
El referente de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) y del Frente Patria Grande, Juan Grabois, grabó un video que se hizo viral en el que, por las redes sociales, manifestó que iba a proponerle al kirchnerismo, si gana la fórmula Alberto-Cristina Fernández, una reforma agraria.
La propuesta del dirigente allegado al papa Francisco es expropiar unas 50 mil parcelas en todo el país y distribuirlas entre los pequeños productores para que sean dueños de la tierra, además de que ningún productor tenga acceso a más de cinco mil hectáreas.
Remarcó que «la Argentina es inviable sin una reforma agraria y sin distribución de la población en el territorio» y consignó medidas.
Se trata de expropiar 50 mil parcelas para «entregárselas en propiedad a los pequeños productores y pagarles a los propietarios el precio de mercado de la tierra en un proceso de pago de 20 años».
También propone realizar «cien polos agroecológicos sobre extensiones de tierras medianas que permitan producir con bioinsumos y sin agrotóxicos».
Además de entregar los títulos de propiedad comunitaria a las 1.500 comunidades originarias que están relevadas en la Argentina y analizar las que faltan.
Sugiere sancionar leyes de protección de cinturones verdes, hortícolas, para que no haya una expansión de proyectos inmobiliarios como countries ni barrios cerrados.
La reacción no se hizo esperar y el empresario automotriz Cristiano Rattazzi aseguró que «lejos del poder se puede decir cualquier pavada».
El ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Luis Miguel Etchevehere respondió que «el sistema funciona» ya que «Argentina este año tuvo récord histórico de cosecha, que se traduce en más inversión, creación de empleo y arraigo».
Grabois considera que la reforma agraria es «una tarea inconclusa de la Argentina, que algunos señores oxidados tildan de una idea pasada de moda, que atrasa».
La posibilidad de una reforma agraria causó resistencia incluso en la Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT) que reclama desde hace años el acceso a tierras y se despegó de Grabois al evaluar que el planteo es totalmente «desacertado».
Es una toma de posición que llamó la atención, ya que la UTT está emparentada con organizaciones que nuclean a pequeños agricultores familiares y campesinos y es responsable de efectuar los «verdurazos», con venta de verduras a precios accesibles.
Sin embargo Nahuel Levaggi, el coordinador nacional de la Unión declaró que les «parece totalmente desacertado el planteo de Grabois», que sus «declaraciones tiran la discusión para atrás en vez de avanzarla» y señaló que «no representa la lucha campesina».
«No nos parece positivo que un personaje, porque tiene llegada mediática, se ponga a hablar del tema sin representación de la base social pequeño-productora. Lo hace de una manera descolgada y que genera más rechazo que adhesiones», sentenció Levaggi.
Por su parte, el presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Dardo Chiesa invitó públicamente a Grabois a dialogar y el dirigente social le respondió a través de otro video que acepta debatir.
En tanto, el Consejo Directivo de CRA difundió una declaración con el título «No a las recetas fracasadas» en la que rechazó «absolutamente una reforma agraria».
«Resulta penoso tener que considerar ideas ya muertas, que el mundo rechazó y que los países que lo intentaron fracasaron inexorablemente», evaluó al señalar que hay «referentes sociales generan ideas que al no ser desmentidas por la coalición política a la que pertenecen parecieran ser peligrosamente compartidas».
También dejaron «en claro que los productores asociados a CRA» apuestan «a seguir creciendo y aportando recursos y alimentos para mucho más que nuestro mercado interno» y calificó a las ideas de Grabois de «caducas», sumadas «al proceso que han seguido entre otras Cuba y Venezuela, cuyos resultados están a la vista del mundo».
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Felipe Solá y la Junta de Granos . .
El campo y las cadenas de valor que lo integran, antes de los polémicos dichos de Grabois, se habían visto sorprendidos con las declaraciones periodísticas del diputado nacional Felipe Solá.
Ex gobernador bonaerense y ex secretario de Agricultura nacional, Solá indicó que para evitar incrementos notorios en el precio del pan, habría que «volver a un sistema similar a la Junta Nacional de Granos (JNG)».
