La soja, el cultivo con mayor superficie sembrada en Argentina

La soja, el cultivo con mayor superficie sembrada en Argentina

Buenos Aires, 28 octubre (PR/20) .. El informe mensual de RETAA, Relevamiento de Tecnología Agrícola Aplicada, sostuvo hoy que la soja es el cultivo con mayor superficie sembrada en Argentina. En la campaña 2019/20 se sembraron 17,4 millones de hectáreas (M Ha), con un rinde promedio obtenido de 29,4 qq/Ha que muestra una caída interanual del 10% como consecuencia del déficit hídrico que afectó al cultivo en plena etapa crítica.
La brecha tecnológica entre el rendimiento actual y el máximo alcanzable está dada por prácticas de manejo que brindan la
estructura del cultivo de soja y también por el manejo de la fertilización.
A nivel nacional, el cultivo de soja se produjo mayoritariamente con un nivel medio de tecnología. A su vez el nivel tecnológico bajo registró el valor mínimo de la serie histórica.
Con respecto a los indicadores se destaca la elección del genotipo relacionado con el grupo de madurez, la fecha de
siembra y la densidad.
La siembra directa alcanzó el 93 % del área adoptada.
La fertilización registró una mejora en los kilogramos de fósforo y azufre aplicados. El promedio nacional de fertilización fosfatada y azufrada fue de 11 y 5 Kg/ Ha, respectivamente.

¿CUÁLES SON LAS VARIABLES QUE CARACTERIZAN LA
TECNOLOGÍA EN SOJA?
Existen diversas variables que definen el nivel tecnológico adoptado en cada cultivo. Algunos factores como el clima, el contexto económico o el comercial no se pueden controlar y deben gestionarse; pero otros como la fertilidad del suelo, la sanidad del cultivo, la semilla y el diseño espacial de las plantas se pueden manejar en forma directa.
En la campaña 2019/20 se indagó a los asesores encuestados acerca de las variables que, por orden de importancia, caracterizan a la tecnología en el cultivo de soja.

La aplicación de todas las tecnologías disponibles en soja, en conjunto con la utilización de las prácticas de manejo, generan un incremento en los techos productivos bajo un diseño de manejo racional y sustentable.
En la campaña 2019/20 las variables que tuvieron mayor preponderancia en la caracterización de la tecnología adoptada fueron la fertilización y la biotecnología. Seguidamente se encontraron los herbicidas y fungicidas.
Con menor peso, pero no menor importancia, se observaron decisiones de manejo como la elección de densidad y fecha de siembra.

NIVEL TECNOLÓGICO
En la campaña 2019/20 se observó un aumento en la tecnología media aplicada en soja. El indicador de nivel tecnológico medio se incrementó en detrimento del nivel tecnológico bajo principalmente, que registró el valor mínimo de la serie histórica. El nivel alto disminuyó un punto en relación a la campaña anterior.

Haciendo un análisis más detallado, la producción de soja de primera se concentró en el nivel tecnológico medio con un 60% de adopción, y el nivel tecnológico alto alcanzó el 37%. La soja de segunda presentó una distribución similar, con un mayor porcentaje de nivel medio y un menor porcentaje de alto.

Tanto la utilización de insumos como las prácticas de manejo aplicadas en soja, conforman el nivel tecnológico. Por lo tanto, todavía existe un potencial por explorar para seguir aumentando la productividad o mejorando el uso de los recursos.

La elección del genotipo a utilizar en relación al grupo de madurez suele ser la primera decisión por parte del productor al planificar el cultivo. El avance de las etapas fenológicas de un grupo de madurez depende de la temperatura (T°) y del fotoperíodo (FP).
Los materiales largos son más sensibles al FP por lo tanto se utilizan a medida que disminuye la latitud y aumenta la estación libre de heladas. Por el contrario, los materiales cortos son menos sensibles al FP y dependen más de la T°.
Por otro lado, en fechas de siembra habituales y en similares condiciones ambientales, la duración de la etapa siembra-floración es más larga cuanto mayor es el número del GM. Todos los cultivares de soja reducen sus días de emergencia a madurez con el atraso en la fecha de siembra. Por lo tanto, resulta claro que en el cultivo de soja la elección de la fecha de siembra asociado al GM elegido tendrá un alto impacto en la determinación del rendimiento potencial; ya que su combinación determina la fecha en que transcurrirá el período crítico del cultivo.

