Por Marcelo Capello, Laura Caullo y Juan Manuel López IERAL Fundación Mediterránea
Buenos Aires, viernes 29 diciembre (PR/23) — El nuevo gobierno inició con medidas de shock en materia cambiaria y fiscal, pero en ambos casos debe preservarse su sustentabilidad en los próximos meses.
Históricamente en Argentina las mayores crisis económicas se generaron por desequilibrios en el sector externo y/o en las cuentas fiscales, tratándose generalmente de problemas que se fueron acumulando en el tiempo. Por ende, una evaluación importante que puede hacerse del inicio de una administración de gobierno, y cómo puede seguir en el tiempo, exige centrarse en esos dos puntos: sector externo y cuentas fiscales
Tras la fuerte devaluación de diciembre 2023, el tipo de cambio real multilateral (TCRM, el peso versus una canasta de monedas) se ubica en $ 807, un 7% por arriba del promedio en el período 2000 – 2023. Quiere decir que el TCRM supera en 78% al existente en el año 2000 (Convertibilidad), pero se ubica un 29% por debajo del nivel de dic 2002, o un 24% inferior a dic 2007, siendo este último un buen punto de comparación
Si se compara con otro período de fuerte apreciación del peso, como fue al final del segundo gobierno de C. Fernández de Kirchner (dic 2015), el actual TCRM se halla un 50% por arriba de aquel período, y un 4% superior al de dic 2019, último mes de la Administración Macri
Si se compara la situación actual versus fines de noviembre pasado, el tipo de cambio efectivo para un importador subió un 143% si antes pagaba el tipo de cambio oficial, o un 13% si pagaba el dólar CCL. Para los exportadores, depende del producto: el tipo de cambio efectivo subió un 31% para la soja, 26% para trigo, 22% para carne y 33% para un producto industrial que resulte alcanzado por el DEX del 15%. Para realizar turismo o compras en el exterior, con las recientes medidas anunciadas el dólar tarjeta aumentó un 38% en valores reales
Pero dado que también se anunció que el tipo de cambio oficial nominal seguirá un crawling peg de 2% mensual, si la inflación resulta, por ejemplo, del 25% en diciembre y del 20% en enero, ya en febrero algunos tipos de cambio efectivos reales, como trigo, carne, no tradicionales y dólar tarjeta, la variación efectiva podría ubicarse en valores negativos.
La devaluación de diciembre de 2023 bajó el salario privado formal hasta los 990 dólares, si se mide con el tipo de cambio oficial, o 660 dólares con el blue. Quiere decir que, actualmente, el salario formal privado en dólares resulta 41% menor al de noviembre de 2023, y un 74% inferior a noviembre de 2015
Dicha devaluación de diciembre acercó nuevamente los salarios industriales formales en dólares en Argentina y Brasil: U$S 990 en Argentina versus U$S 808 en Brasil, con una diferencia del 22%. Un mes antes, los salarios argentinos superaban en 111% a los de Brasil.
El déficit primario acumulado hasta noviembre de 2023 asciende a 1,7% del PIB, pero si se proyecta todo el año, incluyendo la típica estacionalidad y gastos extraordinarios que aparecieron en los primeros días de diciembre, el déficit terminaría el año en 2,9% del PIB.
La Unidad Integrada Balcarce y bomberos Tandil -Buenos Aires- brindan recomendaciones de manejo para reducir el riesgo de incendios de las máquinas agrícolas en épocas de cosecha. Limpieza ineficiente en las autopartes, altas temperaturas y baja humedad relativa, entre los principales factores que propician la ocurrencia de estos incidentes durante las tareas de recolección de los granos.
Buenos Aires, jueves 28 diciembre (PR/23) — Las jornadas de mucho calor, combinadas con gran intensidad de vientos, pueden ser causantes de incendios en el equipamiento agrícola. Asimismo, el ineficaz mantenimiento y poca limpieza de las cosechadoras también serían un vehículo para que el fuego sea difícil de controlar. Por esto, un equipo de especialistas de la Unidad Integrada Balcarce y bomberos de Tandil -Buenos Aires- ponen el foco en la limpieza de los equipos, como una práctica fácil y de bajo costo, clave para evitar el desarrollo de focos ígneos.
