AES Argentina y GVS, Solar Irrigation System se unen para ofrecer soluciones de energía renovable para el sector del agro

AES Argentina y GVS, Solar Irrigation System se unen para ofrecer soluciones de energía renovable para el sector del agro

Buenos Aires, marzo 11 (PR/22) AES Argentina, empresa líder en generación de energía y soluciones tecnológicas, y GVS -empresa de generación de productos innovadores en la interacción entre la energía renovable y la producción agropecuaria- anuncian la firma de un acuerdo de entendimiento para el desarrollo de productos orientados al sector agropecuario.

A partir de esta alianza, las compañías informaron que trabajarán en conjunto y unirán esfuerzos para explorar la aplicación de un sistema de riego solar móvil desarrollado por GVS para aplicaciones agrícolas extensivas e intensivas, que se está lanzando comercialmente durante Expoagro 2022.

Se trata de un producto pensado desde el campo y para el campo, con ingeniería argentina y tecnología alemana, que propone un cambio de paradigma de riego en la agricultura, al permitir reducir significativamente los costos operativos, mejorar los rindes y los niveles de producción, cuidando a la vez, al medio ambiente.

GVS es un sistema versátil, autónomo, de operación, monitoreo y control remoto, que es capaz de generar y gestionar la energía producida a través de paneles solares, reemplazando a los motores diésel tradicionales; sin modificar el sistema de bombeo. GVS es compatible con todos los equipos de riego disponibles en el mercado y es el único sistema de riego solar capaz de mantener el caudal y la presión constante.

“En AES Argentina estamos muy contentos de celebrar esta alianza junto con GVS y poder explorar de manera conjunta soluciones de energías renovables para uno de los motores de la economía del país como es el sector agroindustrial. Nuestro objetivo, como empresa, es contribuir al desarrollo sostenible de la Nación y colaborar en el cumplimiento del compromiso asumido por el país en aumentar la producción de energías renovables”, destacó Martín Genesio; Presidente y CEO de AES Argentina.

Por su parte, Matías Cortada, CEO y Cofundador de GVS señaló: “Es alentador para el país que una empresa multinacional de la magnitud de AES confíe en las soluciones innovadoras desarrolladas por GVS en Argentina, como puerta de entrada al sector agropecuario».

Primicias Rurales

El lado B del home office: las mujeres están más agobiadas y con menos tiempo para desarrollar actividades de ocio

El lado B del home office: las mujeres están más agobiadas y con menos tiempo para desarrollar actividades de ocio

Buenos Aires, 7 marzo (PR/22) – – La Universidad Siglo 21, a través de su Observatorio de Tendencias Sociales y Empresariales, presentó un relevamiento sobre la brecha de género donde analizó en profundidad cómo mujeres y varones articulan su vida profesional y personal y la evolución del agotamiento emocional de las personas, signados -los dos últimos años- por las nuevas modalidades de trabajo que surgieron a raíz de la pandemia.

Entre los datos destacados, se observan:

?        Al comparar el balance entre la vida laboral y personal, se llegó a la conclusión que el 29,3% de las mujeres que trabajan, perciben que no les queda tiempo para sus hobbies, mientras que en los hombres ese porcentaje fue del 23.4%

 ?        El 25.6% de las mujeres manifestó que les faltaba energía para realizar actividades de ocio con su pareja o familia, mientras que en los hombres ese porcentaje fue del 21,4%.

?        Un mayor porcentaje de mujeres manifestaron ver su rendimiento laboral afectado por los problemas con su pareja (16,5% contra el 13,6% en los hombres).

A su vez, Siglo 21 analizó la evolución del agotamiento emocional entre los años 2018, 2019, 2020 y 2021, tomando de referencia resultados de su estudio “Índice interanual de bienestar y estrés en los trabajadores argentinos”. El informe muestra una tendencia en aumento en la prevalencia de los síntomas de agotamiento emocional tanto en hombres como en mujeres, pero destaca que el 28,6% de las mujeres demuestran mayor dificultad para relajarse después de un día de trabajo (varones 26,5%), además el 27,7% no puede dedicarse a otras cosas luego de la jornada laboral (varones 20%), mientras que el 33% asume estar agotada (varones 26,6%).

“El Observatorio de Tendencias de la universidad sigue atentamente algunos indicadores que muestran el dinamismo de la brecha de género en el país, atendiendo el impacto que produjo la crisis por Covid-19. Luego de la pandemia, podemos decir que los indicadores de progreso que se venían tomando en cuenta para analizar la paulatina desaparición de las brechas, han detenido su crecimiento, y en algunos en particular, han dado cuenta de alarmantes retrocesos”, señala la Mgter. Laura Gaidulewicz, Directora del Instituto de Género e Inclusión de la Universidad Siglo 21.

El reporte también indica que un porcentaje de mujeres apenas superior al de los varones (22,9% y 21,8% respectivamente) manifestó sentirse nerviosas, angustiadas o muy tensas todos los días o al menos la mitad de los días y, un 10,1% de las mujeres se sentían deprimidas, decaídas o sin esperanzas casi todos los días, mientras que en los varones ese porcentaje fue del 8,4%.

“La flexibilización de los entornos laborales y las tendencias en la organización del trabajo abren oportunidades para cerrar las brechas de género. Por eso, es importante que todos los actores sociales contribuyan a crear una cultura de corresponsabilidad en las tareas de cuidado y que existan políticas públicas articuladas y consistentes para impulsar y acompañar estos cambios. Para disminuir la brecha, es necesario seguir estimulando el desarrollo de liderazgos empáticos, gestiones políticas innovadoras y el avance de la inteligencia colectiva”, agrega la Directora del Instituto de Género e Inclusión de la Universidad.

