Ex Director General de la FAO, José Graziano: El mayor aporte de la FAO en la región fue incorporar el concepto de seguridad alimentaria

Ex Director General de la FAO, José Graziano: El mayor aporte de la FAO en la región fue incorporar el concepto de seguridad alimentaria

Foto Crédito: © FAO

Buenos Aires, martes 8 julio (PR/25) — El ex Director General de la FAO reflexiona sobre los desafíos estructurales que enfrentó América Latina y el Caribe durante su gestión como Subdirector General y Representante Regional de la FAO para América Latina y el Caribe entre 2006 y 2011.

En el marco de la conmemoración de los 80 años de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), conversamos con José Graziano da Silva, quien ocupó el cargo de Representante Regional de la FAO para América Latina y el Caribe entre 2006 y 2011, y posteriormente se desempeñó como Director General del organismo a nivel global. Su liderazgo marcó una etapa clave para la región, en la que el combate al hambre se posicionó como una prioridad política compartida por la mayoría de los países.

En esta entrevista, Graziano reflexiona sobre los desafíos estructurales que enfrentó la región durante su gestión, el impacto de iniciativas emblemáticas como los Frentes Parlamentarios contra el Hambre y el programa América Latina y el Caribe Sin Hambre 2025, y destaca la evolución del enfoque de FAO hacia una comprensión más profunda de la seguridad alimentaria como un derecho humano y un asunto político de primer orden. También comparte lecciones aprendidas y su mirada sobre el papel de América Latina en los orígenes y en el presente de la Organización.

-¿Cuáles fueron los principales desafíos durante su período como Representante Regional de la FAO para América Latina y el Caribe?

El gran desafío de América Latina es su desigualdad, que es un tema de estructura, de la propiedad de la tierra, de la distribución del ingreso, las diferencias de lenguas, de la región, de un mismo territorio. Diferencias sociales y económicas muy muy grandes, demasiadas.

Otro reto es que es un continente que se dedica a la agricultura. Es un continente que tiene, en la agricultura, su origen histórico desde el maíz en México. Pero poco se ha cuidado de la distribución de esa producción. Siempre se ha incentivado incrementar el producto, sin pensar en la distribución.

La FAO vino a aportar esa otra dimensión que es tan o más importante que producir, es cómo se distribuye la alimentación. Que la gente tenga qué comer es un reto distinto que de producir los alimentos solamente.

-¿Cuál considera que fue el impacto de la FAO en América Latina y el Caribe, especialmente durante su periodo como Representante Regional?

La gran contribución de la FAO fue aportar a esa dimensión de la seguridad alimentaria. El concepto mismo de seguridad alimentaria, y el concepto de sistemas alimentarios. Y el combate al hambre terminó siendo una prioridad política para la gran mayoría de los países en la región. Y eso fue después de enfrentarse a la subida de precios del 2007-2008. Esa fue una medida de mucho coraje político en ese momento.

El aporte mayor de la FAO fue promover la cooperación entre los países en torno a esa temática.

-¿Cómo ve el rol de la región en la creación de la FAO?

La FAO se creó en 1945 en Estados Unidos, en Hot Springs, en la conferencia. Y la gente que estaba ahí, había dos bandos: una que quería una organización para cuidar el progreso de la agricultura. Hay recordar que es la primera organización internacional después de la guerra, incluso antes de la Organización de las Naciones Unidas, la ONU. Entonces la gente quería compartir el progreso tecnológico de la agricultura norteamericana, que era el único país de la época que tenía excedentes de producción agrícola, todos los demás países de la región tenían un déficit de producción agrícola.