El cultivo de soja presenta el mayor porcentaje de adopción de siembra directa de los principales cultivos de grano del país. En la campaña 2019/20 su adopción fue del 93%, 1 p.p. menor a la campaña 2018/19.
Uno de los principales motivos de dichadisminución se debe a la utilización de labranza convencional para el manejo de
malezas resistentes (por ejemplo: nabo y rama negra).
El 93% nacional de adopción de siembra directa se compone de un 92% en soja de primera y un 94% en soja de segunda.

La densidad óptima de un cultivo se define como el número mínimo de plantas que permite alcanzar los máximos rendimientos.
Para las diferentes zonas del país la densidad de plantas en soja varía según ambiente y fecha de siembra.
La densidad promedio nacional de soja fue 67 Kg semilla/Ha en la campaña 2019/20. De manera desagregada, la densidad en soja de primera fue de 66 Kg semilla/Ha, y de 69 Kg semilla/Ha en la de segunda.
Al atrasar la fecha de siembra, la soja de segunda presenta menor crecimiento vegetativo, por lo tanto se tiende a utilizar
mayores densidades para compensar el menor tamaño de plantas.
La soja es un cultivo que limita por recursos, por tal motivo es fundamental ajustar la distribución espacial en el lote.

FERTILIZACIÓN
SOJA

El manejo adecuado de la nutrición y fertilización de cultivos permite mejorar el balance de nutrientes en el suelo, mejorar la respuesta en rendimiento y aumentar el nivel de proteína en el grano.
El promedio nacional de fertilización fosfatada en soja fue de 11 Kg / Ha en la campaña 2019/20, observándose un incremento de 2 Kg/Ha con respecto a la campaña anterior. Esto se explica principalmente por el aumento en las dosis aplicadas en la mayoría de las regiones.
La fertilización azufrada en soja, proveniente de fuentes azufradas más fosfatadas, presentó un promedio nacional de 5 Kg/Ha, similar a la campaña pasada. Los valores mas bajos se ubicaron en el NEA Este, Cuenca del Salado y en el Sur de la provincia de Buenos Aires. NOA, zona núcleo y norte de Córdoba presentaron la dosis más alta de 6 Kg/Ha.
Estos elementos son importantes debido a que en condiciones de estrés le brindan al cultivo un carácter protector. Una deficiencia de estos puede afectar la formación del área foliar y, por lo tanto, disminuir la cantidad de radiación acumulada, su crecimiento y la producción de fotoasimilados; repercutiendo negativamente en el estado general del cultivo.

Primicias Rurales

Fuente: RETAA

Google trae a la Argentina los robots que monitorean “planta por planta”

Google trae a la Argentina los robots que monitorean “planta por planta”

Buenos Aires, 23 octubre (PR/20) — Google trabaja en el agro argentino con robots de última generación que pueden recorrer los campos y monitorear “planta por planta”.

Se trata del denominado Proyecto Mineral, desarrollado a través de la empresa X, integrante de Alphabet, la compañía matriz de Google.

El objetivo central del Proyecto es reunir toda la información posible sobre la forma de crecimiento de los cultivos.

Alphabet informó que ya está trabajando con productores en Argentina, Canadá, Sudáfrica y Estados Unidos.

Los robots cuentan con estructuras de alto despeje para recorrer los cultivos sin dañarlos.

Hacen el conteo de plantas y frutos y acumulan datos sobre altura, superficie foliar y tamaño de los granos.

“Esperamos que mejores herramientas permitan a la industria agrícola transformar la forma en que se cultivan los alimentos”, sostiene Elliott Grant, líder del Proyecto Mineral.

“¿Y si cada planta pudiera ser monitoreada y se le diera exactamente la nutrición que necesita? ¿y si pudiéramos desligar los factores genéticos y ambientales del rendimiento de los cultivos?”, plantea.

