La suba de los fertilizantes generó un sobrecosto importador de USD 180 millones en el primer semestre de 2026

La suba de los fertilizantes generó un sobrecosto importador de USD 180 millones en el primer semestre de 2026

Por Franco Pennino – Bruno Ferrari – Emilce Terré de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
El impacto del conflicto en Medio Oriente y la suba de precios provocaron un sobrecosto de USD 180 millones en las importaciones de fertilizantes durante el primer semestre, mientras se proyecta un salto productivo local con el nuevo proyecto en Bahía Blanca.

 

 

 

Rosario, lunes 10 agosto (PR/26) — En el primer semestre, las importaciones de fertilizantes fueron las segundas más bajas desde 2019. Radiografía del mercado de fertilizantes tras el conflicto de Ormuz. Inversiones y potencial de Argentina en producción de urea.

 

1. La lupa puesta sobre los mercados globales de fertilizantes

El conflicto desatado en febrero de este año en Medio Oriente tuvo severas consecuencias sobre el mercado energético global, trasladándose a una crisis igual de profunda en el de fertilizantes. Tanto el cierre del Estrecho de Ormuz como los ataques a la infraestructura petrolera regional tuvieron impactos importantes en los precios globales de productos energéticos que son insumos claves para la producción de fertilizantes. A su vez, las restricciones de flujos implicaron una contracción importante de la oferta mundial de fertilizantes e insumos clave salidos desde el Golfo Pérsico.

Los nitrogenados en general y la urea en particular, fueron los más golpeados por la crisis. Previo al conflicto, por el Estrecho de Ormuz pasaba cerca de un quinto del comercio de gas natural del mundo y la cuarta parte del comercio de urea global. Siguiendo al petróleo, el GNL se disparó tras desatada la crisis, generando un efecto dominó sobre los mercados que dependen de los hidrocarburos como insumo clave (como lo son la urea, el amoníaco y el azufre). Debido al uso intensivo de GNL en la producción de urea, el efecto en los costos fue directo, encareciendo el producto final.

Las decisiones de grandes productores y exportadores de urea también tuvieron gran peso: India, uno de los principales productores y mayor importador de este producto, detuvo momentáneamente su producción debido a la escasez de gas; China, uno de los exportadores clave, restringió sus exportaciones temporalmente para asegurar su abastecimiento interno. De esta forma, el mercado global de nitrogenados sufrió un fuerte estrangulamiento de oferta. Por lo tanto, como efecto dominó, el cierre del canal marítimo puso en jaque a la cadena de suministro de la urea tanto desde la producción hasta la logística, resultando en un salto del precio en dicho producto de más del 100% respecto al mes de enero, considerando que los valores ya tendieron a normalizarse.

En comparación con los máximos vistos en 2022, el precio de la urea no llegó a superar este umbral. Según el Banco Mundial, se identifican varios factores que limitaron parcialmente las subas: por un lado, los países productores del hemisferio norte ya habían asegurado gran parte de sus necesidades de campaña; en segunda instancia, el GNL subió menos que durante la guerra ruso-ucraniana; por último, debido al redireccionamiento de los suministros por fuera del Estrecho de Ormuz, aunque afrontando mayores costos logísticos.

En el caso del mercado de fosfatados, los productos están siendo afectados por una combinación de factores. La creciente estrechez en la oferta de azufre —un insumo esencial para producir roca fosfórica — elevó significativamente los costos industriales. Según la FAO, cerca de la mitad del comercio mundial de azufre se concentra en la región afectada por el conflicto.

A ello se sumó la suspensión de la producción de amoníaco en Irán y de amoníaco y azufre en Qatar, luego de los ataques contra sus instalaciones. Como resultado, el precio del azufre llegó a duplicarse respecto de enero, contribuyendo a encarecer la producción de fosfatados. En ese período, el superfosfato triple (TSP) acumuló una suba del 39 %, mientras que el DAP aumentó un 27 %.

Sin embargo, el elevado nivel de precios del complejo fosfatado responde también a factores previos y de carácter más estructural. Desde fines de 2025, el mercado ya se encontraba bajo presión: en septiembre de ese año, el DAP había alcanzado valores incluso superiores a los observados durante la crisis reciente, mientras que el TSP posteriormente superó aquel máximo.

Esta situación se explica por una oferta comercial de azufre cada vez más ajustada, la creciente competencia de la minería por ácido sulfúrico y las restricciones chinas a las exportaciones de MAP y DAP, que redujeron la disponibilidad de producto en el mercado internacional. Sobre esa base, la crisis de Ormuz profundizó el desequilibrio y amplificó la reacción de los precios que se mantienen firmes en el mercado.