Había otro grupo liderado por el que se convirtió después, años después, en el primer director general de la FAO, Sir John Boyd Orr, quien propugnaba que el combate al hambre debía ser la prioridad de la Organización. No solo producir, sino que hacer que el pan llegara a todos. Y eso fue lo que predominó, gracias al apoyo —muy interesante esto— de la mujer del presidente de Estados Unidos, Eleanor Roosevelt, fue la que prestó el apoyo y el respaldo político a Boyd Orr en ese momento, e hizo, con su marido, el presidente Roosevelt, transformara el tema en la prioridad política de la fundación de la FAO. Eso se mantuvo durante muchos años. La FAO vista como una agencia de asistencia técnica a la agricultura, cuidado de la producción de las variedades de las semillas, de los abonos. Eso es lo más reciente en esa prioridad, combatir el hambre. Y creo que fue una influencia ajena a la región, que llega desde Europa hasta América Latina.

-¿Cómo influyó el programa Hambre Cero de Brasil y la Conferencia Internacional sobre la Reforma Agraria durante su período?

La influencia del programa Hambre Cero es directa. Fue la primera gran experiencia a nivel de país, de un país de una población, a la época de más de 150 millones de personas, con un nivel de pobreza extrema de un 40% y un número de personas hambrientas récord en la región. Entonces lograr reducir eso a cero en un período tan corto como fue, e influenció hasta la misma discusión de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. No es por si acaso que el objetivo número 2 dice Hambre Cero. Eso viene de ahí.

Eso afectó toda América Latina, al mostrar que es posible, si hay voluntad política y determinación de un país, erradicar el hambre.

Sobre la Conferencia de Reforma Agraria, se hizo en un momento de recuperar el tema. La Reforma Agraria había tenido su auge en los años 60, con la política del presidente Kennedy, de evitar “otras Cubas” en la región, en el sentido de mejorar la distribución de la tenencia de la tierra, entre otras.

En 2006, en Porto Alegre, Brasil, se recuperó esa idea de un desarrollo territorial, que es necesario para erradicar el hambre y la miseria. Esa, creo que ha sido la gran contribución de la ICARDA, y que esperamos que se repita en Colombia el próximo año. Porque si hay algo que hace falta en América Latina es impulsar su desarrollo territorial, como la seguridad.

-¿Qué lecciones aprendidas durante su gestión considera más relevantes para heredar a las nuevas generaciones en la lucha contra el hambre?

Creo que la FAO va aprendiendo cada día que pasa, creo que hoy día tiene claro que el tema del hambre es, sobre todo, un tema político. Yo creo que es la gran lección. No es un tema de encontrar una tecnología de riego, o una semillita aquí o un producto allá que va a eliminar el hambre.

Hay una historia muy conocida. En los años 70, la FAO fue a buscar a México, a Norman Borlaug, a la época un científico que hacía experimentos con maíz, sorgo y arroz y lo llevó a la India, para reproducir ese experimento con muchos resultados, buenos resultados, resultados que evitaron una hambruna en India a la época, a inicios de los años 70.

Pero esa forma de combatir el hambre, vía tecnológica, debía tener un apoyo político. Si estas variedades, sus productos no se difundieran y no se implementarán, poco resultado daría. Eso fue lo que aprendió la FAO, que habría que trabajar la política, por encima de todo.

Hacia esa perspectiva es que vamos caminando ahora. Y en estos momentos difíciles que pasa el mundo, trabajar el tema de la política con los países miembros, es lo más importante.

-¿Cuál es el programa que usted considera más significativo realizado durante su gestión al frente de la Oficina Regional para América Latina y el Caribe?

Uno de los programas más importantes de la FAO Regional América Latina, fue impulsar los Frentes Parlamentarios Contra el Hambre. Eso ha sido un modelo hoy día reproducido en distintas partes del mundo. Involucrar no solamente el Poder Ejecutivo, los gobiernos, sino también sus parlamentarios en el combate al hambre, es fundamental. Y sobre todo porque, para asegurar que el combate al hambre sea permanente vamos a necesitar de leyes. Incluso vamos a necesitar incluir en la Constitución de cada país el derecho humano a la alimentación adecuada.