“La primera recomendación para evitar incendios es un buen mantenimiento de la maquinaria, que consiste en la limpieza de las zonas donde puede llegar a caer y acumularse la granza o cualquier material que se pueda inflamar”, sostuvo Santiago Tourn, especialista en mecanización agrícola de la Unidad Integrada Balcarce (Facultad de Agronomía de la Universidad Nacional de Mar del Plata y el INTA). Por lo tanto, uno de los focos de incendios es el motor, que suele trabajar a más de 600 grados centígrados y en donde se acumula material seco ignífugo.
Por estos motivos, es de vital importancia aumentar la frecuencia de limpieza de las cosechadoras: “A lo mejor te lleva entre 20 minutos y media hora hacer una limpieza, pero es necesario hacerla”, afirmó el especialista y agregó que esta práctica de aseo “es la más fácil y de menor costo”.
En este sentido, Tourn afirmó que “estos focos, con un poco de viento, generan una combustión que provocan un incendio, en el 80 % de los casos, en el motor”. Es decir que, una vez que se incendia la zona, donde hay mangueras de combustible y depósitos de aceite, es muy difícil frenar el fuego.
Cada cosecha debe realizarse en un contexto determinado, en la que el viento no supere los 40 kilómetros por hora y la temperatura los 35 grados centígrados. A su vez, la humedad tiene que estar por debajo del 30 %. Con respecto a esto, Tourn aseguró: “Si las condiciones no son favorables, hay que parar el trabajo, porque es muy probable que se pueda generar un incendio”, y señaló que “si en estas condiciones se genera un incendio llega al lote y es muy difícil frenarlo”.
Otro de los puntos que se debe tener en cuenta para la prevención de incendios es la cantidad y tipo de matafuegos con los que se cuenta: “Tienen que ser matafuegos tipo A, B y C, que permitan controlar los diferentes tipos de fuego”, aseguró Tourn. También, es de vital importancia que los matafuegos estén dimensionados según el tamaño de cada máquina: “Un buen sistema de matafuegos bien dimensionado, según la cosechadora”.
Asimismo, es de vital importancia que la maquinaria que está acompañada por una monotolva presente un tanque de agua de al menos 500 litros con un sistema de bombeo, para que “si se prende la máquina, si se prende el lote, porque salió una chispa, poder controlarlo rápidamente”, afirmó el especialista.
“Frente a un incendio en el campo, cuando los bomberos llegan al lugar, la máquina ya se quemó completa”, aseveró Tourn, aunque concluyó que “igual es importante que lleguen, sobre todo para después proteger a la gente, que no se acerque a la máquina”. A su vez, para llamar a los bomberos es importante tener exactitud con respecto a la localización de donde sucede el incidente.
Hace dos años que desde la UIB se comenzó a realizar capacitaciones para bomberos en este tipo de catástrofes para que conozcan la maquinaria, en qué partes se generan los incendios y cómo atacar el fuego. Para Tourn, “los bomberos no tienen por qué saber cómo son las máquinas ni dónde ocurren los incendios”.
Por su parte, desde la unidad de bomberos de Tandil, como pauta preventiva pasiva recomiendan despejar todo tipo de trigo, cebada o lo que pueda quedar de sobrante para que tanto el calentamiento de la máquina y el contexto no generen una temperatura de autoemisión y, de esta forma, se pueda evitar el fuego en la cosecha en sí.
Diego Ibáñez, jefe del cuartel de bomberos Tandil, indicó que se podría evitar un incendio de interfaz, que es, conceptualmente, cuando se entremezcla la naturaleza o la cosecha con lo artificial, que se puede llegar a quemar. “Es posible hacer cortafuegos dentro de la cosecha y fuera de la cosecha para que solamente queme una parte y se sectorice el incendio”.
Por otro lado, existen las tareas preventivas ofensivas, que es cuando el incendio ya se provocó. “En estos casos, cada cosecha debe tener su propio protocolo de extinción para esperar el arriba de los bomberos”, aseveró Ibáñez.
Buenos Aires, viernes 22 diciembre (PR/23) — El Centro de Opinión Pública de la Universidad de Belgrano en este sondeo indaga las percepciones públicas relativas a las expectativas en el inicio del nuevo Gobierno.
