Bahía Blanca, viernes 4 (PR/25) — En primera persona y con la emotividad a flor de piel, que tiene haber estado con el agua dentro de sus propias casas, sin luz y dificultades para trabajar por falta de conectividad, dos periodistas de Bahía Blanca contaron cómo vivieron los difíciles momentos en que la inundación del pasado 7 de marzo, literalmente, se llevaba gran parte de las pertenencias y el trabajo de toda la vida de los bahienses.
Convocados por la Diplomatura en Comunicación Agropecuaria, que desde 2024 dictan en forma conjunta docentes de las facultades de Ciencias Agrarias y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora (UNLZ), Hernán Guercio y Guillermo Rueda compartieron sus vivencias por videoconferencia, en un diálogo franco con los cursantes y periodistas invitados, en un encuentro moderado por Sandra Capocchi, una de las coordinadoras de la diplomatura.
A partir de sus testimonios se abrió un espacio de reflexión sobre si la inundación fue un caso fortuito y aislado o si, por el contrario, es el resultado de una sumatoria de cuestiones que pueden derivar en nuevos eventos de este tipo, con las consecuencias conocidas.
En un contexto de cambio climático en el que fenómenos naturales de este tipo pueden ser cada vez más frecuentes, afectando especialmente a las áreas productivas, es importante conocer de primera mano qué pasó y qué puede hacerse para prevenir las consecuencias.
“Podés pensar muchas cosas de Bahía Blanca, pero nunca que se iba a inundar”, señaló el periodista bahiense Hernán Guercio. Y agregó que había habido una inundación hace 80 años y un desborde del arroyo Napostá en 2002/03 “pero jamás ibas a pensar que en pleno centro de Bahía Blanca ibas a tener un río que se extendía por unos 20 metros de ancho por 60/70 cm de alto”.
Sin olvidar la catástrofe humanitaria, las víctimas y desaparecidos, Guercio puso énfasis en los problemas de comunicación para la labor periodística. “La incomunicación fue muy grande. Estoy en un programa de radio a las 5 de la tarde. Quería ir a la radio para saber lo que pasaba, para cargar el celular y poder informar, sobre todo hacer mi parte. Mi mujer me decía ¿cómo vas a llegar a la radio?”.
Guillermo Rueda, por su parte, comentó que “el tema de la incomunicación en periodismo fue muy fuerte. Estamos acostumbrados a que se corte internet o problemas de conexión, pero nunca habíamos vivido un episodio de estas características, en medio de la tragedia”.
En relación al impacto de la inundación en el sector productivo agropecuario, Rueda apuntó que un aspecto a favor fue que el evento “coincidió con que la cosecha fina (trigo, cebada, que es la que predomina en esta región, es de noviembre a enero, por lo que ahora no había necesidad de que entren camiones a los caminos”.
Esta situación en breve se puede complicar porque en momentos en que los productores empiezan a pensar en el área a sembrar de la campaña fina 2025/26 (arranca a fines de mayo) “siempre está el tema de los caminos rurales que no se mantienen, pero ahora directamente no hay caminos”, remató Rueda.
Por su parte, Guercio destacó que aún “no hay un número final sobre las pérdidas económicas a nivel productivo”, pero sí es claro que afectó a unos 70 productores frutihortícolas que hay alrededor de la ciudad, para los que el gobierno provincial dispuso medidas de asistencia y créditos blandos del Banco Provincia.
Y recordó que las mayores urgencias están a nivel de infraestructura. “Los dos canales de drenajes hay que hacerlos andar cuanto antes. Las estructuras de hormigón que rodean al canal y sostienen la tierra, se perdieron. Ante una lluvia esa tierra va a empezar a ceder”, alertó.
Fuente: Diplomatura en Comunicación Agropecuaria de la UNLZ
Así se desprende de un informe publicado por el Ministerio de Economía.
Buenos Aires, viernes 4 abril (PR/25) — Un informe de Aerolíneas Argentinas al Ministerio de Economía, refleja que la compañía obtuvo un resultado final en el 2024 alcanzando un superávit de 156.000 millones de pesos, siendo éste el primer resultado positivo desde la estatización de la compañía en 2008.
Tal como lo había anticipado tiempo atrás el presidente de Aerolíneas, Fabian Lombardo, en el resultado a nivel operativo (EBIT) del 2024 , la compañía obtuvo una ganancia de 20,7 millones de dólares.