Y no solo ese programa, la región fue pionera en implementar un programa América Latina Sin Hambre 2025. Deberíamos en este, que estamos celebrando 80 años, celebrar el fin del hambre en la región. Desafortunadamente no es lo que vamos a encontrar con los datos que tenemos disponible. Hay mucha hambre todavía en algunos países hay un retroceso, pero eso se debe, sobre todo, a las políticas que no se han implementado, o al retroceso del compromiso de países en combatir el hambre.

Cada vez es más importante que la seguridad alimentaria, la alimentación, es un derecho humano. No es cualquier cosa, es un derecho fundamental de la vida. Yo creo que para eso estamos.

Fuente: FAO

Primicias Rurales

Récord histórico en la modernización del Código Alimentario Argentino: 32 resoluciones en seis meses

Récord histórico en la modernización del Código Alimentario Argentino: 32 resoluciones en seis meses

Este número representa, además, un aumento del 68,4?% respecto a 2023 y consolida un proceso sin precedentes de simplificación y actualización del Código.

Buenos Aires, lunes 7 julio (PR/25) — Argentina alcanzó, durante el primer semestre de 2025, un hito clave en la modernización del marco regulatorio de la producción de alimentos, con la aprobación conjunta de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía de la Nación y la Secretaría de Gestión Sanitaria del Ministerio de Salud de la Nación de 32 resoluciones referentes al Código Alimentario Argentino (CAA).

Estas medidas tienen un impacto directo en la competitividad de la industria agroalimentaria: actualizan normas técnicas, incorporan avances científicos y tecnológicos, promueven las exportaciones y simplifican trámites para miles de empresas de todo el país, especialmente PyMEs agroalimentarias.

En este sentido, un ejemplo contundente de mejora administrativa es la unificación de expedientes vinculados a un mismo artículo del CAA, lo que agiliza procesos y evita duplicaciones. Tal es el caso de la modificación del artículo 888 sobre frutas frescas comestibles, donde se integraron 22 solicitudes en una única resolución.

Asimismo, entre las resoluciones con medición de impacto se destacan las que atañen al maní y sidra. Así, se logró diferenciar la pasta de maní de la manteca de maní e incorpora nuevos productos como la harina y el concentrado proteico de maní (Resolución Conjunta 23/2025). Argentina es el principal productor de maní de América Latina, con una producción 2023/2024 de 1.482.827 toneladas, concentradas en un 76% en Córdoba.

Y se actualizó (Resolución Conjunta 17/2025) el artículo sobre sidras, incorporando la sidra de pera como nuevo producto con esa denominación, en línea con las normas internacionales. El consumo local alcanzó los 43,5 millones de litros en 2024 y se espera un crecimiento del 5,1% en 2025.

El CAA es el marco que regula la elaboración, comercialización e inocuidad de los alimentos en Argentina. Su actualización constante facilita la innovación, mejora la calidad de los alimentos y abre oportunidades para la inserción internacional.

Fuente: Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca

Primicias Rurales

Pura Frutta, la Pyme que exporta jugos naturales desde Río Negro, fue reconocida por el premio LA NACION-Galicia

Pura Frutta, la Pyme que exporta jugos naturales desde Río Negro, fue reconocida por el premio LA NACION-Galicia

Pura Frutta, la Pyme que exporta jugos naturales desde Río Negro, fue reconocida por el premio LA NACION-Galicia 

Río Negro, sábado 6 julio 2025 — En una nueva edición del Premio LA NACION-Galicia a la Pequeña y Mediana Empresa, se distinguió a las pymes argentinas que se destacaron por su innovación, adaptabilidad y resiliencia. La premiación se llevó a cabo el pasado 2 de julio, destacando a las empresas que han marcado la diferencia en un contexto desafiante.

PURA FRUTTA ha sido galardonada en la categoría Expansión Global por su presencia en mercados internacionales. Su capacidad para llevar productos argentinos al mundo la convierte en un ejemplo de proyección global. Exporta a Chile, Brasil y Uruguay, y en 2024 alcanzó la certificación como Empresa B, continuando con su misión de impactar positivamente en las personas y el medioambiente.

