Dic 27, 2022 | Nutricion vegetal y animal
Buenos Aires, 27 de diciembre (PR/22) .- La empresa líder en soluciones integradas para el agro triplicó su tamaño en 2022 y cerró el año ampliando su presencia en Brasil. Sumando Argentina, Chile y Uruguay, la compañía registró una facturación de 2.200 millones de dólares en América Latina.
Durante 2022, Nutrien amplió sus operaciones en Brasil a partir de diversificar y modificar la forma de operar en la comercialización minorista de insumos agrícolas, a lo que sumó la adquisición de tres empresas (una aún pendiente de aprobación), la construcción de cuatro nuevas plantas para la mezcla de fertilizantes, la expansión de su presencia hacia 15 Estados y la apertura de nuevas sucursales, contabilizando un total de 50 Centros de Experiencia, con los cuales llega a 120 unidades comerciales en dicho país y a 200 en toda la región.
“Estas acciones fueron parte de la estrategia para seguir siendo líderes en la comercialización minorista de insumos en Brasil. Y para 2023 seguiremos creciendo, integrando las operaciones de los activos adquiridos, concretando la apertura de nuevas tiendas, fortaleciendo nuestro modelo de negocios e invirtiendo en atender al agricultor, así como también analizando oportunidades de nuevas adquisiciones”, dijo André Dias, presidente de Nutrien América Latina.
En este marco, Nutrien, que ofrece una plataforma de soluciones integradas para el agro, alcanzó una facturación que asciende a 2.200 millones de dólares en toda América Latina, con las operaciones de Brasil, e incluyendo las de Argentina, Chile y Uruguay, donde también consolidó su expansión, posicionándose como una de las mayores empresas minoristas agrícolas de la región.
Cabe mencionar que, en 2022, Nutrien concretó la adquisición de las empresas Casa do Adubo, Marca Agro y Safra Rica (pendiente de aprobación del CADE).
Fuerte presencia en América Latina
En 2022, Nutrien ha realizado más de 750 contrataciones, duplicando el número de sus colaboradores, con un total de 3.800 en América Latina, de los cuales 1.000 son profesionales que trabajan en el campo, atendiendo a más de 110.000 productores agropecuarios de Latinoamérica.
En Argentina, Chile y Uruguay (LAS), la compañía también viene consolidando su posicionamiento y en 2022 aumentó su facturación, alcanzando los 760 millones de dólares.
Perspectivas 2023
“Estamos transformando el comercio minorista agrícola con un nuevo modelo de negocio. Para 2023, tenemos previsto invertir, crecer y expandirnos, con foco en resultados operativos, consolidación de integraciones y una mayor experiencia de cliente”, agrega André Dias.
Desde 2020, Nutrien ha llevado a cabo en Brasil siete adquisiciones- la última está pendiente de aprobación-, que respaldan su estrategia de crecimiento, expansión de las unidades e implementación de nuevas tecnologías para potenciar su presencia en la región.
Los avances en la digitalización de los negocios y en la ampliación y sofisticación de los servicios prestados a los productores, serán el foco de las inversiones previstas para 2023.
“Más allá de las coyunturas a nivel internacional y las de cada país donde estamos presentes en la región, que impactan en el sector, en Nutrien siempre tenemos una visión de negocio de largo plazo y un firme compromiso con los agricultores de toda Latinoamérica”, concluye Dias.