El EBIT refleja la rentabilidad operativa antes de la deducción de impuestos e intereses y sin incluir ingresos no operativos. Es decir, muestra lo que la empresa genera estrictamente con su actividad principal en base a sus ingresos por venta de pasajes, cargas, y adicionales, menos el costo de operar todos esos productos.
Dicho indicador es el que utiliza la industria aerocomercial para evaluar el resultado del núcleo de la operación de cualquier aerolínea y es la referencia para comparar resultados entre empresas.
La diferencia entre el resultado económico de 156.000 millones de pesos y el operativo (EBIT) de 20,7 millones de dólares responde a la contabilización de ingresos financieros, impositivos y otros factores no operativos, explicaron.
Señalaron las fuentes que estas mejoras se consolidaron gracias a una política agresiva de reducción de costos, que incluyó una disminución de cerca del 15% en la planta de personal, llevando el número de empleados al nivel más bajo en 14 años y logrando el menor promedio de empleados por avión en la historia de la compañía.
No obstante, aclararon que este resultado es preliminar, ya que la cifra está siendo corroborada por un auditor externo y será oficializada una vez finalizado dicho proceso y aprobada por la asamblea de accionistas
Desde su estatización en 2008, Aerolíneas Argentinas tuvo un déficit operativo anual promedio de cerca de 400 millones de dólares. En 2023, esa pérdida alcanzó los 390 millones de dólares. La gestión de la compañía se enfocó desde diciembre de 2023 en realizar las transformaciones necesarias para dejar a la empresa en condiciones para ser privatizada.
Tras la confirmación en laboratorio del diagnóstico positivo, Senasa inició acciones para la atención de la enfermedad.
San Luis, jueves 3 abril (PR/25) — Ante la detección de un caso de Anemia infecciosa equina (AIE) en un establecimiento ubicado en la provincia de San Luis, el Senasa aplicó el protocolo correspondiente, que incluyó la interdicción del predio, aislamiento del positivo, bloqueo de ingresos y egresos, y verificación del estado sanitario de los equinos presentes en el lugar.
Si bien los primeros análisis realizados sobre el resto de los animales dieron negativos, se realizarán nuevos muestreos serológicos a fin de continuar con la investigación epidemiológica del caso.
La AIE es una enfermedad viral que se transmite por la picadura del tábano y/o el uso de objetos cortopunzantes que contengan sangre infectada. Por lo general no presenta síntomas específicos, aunque en ocasiones algunos caballos pueden manifestar -en un estado clínico agudo- fiebre, anemia, edema y/o caquexia.
La Argentina establece bajo Programa la realización de un test serológico previo al traslado de equinos, que debe ser negativo. Asimismo, se recomienda a los propietarios que implementen la prueba en el ingreso de los animales a los predios, como así también, un examen diagnóstico a la totalidad de los equinos una vez por año.
Es importante recordar que la AIE no es una enfermedad zoonótica y que tampoco se transmite de manera directa entre equinos.
No obstante, es de notificación obligatoria al Senasa, por lo que su sospecha debe ser informada de inmediato en la Oficina del Organismo más cercana; por WhatsApp al 11 5700 5704; por correo electrónico a notificaciones@senasa.gob.ar o a través del formulario Avisá al Senasa, disponible en el sitio web oficial.
Foto Bodega Valle de la Puerta | @bodegavalledelapuerta
La Rioja, jueves 3 abril (PR/25) — La bodega riojana Valle de la Puerta se estableció en 1994 y habiendo transcurrido tres décadas de vida continúa reflejando el arduo trabajo de su gente día a día.
Con 150 hectáreas de viñedos y más de 770 hectáreas plantadas con olivos posee- un total de 4.000 hectáreas-, en el corazón del Valle de Famatina, a más de 1.000 metros sobre el nivel del mar.
Rodeado por las sierras Velasco y Famatina, que se desprenden de la impresionante cordillera de los Andes, este valle único ofrece vistas magníficas y un suelo de muy buen drenaje, además de un microclima especial, con días de verano calurosos y secos, y noches frescas que se combinan con el aire puro y la topografía desértica del valle, asegurando condiciones inigualables para el crecimiento y la maduración de uvas y aceitunas.
En este 2025 presenta tres distinguidos varietales orgánicos elaborados bajo estrictos estándares de certificación ecológica que reflejan la autenticidad del terroir del Valle de Famatina y el compromiso de su gente en la elaboración de vinos de calidad.