Santiago Coscia González, gerente de Finanzas de la firma, reflexionó: “Después de levantarse todos los días y enfrentar muchísimos problemas, después de pensar en cómo reinventarnos todas las mañanas, es un honor recibir un reconocimiento como este”.

 El premio, que busca visibilizar el rol fundamental de las pymes en el desarrollo económico y social del país, distingue a las empresas en cuatro categorías: Transformación comercial, Excelencia productiva, Crecimiento exponencial y Expansión global.

Este reconocimiento se enmarca en la conmemoración del Día de las Microempresas y las Pymes, establecido por la ONU el 27 de junio, con el objetivo de resaltar su contribución al desarrollo sostenible. En 2025, el lema de la celebración es “Fortalecer el papel de las micro, pequeñas y medianas empresas como impulsoras del crecimiento sostenible y la innovación”.

Para más información sobre el premio y las empresas galardonadas, visite: premiopymelanacion.com.ar.

Relaciones Institucionales

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Acerca de Galicia. Desde 1905 acompañamos el desarrollo de nuestro país, siendo el principal banco privado de capitales nacionales. Nuestro objetivo es mejorar el día a día de las personas y empresas y por eso los 7.200 colaboradores trabajamos para ofrecer una amplia variedad de productos y servicios para brindar una experiencia diferenciadora a nuestros clientes.

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Lo echaron del campo, su historia conmovió en redes y derivó en una inspección de Trabajo que constató irregularidades

Lo echaron del campo, su historia conmovió en redes y derivó en una inspección de Trabajo que constató irregularidades

Víctor Díaz es un peón rural paraguayo que recientemente conmovió a las redes sociales, tras haber publicado un video en el que se lo ve llorando, debido a que sus jefes lo habían echado del trabajo, el cual llevaba adelante desde hace 11 años en un establecimiento de la localidad bonaerense de San Vicente.

A raíz de la masividad del alcance de sus videos, que generaron también que mucha gente se adentre un poco más en su historia y vida laboral en el campo, la UATRE realizó una denuncia y ésta fue tomada por el Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires.

Es así que la Subsecretaría de Inspección, conjuntamente con la Delegación Regional de Trabajo, dispuso llevar a cabo un control del establecimiento rural donde se concretó el despido. Allí, en un campo que está dedicado a la cría de ganado bovino, en la localidad de San Vicente, los inspectores de la cartera laboral detectaron irregularidades en las condiciones de seguridad e higiene, e intimaron a los propietarios de la finca a regularizar la relación laboral.

El trabajo fue llevado a cabo por inspectores especializados en materia de Salud y Seguridad y en el Trabajo, quienes además están calificados para constatar el cumplimiento de la normativa laboral, con el fin de verificar su cumplimiento.

En ese marco, se infraccionaron distintos incumplimientos de forma directa. Mientras que en lo referido a las condiciones laborales, como la debida registración y el correcto pago de remuneración, se intimó al empleador a presentar la documentación correspondiente en sede administrativa, de acuerdo a los plazos legales vigentes.

De acuerdo a las actas elaboradas en el operativo, se constataron graves irregularidades en materia de seguridad como cables expuestos, falta de entrega de elementos de protección personal y mínimas condiciones higiénicas en el puesto de trabajo y en la vivienda.

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Fuente: TodoAgro

San Luis se posiciona en el mapa del lúpulo nacional con una nueva tecnología

San Luis se posiciona en el mapa del lúpulo nacional con una nueva tecnología

Buenos Aires, sábado 5 de julio (PR/25) .- Una innovación desarrollada por el INTA promete abrir nuevas puertas para los pequeños productores de lúpulo en la Argentina, y en particular para los de zonas no tradicionales como la provincia de San Luis. Se trata de L100, un nuevo formato de presentación de lúpulo molido, envasado al vacío en unidades de 100 gramos, especialmente diseñado para permitir que los agricultores de baja escala puedan ingresar al competitivo mercado de insumos cerveceros.