Sobre Nutrien Latinoamérica
Nutrien es la empresa minorista más grande del mundo de insumos agrícolas, tecnologías y servicios al productor en forma de soluciones integradas. Cuenta con operaciones en Argentina, Estados Unidos, Canadá, Australia, Brasil, Chile y Uruguay. En América Latina, donde tiene presencia desde hace más de 27 años, su propósito es servir a los agricultores de manera inclusiva y sostenible. Posee una red de 200 unidades comerciales, entre Tiendas, Agrocentros y Centros de Experiencia, 5 plantas industriales, 4 mezcladoras, 2 bodegas y más de 3.800 empleados, con mil profesionales especializados trabajando en campo con recomendaciones personalizadas que mejor se adaptan a las necesidades y retos de más de 110 mil agricultores de la región. El equipo de profesionales altamente capacitado, a la vanguardia en el uso de tecnologías propias, prioriza la seguridad de las personas y el cuidado del medio ambiente, cumpliendo con los más altos estándares globales. Como proveedor de soluciones integradas, la relación que establece con sus clientes la convierte en una experiencia única, con el objetivo de mejorar la producción y aumentar los rendimientos de forma sostenible. Apoyada en herramientas tecnológicas pioneras para la agricultura en la región, inversiones y constante expansión, la compañía contribuye a alimentar con responsabilidad y seguridad el futuro de las comunidades donde se encuentra presente.
Para más información, visite los sitios web de Nutrien:
Argentina: https://nutrienagsolutions.com.ar/
Brasil: https://www.nutrien.com.br/
Chile: nutrienagsolutions.cl
Uruguay: nutrianagsolutions.com.uy
Primicias Rurales
Fuente: Paula Vázquez
Dic 26, 2022 | Nutricion vegetal y animal
Buenos Aires, 26 diciembre (PR/22) — Ante la posibilidad de que se prolongue la seca y con cultivos de invierno que no se llevaron casi nada de los nutrientes aplicados, muchos productores se preguntan: ¿hace falta fertilizar los cultivos de gruesa?Y en caso de hacerlo, qué estrategias usar?
Para debatir sobre el tema, los especialistas Gustavo Ferraris (INTA Pergamino), Cecilia Cerliani (Universidad de Río Cuarto) y Nahuel Reussi Calvo (CONICET – FCA Univ. Mar del Plata) dieron cátedra en Agenda Aapresid.
Fósforo
Ferraris rompe el hielo hablando de la zona Núcleo. Aún previendo una baja extracción de nutrientes por parte de una fina castigada por sequía y heladas, es clave hacer la distinción entre nutrientes poco móviles, como fósforo (P) y zinc (Zn), de aquellos muy móviles, como nitrógeno (N) y azufre (S).
En cuanto a los primeros, Ferraris recomienda aferrarse al concepto de balance de nutrientes: si la cosecha fina no va a retirar nada del P aplicado, podríamos decir que la futura gruesa aprovechará la residualidad de este nutriente. Pero ojo, esto suele ser claro en soja, pero en maíz puede ser importante reforzar con una dosis de P a la siembra por su efecto arrancador para lograr uniformidad en la implantación.
Cerliani destaca el rol del P y Zn en el desarrollo de raíces, lo cual ofrece al cultivo una ventaja en años secos a la hora de explorar en busca de agua.
Desde el sur de Buenos Aires, Reussi Calvo agrega que “en años secos la respuesta a la fertilización con nutrientes poco móviles es mucho mayor que en años normales. En el caso del maíz tardío, disminuir el aporte de P para “abaratar” el cultivo – pensando en que la campaña no dará para mucho – puede salir caro”.
Y agregó que en una región como la pampeana, donde hay brechas de nutrientes, la fertilización es uno de los factores que limita la productividad.
Nitrógeno y Azufre
Para N y S la cosa es más compleja, ya que no se puede asegurar que el N aplicado a los cultivos de invierno estará disponible para un maíz siguiente. Parte estará inmovilizado en la paja del trigo o se habrá perdido por volatilización. “Por eso, lo mejor es chequear cómo están los niveles a la hora de sembrar y evaluar necesidades de ajuste de dosis”, asegura Ferraris. Lo bueno de los nutrientes como N y S es que permiten ir ajustando dosis según como vaya pintando la campaña.
Pensando en siembras tardías en zona Núcleo, Ferraris resalta que, aún en años Niña, enero y febrero no suelen tener precipitaciones por debajo de lo normal y las probabilidades de sufrir golpe de calor son bajas. Por lo tanto, las expectativas de rinde en la zona para maíces tardíos son muy buenas. En ese escenario, responde mejor a la fertilización un tardío con buena condición hídrica que un temprano en sequía”, explica.