Compuesta por tres variedades – Malbec, Cabernet Sauvignon y Bonarda – esta colección de vinos combina el respeto por el medioambiente con la expresión más pura de la uva.
Cultivadas en Agrovid, la finca de 50 hectáreas, cuenta con vides que se benefician permanentemente de las excepcionales condiciones climáticas de la zona: baja humedad, escasas precipitaciones y una gran amplitud térmica, son factores que garantizan uvas de excelente calidad y vinos de gran carácter.
La bodega fue construida en 2002 y satisface todas las exigencias de la vinificación moderna, tanques y equipamiento de acero inoxidable, adecuado enfriamiento y refrigeración, prensa neumática, temperatura de fermentación controlada, cultivos puros de levadura y uso de gas inerte.
Esta tecnología permite desarrollar una gestión de management de alto perfil y un óptimo control de calidad.
Modernos sistemas de gestión permiten a Valle de la Puerta satisfacer las normas de Buenas Prácticas Manufactureras y HACCP como parte del desarrollo de un programa de calidad integral.
El 2 de abril de 1982, se anunciaba la «Recuperación de las Islas Malvinas» convocando a todas las Fuerzas Armadas y a las Fuerzas de Seguridad para defender la Patria.
Buenos Aires, miércoles 2 de abril (PR/25) .- Durante los meses que duró el Conflicto, la Fuerza Aérea Argentina se destacó en la Defensa Aérea y Territorial, desplegando numerosas estrategias operacionales. Estas estrategias se convirtieron en los hitos de mayor relevancia en la aviación argentina, dando cuenta del heroísmo de los integrantes de la Institución quienes con valentía se dispusieron a defender nuestra Patria y recuperar las Malvinas.
El 1º de mayo de 1982, alrededor de las 04:40 de la madrugada, comenzaría la hazaña de las Fuerzas Armadas por defenderse de los ataques Británicos. Aquel día, la Fuerza Aérea Argentina dispuso de 58 misiones que fueron cumplidas por aviones de combate IA 58 Pucará, A-4B Skyhawk y A-4C, Mirage M-III E y Mirage IAI M 5 Dagger, y con los bombarderos Canberra MK-62/64. Estas acciones provocaron que 4 Sea Harrier británicos fueran derribados por la Artillería Antiaérea de la Base Aérea Militar Malvinas. También fueron averiados otros 2 Sea Harrier, y se deterioraron 2 destructores y 2 fragatas. Mientras tanto, los KC-130 Hercules trabajaban arduamente reabasteciendo a los Skyhawk A-4B, y los helicópteros de transporte Chinook trasladaban heridos desde la Base Aérea Militar Cóndor hacia Puerto Argentino.
Este día pasaría a la historia como el “Bautismo de Fuego de la Fuerza Aérea Argentina”.
Durante todo del conflicto, se realizaron 445 salidas de combate efectivas, en las cuales se desarrollaron ataques a objetivos navales y terrestres. También se realizó el traslado de tropas y víveres, y el reabastecimientos en vuelo de aviones de combate.
Durante la campaña bélica, tuvieron una destacada actuación los Sistemas de Armas KC-130 Hercules, C130-H Hercules, Fokker F-27 y F-28, Boeing 707, IA 50 GII, Mirage M-III EA e IAI M5 Dagger, A-4B y A-4C Skyhawk, Canberra MK-62/64, Bell 212, Chinook CH-47, Hughes 500, Lear Jet 35 A, IA-58 Pucará, DHC-6 Twin Otter, Merlin IV. Además, también tuvieron un rol importante durante el Conflicto el Escuadrón Fénix y Líneas Aéreas del Estado (LADE).
Asimismo, trabajaron arduamente el Grupo Operaciones Especiales (GOE); el Equipo Control de Terminal Aérea (ECTA); el Equipo Control de Combate (ECCO); el Grupo Vigilancia y Control del Espacio Aéreo; los Grupos I y II de Comunicaciones; el Grupo I de Construcciones; el Hospital Reubicable; el Escuadrón de Sanidad; los Escuadrones de Tropa de las I, IV, VII, IX Brigadas Aéreas; la Escuela de Aviación Militar y la Escuela de Suboficiales de la Fuerza Aérea Argentina; la Red de Observadores del Aire (ROA); el Servicio de Inteligencia; el Servicio Meteorológico Nacional; el Centro de Información y Control (CIC); la Compañía de Defensa; el entonces comandante en jefe de la Fuerza Aérea Argentina; personal del Comando Aéreo Estratégico y del Comando de la Fuerza Aérea Sur; personal de la especialidad Artillería Antiaérea, Tránsito Aéreo, Seguridad y Defensa; y el apoyo logístico de todas las unidades de la Fuerza Aérea Argentina. También brindaron asistencia espiritual los integrantes del clero.