 

Acerca de Universidad Siglo 21

Es la institución educativa de nivel superior privada más elegida por los argentinos, según datos oficiales del Anuario de Estadísticas Universitarias del Ministerio de Educación de la Nación. Fue creada en 1995 por la familia Rabbat en la provincia de Córdoba. Su rectora es la Mgter. María Belén Mendé. Tiene sede en la ciudad de Córdoba y presencia en las 23 provincias argentinas, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y la Antártida Argentina (Base Orcadas), a través de más de 320 Centros de Aprendizaje Universitario (CAUs).

Primicias Rurales

Fuente: Universidad Siglo 21

Asegurar la importación de fertilizantes evitaría la caída de ingresos de USD 3.300 a 4.500 millones en la exportación de maíz y trigo

Asegurar la importación de fertilizantes evitaría la caída de ingresos de USD 3.300 a 4.500 millones en la exportación de maíz y trigo

Por Dirección de Informaciones y Estudios Económicos – Bolsa de Comercio de Rosario Guido D´Angelo – Florencia Poeta – Emilce Terré – Patricia Bergero – Julio Calzada

Buenos Aires, 4 marzo (PR/22) — Los mercados globales de fertilizantes vienen siendo sustancialmente trastocados en los últimos años. Cuellos de botella en la salida de la pandemia, alzas de la demanda mundial, cambios en políticas de exportación, entre otros factores, vienen impulsando al alza a los precios de los principales fertilizantes a nivel mundial.

Apuntalando sus rindes y sosteniendo la productividad de los suelos argentinos, la agroindustria nacional viene requiriendo cada vez más fertilizantes, año tras año. La capacidad instalada a nivel nacional no alcanza para abastecer la demanda de fertilizantes, por lo que una gran proporción de éstos son traídos del exterior junto con materias primas como roca fosfórica. Potenciales limitaciones a las importaciones de fertilizantes por falta de dólares podrían generar caídas en la producción agrícola y agroindustrial. Solamente en trigo y maíz hemos estimado que se generarían bajas de exportaciones por un valor de entre US$ 3.300 y US$ 4.500 millones.

Lo que se expone en esta nota no significa necesariamente que éste será el escenario que sucederá en los próximos meses. Es nuestra intención ser cautos en este tema. Lo que se busca es resaltar la importancia que tienen las importaciones de fertilizantes en las exportaciones agroindustriales de granos, harinas, aceites y biodiesel de la República Argentina para la campaña 2022/2023. Recordemos que la estimación actual de la BCR para la última campaña 2021/2022 se aproxima a los 38.000 millones de dólares anuales de exportaciones, una cifra clave para el equilibrio macroeconómico de nuestro país y el cumplimiento de los futuros compromisos que se tomen con el Fondo Monetario Internacional.  Si hay un rubro donde debe priorizarse la asignación de divisas es precisamente éste, por su impacto en las exportaciones agroindustriales.

I)    Introducción. Los problemas de la pandemia y la evolución de precios internacionales

Una demanda creciente de fertilizantes a nivel global viene apuntalando los mercados año tras año. A esta dinámica alcista se le sumó el año pasado la progresiva salida de la pandemia, que redundó en un incremento de la demanda de bienes y servicios a nivel mundial. Las cadenas globales de valor, pensadas en términos de eficiencia y con mínimos stocks de mercaderías, se vieron sobrecargadas para atender a esta elevada demanda global (Spence, 2021).

Consecuentemente, los sucesivos cuellos de botella logísticos y productivos del 2021 derivaron en elevadísimos costos de flete y una reacción insuficiente de la oferta respecto al alza de demanda para los fertilizantes. La urea y el fosfato monoamónico (MAP), principales fertilizantes consumidos a nivel mundial, mostraron subas elevadas a lo largo del año pasado.

La urea a nivel internacional llegó a valer más de US$ 900/t en diciembre del 2021, con precios apenas por encima de los US$ 300/t en mayo del mismo año. El fosfato monoamónico (MAP) también mostró importantes subas, desde US$ 550/t en mayo a casi US$ 850/t en febrero de este año.

No debe dejar de considerarse que los precios de los tenders (licitaciones en India especialmente) son de referencia. A lo largo de noviembre, los precios de la urea aumentaron fuertemente y reflejaban un mercado con escasa oferta y pocas operaciones. Este escenario fue cambiando desde el inicio del 2022 donde se evidenció una importante caída de precios que viene registrándose semana tras semana.

II)    El mercado internacional de fertilizantes en contexto

Recorrer el mercado mundial de fertilizantes tiene una parada obligatoria en la India. Este gigante asiático es una potencia agroalimentaria, con una robusta producción destinada a abastecer a su numerosa población. Aun así, su elevada producción de fertilizantes no alcanza para abastecer su elevadísima necesidad de fertilización.

De esta manera, la India se consolida año tras año como el principal importador de fertilizantes del mundo, los cuales provienen mayoritariamente de China. La India realiza importantes tenders (licitaciones) de compra de fertilizantes. Mientras tiene sus ofertas de compra abiertas, los precios y la dinámica del mercado cambian sustancialmente.

Los tenders indios más importantes generalmente buscan comprar urea, el fertilizante nitrogenado más consumido en el mundo. Cabe destacar que el 60% del consumo mundial de fertilizantes se concentra en nitrogenados, dejando la proporción restante distribuida entre los fertilizantes fosforados, potásicos y azufrados.

El año pasado los precios de los fertilizantes se dispararon como consecuencia de una política exportadora más restrictiva en China y Rusia (principales proveedores mundiales).  Este contexto de oferta restringida, acompañado de las disrupciones en las cadenas globales de valor y una abrupta alza de los costos internacionales de flete, llevó a los precios a máximos históricos.

En la India se comenzó a especular por el abastecimiento interno de fertilizantes, claves para su estrategia nacional de seguridad alimentaria, lo que se vio reflejado en los precios a fines del año pasado. Si bien hubo menores compras por parte de la India, los tenders aceptados con precios al alza convalidaron la suba de precios internacionales que se venía observando. Sin embargo, la progresiva normalización del comercio marítimo internacional y las cadenas globales de valor vienen impulsando los precios de la urea hacia abajo con el mismo ímpetu al que subieron el año pasado.