Cecilia agrega que puede retrasarse la aplicación de N en maíz hasta V6, ya que el cultivo a la siembra no lo necesita, o particionar dosis. “Así disminuimos riesgos de volatilización y reducimos el impacto económico y ambiental, ganando eficiencia en el uso de ese fertilizante”.
Tecnologías de procesos: aliado clave en campañas complicadas
El manejo de fechas de siembra (FS) es la primera carta que jugamos a la espera de las lluvias. En los lotes de fina cosechados a fin de noviembre o diciembre, el nitrógeno que pueda permanecer en el sistema es una tentación para sembrar maíz. El atraso en fecha de siembra es un factor positivo que ayudará a estabilizar y obtener buenos rindes.
Habiendo buenas expectativas para un tardío, no conviene pensar en planteos demasiado defensivos en términos de densidad y fertilización. Para definir la densidad hay que tener en cuenta el rinde objetivo. Cecilia aconseja no castigar con menores densidades un maíz por el solo hecho de ser tardío: “es factible un tardío con mayores densidades a las previstas para un temprano en un planteo pesimista.
Otra de las herramientas es el manejo sitio específico de la fertilización, lo que hace la diferencia en términos de eficiencia de uso.
Y por último, tener en cuenta que en siembras tardías la volatilización del N es un proceso relevante, por lo que es clave incorporar N en un lugar seguro hasta su asimilación. Cuando las maquinarias o la logística no lo permiten, es importante acudir a fuentes de baja volatilización.
El árbol de decisión para campañas secas
– FS anterior al 25 de noviembre con pronósticos de lluvias, se puede adelantar la siembra de soja.
– FS posterior al 25 de noviembre, se puede atrasar la siembra del maíz para capturar el N del sistema.
– Para sembrar maíz, aplicar P con menos de 15 ppm (fósforo Bray) en el suelo, a la siembra tiene efecto arrancador y logra uniformar la implantación.
– Para sembrar soja, aplicar P con menos de 12 ppm.
– Aplicar Zn con menos de 1 ppm de Zinc-DPA para el desarrollo y exploración radicular.
– En maíz, retrasar la aplicación de N al estadío V6 o particionar dosis a la siembra y en V6.
– Es posible plantear un maíz tardío con mayor densidad y no caer en planteos defensivos.
– Hacer manejo de sitio específico en las fertilizaciones y aprovechar maquinarias con dosis variables de insumos.
– En siembras tardías, acudir a fuentes de baja volatilización.
Primicias Rurales
Fuente: Aapresid
Dic 16, 2022 | Nutricion vegetal y animal
La compañía noruega Yara realizó ensayos de fertilización con bioestimulantes en caña de azúcar en el Noroeste argentino. En los últimos tres años se encontró consistencia en los datos, demostrando que la aplicación de bioestimulantes cumple un papel ¨recuperador¨ luego de eventos estresantes como sequías y aplicación de herbicidas.
Buenos Aires, 16 de diciembre (PR/22). – La empresa Yara, líder mundial en la producción y comercialización de fertilizantes minerales en conjunto con la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC), llevaron a cabo investigaciones durante tres años consecutivos, sobre la aplicación de bioestimulantes en cultivos de caña con estrés hídrico, logrando aumentar el rendimiento frente a testigos sin bioestimular.
Para relevar la importancia del cultivo y según datos del INTA, en nuestro país casi la totalidad de la superficie sembrada se encuentra en las provincias de Tucumán, Jujuy y Salta y es de alrededor de 371.829 hectáreas.