A su vez, Aerolíneas Argentinas y Austral Líneas Aéreas intervinieron en el Conflicto contribuyendo con la Fuerza Aérea Argentina.
El 14 de junio de 1982, culminó el Conflicto del Atlántico Sur y, a través de los años, la Fuerza Aérea Argentina distingue y reconoce a nuestros 55 Héroes Nacionales (36 oficiales, 14 suboficiales y 5 soldados) que ofrendaron su vida por la Patria, y a todos los veteranos de Guerra de Malvinas, que con valentía, honor, amor y sacrificio fueron protagonistas y contribuyeron en defender nuestra Patria.
Dirección Malvinas e Islas del Atlántico Sur
La Dirección Malvinas e Islas del Atlántico Sur tiene por finalidad asistir en forma permanente a los Veteranos de Guerra de Malvinas de la Fuerza Aérea y a los derechohabientes de los caídos en combate o fallecidos con posterioridad al Conflicto, en todo lo referente a sus derechos y obligaciones derivadas de tal condición:
Tiene a su cargo los trámites administrativos de los requerimientos de los Veteranos y sus familiares, tales como Juntas de Reconocimientos Médicos al considerar que padecen disminuciones psicofísicas relacionadas con el Conflicto del Atlántico Sur, subsidios, indemnizaciones y pensiones, entre otras solicitudes
Canaliza y diligencia iniciativas, inquietudes y reclamos de los Veteranos o de sus familiares
Entiende en el registro y actualización de la Nómina de Personal que tuvo participación en el Conflicto del Atlántico Sur, manteniendo actualizados los registros de la Base de Datos del Personal que cumplió funciones tanto sea en el Teatro de Operaciones Malvinas (TOM) / Teatro de Operaciones del Atlántico Sur (TOAS), como así también del personal que cumplió actividades en la Zona de Despliegue Continental (ZDC)
Certifica la condición de Veterano del Personal que cumplió funciones en la ZDC ante los organismos que lo requieran, a pedido de los Veteranos y/o sus derechohabientes, como también ante el requerimiento de algún órgano específico que lo justifique
Proporciona las actualizaciones del Registro de personal que tuvo participación en el Conflicto en el TOM y/o TOAS ante el Ministerio de Defensa, que mediante la coordinación de veteranos de Guerra de Malvinas dependiente de la Secretaría de Estrategia y Asuntos Militares de esa cartera ministerial, posee a cargo la ejecución, control y certificación del certificado único aprobado por la Resolución RESOL-2019-1440-APN-MD
Mantiene enlace permanente con el Ministerio de Defensa, ANSES, PAMI y demás organismos gubernamentales de nivel Nacional y Provincial y, eventualmente, con Organizaciones no Oficiales de Veteranos de Malvinas
La Dirección Malvinas e Islas del Atlántico Sur continúa brindando atención al veterano y sus derechohabientes a través de los siguientes emails: mspailos@faa.mil.ar o veteranosdeguerrafaa@gmail.com
A partir de una etiqueta inteligente propia de cada botella, un nuevo sistema de trazabilidad, basado en blockchain, permitirá acceder a datos sobre el proceso de producción del vino
Los consumidores podrán acceder a toda la información con sólo escanear un código QR en la etiqueta de la botella (Imagen: Shutterstock)
Buenos Aires, miércoles 2 abril (PR/25) — La trazabilidad logística se ha convertido en un pilar clave para la industria vitivinícola, permitiendo un control detallado sobre el recorrido de cada botella de vino, desde el viñedo hasta el consumidor final. En este contexto, el proyecto TRACEWINDU busca optimizar la transparencia en la cadena de producción y comercialización del vino mediante tecnologías avanzadas como blockchain y etiquetas inteligentes.
El Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), en conjunto con otras 10 instituciones internacionales, participa en esta iniciativa con el objetivo de garantizar la autenticidad de cada botella, proteger las denominaciones de origen y ofrecer información detallada sobre el proceso productivo.