Toda la información se conecta a un sistema de aprendizaje automático o inteligencia artificial para tratar de detectar patrones e ideas que resulten útiles para los productores.

Primicias Rurales

Fuente: MAQUINAC

Se inicia el período para declarar envases fitosanitarios formulados registrados

Se inicia el período para declarar envases fitosanitarios formulados registrados

Buenos Aires, 14 octubre (PR/20) — Está vigente el período para que las empresas declaren los envases de productos fitosanitarios formulados registrados ante la Dirección de Agroquímicos y Biológicos del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa).

Las empresas dispondrán de 15 días hábiles para cargar en el Sistema de Registro de Productos Fitosanitarios del Senasa los envases de estos productos formulados e inscriptos a su nombre.

Para realizar la carga, deberán ingresar a través del sitio web de la Afip – Servicios habilitados mediante su clave fiscal.

Los datos que se solicitan de cada envase son los siguientes: tipo (ej. bidón, botella, caja, sachet, etc), material (ej. cartón, plástico, PET, etc), capacidad total, contenido neto y peso.

Asimismo, para los productos/envases que en la actualidad son alcanzados por la Resolución 369/2013, deberán agregar el número de identificación global de articulo comercial estándar GS1 (GTIN, por sus siglas en ingles) que le corresponda.

Este registro de envases obedece a lo dispuesto por la Ley 27.279, que establece los presupuestos mínimos de protección ambiental para la gestión de envases vacíos de fitosanitarios, debido a la toxicidad del producto que hayan contenido y por lo que requieren una gestión diferenciada y condicionada.

Se podrá acceder al instructivo del Registro de Productos Fitosanitarios del Senasa.

Asimismo, se encuentra disponible el manual para realizar la Adhesión, delegación y aceptación de designación ante la AFIP

Para mayor información ingresar a la página web del Senasa o enviar un correo electrónico a: declaracionfitosanitarios@senasa.gob.ar

Primicias Rurales

Fuente: Senasa

Envasado al vacío: una técnica milenaria con tecnología de vanguardia para conservar los alimentos

Envasado al vacío: una técnica milenaria con tecnología de vanguardia para conservar los alimentos

Por Miguel Lederman, Gerente de Desarrollo de Negocios de Vacío para Sud América, Atlas Copco Argentina*

Buenos Aires, 14 octubre (PR/20) — Hoy en día, es creciente el interés por alimentos frescos, libres de conservantes y aditivos artificiales, listos para consumir. El consumidor desea platos frescos como si estuviesen recién preparados y los fabricantes se han esforzado por satisfacer estos requerimientos. Esto explica por qué, desde los años 70 del siglo XX, el envasado al vacío se ha convertido en un factor clave para el desarrollo económico de la industria, pues permite alargar los tiempos de almacenamiento; mantiene las propiedades organolépticas, nutricionales, sensoriales y fisicoquímicas; y, al mismo tiempo, disminuye el número de desperdicios.

El mercado está compuesto por una amplia variedad de productos como quesos, fiambres, lácteos, carnes (vacuna, cerdo, pollo, pescado), huevos, chocolate, café, frutas, frutos secos, cereales, panificados, azúcar y bebidas. En los últimos meses muchos restaurantes y bares encontraron en esta técnica de conservación una solución para evitar contaminaciones externas al momento de realizar los envíos de comidas listas como pizzas, empanadas, tartas, entre otras opciones gourmet.

Los alimentos se pueden deteriorar por la acción de tres grupos de microorganismos: bacterias, levaduras y mohos. El vacío es una herramienta eficaz para alargar la vida útil de las comidas, pudiendo duplicarla, y hasta triplicarla, sin utilizar aditivos ni conservantes. Se basa en la regulación de la atmósfera del envasado y refrigeración. Para que funcione los materiales del envasado deben ser resistentes, aportar una alta barrera contra gases y evaporaciones y deben tener buenas propiedades de sellado para garantizar la hermeticidad. Por ello, generalmente, se utilizan materiales plásticos como el polipropileno, poliestireno, cloruro de vinilo, nylon, acetato de etileno, entre otros.