La Junta Nacional de Granos estuvo vigente entre 1933 y 1991 y entre otras tareas, salía a comprar trigo en el mercado para luego venderlo a precios más bajos a los molinos con el objetivo de bajar la inflación, lo que no se pudo lograr.
Etchevehere cruzó a Solá en la inauguración del encuentro Mercosoja 2019, en la Bolsa de Comercio de Rosario al señalar: «Cuando escuchamos hablar de volver a la Junta de Granos y de hacer una reforma agraria, nos felicitamos de llevar adelante los principios que tenemos nosotros».
Las cuatro entidades que representan a los principales cultivos en Argentina, Acsoja, Maizar, Argentrigo y Asagir (soja, maíz, trigo y girasol) lanzaron un comunicado conjunto en donde dieron cuenta de «su enorme preocupación por recientes manifestaciones que van en dirección contraria a las urgentes necesidades del país y destruyen producción y empleo en el corto, mediano y largo plazo».
Resaltaron que el «ya fracasado camino de la intervención en los mercados propuesto por Felipe Solá, sólo genera incertidumbre y llevará a una menor producción y, por lo tanto, mayores precios para los consumidores y menos trabajo».
Para las cadenas, «recortar artificialmente las exportaciones de trigo pensando en bajar el precio del pan es no entender cómo se construye el valor de este producto en el cual el peso del trigo es de solo el 10%, el efecto será todo lo contrario».
Y el presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA),Daniel Pelegrina, escribió en su cuenta de Twitter que escuchó con «alarma» las declaraciones de Solá porque son «ideas perimidas que tuvieron el efecto opuesto al buscado».
Primicias Rurales
Ago 18, 2019 | Columnas
Por Matilde Fierro.
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Buenos Aires, 18 agosto (Especial de NA)– El candidato a presidente por el frente de Todos, Alberto Fernández, dio una señal de tranquilidad al sector agroindustrial antes de imponerse por amplio margen en las PASO tras reunirse con la cúpula de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) y mostrar diferencias con la pasada administración de Cristina Kirchner, quien estuvo enfrentada con el campo.
Alberto Padoán, presidente de la BCR, previo al acto electoral del 11 de agosto invitó a los candidatos de diferentes agrupaciones políticas a juntarse y Fernández concurrió a la Bolsa junto con el ex secretario de Agricultura de la Nación, Felipe Solá.
Padoán los recibió con todos los referentes de los mercados que están alineados con la Bolsa como MatBA-Rofex y el ganadero Rosgan.
En diálogo con NA, el dirigente rosarino contó que Fernández fue sometido a «preguntas generales, cuál era la política de ellos respecto de todos los temas que tienen que ver con el sector agropecuario y agroindustrial, tanto granos, harinas proteicas, cereales, aceites y todos los subproductos».
«También hablamos sobre el tema de la carne, que era un tópico que quedó pendiente en la época anterior de ellos, cuando se habían cerrado las exportaciones y demás», indicó.
Padoán calificó a la reunión de «muy amena» y contó que «Fernández se explayó en todos los temas y en algunos casos con ideas distintas que había tenido la ex presidenta que ahora es candidata a vice».
«Fijó la posición y en varias oportunidades, Alberto Fernández dijo no haber estado de acuerdo con Guillermo Moreno, sobre cómo se manejó en la Secretaría de Comercio de la Nación», reveló.
Por otra parte, señaló que a ellos les «dio la tranquilidad de que es una persona muy equilibrada en lo que hace a comercio exterior y a las exportaciones, entre otros temas».
En otro tramo de la entrevista con Noticias Argentinas, el presidente de la Bolsa rosarina evaluó que el gobierno de Mauricio Macri «no puede seguir tomando posición de un sector como es el campo en este momento que está bastante perjudicado con las retenciones».
Justamente Padoán habló con el periodismo al término de la presentación de su entidad junto con el titular de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, José Martins, del documento «Lineamientos para una Política Agroindustrial» para ser presentado a los candidatos electorales antes del 27 de octubre, cuando tengan lugar los comicios generales.