III)    ¿Qué sucede en Argentina? 

En lo atinente a la demanda mundial de fertilizantes, nuestro país representaba apenas el 1% del consumo mundial de los diversos fertilizantes en 2018, ubicándose en el puesto 24 en el ranking de consumo. En parte, esto evidencia el robusto nivel de nutrientes de los suelos argentinos, ya que la escasa demanda nacional de fertilizantes no se condice con la relevancia global argentina en los mercados agroalimentarios del mundo.

Sin embargo, las necesidades de fertilización de los suelos argentinos son cada vez mayores, tanto sea para reposición de nutrientes para mantener los niveles de productividad, como para incrementar la producción y profundizar la aplicación de tecnología en los diversos cultivos. En consecuencia, el consumo de fertilizantes en Argentina ha crecido en las últimas décadas, con especial ímpetu en los últimos seis años, como puede verse en el siguiente gráfico.

Las crecientes necesidades de fertilización no han podido ser atendidas enteramente por proveedores nacionales. Esto ha redundado en importantes y sostenidas alzas en la importación de fertilizantes. En un marco de elevada siembra, el 2021 cerró como el año de mayor consumo de fertilizantes de la Argentina, con un total en torno a las 5,6 Mt de acuerdo con datos preliminares de Fertilizar AC.

En línea con su importancia a nivel mundial, los fertilizantes nitrogenados representan más de la mitad de las importaciones argentinas, con la urea destacándose especialmente. Aun así, la importación y el consumo de fertilizantes fosfatados, como el MAP y DAP; y abonos con múltiples elementos fertilizantes también ha crecido con fuerza en los últimos años.

Amerita destacar que las importaciones de fertilizantes en el año 2021 representaron un récord absoluto en tonelaje. Además, de manera preliminar podemos afirmar que el consumo de fertilizantes de origen nacional se ubicó en su mínimo nivel desde el año 2009/1.

En el gráfico adjunto se observa la evolución de las importaciones mensuales argentinas de Urea y MAP desde Enero del 2020, de acuerdo con la información del INDEC. Allí puede observarse el fuerte aumento de precios registrado en el 2021. De acuerdo con IF (Ingeniería en Fertilizantes), hasta el 18 de febrero del corriente año no se habían realizado compras de importación de fertilizantes en Argentina. En consecuencia, todavía no se refleja en los datos de importación del INDEC la baja registrada en los precios de los fertilizantes.

Si no se reinicia la importación de fertilizantes en las próximas semanas, comienza a correrse riesgos para su aplicación en los cultivos argentinos. La logística de fertilizantes, provenientes en una importante porción de Egipto, requiere meses de transporte, lo que lleva a preocupaciones en caso de no llegar a tiempo para mejorar el rendimiento de las cosechas argentinas. Lo mismo puede expresarse con el conflicto Ucrania- Rusia que puede alterar fuertemente al mercado de fertilizantes.

El año pasado una serie de factores apuntalaron las importaciones de fertilizantes. De esta manera, se fue configurando el siguiente escenario en el 2021:

a)    Récord de consumo interno de fertilizantes

b)    Aumento de importaciones de fertilizantes, apuntaladas por el cese de producción en la planta de Profértil de Bahía Blanca entre mayo y junio del 2021. Dicha planta posee una capacidad instalada de 1,2 Mt anuales.

c)    Alza en la superficie sembrada de trigo y maíz (los principales cultivos demandantes de fertilizantes), acompañada de una baja en la superficie de soja (cultivo que demanda una menor fertilización nitrogenada), han contribuido también al repunte del consumo de fertilizantes.

d)    Aumento en las importaciones de fertilizantes por efecto precio: en 2021 totalizaron US$ 2.280 millones, más del doble que en 2020, que ya había sido un año histórico para las importaciones. Cabe destacar que cuando separamos cada grupo de fertilizantes en precio y cantidad, se obtiene que la suba de más de US$ 1.164 millones es explicada apenas en un 12% por el repunte de las cantidades importadas. De esta manera, más de US$ 1.026 millones se ven explicados exclusivamente en la suba de precios del 2021.

e)    Incremento de los precios internacionales de los granos: a mayores precios internacionales, mayor es la demanda de fertilizantes en busca de mejorar los rendimientos productivos para aprovechar los auges de precios.

IV)    El problema de la restricción externa argentina y la falta de dólares. Con menores importaciones de fertilizantes: ¿Cómo podrían caer los rindes en maíz y trigo? ¿Cuál sería el impacto económico?

Según consta en el último informe de coyuntura (febrero 2022) emitido por la Dirección de Informaciones y Estudios Económicos de nuestra entidad, las reservas internacionales culminaron el año 2021 con reservas brutas en el orden de los US$ 39.662 millones, implicando un aumento de solo US$ 275 millones respecto al año 2020 y una caída de US$ 5.186 millones respecto de finales del 2019.

Las reservas netas del BCRA finalizaron en 2020 en niveles muy bajos, aproximadamente en US$ 3.675 millones. A finales de enero del 2022 las mismas cayeron a un valor crítico de US$ 1.684 millones, sin contabilizar los pagos de intereses al FMI de principios de febrero. Así, Argentina se encuentra nuevamente en una situación de gran fragilidad de reservas que dificultan la estabilidad externa en el corto plazo.

Esta situación preocupa fuertemente al sector agropecuario de cara a la campaña 2022/2023, ante la posibilidad de que no pueda mantenerse un flujo óptimo de importaciones de insumos y bienes de capital necesarios para consolidar los casi 38.000 millones de U$S de exportaciones anuales que genera la venta de granos, harinas, aceites y biocombustibles.

Las importaciones de fertilizantes están muy lejos de ser un factor de presión para la balanza de pagos argentina. Toda importación de fertilizantes genera mayores rindes y producción y -por ende- mayores exportaciones, nivel de actividad y recaudación impositiva. Impacta positivamente en la recaudación tanto de derechos de exportación como del resto de los tributos que paga el sector (IVA, ganancias, débito y créditos bancarios, ingresos brutos, etc.)