La ingeniera agrónoma Ana Mejail, técnica para la región NOA en Yara Argentina, explica: ¨Los ensayos realizados con la EEAOC demostraron que la aplicación del bioestimulante generó, en promedio, un aumento de 17% de la productividad del cañaveral, lo que se traduce en 17 bolsas de azúcar por hectárea. Esto último es remarcable, considerando que el costo de la aplicación ronda una bolsa de azúcar, tomando en cuenta servicio más producto. En cuanto al mejor momento para aplicar el biofertilizante, es a mediados de enero, momento en que la caña se encuentra en activo crecimiento y fue la que mejores resultados logró. Debe destacarse que la aplicación debe realizarse cuando la planta se encuentra receptiva a la aplicación de un producto foliar, es decir, con las hojas expandidas y los estomas abiertos” .
Es importante subrayar que la dosis recomendada para aplicaciones primaverales es de un litro por hectárea y en verano esta aumenta a dos litros por hectárea. El motivo de ello es la intercepción por parte del área foliar del cultivo, en primavera el cañaveral cuenta con menor superficie de captación del producto y, a medida que el cultivo crece, esta misma aumenta.
Con el objetivo de conocer el efecto recuperador en cañaverales que sufren una detención de crecimiento luego de una aplicación con herbicidas, comúnmente utilizados sobre este cultivo, se realizaron ensayos en colaboración con la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) , liderados por la ingeniera agrónoma doctora Carina Cabrera, docente de esta casa de estudios. ¨Como resultados de estos ensayos se observaron aumentos en el rendimiento de hasta 28 toneladas de caña por hectárea, logrando el efecto de desintoxicación esperado ante la fitotoxicidad producida por el control de malezas ¨ comenta la ingeniera Mejail .
El bioestimulante que se utilizó es una formulación líquida para aplicaciones foliares basada en una mezcla de nutrientes (Nitrógeno, Potasio, Boro y Zinc) y componentes bioactivos extraídos del alga Ascophyllum nodosum . Esta composición busca potenciar el desarrollo del cultivo y mejorar las condiciones fisiológicas de la planta ante situaciones de estrés.
“Desde Yara estamos muy orgullosos de poder trabajar con instituciones de primer nivel como con la UNT y con la EEAOC, con la que hemos logrado mantener una relación que acumula 9 años de trabajo conjunto ”, afirma Mejail y agrega, “ buscamos mejorar permanentemente la eficiencia del uso de los recursos y lograr que el productor pueda llegar a sus objetivos, e incluso superarlos, aún en tiempos de condiciones estresantes ”.
Primicias Rurales
Fuente: YARA
Dic 7, 2022 | Nutricion vegetal y animal
Buenos Aires, 7 diciembre (PR/22) –El crecimiento demográfico de la población mundial que se registra de forma exponencial año tras año demanda la producción de más alimentos y de mejor calidad. Recientemente, el Fondo de Población de la Organización de las Naciones Unidas informó que el planeta contiene a 8.000 millones de personas; de las cuales, cerca del 10% tienen “Hambre Crónico”, es decir, no acceden a una alimentación adecuada. Pero hay más de 2.000 millones, es decir otro 25%, que tienen “Hambre Oculto”, porque no acceden a alimentos con los minerales y nutrientes necesarios para su normal crecimiento y desarrollo.
Para el desarrollo sostenible de alimentos, se requiere de un gran esfuerzo y de la aplicación de tecnología y recursos. Cuando se fertilizan las plantas, aumenta la cantidad da alimento que se puede cosechar y también mejora sustancialmente la calidad de esos alimentos cosechados, ya que los fertilizantes contienen los nutrientes esenciales que la las plantas necesitan naturalmente para crecer. Para generar un alimento nutritivo para el ser humano es necesario producir incorporando buenas prácticas agrícolas, incluyendo la alternancia de cultivos (no hacer monocultivo) y también devolver al suelo los nutrientes originales que aportó.
En Argentina, en cada rincón del país, los agricultores trabajan produciendo alimentos y cuidando el suelo de generación en generación. El suelo argentino puede producir alimentos para nuestro país y para el mundo si se asume el desafío de mantener una producción sostenible. Para esto es imperioso aplicar los nutrientes que los cultivos necesitan para su crecimiento y desarrollo.