Se preguntó: ¿Qué expectativas económicas y qué estados de ánimo predominan de cara a las próximas fiestas de fin de año y el inicio del verano?, ¿qué estrategias son las más utilizadas en el día a día para convivir con la elevada inflación?, ¿cuáles son las mayores preocupaciones económicas actuales para la ciudadanía?
La mitad de las personas consultadas ha modificado sus decisiones vacacionales a partir de las medidas anunciadas por el nuevo gobierno: 32% acortó las vacaciones, y 31% cambió el destino elegido.
La preocupación, la esperanza y la ilusión son los estados anímicos que predominan de cara a las fiestas de fin de año en 2023.
Sólo 21% cree que la economía estará mejor dentro de tres meses.
62% se siente con capacidad de enfrentar los obstáculos propios de una muy alta inflación. Las principales estrategias para hacerlo son no conservar pesos argentinos, y comprar dólares cuando es posible.
Respecto de la economía personal, el principal temor es no llegar a cubrir los compromisos mensuales, seguido por el aumento del costo de los servicios.
Una parte importante de los encuestados percibe que habrá problemas económicos pero predomina un cierto optimismo con respecto al futuro. No debería sorprender que un elevado porcentaje, el 62%, se sienta capaz de enfrentar altas tasas de inflación. Lamentablemente nuestra experiencia, ya de décadas acumuladas de inflación, ha dejado aprendizajes para tratar de sortear de la mejor manera contextos inflacionarios.
V. FICHA TÉCNICA
Fuente: Centro de Opinión Pública de la Universidad de Belgrano (COPUB)
Lugar de realización: Ciudad Autónoma de Buenos Aires
Tamaño de la muestra: 450 casos efectivos
Distribución Muestral por género: 50% femenino y 50% masculino
Método: encuesta telefónica IVR
Fecha de administración: 13 al 15 de diciembre 2023
Buenos Aires, miércoles 20 diciembre (PR/23) — Compatibilizar la producción agropecuaria con la conservación es posible mediante el ajuste de las prácticas de manejo y la definición de espacios que pudieran funcionar como refugios para distintos grupos de organismos.
La misión y visión de la red CREA incluye a la sostenibilidad como eje central de trabajo de las empresas agropecuarias desde los inicios de la institución.
En ese marco, el Área de Ambiente de la Unidad de Investigación y Desarrollo de CREA viene emprendiendo diferentes iniciativas, una de las cuales es InBioAgro, un proyecto que nace en 2021 y que está orientado a promover la conservación de la biodiversidad en establecimientos productivos.
Esta iniciativa comenzó en la macro región Chaqueña con el financiamiento de Land Innovation Fund, como parte del Proyecto de Soja Sostenible impulsado entre CREA y ACSOJA.
“Existe una tendencia global creciente sobre la necesidad de implementar manejos agropecuarios eficientes, que permitan producir alimentos preservando la salud del ambiente. Desde InBioAgro creemos que las alianzas entre los sectores interesados y la co-construcción de estrategias entre productores y especialistas en biodiversidad, son la clave para afrontar el desafío de desarrollar sistemas productivos más sostenibles”, comentó la Lic. Mayra Varela Ituarte, técnica de implementación del proyecto en las regiones CREA del Gran Chaco Argentino.
Con el fin de generar una línea de base, durante los meses de noviembre y diciembre se están llevando a cabo monitoreos de biodiversidad en 12 establecimientos productivos pertenecientes a las regiones CREA Chaco Santiagueño, NOA y Córdoba Norte (localizados en las provincias de Salta, Tucumán, Santiago del Estero y Córdoba).
El Protocolo de Monitoreo fue desarrollado por un grupo de investigadores de Tucumán pertenecientes al Instituto de Ecología Regional (IER-CONICET) y fue puesto a prueba por biólogos y técnicos especializados.