Hay tres maneras para envasar al vacío: 1) Sin inyección de gas: consiste en la eliminación casi total del aire y otros gases dentro del envase, ya sea en una bolsa o blíster, y el paquete se sella casi herméticamente. Se utiliza comúnmente para productos sólidos, sin aire en su interior, como quesos, fiambres, carnes, pescados y otras opciones; 2) Con inyección de gas o atmósfera modificada (EAM): consiste en reemplazar el aire del interior del paquete con una mezcla de gases, comúnmente llamados inertes, como el dióxido de carbono, como inhibidor de ciertos microorganismos, y el nitrógeno, como relleno para evitar que los gases colapsen. Normalmente, se utiliza para alimentos con aire en su interior como panificados, pastas, verduras, embutidos, frutas frescas o deshidratadas; 3) Envasado al vacío segunda piel: el material utilizado para realizar el empaque se calienta antes de situarse sobre el alimento, al extraer el aire entra en contacto estrecho con el producto, previniendo así la formación de burbujas de aire y arrugas.

Algunos de los beneficios del envasado al vacío en la comida son: 1) un tiempo de conservación mucho mayor; 2) elimina la mayoría de las bacterias aerobias nocivas presentes en los alimentos ya que requieren de oxígeno para desarrollase (Salmonella o Escherichia Coli); 3) permite mantener la dureza/ textura de la carne y el pescado; 4) otorga una frescura y un sabor más estables, lo que favorece la retención de compuestos volátiles responsables del aroma. Este aspecto es muy apreciado por el consumidor en determinados productos como el café o el chocolate; 5) impide las quemaduras por frío, la formación de cristales de hielo y la deshidratación de la superficie del alimento gracias a la barrera de humedad que existe entre el envase y el producto; 6) simplifica el almacenamiento ya que se pueden guardar juntos alimentos crudos y cocidos y se ahorran tiempos de cocción.

Por otro lado, hay que tener en cuenta que pueden proliferar bacterias anaeróbicas que no necesitan del oxígeno y que podrían estar previamente en el alimento, por ejemplo, las que generan botulismo. Por este motivo, es importante sumergir los productos (congelados) en agua a 100°C para asegurar que se mueran todos los microorganismos.

*Atlas Copco, líder mundial en soluciones de vacío, tiene más de 50 años de presencia en Argentina ofreciendo tecnologías de alta eficiencia energética, confiables y respetuosas del medioambiente, y un servicio postventa de calidad superior.

Primicias Rurales

Camas biológicas: Una herramienta proactiva para el uso adecuado de fitosanitarios

Camas biológicas: Una herramienta proactiva para el uso adecuado de fitosanitarios

Buenos Aires, 13 octubre (PR/20) — La presión por el aumento de la productividad conlleva una exigencia mayor en los recursos naturales y en los recursos humanos que están afectados a esa producción. El mundo demanda cada vez más productos que cuenten con certificación de su proceso de producción, y el valor agregado ambiental resulta fundamental en un contexto de consumidores cada vez más exigentes y atentos al cuidado de los recursos naturales.

Nuestro país se encuentra en el cuarto lugar en cuanto al consumo de fitosanitarios, luego de China, Estados Unidos, y Brasil. Por ese motivo resulta fundamental desarrollar tecnologías innovadoras y accesibles que respondan de una manera sustentable al problema de la contaminación, y las camas biológicas o biobeds se convirtieron en una solución viable y práctica para proteger los recursos naturales y la salud humana.

“Las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) tienen 7 requisitos o criterios para poder certificar. Uno de los requisitos habla de la gestión sostenible y responsable de los fitosanitarios”, indicó María del Carmen Rivas, investigadora del Instituto de Suelos del Centro de Investigación de Recursos Naturales (CIRN) del INTA.

En las reglas de juego que define el mercado actual, una herramienta de diferenciación con un rol cada vez más protagónico es el valor agregado ambiental para los productos agropecuarios. Este valor se obtiene cuando se pone en evidencia del consumidor que todo el proceso que involucró obtener ese alimento fue inocuo con respecto al ambiente, lo cual satisface su preocupación con respecto al cuidado de los recursos naturales y cómo se están gestionando”, expresó Rivas. Y agregó: “Cuando se da garantía de que el proceso productivo agropecuario, en todas sus etapas, se realiza de una forma responsable, cuidando y preservando los recursos naturales”.