Además, al producir más alimentos en los suelos que hoy ya están destinados a producción, evita que se utilicen con ese fin otras tierras que están en el planeta cumpliendo otra función, como, por ejemplo: reservas de biodiversidad, parques nacionales, bosques y montes, etc.
“En cada alimento de origen vegetal y animal que se produce y llega a la mesa de los consumidores, está reflejada la labor tanto del productor como el aporte de la tecnología de los fertilizantes. Nutrición mineral de cultivos significa incorporar los nutrientes mediante la fertilización”, señaló Francisco Llambías, presidente de Fertilizar Asociación Civil, organización que integran las empresas fabricantes de fertilizantes y que se dedica al relevamiento del estado de los suelos y a brindar recomendaciones de nutrición para su conservación.
Desde sus inicios, Fertilizar AC se convirtió en una entidad referente en la generación y difusión de contenido de la tecnología de la fertilización, la reposición de nutrientes, la preservación del suelo, la implementación de buenas prácticas agrícolas y el cuidado del ambiente de alta productividad. “Uno de nuestros principales objetivos es transmitirle a toda la sociedad la importancia y los beneficios de nutrir los cultivos, reponiendo nutrientes de nuestro suelo para preservar ese recurso para las futuras generaciones”, aseguró Llambías.

El sueño que Argentina sea un referente en la producción sostenible de alimentos a nivel mundial es posible. De los productos agroindustriales que dan vueltas por el mundo, 11% se producen en el país. El 24% del empleo nacional, viene del sector del campo. Si se pusieran todos los granos cosechados en Argentina en camiones, éstos darían 2 vueltas a la Tierra.
“En Fertilizar asumimos el desafío de producir más y mejores alimentos con conciencia, cuidando el suelo que trabajaron nuestros abuelos y que hoy nos ´prestan´ las futuras generaciones”, manifestó Jorge Bassi, vicepresidente de la entidad.
Sin embargo, existe un dato alarmante, en Argentina solo se devuelve al suelo el 35% de los nutrientes que se extraen de las cosechas, es decir que por una fertilización insuficiente nuestros suelos se van deteriorando año tras año.
Jorge Bassi, vicepresidente Fertilizar en la presentación de «Más y Mejores Alimentos»
Nutrir para producir y producir para alimentar
Bajo todas estas premisas, Fertilizar AC presenta, con el lema “Más y Mejores Alimentos”, una nueva forma de transmitir estos conceptos de una manera sencilla a todo el público, haciendo foco en la producción sostenible de alimentos, la implementación de buenas prácticas agrícolas, el uso racional de los fertilizantes y el cuidado y conservación del suelo y del ambiente.
“Queremos dar a conocer a la población el rol clave que tiene la nutrición mineral de los cultivos en la producción de alimentos de calidad que disfrutamos cada día en nuestras mesas”, señaló Bassi.
Para obtener más y mejores alimentos es importante que los cultivos hayan estado bien nutridos, ya que las plantas requieren de nutrientes para llegar a ser alimentos y, a su vez, devolverle al suelo lo que “nos brinda”.
Las plantas necesitan 17 nutrientes minerales esenciales. El carbono y el oxígeno los reciben del aire, y el hidrógeno del agua. Los 14 restantes provienen del suelo. La falta de cualquiera de estos nutrientes en cantidades suficientes, puede afectar la salud, el crecimiento y el rendimiento de las plantas, y en consecuencia la alimentación humana.
Los fertilizantes proveen esos 14 nutrientes esenciales para las plantas complementando a los ya presentes en el suelo, permitiendo así cubrir las necesidades nutricionales de los cultivos y aumentando significativamente la cantidad y calidad de la producción.
“Ante el escenario actual de agotamiento del suelo y de la necesidad de producir más alimentos para la población mundial, la respuesta es fertilizar”, concluyó Bassi.