El avance fue presentado por un equipo de investigadores del Centro de Investigación en Agroindustria y Producción (CIAP), en articulación con el Instituto de Fisiología y Recursos Genéticos Vegetales (IFRGV) del INTA, con el objetivo de facilitar la comercialización del lúpulo nacional y ampliar su disponibilidad para la creciente industria de la cerveza artesanal.

En Argentina, el lúpulo se cultiva tradicionalmente en la Patagonia, donde la producción abastece apenas el 20% de la demanda interna, mientras que el 80% restante se importa principalmente desde Estados Unidos y Alemania. En este contexto, la búsqueda de nuevas zonas de cultivo —como San Luis, Córdoba, Entre Ríos, Santa Fe y Salta— toma fuerza como una estrategia para sustituir importaciones, promover el arraigo rural y potenciar la diversificación productiva.

“L100 es una alternativa económica y práctica que permite a pequeños productores acondicionar su lúpulo sin necesidad de contar con maquinaria para pelletizado, como requiere el formato T-90 que usa la industria cervecera”, explicó el investigador Exequiel Tommasino, coordinador del desarrollo.

El nuevo formato conserva todas las cualidades del lúpulo (amargor, aroma, sabor) y puede utilizarse de la misma manera que los pellets industriales, pero con la ventaja de ser más accesible para quienes cosechan entre 20 y 100 kilos por campaña, cifras habituales entre quienes recién inician en este cultivo.

El producto ya ha despertado interés en el exterior: el informe técnico fue descargado y valorado por instituciones y especialistas de países como Alemania, Eslovenia, República Checa, Australia, Brasil, Chile, Perú y Paraguay. Lo más destacable es que la tecnología fue publicada sin patentes ni restricciones de uso, lo que busca facilitar su adopción masiva.

En la provincia de San Luis, el cultivo de lúpulo comienza a despertar interés entre pequeños productores y emprendedores cerveceros. Los resultados de las primeras evaluaciones agronómicas son alentadores y muestran que es posible obtener materia prima de excelente calidad en zonas de clima cálido y seco, como las que predominan en gran parte del territorio puntano.

Desde 2023, el INTA incorporó el lúpulo a su programa de mejoramiento genético de cultivos industriales, con el objetivo de seleccionar variedades adaptadas a nuevas regiones productivas. En ese marco, se están realizando estudios ecofisiológicos, morfológicos y moleculares para identificar los mejores materiales.

En un ensayo experimental desarrollado en el campo de la Universidad Católica de Córdoba, se probaron seis cultivares y se logró un rendimiento promedio de 128 gramos de materia seca por planta en el primer año, destacándose variedades como CascadeMapucheBullion y Victoria. Estas cifras son auspiciosas, ya que el cultivo alcanza solo el 40% de su potencial en el primer año y puede permanecer en producción durante dos décadas.

“La estructura del lupular es similar a un viñedo, con plantas que crecen guiadas por estructuras de entre 4 a 6 metros. El rendimiento pleno se alcanza a partir del tercer año y se mantiene por muchos ciclos productivos”, explicó la investigadora Soledad Ruolo, integrante del equipo desarrollador de L100.

 Acceder al trabajo completo presentado en el Congreso Iberoamericano de Alimentos 4.0

Con esta nueva tecnología, San Luis tiene una oportunidad concreta para fortalecer su cadena de valor en torno a la cerveza artesanal, un sector en crecimiento en varias localidades de la provincia. La posibilidad de producir y acondicionar lúpulo localmente no solo reduce los costos de insumos para los cerveceros, sino que también potencia el desarrollo de microeconomías regionales, promueve el empleo rural y refuerza la identidad productiva.