Los lineamientos, un trabajo ambicioso coordinado y realizado en su mayor parte por la Bolsa porteña, complementa a la «agenda» con propuestas del campo consensuada por la Comisión de Enlace de entidades agropecuarias.
En esta oportunidad, en el encuentro con el periodismo para presentar el documento, estuvieron presentes los representantes de un total de siete Bolsas de Cereales y de Comercio del país que adhieren a la iniciativa.
Además de Padoán y Martins, participaron los titulares, Juan Carlos Martínez, de la Bolsa de Cereales de Córdoba; Néstor Luciani, de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos; José Lobera Pacín, de la Bolsa de Comercio de Chaco; Gastón Larbiou, secretario Honorario de la Bolsa de Cereales de Bahía Blanca, mientras que el que faltó con aviso fue el representante de la Bolsa de Comercio de Santa Fe.
Respecto del documento, Padoán explicó que se trata de distinguir las «prioridades para el sector», al tiempo que añadió: «Para nosotros todo es importante las rutas, la logística, qué va a pasar con las exportaciones, qué se piensa hacer con las retenciones en los distintos niveles de las cadenas de valor».
«Creemos que como lo dijo el presidente Macri cuando estuvo en nuestra Bolsa en 2016, si nosotros queremos ser exportadores para las góndolas (del mundo) tenemos que tener una política y no podemos seguir aumentando los impuestos, como hasta ahora porque la cadena de valor ya tiene sus impuestos y si aparte de ello se le agrega una retención, es mucho peor», precisó.
Entre los puntos más destacados del trabajo está el promover un sistema tributario eficiente que incentive la inversión y la exportación.
Los integrantes de las Bolsas consideran que es necesario reducir el peso de los impuestos fuertemente distorsivos como el que se aplica a los ingresos brutos y a los débitos y créditos y eliminar los derechos de exportación en el menor plazo posible.
Asimismo, proponen generar una agenda dinámica de negociaciones internacionales en los ámbitos multilateral, regional y bilateral, que garantice el acceso de los productos argentinos a los principales mercados mundiales.
Además, instan a profundizar sobre la logística cuya situación actual conspira contra el crecimiento de las cosechas y el acceso a mercados, por lo que se debe mejorar la infraestructura vinculada al transporte, la energía y las telecomunicaciones.
Primicias Rurales
Ago 4, 2019 | Columnas
Por Matilde Fierro.
Buenos Aires, 4 agosto (Especial de NA) — El enfrentamiento que protagonizaron militantes veganos y gauchos, en la Exposición Rural de Palermo transformó al domingo 28 de julio en memorable por la intensidad del debate que el hecho suscitó en los medios y en la sociedad argentina.
Los paisanos protagonizaban una jornada que les es propia con la elección de los ganadores de emprendados y riendas para la que se preparan todo el año a fin de competir con las mejores prendas de valor en sus caballos como los recados.
De repente irrumpieron en la pista central de la muestra unos 40 veganos, con carteles con leyendas contra del maltrato animal, algo que no se produce en Palermo donde los animales son mimados y no van a faena porque en su mayoría son reproductores.
Los gauchos, ante la violencia de la protesta vegana corrieron con fuerza a los intrusos en una reacción que se viralizó y durante los días que duró la muestra los veganos protestaron en la puerta del predio, por Plaza Italia, incluso cuando se llevó a cabo la inauguración oficial de la Exposición de Palermo.
El veganismo suele ser definida como práctica que consiste en la abstención del uso de productos de origen animal en todos los ámbitos de la vida, como entretenimiento, transporte, vestimenta o alimentación.
Algunas de las organizaciones veganas que funcionan en el país son de origen local, como Voicot o Acción Animal» y otras son internacionales, caso de Direct Action Everywhere, Animal Save o Anonymous for the Voiceless.
Las formas de protesta de las organizaciones son diversas con proyecciones de imágenes, vigilias en mataderos, pintadas y coinciden en estar en contra del maltrato animal.