En la edición de la revista RIA 46 N.º 2, agosto 2020, especialistas del INTA se refieren a los beneficios de implementar esta tecnología.

El origen de las camas data de Suecia en la década del ´90, como una respuesta a la necesidad de encontrar un sistema sencillo y efectivo para minimizar la contaminación por plaguicidas. Es una iniciativa proactiva para abordar y minimizar el riesgo ambiental de la manipulación de fitosanitarios con métodos y protocolos de fácil adopción para el productor.

El INTA ha comenzado a promocionar el uso de las camas biológicas a raíz del vínculo generado con Liticia Pizzul y María del Pilar Castillo, quién fue invitada en el año 2013 al Primer Taller Internacional de Biorremediación (PRITIBIO), organizado por el Instituto de Suelos del INTA y la Facultad de Agronomía de la UBA (FAUBA), del cual resultó la posterior publicación del libro “Biorremediación de los recursos naturales”.

El origen de las camas data de Suecia en la década del ´90, como una respuesta a la necesidad de encontrar un sistema sencillo y efectivo para minimizar la contaminación por plaguicidas.

¿En qué consisten las camas biológicas?

Son una construcción sencilla y versátil diseñada para retener derrames y degradar los fitosanitarios. Se implementan varios diseños, según diferentes situaciones, tipo de producción agrícola, condiciones climáticas y disponibilidad de recursos. Consisten en una excavación en el suelo que varía de los 60 cm a 1 metro de profundidad, rellenada en el modelo sueco de abajo hacia arriba por una capa de arcilla, una biomezcla de paja, suelo y turba y una capa de césped en la superficie. El propósito es la retención de los líquidos, en caso de que ocurran derrames accidentales durante el llenado del equipo, y la degradación de los compuestos químicos a través de la acción de los microorganismos que se desarrollaron en la biomezcla.

Hay dos momentos críticos en el manejo seguro de los fitosanitarios: el preparado del caldo y llenado del tanque/mochila aplicadora; el lavado del equipo aplicador y de los envases junto con su correcta disposición final. En esos momentos críticos la recomendación clásica tradicional es contar con equipos o elementos de contención anti derrames, actuando de una forma reactiva, cuando el “daño” ya sucedió. En ese sentido, y de acuerdo con Rivas, lo que caracteriza a las camas biológicas, además de su versatilidad es su proactividad. “Queremos recuperar el concepto de bioprofilaxis, que es de origen griego, integrada por pro que significa “antes”, y por philax, que designa a un “guardián o protector”, subrayó.

En 2018 se propuso en el IRAM hacer una normativa, y recientemente salió a consulta pública la Norma IRAM Guía para la construcción y manejo de camas biológicas, la cual una vez publicada, resultará fundamental para el desarrollo masivo de esta herramienta.

El especialista en implementación de Buenas Prácticas en el uso de Fitosanitarios de la Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes (CASAFE), Federico Elorza, explicó que en 2019 “lograron instalar las primeras 5 camas a nivel de productores extensivos y hoy hay en construcción 6 más en las provincias de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba”.

Las camas biológicas son una construcción sencilla y versátil diseñada para retener derrames y degradar los fitosanitarios.

Tipos de camas biológicas

Existen las directas cerradas y abiertas, y las indirectas. En las directas se deposita la pulverizadora arriba de la cama biológica y el producto cae directamente sobre la biomezcla. “Dentro de las directas, existen las directas cerradas donde la salida del líquido es mediante la evaporación, y las directas abiertas que tienen debajo de esta excavación un caño que recoge los líquidos. Luego cuando la pulverizadora no está estacionada arriba de la cama biológica, se asperja el líquido sobre esta, de manera de terminar de degradar todo el producto”, explicó Elorza.

El tercer tipo son las camas biológicas indirectas: “la pulverizadora se estaciona sobre una plataforma de material que este impermeabilizada para recoger todos los líquidos en un tanque y asperjar en recipientes apartados de la pulverizadora. Ese tipo de cama biológica es una de las más económicas y es la que más se está implementando hoy en Argentina”, aseguró. También no dejó de lado la posibilidad de hacer una cama biológica sencilla, en un tacho de 200 litros donde se coloca la biomezcla y permite apoyar una mochila pulverizadora. “Eso sirve para los pequeños productores y el costo es muy bajo”.