Además, la versatilidad de L100 puede ser clave para fomentar el trabajo conjunto entre productores hortícolas, emprendedores agroindustriales, cooperativas y cervecerías locales, en un modelo de economía circular que revalorice los recursos del territorio.

La apuesta del INTA —y el creciente interés por parte de productores puntanos— sugiere que el lúpulo puede tener futuro en San Luis. Con iniciativas como L100, el sueño de una cerveza artesanal 100% sanluiseña, desde la semilla al vaso, comienza a perfilarse como una posibilidad concreta.

Primicias Rurales
Fuente: El Semiarido
Colombia: Poderosa alianza entre microorganismos eliminaría desechos del arroz

Colombia: Poderosa alianza entre microorganismos eliminaría desechos del arroz

Foto: De izquierda a derecha: La profesora Vanessa Otero Jiménez, de la Universidad de Idaho (Estados Unidos), codirigió la investigación. (Foto: Vanessa Otero Jiménez, profesora de la Universidad de Idaho); y Nicolás Alberto Novoa Montenegro, magíster en Microbiología de la UNAL (der.), junto al profesor Daniel Uribe Vélez, del IBUN. Foto: Nicolás Alberto Novoa Montenegro, magíster en Microbiología de la UNAL
Fuente: Agencia de noticias.unal.edu.co
Buenos Aires, 3 de julio (PR/25) .- En Colombia, por cada tonelada producida de arroz se genera una tonelada de residuos, es decir hojas, tallos y raíces que quedan en el suelo y que los cultivadores queman para poder volver a sembrar; sin embargo, este proceso contamina el aire con gases tóxicos como monóxido y dióxido de carbono. En pruebas de laboratorio, investigadores encontraron una forma de reemplazar este proceso utilizando hongos microscópicos, que les “dan una manito” a bacterias de tipo bacilo para que reduzcan dichos restos hasta en un 40 %.
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Cuando estos hongos se esparcen por la caja de Petri las bacterias crecen y se mueven con mayor libertad. Foto: Nicolás Alberto Novoa Montenegro, magíster en Microbiología de la UNAL.
El arroz es uno de los alimentos por excelencia en el país, es raro no verlo en cualquier preparación de restaurantes y hogares colombianos. La Federación Nacional de Arroceros señala que en 2024 había en el país 631.071 hectáreas cultivadas de este grano, con la región llanera como principal productor, en especial Casanare, un lugar en donde este cultivo ha aumentado año tras año y es la base económica para alrededor de 400.000 familias.
Pese a su importancia, los residuos que genera su producción también llaman la atención, pues además de su quema, en los suelos se está presentando una falta de nutrientes que hacen que sea más difícil degradarlos. Se estima que en Colombia los residuos asociados con el cultivo de arroz alcanzan las 400.000 toneladas al año.
El investigador Nicolás Alberto Novoa Montenegro, magíster en Microbiología de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), integrante del grupo de Microbiología Agrícola del Instituto de Biotecnología (IBUN), asegura que estudios recientes muestran que en Colombia el 70 % de los suelos tienen algún tipo de degradación por falta de nutrientes, debido en parte al cultivo intensivo.
“Por ejemplo en Tolima los arroceros tienen cosechas cada 120 días, lo que termina alterando el ciclo natural e impide que haya materia orgánica suficiente para que los insectos y microorganismos se alimenten y produzcan nutrientes como el nitrógeno, que hace más fértiles los suelos”.
Dicho aspecto llevó al magíster a estudiar tres hongos del género Trichoderma –conocidos por controlar plagas en los cultivos– y dos bacterias del género Bacillus, colectadas en el IBUN. En la literatura estos dos microorganismos imperceptibles al ojo humano se han reportado como “degradadores de residuos”, pero no se había estudiado su trabajo juntos, es decir cuando se combinan para eliminar desechos de cultivos.