En un rápido y preliminar ejercicio hemos simulado dos escenarios para ver lo que sucedería con los rindes en trigo y maíz si se diera una menor utilización de fertilizantes importados ante una situación de falta de dólares y caída de reservas del BCRA. Luego valorizamos las pérdidas de producción en un escenario de menor disponibilidad de fertilizantes, suponiendo que impacta en un 100% sobre las exportaciones de granos sin procesar. Los porcentajes adoptados de mermas productivas atribuibles a un menor uso de fertilizantes han sido decisión y responsabilidad exclusiva de la Dirección de Informaciones y Estudios Económicos de la BCR, luego de consultar informes especializados sobre el tema. Agradecemos la colaboración de Fertilizar y CIAFA (Cámara de la Industria Argentina de Fertilizantes y Agroquímicos) en la provisión de información y en la asistencia técnica de diversos temas. De todos modos, el presente trabajo es responsabilidad exclusiva de la Bolsa de Comercio de Rosario.

Algunas consideraciones técnicas antes de desarrollar los escenarios: 

(i)    La dosis optima económica de N (DOE), es aquel nivel de N por encima del cual mayores aplicaciones de N no redundarán en un beneficio económico (Nelson et al., 1985). La forma más común de estimar la DOE es mediante el ajuste de curvas de respuesta entre dosis de N y rendimiento, para posteriormente utilizar la primera derivada de esa función (eficiencia en el uso del N disponible a la siembra (EUN), kg grano por kg nitrógeno disponible a la siembra) para calcular la respuesta económica en cada nivel de N aplicado. Es esperable que al aumentar los niveles de fertilización con N la respuesta disminuya progresivamente y la EUN se reduzca porque este nutriente deja de ser el factor limitante (de Wit, 1992). Esto puede ser representado por modelos de tipo asintótico (Salvaggiotti et al., 2011)

(ii)    Desde el punto estrictamente agronómico, la DOE varía campaña tras campaña en función de la cantidad de nitrógeno disponible en el suelo a la siembra (unidades de N) y el rendimiento potencial al cual se quiere aspirar en un sistema dado. No obstante, la respuesta a esa fertilización dependerá en gran medida de las precipitaciones que se sucedan durante el ciclo, ya que el nivel de precipitaciones es el factor climático que comúnmente tiene mayor impacto sobre el rendimiento y sobre la respuesta a la fertilización nitrogenada;

(iii)    Las dosis de urea utilizadas en la estimación corresponden a medias aritméticas que surgen de relacionar el consumo de urea total sobre la superficie total cultivada a nivel país. No obstante, a modo descriptivo las dosis de nitrógeno utilizadas en planteos de mediana y alta tecnología en zona núcleo son los siguientes:

Maíz
Rendimiento objetivo: 140 qq/ha. Dosis de urea recomendada: 350 kg/ha
Rendimiento objetivo: 100 qq/ha. Dosis de urea recomendada: 250 kg/ha

Trigo
Rendimiento objetivo: 40 qq/ha. Dosis de urea recomendada: 200 kg/ha
Rendimiento objetivo: 50 qq/ha. Dosis de urea recomendada: 250 kg/ha

Habiendo hecho las anteriores aclaraciones, se plantearon los siguientes escenarios hipotéticos:

ESCENARIO N°1: Moderada falta de fertilizantes. La falta de los mismos genera caídas del 21,4% en los rindes de trigo y del 13,4% en maíz. 

Trigo: 
a) Se tomó como base la campaña 2021/2022 para la República Argentina según datos de GEA/BCR donde se habría obtenido 22,1 Mt de producción, con un rinde nacional de 33,6 QQ/ha.
b) Si suponemos que en la campaña 2022/2023 se siembra la misma superficie que en el ciclo 2021/2022 pero con una menor utilización de fertilizantes, el rinde nacional promedio podría bajar de 33,6 QQ/ha a 26,4 QQ/ha. Esto generaría una producción total de trigo para la 2022/2023 de 17,3 Mt, lo que implicaría una caída interanual de casi 4,7 Mt. Esta cifra valuada a precios FOB actuales estimados por la Bolsa de Comercio de Rosario representa una pérdida aproximada de exportaciones de U$S 1.409 millones.

Maíz: 
a) Se adoptó como base la campaña 2020/2021 según datos de GEA/BCR donde se habría obtenido 52 Mt de producción, con un rinde promedio de 81,8 QQ/ha. No se adoptó la 2021/2022 por falta de datos definitivos y por la incidencia negativa de los factores climáticos.
b) Si suponemos que en la campaña 2022/2023 se siembra la misma área que en el ciclo 2020/2021 pero por la falta de dólares los rindes bajan un 13,4% (De 81,8 QQ/ha a 70,8 QQ/ha) debido a una supuesta menor utilización de fertilizantes, la producción total de maíz para la 2022/2023 podría ubicarse en 45,03 Mt, lo que implicaría una caída interanual de casi 7 Mt. Esta cifra valuada a precios FOB actuales estimados por la Bolsa de Comercio de Rosario representa una pérdida aproximada de U$S 1.979 millones.

Conjuntamente, la pérdida neta de producción y exportaciones se estima en US$ 3.388 millones.

ESCENARIO N°2: Situación Crítica. La falta de fertilizantes genera caída del 26% en los rindes de trigo y 19,4% en maíz. 

Tanto para Trigo, así como para Maíz, se toman los mismos supuestos base, pero se plantea a continuación una caída mayor en los rindes por menor uso de fertilizantes.