Para conocer más información sobre el rol de la nutrición de cultivos y la reposición de nutrientes en la producción de alimentos para toda la población, ingresar a www.fertilizar.org.ar
Acerca de Fertilizar AC
Acerca de Fertilizar AC Fundada hace más 20 años, Fertilizar es una asociación civil sin fines de lucro formada por diferentes actores de la industria agropecuaria (empresas, instituciones, asociaciones de productores, universidades, entre otros), cuyo objetivo es concientizar sobre la importancia del uso racional del fertilizante y la sustentabilidad del sistema productivo, a través de la difusión de información técnico-científica adaptada a la realidad local, que explique las ventajas agronómicas y económicas del agregado balanceado de nutrientes sobre la productividad de cultivos y pasturas y sobre la fertilidad del suelo para una agricultura sustentable.
www.fertilizar.org.ar
Oct 31, 2022 | Nutricion vegetal y animal, Orgánicos
Buenos Aires, 31 octubre (PR/22) — Amauta, compañía especializada en nutrición vegetal, promueve una agricultura más eficiente y sustentable con el objetivo de proteger la tierra y su rendimiento. Por esto, ante la severa sequía que está afectando a los cultivos de todas las regiones agrícolas del país, los productos biológicos son una excelente herramienta para ayudar a la planta en situaciones de estrés.
Desde Amauta, destacaron que “Crop Amino”, un producto de origen orgánico, pensado para cultivos de invierno, como trigo y cebada, actúa vigorizando y estimulando a las plantas. “Idealmente, hay que aplicarlo días antes de un pronóstico de lluvias para conseguir la mayor eficiencia del producto”, explicó Alejandro Sartori, responsable de I+D y Marketing de Amauta, a lo que agregó que, “está aplicación estratégica, ayudará a recuperar al cultivo de dicho estrés”.
Según Sartori, cualquier cultivo que recibió una nutrición balanceada, como parte de la estrategia de fertilización, está en mejores condiciones para enfrentar una situación extrema. “El agua es la principal limitante para la producción agrícola, aunque la diferencia está en que un cultivo muy estresado por la sequía, pero bien nutrido, luego de las lluvias tenderá a recuperarse más rápido y positivamente que aquel que no lo está”, advirtió. Ante esto, se refirió a la importancia de los nutrientes y el momento estratégico de aplicación. “Gracias a un bioestimulante a base de zinc y manganeso, aplicado en el momento indicado, podemos conseguir una respuesta de recuperación rápida del cultivo porque, justamente, son micronutrientes que ayudan a la fabricación de compuestos que vigorizan a la planta”, destacó.

Para Sartori, los bioestimulantes siempre serán un complemento de la fertilización y de acuerdo a su elección es que debe esperarse la respuesta fisiológica en la planta. De esta forma, indicó que hay biosoluciones que otorgan un plus de rendimiento durante el período crítico, momento en el cual el cultivo demanda más energía y nutrientes, por lo tanto, aumentan la eficiencia y usos de los recursos. También son excelentes alternativas para aplicar bajo un estrés térmico, hídrico o por radiación.
Pensando en los cultivos de verano, próximos a implantarse, Sartori también aporta recomendaciones. “Amauta mira la nutrición de manera integral. Por ello, entre nuestros productos también contamos con un micro granulado, que se aplica en la implantación de un cultivo, y aporta fósforo, zinc y azufre. Pero, además, es un complemento de ácidos húmicos y fúlvicos que protegen al fósforo de ser adsorbido por los coloides del suelo. Así, este nutriente clave, queda disponible más tiempo para la planta”, aseguró el técnico. Además, este mismo producto contiene un zinc quelatado que reduce los riesgos de que el nutriente no quede disponible para la planta.