Miguel Schiariti, titular de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra) habló con NA y dijo que «la acción de los veganos fue un acto muy violento en un lugar donde no los habían invitado».
«Irrumpieron frente a unos mil espectadores y un centenar de productores que estaban mostrando sus caballos y trabajaron todo el año para mejorar la calidad génica: la violencia genera violencia», sostuvo.
Señaló que la gente del público que estaba en la pista decidió no respetar la protesta.
«Los veganos son gente que está convencida de algunas cosas, como que se puede vivir sin productos animales; una cosa es ser vegetariano que se come huevo y queso y otra, vegano que no tiene capacidad de sintetizar 13 aminoácidos esenciales para el organismo humano», definió Schiariti.
Luego planteó que pasaría si todo el mundo decidiera no comer productos de origen animal y qué se haría en ese hipotético caso con las 53 millones de cabezas vacunas en Argentina.
«Los animales vacunos se comerían las plantas de los veganos y hay que sumar el cerdo, el pollo, todo el resto de los animales», reveló.
En tanto, el ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca, Luis Miguel Etchevehere, repudió en diálogo con NA «la violencia de cualquier lugar, de cualquier tipo, porque no conduce a nada».
«Creemos que todo el mundo tiene derecho obviamente a manifestarse y en libertad, pero bueno cada uno que tiene una idea debe tratar de convencer con un argumento, no imposiciones. Si hay alguien que cree que no hay que comer carne, irán a los lugares, tratarán de convencer a las personas por qué no hacerlo y no a la fuerza ni violentando», sentenció.
El presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Daniel Pelegrina, precisó que los veganos «tienen derecho a manifestarse, pero no a atropellar».
La entidad responsable del desarrollo de la muestra en Palermo salió al cruce con un comunicado en donde rechazó el accionar vegano.
«Un grupo de activistas irrumpió en la pista alterando el desarrollo del concurso que se venía realizando. Algunos participantes, que se prepararon durante un año para competir, reaccionaron para desalojarlos. La Sociedad Rural Argentina rechaza cualquier accionar violento», manifestó la SRA.
Mientras que el director de la Sociedad Rural del distrito cinco, Mariano López Alduncin, quien reside en Macachín, La Pampa, analizó en declaraciones a NA que si la irrupción vegana «hubiera sido en un día común» de la Exposición, «no pasaba nada».
«El paisanaje les dio unos chirlos y los echaron, son cosas que hay que evitar», añadió al tiempo que se pronunció: «Son grupos radicalizados que tienen otra visión de la producción y de forma de vivir con respecto al hombre de campo que anda siempre con animales».
Asimismo definió que en «estas exposiciones el estrés animal es nulo. Si uno saca sangre encuentra que los animales no tienen alto el nivel de cortisona que es lo primero que aumenta ante situaciones estresantes».
Con el criterio vegano, para López Alducín, «no se puede tener un perro en el departamento como mascota».
La periodista especializada, Susana Merlo detalló a NA que los gauchos son los mismos hombres que estuvieron a la vera de las rutas durante el intenso conflicto del campo con el kirchnerismo en el 2008: «No se los puede sancionar por la reacción que tuvieron», advirtió.
Primicias Rurales
Jul 28, 2019 | Columnas
Por Matilde Fierro .
Buenos Aires, 28 julio (Especial de NA) — El pequeño y mediano productor agropecuario atraviesa dificultades y aún se ve la migración desde el campo a la periferia de grandes ciudades.
Así lo reveló el presidente de Federación Agraria Argentina, Carlos Achetoni; en diálogo con NA, habló el titular de una entidad que atiende a este sector del agro argentino.
«El productor pequeño y mediano está complicado porque si son productos del consumo interno ha bajado el poder adquisitivo y al decaer la demanda baja el precio y si son productos de exportación tienen un buen precio, pero el sector exportador todavía no derrama esa situación hacia abajo», indicó el dirigente.
Es un sector productivo que no tiene un financiamiento adecuado que le permita reinvertir y se le hace «muy difícil porque venía de un deterioro de muchos años».