El rol de la trazabilidad en la industria vitivinícola
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En un mercado global cada vez más exigente, los consumidores buscan mayor información sobre los productos que consumen. La trazabilidad no solo permite verificar la procedencia de cada vino, sino que también agrega valor a la producción, diferenciando aquellos vinos con certificaciones de origen y prácticas sustentables.
En el caso de TRACEWINDU, la implementación de un sistema de trazabilidad basado en blockchain permitirá que cada botella cuente con una etiqueta inteligente que almacenará datos clave sobre su proceso de producción, incluyendo la ubicación exacta del viñedo donde se cultivaron las uvas, las técnicas agrícolas utilizadas, el proceso de vinificación y los análisis químicos del producto, y las condiciones de transporte y almacenamiento.
Gracias a este sistema, los consumidores podrán acceder a toda la información con sólo escanear un código QR en la etiqueta de la botella, asegurando así que el vino que adquieren es genuino y responde a los estándares de calidad declarados.
Tecnología aplicada al seguimiento del vino
El equipo del INTI en Mendoza, en colaboración con la Estación Experimental Agropecuaria del INTA, ha avanzado en la investigación y desarrollo de herramientas analíticas para trazar con precisión la procedencia de los vinos argentinos.
En una primera etapa del proyecto, los especialistas realizaron pruebas en un viñedo de Luján de Cuyo, donde analizaron el impacto de un bioestimulante natural en la defensa de las vides contra plagas como el oídio y la peronóspora. Los estudios permitieron obtener un vino prototipo, cuyos datos serán clave para generar un mapa detallado de la producción vitivinícola en Argentina.
Según María del Valle Bertolo, especialista del INTI en Mendoza, el equipo de trabajo ha desarrollado un método analítico para trazar la relación entre el suelo y el vino final. “Evaluamos distintas alternativas analíticas, a fin de encontrar una herramienta, un parámetro que sea trazable desde ese suelo hasta el vino. Se encontró un método analítico para ello”, explicó.
Este enfoque permitirá crear una huella dactilar isotópica del vino, vinculada a su lugar de origen, lo que reducirá el riesgo de fraudes en denominaciones de origen y garantizará la autenticidad de los productos.
La trazabilidad logística en la industria del vino fortalece la posición de Argentina en el mapa de la vitivinicultura mundial (Foto: Shutterstock)
La digitalización como herramienta para el control logístico
Uno de los avances más significativos de TRACEWINDU es la implementación de big data y digitalización de la información, lo que facilitará la gestión logística y el seguimiento de cada lote de vino.
Actualmente, el equipo del INTI trabaja en el diseño de un prototipo de etiqueta inteligente, que permitirá acceder a información específica según el usuario que escanee el código QR. Esto significa que tanto consumidores como distribuidores, exportadores y organismos de control podrán obtener datos relevantes según sus necesidades.
El objetivo es que este sistema no solo agilice el comercio internacional del vino, sino que también fortalezca la confianza del consumidor, garantizando que cada botella ha seguido un proceso transparente desde el viñedo hasta su venta final.
Impacto global y colaboración internacional
El proyecto TRACEWINDU no se limita a Argentina, sino que involucra a diversas regiones vitivinícolas del mundo. El consorcio está compuesto por 11 socios internacionales, entre los que se encuentran la Universidad de Pisa (Italia), la Universidad de Pau et Des Pays de L’Adour (Francia), la Fundación Parc Tecnologic Del Vi (España) y otras instituciones en Montenegro y Serbia.
Este enfoque colaborativo permitirá comparar resultados y validar las tecnologías desarrolladas en diferentes entornos productivos. Según los expertos, la posibilidad de aplicar estos sistemas de trazabilidad en otros países contribuirá a una mayor estandarización en la industria vitivinícola global.
Un futuro transparente para la vitivinicultura
La trazabilidad logística en la industria del vino no solo representa un avance en términos de calidad y transparencia, sino que también fortalece la posición de Argentina en el mapa de la vitivinicultura mundial.
Con la finalización del proyecto prevista para febrero de 2026, se espera que los avances desarrollados en TRACEWINDU sean transferidos al sector productivo, permitiendo que más bodegas adopten estas innovaciones y ofrezcan un producto más seguro, confiable y competitivo en los mercados internacionales.
A medida que la demanda de información sobre los alimentos y bebidas crece, la trazabilidad se consolida como una herramienta esencial para el futuro del comercio vitivinícola, asegurando que cada botella cuente su propia historia con datos precisos y verificables.