Trigo:
Suponemos que en la campaña 2022/2023 se siembra la misma área que en el ciclo 2021/2022. Con una merma en el uso de fertilizantes, el rinde nacional promedio podría bajar de 33,6 QQ/ha a 24,9 QQ/ha. Esto redundaría en una producción total de trigo para la 2022/2023 de 16,3 Mt, lo que implicaría una caída interanual cercana a las 5,7 Mt. Esta cifra valuada a los precios FOB vigentes representa una pérdida aproximada de U$S 1.712 millones en materia de exportaciones.

Maíz:
Tomamos una campaña 2022/2023 en la cual siembra la misma área que en el ciclo 2020/2021 pero por la merma en las aplicaciones de fertilizantes los rindes bajan un 19,4 % (De 81,8 QQ/ha a 65,9 QQ/ha). De esta manera, la producción total de maíz para la 2022/2023 podría ubicarse en casi 42 Mt, lo que implicaría una caída interanual de 10 Mt. Este guarismo valuado a los precios FOB actuales representa una reducción de exportaciones de U$S 2.864 millones.

Tomando ambas caídas productivas, el impacto negativo total supera los US$ 4.576 millones.

Conclusiones generales: 

Los dos escenarios planteados de posibles reducciones en el uso de fertilizantes y bajo los supuestos adoptados evidencian:

Escenario N°1: Moderada falta de fertilizantes. 
Podría generarse una caída de exportaciones del más de US$ 3.388 millones sólo en las cadenas de trigo y maíz.

Escenario N°2: Situación Crítica de falta de fertilizantes. 
La baja de exportaciones aquí se ubicaría en los US$ 4.576 millones, solo tomando trigo y maíz.

En este tema, no debe olvidarse la importancia de los fertilizantes fosfatados más allá de los nitrogenados como la urea. Si bien existe producción en Argentina de fertilizantes fosfatados, se requieren importaciones de roca fosfórica. Resulta necesario garantizar la provisión de esta materia prima importada para asegurar la producción local. El escenario podría ser aún más crítico si no se puede asegurar la importación de fosfatados en general.

Otro tema que no debe soslayarse es la inestable situación política internacional y el conflicto Rusia- Ucrania, que puede llegar a generar profundos cambios en el mercado mundial de fertilizantes, con impactos negativos sobre las importaciones argentinas y el aprovisionamiento en los próximos meses. Esperemos que esto no suceda.

De lo expuesto se deduce que una posible limitación en las importaciones de fertilizantes no redundará en ahorros de divisas, sino que llevará a mayores pérdidas de producción agroindustrial, menores exportaciones, y por ende, una menor liquidación de divisas a nivel nacional. Reiteramos que lo que se expone en esta nota no significa necesariamente que se presentará este escenario negativo en los próximos meses. Lo que se busca es remarcar la importancia que tienen las importaciones de fertilizantes en las exportaciones agroindustriales de granos, harinas, aceites y biodiesel de la República Argentina para la campaña 2022/2023. Recordemos que la estimación actual de la BCR para la última campaña 2021/2002 se aproxima a los 38.000 millones de dólares anuales de exportaciones, una cifra clave para el equilibrio macroeconómico de nuestro país y el cumplimiento de los futuros compromisos que se tomen con el Fondo Monetario Internacional.

Artículos anteriores publicados en el Informativo Semanal de la Bolsa de Comercio de Rosario

¿Qué está pasando con la urea en el mundo? – 12 de noviembre de 2021

Fertilizantes: panorama y oportunidades para la Argentina – 25 de junio de 2021

Demandantes y exportadores de fertilizantes en el mundo – 18 de junio de 2021

Récord de consumo de fertilizantes en el 2019, con una participación de importados del 65% – 5 de junio de 2020

En menos de 30 años, se multiplicó por 12 el consumo de fertilizantes en el campo argentino – 28 de septiembre de 2019

Fuerte suba en el uso de fertilizantes en 2016 – 25 de agosto de 2017

 

Bibliografía    
* Cámara de la Industria Argentina de Fertilizantes y Agroquímicos. (09 de Junio de 2021). CIAFA. Obtenido de https://www.ciafa.org.ar/
* Fertilizar Asociación Civil. (2012). Mercado de fertilizantes: Argentina y el mundo. Buenos Aires: AACREA.
* IFA. (2020). Fertilizer Outlook 2020 – 2024. París: International Fertilizer Association.
* Meiller, A. (2022). Reporte del Mercado de Fertilizantes #6. Buenos Aires: IF – Ingeniería en Fertilizantes.
* Sigaudo, D., y Terré, E. (2021). El impacto negativo de la suba de fletes marítimos en el comercio agroindustrial argentino. Informativo Semanal. Obtenido de https://www.bcr.com.ar/es/mercados/investigacion-y-desarrollo/informativo-semanal/noticias-informativo-semanal/el-impacto
* Spence, M. (2021). Why Are Supply Chains Blocked? Proyect Syndicate. Obtenido de https://www.project-syndicate.org/commentary/prevent-future-supply-chain-disruptions-using-ai-models-by-michael-spence-2021-11
* Salvaggiotti, F;  Castellarín, J.M. ;  Ferraguti, F.G. y  Pedrol, H.M.(2011). Economic optimal nitrogen rate as affected by yield potential and nitrogen supply in the northern pampas. Cienc. suelo vol.29 no.2 Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Argentina
/1Tomando las estimaciones de consumo total de Fertilizar A.C. para 2021 de 5,6 millones de toneladas, considerando asimismo stocks estables de fertilizantes y que el total importado el año pasado ya fue consumido.

Día Mundial de la Vida Silvestre: conservar especies para restaurar ecosistemas

Día Mundial de la Vida Silvestre: conservar especies para restaurar ecosistemas

Buenos Aires, 1 marzo (PR/22) — El próximo 3 de marzo se celebra el Día Mundial de la Vida Silvestre bajo el lema «Recuperar a las especies para la restauración de ecosistemas« con el fin de crear conciencia sobre el estado de las especies en peligro y en peligro crítico y resaltar la importancia de los esfuerzos de conservación para recuperar las poblaciones. En Argentina es una oportunidad para reflexionar y tomar acción sobre la forma en que nos relacionamos con la naturaleza y lo vital que es para las personas. Sobre todo, en el marco de los alarmantes incendios que ocurrieron en diferentes puntos del país en estas semanas, que afectaron a personas, la flora y la fauna nativa.