El manejo de los fertilizantes
“Entre las prácticas agrícolas, uno de los mayores problemas radica en la falta de diagnóstico y planificación de la nutrición», contó Sartori y subrayó que, “considerando las 4R -fuente, dosis, momento y forma- mejoran la eficiencia de uso de los nutrientes, la actividad microbiana y retorno económico del cultivo”. “En el caso de los fertilizantes, un manejo correcto y responsable, aumentan los rendimientos de los cultivos y la sustentabilidad. Esto implica una gran cadena que comienza con la mayor producción de materia seca, un sistema radicular más desarrollado, que explora más suelo y también más fijación de carbono atmosférico. Así, habrá más carbono acumulado y disponible para la actividad microbiana”, describió. Siguiendo el proceso, el técnico citó que, de esta manera, se desencadenan múltiples procesos favorables para el agro sistema. “Con un buen diagnóstico y planificación no solo aumentaremos rendimientos, también pondremos los nutrientes necesarios para que su uso sea eficiente con el menor impacto ambiental y la mayor eficiencia en el uso de recursos”, concluyó.
Primicias Rurales
Fuente: Amauta
Oct 20, 2022 | Nutricion vegetal y animal
Buenos Aires,20 de octubre (PR/22) . Los maíces ensilados el año pasado tras haber sido cultivados bajo estrés hídrico tienen abundantes toxinas que, al momento del suministro, no son eliminados por los “adsorbentes” tradicionales. Para aprovecharlos a full, proponen un método enzimático que biodegrada esos agentes antinutricionales y evita mermas en la eficiencia de conversión. Ciencia, clave en este año desafiante.

Pedro Sueldo.
La intensificación de la ganadería y la sequía imperante en el país han puesto sobre el tapete la creciente importancia de ciertas micotoxinas que escapan de las técnicas utilizadas tradicionalmente para mitigar sus efectos. El Ing. Agr. Pedro Sueldo, Coordinador científico de rumiantes de Vetanco, un laboratorio que desarrolla productos para la nutrición intensiva, hace una puesta a punto de los conocimientos sobre estos agentes antinutricionales y del novedoso método de control basado en la biotecnología.
“Existe el preconcepto de que las micotoxinas solo aparecen por un mal almacenamiento de los forrajes. Esto es cierto, en parte, en realidad lo que se genera por acopios inapropiados son aflatoxinas. Pero hay otro universo de toxinas (DON, Zearalenona) que provienen del Fusarium, un hongo muy difundido en los cultivos de maíz, trigo y soja. Entonces, el productor puede almacenar bien sus cosechas, pero ya lo hizo con las micotoxinas que venían del campo”, advirtió Sueldo, detallando que según FAO el 25% de las cosechas del mundo están contaminadas con este hongo.
¿Problemas para la ganadería? “En general las micotoxinas deprimen el sistema inmune del bovino y actúan sobre la flora ruminal haciendo que la utilización del alimento sea menos eficiente, con mermas de hasta 22% en la conversión. La aflatoxina, en particular, afecta el sistema hepático; la Zearalenona, el reproductivo y DON, el consumo, aunque en definitiva todas perjudican la producción”, repasó.
Además, las ‘micotoxinas del campo’ aumentaron en los últimos años en el país. Según datos de varios laboratorios, año a año, se registra una disminución de aflatoxinas porque el productor almacena mejor sus cosechas, aplicando nuevas técnicas, inoculantes y demás. Pero hay años en que los análisis de laboratorio reportan niveles altísimos de micotoxinas del campo que, precisamente, coinciden con las sequías.

¿Cómo impacta el déficit hídrico? El Fusarium está muy difundido en los cultivos, pero no siempre genera micotoxinas, solo lo hace cuando sufre estrés porque es la forma que tiene el hongo de competir. “Una de estas situaciones es la escasez de humedad. Por ejemplo, si uno analiza los silos de maíz que se abrieron este año (cultivados durante la seca del año pasado) tienen muchísimas toxinas: se registran hasta 81% de muestras positivas para DON y 73% para Zearalenona”, explicó Sueldo, anticipando que con los que se cosechen este año probablemente se repetirá la problemática.