Desde CASAFE, han notado la alta demanda que hay en capacitación de operarios: “Hay una necesidad muy fuerte de incorporar este tipo de herramientas. Es muy importante la colaboración del INTA, porque en la articulación público-privada está la mejor combinación para solucionar este tipo de problemas del productor. Ahora necesitamos legislación al respecto, porque esta tecnología es muy sencilla y permite bajar el costo al productor y hacer una disposición adecuada y ambientalmente amigable”.

La biomezcla está compuesta por un 50% de material vegetal con un alto contenido de lignina, un 25% de suelo del lugar, porque los microorganismos están adaptados a esos productos fitosanitarios, y un 25% de material humificado, que puede ser turba o reemplazarlo por compost, dado que la turba es un recurso finito y no renovable. El compost tiene un alto contenido de materia orgánica y sirve para retener la humedad y al igual que la turba le da una buena estructura y ayuda en las propiedades físicas de la biomezcla.

Por su parte, Lucrecia Brutti del Instituto de Suelos, detalló el proceso de degradación de los fitosanitarios: “crecen los microorganismos y usan para su crecimiento el carbono y el nitrógeno que hay en esa biomezcla. Van consumiendo carbono y eliminando oxígeno y anhídrido carbónico que va al aire”. El proceso es aeróbico. Explicó que la paja es la que alberga el hongo blanco que degrada la lignina y tiene las enzimas que son capaces de degradar los fitosanitarios.

“Las camas biológicas no son eternas, podrían durar alrededor de 3 años en nuestro país. Una vez que se colmató la cama, tengo que decidir qué hacer con ese residuo”, afirmó Brutti. Es claro que el desdoblamiento de fitosanitarios no quiere decir que los productos resultantes sean inocuos. Ante ello, de acuerdo con la investigadora, pueden hacerse pruebas de ecotoxicidad, usando organismos sensibles y manipulables en un laboratorio como lombrices o semillas. “Hay pruebas rápidas que hacen en 5 días. Ese material si no tiene problemas se puede utilizar en el campo desparramándolo en pequeñas cantidades, caso contrario se puede hacer una biopila tapada con plástico y colocada en lugar seguro con piso impermeabilizado y canales de recolección de los posibles lixiviados. En el lapso de 9 meses a 1 año se degradará lo que no se degrado en la cama. Incluso, ese compostaje se puede utilizar a futuro en una nueva cama o como acondicionador orgánico.

Siguiendo a Brutti, desde el Instituto de Suelos la propuesta que están haciendo es que ese residuo podría formar parte de un sustrato para hacer plantines florales: “Desde Castelar le vimos la veta referida al AMBA y extendida al periurbano: El fitosanitario en conflicto con el habitante”. En otras unidades del INTA, como Hilario Ascasubi, se está trabajando en la construcción de una cama biológica de la mano de Guillermo Tucat de la Universidad Nacional del Sur CERZOS CONICET. INTA Cerrillos por su parte, implementó una cama biológica para una demostración durante el Primer Congreso Nacional de Fitosanitarios, organizado por CASAFE, INTA y el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, en 2017.

Rivas: “Las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) tienen 7 requisitos o criterios para poder certificar. Uno de los requisitos habla de la gestión sostenible y responsable de los fitosanitarios”.

Aspectos a tener en cuenta

Se debe hacer un plan básico del sitio donde se va a instalar. Definir el tipo de cama más conveniente. Es fundamental tener en cuenta la cubierta vegetal, el sistema de impermeabilización, el sistema de recirculación, el suelo, los sustratos orgánicos humificables y los materiales lignocelulósicos que intervendrán en la biomezcla

La cama tiene que estar ubicada en áreas con pendientes menores que el 10%. y separada 150 metros de cualquier curso o cuerpo de agua. Y a 150 metros de áreas anegables.