Sara Peschiutta, productora establecimiento Punta del Agua, acompañando a los técnicos en el monitoreo de aves
Los monitoreos se extienden durante dos días en cada uno de los establecimientos, y abordan la identificación de especies de aves, vegetación, insectos polinizadores, macro y meso fauna del suelo, y también el relevamiento de mamíferos mediante el uso de cámaras de monitoreo de fauna. Durante la jornada, los productores y sus equipos de trabajo acompañan a los técnicos para capacitarse sobre las distintas técnicas de muestreo e intercambiar conocimiento.
Marianela Colla, perteneciente a una empresa del Grupo CREA Sierras Chicas de la región Córdoba Norte, luego de haber participado del monitoreo en su campo, sostuvo: “Fue super positiva la visita. Por un lado, me sentí como si estuviera de vacaciones en mi propio campo, lo estuvimos recorriendo con personas que no conocía (por los técnicos expertos), hablando de temas diferentes a los habituales para mi, y sobre todo observando al campo de una manera totalmente distinta a la habitual. Y por otro, creo que la información que va a salir de todas las mediciones va a ser super interesante para conocer la biodiversidad que tenemos en el campo”.
Según compartió Federico Fritz, coordinador del proyecto InBioAgro, la definición de la línea base es el cuarto paso de una metodología para llevar adelante la gestión de la biodiversidad en agroecosistemas, que nos permitirá evaluar en sucesivas campañas las estrategias de mejora implementadas.
Por Marcelo Capello, Vanessa Toselli y Paula González
Buenos Aires, 13 diciembre (PR/23) — En este documento se presentan los resultados, en términos de transparencia, obtenidos por los principales municipios de la República Argentina en el año 2023, si se considera la cantidad de habitantes. Se trata de 75 ciudades, y se incluye también a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA).
El relevamiento toma como referencia la herramienta “Mapa Infoparticipa” del Laboratorio de Periodismo y Comunicación para la Ciudadanía Plural de la Universidad Autónoma de Barcelona, que evalúa no sólo la disponibilidad de información pública en los sitios web oficiales de los gobiernos locales, sino también su accesibilidad, cantidad y calidad.
En el año 2023, los 75 municipios bajo análisis alcanzaron, en promedio, 16,9 puntos en el índice de transparencia, sobre los 52 posibles que plantea el índice. En este sentido, el conjunto de jurisdicciones alcanzó en promedio un 32% de cumplimiento.
Si bien todavía el desempeño se encuentra muy lejos del óptimo, existe una leve mejora después de la caída de 2020. El nivel de cumplimiento de los municipios, en promedio, ha mejorado levemente, componiéndose de la baja sufrida durante 2020 y 2021. En 2019, el 50% de los municipios cumplimentaban entre el 25 y 50% del total de indicadores del índice; pero en 2020 y 2021 alrededor del 50% de los municipios cumplimentaban menos del 25% de los indicadores del índice, mientras que para 2022 y 2023 vuelve a crecer el porcentaje de municipios que lograr cumplimentar entre el 25 y 50% del total de indicadores (49% y 44% respectivamente).
En el ranking de transparencia del año 2023 se ubicaron en las primeras posiciones la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el municipio de Rosario (Santa Fe), los municipios de Concordia y Paraná (Entre Ríos), y el municipio de Córdoba Capital. De ellas, sólo CABA y Ciudad de Córdoba se mantuvieron, durante todas las mediciones, en los primeros 5 puestos.
Entre los municipios con menor transparencia, este año, se encuentran: Clorinda (Formosa), Chilecito (La Rioja), Paso de los Libres (Corrientes). Santa María (Catamarca) y Palpalá (Jujuy). Los municipios ubicados al final del ranking (últimos cinco) han variado a lo largo de los años, pero el municipio de Santa María (Catamarca) siempre se ha encontrado entre los de peor desempeño.
Si se realiza una comparación en el contexto geográfico del país, se puede elaborar un índice tomando el promedio de los municipios seleccionados por provincia. Así, las provincias con mejor desempeño corresponden a CABA, Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos y La Pampa. Entre las de bajo desempeño, se ubican Formosa, Jujuy, Chaco y La Rioja.