Una investigación de opinión pública realizada para Fundación Vida Silvestre en 2021* indicó que al 91% de las personas que viven en Argentina les interesa el cuidado del ambiente, siendo este porcentaje mayor en mujeres; y el 84% está dispuesto a involucrarse, ello quedo claro en las movilizaciones sociales que se realizaron durante el último año y el apoyo a provincias que fueron afectadas por el fuego. En esta línea los cinco temas que más preocupan a la población de nuestro país son: deforestación (67%), incendios (57%), manejo de residuos (53%), cambio climático (41%) y extinción de especies (39%).

En Argentina es cada vez más frecuente escuchar cómo las llamas llegan a las regiones con mayor biodiversidad de nuestro país, ello se ve aumentado por  años de falta de acciones concretas para disminuir las consecuencias del cambio climático. Las personas, la flora y la fauna afectadas deben contar con apoyo en todos los sentidos para sobrellevar el proceso de recuperación. Ello implica la correcta implementación de leyes vigentes en nuestro país y la promoción de leyes que cuiden nuestra naturaleza y a las personas” señaló Manuel Jaramillo, director general de Fundación Vida Silvestre Argentina.

En la actualidad es preocupante la pérdida de biodiversidad a nivel mundial y los riesgos sociales y económicos que esta situación provoca. En menos de medio siglo, las poblaciones mundiales de mamíferos, aves, anfibios, reptiles y peces sufrieron una disminución promedio del 68% debido a la destrucción ambiental por las actividades humanas. En América Latina el resultado es aún más impactante: la reducción, en promedio, fue del 94% y las principales amenazas son la alteración de bosques, humedales, pastizales y sabanas, la sobreexplotación de especies, el cambio climático y la introducción de especies exóticas. (Datos: Informe Planeta Vivo).

“La pérdida de biodiversidad y de ecosistemas en nuestro país es alarmante. Por eso, desde Fundación Vida Silvestre Argentina, trabajamos junto a la comunidad, organizaciones y gobierno en la protección y restauración de hábitats naturales, en la mitigación de las amenazas, la creación y correcta aplicación de leyes que protegen nuestros ecosistemas y en promover buenas prácticas empresarialesagregó Jaramillo. 

En el mundo, según las Naciones Unidas, más de 8.400 especies de fauna y flora silvestres se encuentran en peligro crítico de extinción, mientras que cerca de 30.000 más se consideran vulnerables o en peligro de extinción. Por como todo esta interrelacionado en la naturaleza, cuando una especie se ve afectada otras también por eso se sugiere que más de un millón de especies están amenazadas de extinción. Esto da cuenta de la importancia de seguir investigando y conociendo nuestra vida silvestre para evitar la extinción de especies que aún no han sido descubiertas y / o investigadas.

Nuestro país alberga 574 peces marinos, 561 peces de agua dulce, 177 anfibios, 450 reptiles, 1.113 aves y 428 mamíferos. Las especies consideradas amenazadas dentro de estos grupos representan el 17,8% y el 15,2% son endémicas – es decir que solo se encuentran en nuestro país-(AZARA). Algunas especies amenazadas en nuestro país son yaguareté, oso hormiguero, tatú carreta, aguará guazú, delfín franciscana, entre muchos más.

Por ejemplo, el yaguareté es considerado una especie “indicadora” de la salud del ambiente, porque juega un papel importante en el mantenimiento de sistemas naturales que proveen de servicios ecosistémicos vitales para el bienestar de la naturaleza y las personas. Por ello, si el yaguareté se encuentra en peligro de desaparecer, representa un indicador de que todo su entorno está en riesgo. La especie fue reconocida por un 35% de la población como el animal silvestre más emblemático de la fauna argentina y el 97% considera que su extinción sería muy grave.

Por último, por segundo año consecutivo, Fundación Vida Silvestre eliminará al icónico oso hormiguero de su logotipo por el Día de la Vida Silvestre, junto a diferentes organizaciones, equipos deportivos y marcas de todo el mundo para resaltar el vacío de un mundo sin naturaleza.

Acerca de Fundación Vida Silvestre Argentina 

La Fundación Vida Silvestre Argentina es una organización no gubernamental, de bien público y sin fines de lucro, creada en 1977. Su misión es proponer e implementar soluciones para conservar la naturaleza, promover el uso sustentable de los recursos naturales y una conducta responsable en un contexto de cambio climático. Desde 1988 está asociada y representa en la Argentina a WWF, una de las organizaciones independientes de conservación más grande del mundo, presente en 100 países. Para más información: www.vidasilvestre.org.ar

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Fuente: Fundación Vida Silvestre

Primera exportación de uva en fresco sin bromurar a Brasil desde la región de Cuyo

Primera exportación de uva en fresco sin bromurar a Brasil desde la región de Cuyo

San Juan, 28 febrero (PR/22) — El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) realizó por primera vez la certificación fitosanitaria de exportación a Brasil de uva en fresco por el Sistema de Integrado de Medidas Fitosanitarias para la Mitigación del Riesgo (SMR) que eleva los estándares de calidad de la fruta.

Agentes del Centro Regional Cuyo del Senasa aprobaron, en frigoríficos de las provincias de San Juan y Mendoza, el despacho de dos cargamentos del producto luego de un minucioso proceso de control y seguimiento que permitió su transporte al país vecino.

El SMR permite que la fruta no sea sometida a la aplicación de bromuro de metilo, siempre y cuando la misma no presente, durante el proceso de producción (desde el campo hasta el empaque), alguna de las enfermedades cuarentenarias que afecten su sanidad y calidad y que son reguladas por Brasil.