En cuanto a la temperatura, si bien la ideal para la degradación es de 20°, las camas funcionan tanto en Suecia como en climas tropicales. La humedad, es necesario mantenerla en un 60% para que la degradación sea la correcta.

En el caso de zonas con abundancia de precipitaciones, es importante resguardarla poniéndole un techo o un plástico separado 20 cm del suelo para que corra aire y permita la evaporación del agua de la cama biológica para que el producto se degrade.

El cuidado ambiental en la cartera de proyectos

“Desde el INTA generamos información y tecnologías para el sector agropecuario, y asimismo evaluamos las tecnologías desde todo punto de vista, incluyendo la identificación y efectos colaterales que pudieran estar afectando negativamente el ambiente. Se trabaja también desde el punto de vista de mitigar los potenciales problemas que puedan ocasionar en el ambiente”, afirmó Jorgelina Montoya, coordinadora del Proyecto Gestión Sostenible de Fitosanitarios del INTA.

Como es sabido, el manejo inadecuado de fitosanitarios puede afectar negativamente la calidad del suelo, aire, agua, biodiversidad y la salud de la población. Trabajos realizados por la institución han identificado situaciones de contaminación de agua subterránea asociado a eventos de derrames o manejo inadecuado del caldo de la pulverizadora. Por otra parte, el INTA recibe inquietudes e interrogantes por parte de los mismos usuarios y aplicadores, interesados en conocer cómo manejar y qué hacer con los remanentes y residuos que se generan durante el uso de fitosanitarios. Todo esto ha motivado, la necesidad de profundizar desde la institución cómo manejar esos residuos, y la posibilidad del uso de las camas biológicas resulta una excelente opción.

Siguiendo a la coordinadora, “en el INTA desde hace aproximadamente 20 años se trabaja en torno al tema de la contaminación agroambiental que incluye el estudio del impacto de los fitosanitarios en el ambiente”. Esto ha ido creciendo en las carteras de proyectos y con una mirada cada vez más integral con mayores interrelaciones entre los distintos proyectos en marcha.

Primicias Rurales

Fuente: INTA Informa

La maquinaria argentina pone la mira en Colombia

La maquinaria argentina pone la mira en Colombia

Por Jorge Freites

Buenos Aires, 10 octubre (PR/20) — Las máquinas agrícolas argentinas están poniendo la mira en Colombia como cliente de interesante potencial para exportar.

En las últimas temporadas, el gobierno colombiano lanzó medidas destinadas a estimular la tecnificación del agro mediante la incorporación de máquinas de última generación.

Es un proceso que, por ejemplo, está aprovechando Brasil con una oferta de máquinas para recolección, silos, clasificadoras de granos, pulverizadoras y cosechadoras.

En el caso de Argentina, hay empresas que ya han hecho pie en el destino sudamericano, como Mainero, Akron, Piersanti y Senor, demostrando que hay un camino por recorrer.

Contactos
Para la Cámara Argentina Fabricantes de Maquinaria Agrícola (CAFMA), Colombia figuraba en la agenda de 2020 como país prioritario.

La situación generada por la pandemia modificó los planes, pero ahora se prepara una misión comercial de manera virtual.

La está organizando la Cancillería con el apoyo de CAFMA, que busca integrar en el tema a diferentes provincias.

Estudio
Por su parte, la Asociación de Fabricantes de Maquinaria Agrícola y Agrocomponentes de Córdoba (AFAMAC), está trabajando en un nuevo proyecto para abordar el mercado colombiano.

La iniciativa se enmarca en el Programa de Desarrollo Exportador realizado junto a ProCórdoba durante 2019, con el fin de identificar países de promisorias perspectivas para los equipos locales.

Colombia apareció como uno de los destinos más competitivos en ese sentido junto a Rusia, Paraguay, Australia, Sudáfrica y Mozambique.

Ahora AFAMAC está realizando un estudio de oportunidades comerciales en Colombia para las empresas socias de la entidad.

El equipo técnico que lo ejecuta está integrado por profesionales de ProCórdoba, de la carrera de Comercio Internacional de la Universidad Nacional de Córdoba, personal de AFAMAC y un consultor argentino residente en Colombia.

Primicias Rurales

Fuente: Maquinac