Otro preconcepto es que los rumiantes son más resistentes a las micotoxinas que los monogástricos. “Eso también es cierto, la flora ruminal actúa como primera línea de defensa frente a algunas de esas toxinas, no todas. Pero hay que tener en cuenta que, en el feedlot, eso lo hace un rumen que procesa alta cantidad de concentrados y tiene un pH bajo. Por lo tanto, la actividad microbiana, que es la que se encarga de esa detoxificación, se ve disminuida. Es un rumen muy desafiado”, planteó.
En concreto, la intensificación de los planteos y los crecientes desafíos del clima significan una amenaza para la ganadería, que cada vez utiliza más silajes, concentrados y suplementos.
Para comerte mejor
Hay varios pasos a seguir para poder utilizar alimentos contaminados con micotoxinas del campo, además de las que pueden provenir del almacenamiento. Más allá de la rotación de cultivos y otras prácticas que permiten limitar el desarrollo del Fusarium, es necesario hacer un análisis de laboratorio de todos los ingredientes de la ración para formularla con niveles tolerables de toxicidad, diluyendo los más contaminados.
“No obstante si tengo todo el silaje comprometido y no lo puedo diluir porque se reduce la tasa de extracción y se pierde calidad, ahí entran a jugar otras herramientas”, afirmó Sueldo. En tal sentido, existen adsorbentes (Alumino-silicatos + pared de levaduras) que actúan en base al comportamiento polar de algunas micotoxinas (aflatoxinas), pero esto no ocurre con todas (DON, Zearalenona).
“Lo más novedoso llegó de la mano de la biotecnología. Detoxa Plus es un producto enzimático, muy difundido en monogástricos, y que hace tres años se lanzó para la ganadería bovina porque, como su nombre lo indica, detoxifica todas las micotoxinas”, sostuvo. 
¿Diferencias? “El adsorbente actúa muy bien en las moléculas que tiene carga en superficie (aflatoxinas), se pegan, y ese complejo adsorbente-micotoxina, no puede ser absorbido por el animal, que lo termina eliminando en las bostas, pero no son eficientes frente a las otras micotoxinas. Además, no es específico, o sea, si encuentra algo que tiene una carga diferente, lo adsorbe, incluso minerales y vitaminas, que son muy importantes para la nutrición animal y corren la misma suerte”, alertó.
El producto enzimático, en cambio, “no necesita que las micotoxinas tengan carga, contiene una enzima para cada tipo de molécula (del almacenaje y del campo), con lo cual las desdobla, las biotransforma y genera compuestos no tóxicos para el bovino. No se acumula en las heces”, señaló.
Otra diferencia no menor, es que el absorbente tiene saturación, es decir, cuenta con una cantidad de cargas en superficie y esos son los sitios donde puede “secuestrar” micotoxinas. “Entonces, si hay alta contaminación, se necesita poner más para no quedamos cortos. Por el contrario, el producto enzimático, rompe una molécula, una vez que lo hizo rompe otra, o sea, su modo de acción nunca se satura. Por eso en este caso se utilizan dosis muy bajas”, subrayó Sueldo.
¿La adopción de esta tecnología? “Es un producto más caro que los absorbentes, sí, aunque cuando se compara dosis vs. dosis, es muy parecido. Desde el laboratorio, estamos más que sorprendidos, porque hace tres años las ventas para rumiantes eran cero y hoy significan el 40% del total. Eso indica que el productor se da cuenta de sus ventajas y lo está adoptando tanto en la recría como en el engorde a corral, bueno, en tambo ni hablar”, aseveró.
Para finalizar, el investigador resaltó que la biotecnología aplicada al control de micotoxinas tiene mucho futuro. “La creciente intensificación de la producción de carne y la variabilidad climática están llevando a que estas toxinas ya no sean consideradas como coyunturales sino como agentes antinutricionales de estructura”, concluyó.
Por Ing. Agr. Liliana Rosenstein, Editora de Valor Carne
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