Los ejes en que el conjunto de municipios mostró mejor desempeño en 2023 fueron Información General, Órganos de gobierno, Rendición de Cuentas y Comunicación Institucional; donde el nivel de cumplimiento, en promedio, está entre el 40% y 46%. Mientras que los ejes en que el consolidado de municipios obtuvo peor desempeño fueron Autoridades, Participación Ciudadana y Presupuesto; cuyo nivel de cumplimiento estuvo entre 25% y 34%. El eje de Contrataciones y Licitaciones es el eje en que, en promedio, el conjunto de municipios tuvo el peor desempeño, apenas cumplimentado el 18% de los indicadores.
Así lo revela un informe de la Universidad Austral, elaborado por el Departamento de Economía de la Facultad de Ciencias Empresariales con sede en Rosario, que repasa la economía del país en los 40 años de democracia. Sobre la pobreza suma otro dato: en el primer semestre de 2023, Argentina presenta niveles más altos de pobreza que en el segundo semestre de 2001.
Rosario, 11 diciembre (PR/23) — El estudio repasa también otros indicadores de relevancia: PBI, desempleo, gasto público, inversiones, riesgo país e inflación. Con respecto a este último indicador, el informe destaca: Con picos hiperinflacionarios y un breve interregno sin inflación (convertibilidad), la mitad de los 40 años en Argentina experimentó una inflación anual superior al 25%. Y en julio de 1987, el nivel de inflación en Argentina era comparable al de julio de 2023
Rosario, Santa Fe, 11 diciembre (PR/23) — Ana Inés Navarro, directora del Departamento de Economía de la sede Rosario Facultad de Ciencias Empresariales de la Universidad Austral, elaboró el informe “Argentina en Números”, un recorrido que analiza la economía del país en los 40 años de democracia basado en los indicadores: inflación, PBI, desempleo, pobreza, índice de Gini, gasto público, inversiones y riesgo país.
Entre sus conclusiones más importantes, Navarro destaca:
Argentina, a lo largo de cuatro décadas, ha sido testigo de una montaña rusa económica caracterizada por desafíos significativos. Desde picos hiperinflacionarios hasta períodos de estancamiento, el país ha experimentado una serie de altibajos que han dejado su marca en diversos indicadores económicos y sociales.
Uno de los puntos más destacados es la persistente lucha contra la inflación. Con picos hiperinflacionarios y una breve pausa durante la convertibilidad, Argentina ha enfrentado una inflación anual superior al 25% durante la mitad de estos 40 años. En julio de 1987, la inflación alcanzó niveles similares a los registrados en julio de 2023, destacando la crónica volatilidad en este aspecto clave.
La relación entre inflación y desempleo también revela una narrativa interesante. Aunque el desempleo ha sido relativamente controlado en comparación con otros desafíos económicos, la convertibilidad elevó el promedio de la tasa de desempleo, a pesar de mantenerse actualmente por debajo de la media histórica.
La pobreza, otro indicador crucial, ha mantenido niveles preocupantes. En el primer semestre de 2023, la tasa de pobreza supera incluso los niveles observados en el segundo semestre de 2001, marcando una persistente lucha contra la desigualdad económica.
La desigualdad, medida por el índice de Gini, revela una tendencia mixta. Aunque se observa una mayor igualdad en la distribución desde la crisis de 2002, el país se encuentra en niveles de desigualdad similares a los del comienzo de la democracia, según datos del Banco Mundial de 2022.
En cuanto al crecimiento económico, la Argentina ha enfrentado un estancamiento del producto bruto desde 2009, con una tasa de crecimiento anual promedio del 0,677%. A pesar de algunos momentos de optimismo, la incapacidad para generar confianza en los inversores ha dejado al país rezagado en comparación con sus pares latinoamericanos.
El gasto público del estado nacional ha sido un área de expansión notable, especialmente en el ámbito social, con un crecimiento que casi triplica los niveles de hace 40 años.
El estancamiento en las inversiones es otro desafío persistente. A lo largo de cuatro décadas, Argentina no ha logrado crear confianza duradera en los inversores, a diferencia de sus vecinos en América Latina.
En resumen, el análisis de estos datos revela una compleja red de desafíos económicos que han marcado la historia reciente de Argentina. Desde la inflación hasta la desigualdad y el estancamiento económico, el país se enfrenta a la tarea de abordar estas cuestiones fundamentales para forjar un camino hacia un futuro más estable y próspero.