El Senasa autorizó estas partidas de uva en fresco al país vecino tras constatar que la fruta no presentaba estadíos inmaduros y/o adultos de la plaga Lobesia botrana y que los análisis de laboratorio demostraran la ausencia de Trips y Ácaros, requisito fundamental para el envío del cargamento.

“Este es un logro del Senasa que trabajó junto con la Dirección de Sanidad Vegetal, Animal y Alimentos de San Juan, el Iscamen y todos los actores del sistema productivo de uva en fresco de la región” señaló Carlos Bontcheff Mineff, coordinador de Protección Vegetal del Centro Regional Cuyo del Senasa. Además, resaltó el proceso que se llevó a cabo para brindarle a Brasil las garantías sanitarias acordadas.

Cabe destacar que el proceso se inició en julio con la inscripción y el registro de los productores que pretendían exportar uva sin bromurar. A partir de septiembre, el Senasa inició la colocación de trampas y realizó prospecciones a campo previo a la cosecha para el seguimiento de la polilla de la vid.

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Fuente: Senasa
Impacto del conflicto desencadenado en la región del Mar Negro para Argentina

Impacto del conflicto desencadenado en la región del Mar Negro para Argentina

Rosario, 25 febrero (PR/22)  — Esta semana, el mundo se vio conmocionado por la escalada bélica en el conflicto que venían manteniendo Rusia y Ucrania.
Luego de autoproclamarse independientes las regiones de Donetsk y Luhansk, territorios que pertenecían a Ucrania, Rusia anunció su intención de llevar a cabo una “operación militar especial” en la región de Donbás, al este de Ucrania. Según palabras del presidente de la Federación de Rusia, esta acción respondía a la petición de los líderes de los territorios bajo conflicto. Sin embargo, la zona de conflicto se ha extendido a otras regiones de Ucrania, incrementando la tensión.

El rol preponderante de la economía de la región del Mar Negro sacudió a los mercados globales una vez conocidas las noticias. Tanto como abastecedores de energía como de alimentos, la importancia de Rusia y Ucrania para la estabilidad económica global exacerbó la volatilidad de estos mercados, condicionando las proyecciones de inflación, crecimiento y comercio global a mediano plazo.

¿Cuál es la relación comercial bilateral de Argentina con los países implicados?

Argentina mantuvo en los últimos años un superávit comercial con Rusia, morigerado en el año 2021 por la importante importación de vacunas desde ese origen. Argentina suele vender al país del hemisferio norte principalmente productos del complejo cárnico, frutas, lácteos y otros productos de los complejos agroindustriales. A cambio, el mercado importador desde Rusia esta signado principalmente por la industria de petróleo y fertilizantes.

Como comentásemos, en el año 2021 la balanza comercial entre los países arrojó un saldo prácticamente nulo, producto de que Argentina debió salir a importar vacunas contra el COVID-19 por un monto total de US$ 223 millones, lo que representó el 34% de las importaciones de Argentina desde ese país.

Considerando el año 2019, el último de “normalidad” comercial, Argentina mantuvo un superávit comercial con Rusia cercano a los US$ 359 millones de dólares, con exportaciones que rondaron los US$ 652 millones. Argentina realizó ventas a Rusia por cerca de US$ 190 millones de productos de los complejos cárnicos, principalmente carnes y menudencias por US$ 68 millones, aproximadamente el 10% del total exportado a este país, sumado a unas US$ 45 millones en carne congelada. A su vez, se exportaron cerca de US$ 125 millones de dólares de los complejos frutícolas de nuestro país.

Las importaciones que Argentina realiza desde Rusia refieren principalmente a petróleo y derivados, y a fertilizantes. Aproximadamente el 50% de las importaciones desde el país del norte fueron de petróleo refinado en 2019, por una cifra cercana a los US$ 155 millones. Por otro lado, aproximadamente un 35% de las importaciones estuvieron compuestos por fertilizantes y otros productos de la industria química, por unos US$ 100 millones de dólares.

La relación bilateral con Ucrania es mucho más limitada que con Rusia, registrando un superávit comercial cercano a los US$ 30 millones en 2019. Argentina realizó importaciones por cerca de US$ 6 millones de dólares, principalmente focalizado en productos del sector electrónico. Por el lado de las exportaciones, se imponen también los productos de los complejos agroindustriales, que representan cerca del 60% de nuestras exportaciones, con importante participación del sector frutícola.

 

¿Cuáles son los efectos directos e indirectos que el conflicto bélico puede generar a nivel comercial para nuestro país?

Tal y como dijimos previamente, los efectos de un conflicto bélicos deben medirse siempre en términos humanitarios, y nada podrá soslayar las vidas pérdidas y el sufrimiento humano causado por el mismo. Dicho esto, podemos analizar los efectos de esta disputa sobre ciertos mercados sensibles para nuestro país.

•    Efecto de la disputa sobre los precios internacionales de los productos exportables de nuestro país.

Ucrania y Rusia son competidores directos de nuestro país en varios de los productos de los complejos cerealeros y oleaginosos que exportamos. Los precios en el mercado de Chicago presentaron una gran volatilidad en las últimas jornadas, por la incertidumbre que el conflicto genera en torno a la fluidez en las cadenas de suministro: ayer se conoció la noticia de que el ejército ucraniano suspendió las actividades comerciales en los puertos del país, mientras que Rusia limitó los movimientos de buques en el Mar de Azov, aunque mantiene a sus puertos del Mar Negro abiertos.

Durante la rueda de ayer, los precios de la soja llegaron a tocar máximos desde 2012 en Chicago, mientras los futuros de trigo se hallan en zonas de máximos en 9 años en el mercado de Chicago, y el maíz en su pico máximo en algo más de 9 meses.