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Todos los caminos conducen al arroz
Como si se tratara de amigos que se conocen de toda la vida, cuando estos hongos crecen y esparcen su “brazos” por los recipientes en donde crecen en laboratorio, las bacterias de la especie B. altitudinis,llamada así porque se describió por primera vez en la zona andina de Colombia, pueden moverse por estas “carreteras” fúngicas y crecen de manera simbiótica con los hongos.
Esto es importante porque trabajando juntos son capaces de degradar los residuos de arroz hasta en un 40 %, como lo descubrió el investigador Novoa en los laboratorios de la UNAL, en donde probó distintas formas de interacción de los microorganismos en una caja de Petri, y luego los dejó 20 días interactuando con algunos gramos de tamo de arroz colectados en regiones como Casanare, Tolima o Valle del Cauca. Tras este lapso su efectividad fue evidente.
Una de las cepas evaluadas resultó ser agresiva con el hongo, por lo que se descartó, ya que en esta pelea se olvidaba de eliminar los desechos; sin embargo, aún faltan más investigaciones para determinar si puede trabajar con otro tipo de hongo, o sola, en otro contexto agrícola.
No conforme con estos resultados, el magíster decidió llevar esto a campo, es decir a un contexto real de cultivo; contactó al Centro Internacional de Agricultura Tropical, con sede entre Palmira y Cali, y allí se dispusieron 2 lotes de residuos de arroz en parcelas de 15 m X 1 m. En estos experimentos se traspasó la combinación de los hongos con la bacteria que resultó mejor “compañera” de su acción, y se dejaron 30 días para ver su desempeño.
“Lo interesante de este proceso es que en uno de los tratamientos evaluamos qué pasaría si a la combinación entre los hongos y la bacteria le añadíamos una cantidad considerable de nitrógeno, ya que, al haber un déficit de este nutriente en los suelos, su adición ayudaría a los microorganismos a trabajar. Se encontró que las parcelas con este tratamiento tenían mayor actividad asociada con la degradación de compuestos de carbono, y por ende con una mayor capacidad para realizar este proceso”, indica el investigador Novoa.
Añade que el trabajo no hubiera sido posible sin la colaboración de la Universidad de Friburgo (Alemania) y del Instituto Suizo de Bioinformática, en cuyos laboratorios se hicieron pruebas genéticas y moleculares para determinar cómo se comportaban las combinaciones a nivel genético, y saber qué microorganismos hay en el tamo de arroz y los suelos de este cultivo.
“El experimento se realizó teniendo en cuenta las bacterias que forman parte del tamo de arroz, pues, así como los humanos, estas plantas tienen microorganismos que las ayudan a crecer y estar sanas. Determinamos que con la combinación de los hongos y los bacilos, la microbiota de los desechos presente en los suelos de estos cultivos no tiene problemas para sobrevivir”, expresa el magíster, cuyo trabajo fue dirigido por los profesores Daniel Uribe Vélez, del IBUN, y Vanessa Otero Jiménez, de la Universidad de Idaho (Estados Unidos).
Aunque la investigación se centró en los residuos de arroz, se podría ajustar para otros cultivos como la soya o el maíz, que también presentan problemas sobre la reutilización de sus desechos. Además, la materia orgánica producida por estos microorganismos ayudaría a tener más carbono y nitrógeno en los suelos, haciendo que insectos y otras bacterias que ya están allí mejoren la movilización de estos nutrientes de forma eficiente.
Los residuos de arroz no se están utilizando hoy industrialmente, por lo que darles valor agregado y reducir la quema ayudaría a tener cultivos más sostenibles, con suelos más fértiles y menos contaminación en el aire circundante.
 Colombia - Poderosa alianza entre microorganismos eliminaría desechos del arroz - Image 3
Así se ven los residuos del tamo de arroz. Foto: Nicolás Alberto Novoa Montenegro, magíster en Microbiología de la UNAL.
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Fuente:  Engormix.com – Agencia de noticias.unal.edu.co