«Para poder reacomodar toda esa situación adversa, quizá con potencialidades de mercado, hoy por hoy, como el de China, producto de su situación y de la peste porcina, puede Argentina o bien exportar directamente o que le dejen de traer productos porque los proveedores que tenía Argentina van a direccionarse más a China, tenemos la posibilidad de conformar a nuestro mercado interno y exportar también», analizó.
Para vender al exterior hacen falta herramientas crediticio- financieras que realmente se ajusten a la actividad y le dé posibilidades al productor como son las prefinanciaciones de exportación.
«Que haya posibilidades de desarrollarse, de poder devolver un crédito y que haya las factibilidad de tener financiación, hoy no la hay por el sistema crediticio que hay, es imposible pensar en producir y tener financiación», acotó Achetoni.
Las dificultades son para producir granos, oleaginosas, productos de las economías regionales, tabaco, azúcar, yerba, cualquiera de esas producciones principalmente las que tienen inserción local se reacomodorán si las generación de empleos y «empleo estable, mejoran su poder adquisitivo».
«Esto ha ido en un franco deterioro, si se recupera el poder adquisitivo, paulatinamente va a ir recuperándose. No podemos decir que en lo inmediato va a mejorar, va a llevar un proceso», sostuvo Achetoni.
Según el dirigente se palpa el malestar en el sector productivo de economías regionales porque no se observa en el horizonte una salida rápida y de financiamiento.
«Las inserciones con precios que no son tan tentadores no incentivan al sector productivo a mantenerse, hay muchos que están saliendo del circuito y está generando en algunos casos una concentración en pocas manos, que eso tampoco es bueno porque va a hacer que muchas familias salgan del circuito productivo y vayan a los conurbanos de las grandes ciudades», manifestó.
En FAA detectan un proceso de migración desde el campo, porque observan despoblamiento en el sector rural, lo que significa que hay corriente migratoria hacia la periferia de los centros urbanos más importantes.
Achetoni evaluó que «no hay regiones que estén mejor. Por ahí ha pasado que en la Argentina, como es tan amplio el país, ver regiones que estén potencialmente mejor y que se mutan desde el norte hacia cuyo, o a la pampa húmeda, o la región patagónica, hoy esa mutación no la vemos, de irse a trabajar en distintas áreas rurales. Se están agolpando en la villas miseria».
«Lamentablemente eso no es bueno, es mucho más caro para los gobiernos mantener a la gente en la zona rural. Hasta ahora no se han encontrado los métodos para retener a la gente donde tiene que estar y darle las condiciones económicas, porque no es sólo mantenerla sino darle las condiciones sociales, accesibilidad a las nuevas tecnologías, que tengan acceso a internet, a caminos, a la energía eléctrica que es fundamental y muchas regiones todavía no la tienen», indicó.
Sucede muchas veces que pasa una fuerte lluvia y se quedan aislados en el campo, una semana incomunicados y los procesos hacen que no estén preparados para soportar este estado de cosas como antes.
La juventud espera un horizonte de progreso mucho más rápido y no tiene el compás de espera para muchas cosas que quieren que sean inmediatas, que en el contexto urbano las encuentran y no en el medio rural.
«Se sienten contenidos con servicios de la ciudad que no los encuentran en el campo», reflexionó Achetoni.
El titular de FAA trazó este duro panorama en la Exposición Rural de Palermo luego de presentar en la muestra con sus colegas de entidades del agro a la Agenda del Campo, un documento con propuestas que harán llegar a candidatos políticos antes de las elecciones.
«La solución es a través de tantos impuestos, nosotros pedimos una baja de ellos, pero parte que se destinen a hacer caminos estables, no parches que vuelven a deteriorar en poco tiempo, que haya acceso a la energía, que lo pedimos en el documento, acceso a energías limpias, renovables y que a su vez les permita tener una autosuficencia y a la vez una baja de costos importante en su producción», precisó.
El pedido es que no haya tanta asimetría de servicios entre la ciudad y el campo. Un reclamo clave para no despoblar los campos argentinos, consignó Achetoni.
Primicias Rurales