En conjunto, estos países representan más de un cuarto de las exportaciones de trigo en el mundo, y el temor a un ajuste en las cadenas de suministro producto de la potencial imposibilidad del mundo de contar con el trigo de estos orígenes se ve claramente reflejada en el precio internacional del grano. Si bien Argentina, de acuerdo con el volumen de exportaciones de equilibrio fijado por las autoridades nacionales, podría exportar 14,5 millones de toneladas en la campaña 2021/22, el impacto de esta suba de precios tiene un efecto limitado, dado que el trigo de la actual campaña ya está prácticamente vendido. Actualmente se llevan comercializadas externamente 13,8 millones de toneladas de trigo, un 95% del cupo exportable.

Por el lado del maíz, Ucrania es un gran jugador en los mercados mundiales, representando cerca del 16% de las exportaciones mundiales del cereal. La proporción del saldo exportable nacional de maíz que resta por fijar precio es también limitada. Sobre el final del año pasado vimos un importante adelantamiento en la comercialización de la nueva campaña comercial, llevándose vendidas a la fecha cerca del 70% de los 33,5 millones de toneladas de saldo exportable que podrían llegar a quedar para el país, todavía restando para conocer los rendimientos efectivos de una campaña afectada fuertemente por la seca. Las DJVE representan ya el 90% del volumen de equilibrio, por lo que no se pueden seguir anotando ventas al exterior a menos que falten menos de 90 días para el embarque.

Por otro lado, estos países también tienen alto impacto en el mercado de aceites vegetales. Entre Ucrania y Rusia se originaría cerca del 80% de lo que se espera se exporte en la campaña 2021/22 a nivel global de aceite de girasol. Si bien las exportaciones de nuestro país de aceite de girasol son menos representativas, destinándose gran parte de los productos de esta industria al mercado interno, este es un producto que compite directamente contra el aceite de soja. Una suba en los precios del aceite de girasol tracciona los precios del aceite de soja, generando también un efecto sobre los precios del poroto. Además, la suba de precios de la energía también se contagia a la soja vía demanda de biocombustibles.

•    Efecto sobre el precio de los fertilizantes

Rusia es el principal proveedor de fertilizantes de todo tipo en el mundo, exportando cerca de 35 millones de toneladas de toneladas anualmente por unos US$ 8,1 miles de millones. Concentra así cerca del 13% del comercio mundial. Si bien los principales vendedores de fertilizantes a la Argentina son Marruecos, Estados Unidos y China, Rusia aparece en quinto lugar con un 7% del valor total importado y su influencia en los precios mundiales de los fertilizantes es, sin dudas, decisiva.

En este marco, la volatilidad del mercado de fertilizantes es una preocupación para las siembras 22/23, que comenzarán el próximo mayo con el trigo y la cebada pero que, por la alta dependencia de las importaciones, deben salir a comprarse con antelación.

No contar con el volumen apropiado de fertilizantes a tiempo le significará al país un costo de entre US$ 3.300 y US$ 4.500 millones, sólo en concepto de menores exportaciones potenciales de trigo y maíz.

•    Efecto sobre los mercados energéticos y de combustibles

Rusia es un jugador fundamental en el mercado de energía global. Actualmente representa el 10% del total de exportaciones de petróleo y el 9,5% de las de gas natural. Por ello, la escalada del conflicto resultó en una fuerte suba de los precios de la energía. El petróleo rondó la zona de los US$ 100 por barril por primera vez desde 2014.

Otro tanto ocurrió con los precios del Gas Natural Licuado. El precio del GNL en el Dutch TTF, el mayor punto de comercio virtual de Europa tocó un techo de US$ 46 por millón de BTU, para cerrar en US$ 38 por millón de BTU, un 29% arriba del cierre del miércoles.

Esta situación complica al país que viene incrementando su necesidad de importación de energía, así como también el peso de los subsidios al consumo interno sobre el presupuesto público, una pieza clave del acuerdo de nuestro país con el Fondo Monetario Internacional. Estos precios del gas resultan muy superiores a los US$ 8,33 por millón de BTU que, en promedio, erogó Argentina por importación de GNL en el último año.

Luego de la importante caída de importación de energía en 2020 en el contexto de la pandemia, en 2021 el costo para el país en US$ CIF por este concepto aumentó un 120% interanual a US$ 5.802 millones, pero incluso se ubica un 31% arriba del 2019.

•    Financiamiento externo y renegociación de la deuda

A nivel global, los inversores huyen del riesgo. Para tomar a modo de referencia, durante la jornada de ayer, el ETF sobre el índice S&P 500, como proxy de acciones de Estados Unidos, economía desarrollada, llegó a caer 2,7% respecto del cierre del miércoles. Sin embargo, con el correr de la rueda revirtió cerró 1,5% por encima. Paralelamente, el ETF sobre el MSCI Emerging Markets, vinculado a activos de economías emergentes, llegó a estar ayer 5,2% por debajo del cierre del miércoles y terminó cerrando con una caída del 2,1%.

Es decir, los activos de mercados emergentes llegaron a caer el doble que el índice de referencia de las compañías de Estados Unidos, tuvieron una caída del doble de magnitud que esta última. Además, el S&P 500 terminó cerrando con subas, mientras que el MCSI EM culminó con caídas.

Esta “huida” del riesgo debilita las posibilidades de financiamiento de la Argentina, que presenta un perfil de riesgo incluso superior al de los mercados emergentes del MSCI (según esta calificadora, Argentina está calificada como Standalone, una categoría que presenta un riesgo asociado mayor al de los Mercados Emergentes). Todo esto en un contexto ya complicado de por sí con las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional aun llevándose a cabo.

La volatilidad dificulta la posibilidad negociadora del país, especialmente si se acelera la inflación mundial, y la incertidumbre global se traduce en mayores tasas de interés. Además, un aspecto que vale tener en cuenta es que este “fly to quality” podría significar la salida de fondos de los mercados de commodities para ir a inversiones de menos riesgo, como los bonos del Tesoro americano, lo cual incluso podría poner un techo a las subas potenciales de los productos que argentina más exporta.

Fuente: Departamento de Estudios Económicos – Bolsa de Comercio de Rosario

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