 

2. Las importaciones de fertilizantes en el primer semestre de 2026, muestran el segundo peor desempeño desde 2019

En el marco de un ajetreado primer semestre para el mercado de fertilizantes, los volúmenes importados por Argentina sufrieron la disparada de precios globales.

En conjunto, la importación de fertilizantes en el primer semestre tuvo su segundo peor año desde 2019. En el complejo nitrogenados, se compraron al exterior 437.000 t; en el rubro fosfatados, se adquirieron 767.000 t; en cuanto a los del tipo potásico, las importaciones fueron 39.000 t.

La urea fue el producto que más cayó en volumen, lo cual es lógico pensando en que su precio fue el que más se disparó durante el periodo. Los fosfatados se mantuvieron prácticamente sin cambios entre años.

Cabe destacar que, el mínimo de 2023 se debió a la fuerte sequía que experimentó el país en ese año. Como se explica en el Informativo Semanal N° 2141, el consumo ese año sufrió mermas muy importantes, al igual que las importaciones, al hacerse visibles los resabios del desastre climático.

Medido en términos de valor, el primer semestre de 2026 marcó el segundo registro más alto de la historia con USD 1.762 millones, impulsado principalmente por precios de importación más altos.

La crisis de precios en los mercados globales, como se ve, no fue neutral para la Argentina. Lo peor del conflicto se vio en los meses de abril y mayo, cuando el petróleo alcanzó máximos no vistos desde la guerra ruso-ucraniana. Como se observa, durante esta etapa los precios CIF de importación promedio también llegaron a máximos desde la explosión del conflicto en Europa.

En general, la suba de precios supuso un sobrecoste importante para el sector. Si tomamos los precios promedio de importación del primer semestre de 2025 por producto con las cantidades importadas en esta primera mitad de este año, se arriba a un sobrecoste teórico de USD 180 millones en lo que va del año. Esto sin considerar que la suba de precios también generó una contracción en las cantidades importadas.

 

El reflejo de los precios excesivamente altos se observa con claridad en los últimos datos mensuales de importación. La importación de nitrogenados para junio es la más baja desde 2015 y 60% inferior al promedio del último lustro. Para los fosfatados la situación es similar: el tonelaje más bajo desde 2018, 34% por debajo del promedio quinquenal.

Mirando hacia adelante, el desempeño importador en los meses que restan del año dependerá de lo que suceda con el conflicto en Medio Oriente. Argentina importa en promedio el 50% de su consumo de nitrogenados (en años de normalidad operativa) y el 80% en fosfatados.

Teniendo en cuenta que, en promedio, tres cuartas partes de la importación de nitrogenados se produce en el segundo semestre del año, en la antesala a la siembra de los granos gruesos, la normalización del comercio y precios relativamente en niveles promedio será esencial para asegurar una rentabilidad de aplicación aceptable para la gruesa 2026/27.

 

3. Nuevo RIGI: Argentina se encamina a dar un salto en producción de urea granulada

Por último, vale agregar que, en el sector agrícola los fertilizantes son un activo estratégico y fundamentales para garantizar la Seguridad Alimentaria en los países. En el caso de Argentina, se tiene una producción de fertilizantes entre 1,4 y 1,9 Mt según el año bajo consideración. En 2025, se alcanzó una producción de 1 Mt de nitrogenados, 0,4 Mt de fosfatados y 0,2 Mt de azufrados.

Sin embargo, los volúmenes de producción de fertilizantes a nivel doméstico no son suficientes para suplir toda la demanda interna, en línea con los importantes volúmenes de importaciones que realiza el país año tras año. Contemplando que el consumo de fertilizantes se ubica en torno a 5 Mt, se encuentra que solo el 30/35% se explica por producción local.

A esto se agrega que, dada la presión impositiva actual en el sector, existe un subconsumo para reponer los nutrientes que se extraen.

 

Es en este marco que, la aprobación de un nuevo proyecto de inversión RIGI para la construcción de una nueva planta de producción de urea en Bahía Blanca ante la mayor producción de gas de Vaca Muerta, es una noticia que agrega expectativas muy positivas en post de mejorar el abastecimiento doméstico de este insumo estratégico para el agro argentino.

Con una inversión por USD 2.700 millones, será la mayor planta de urea de Latinoamérica y una de las más grandes del mundo con la expectativa de aportar una producción anual de 2,1 Mt de urea.

Es decir, el país podría dejar de ser un importador neto de este insumo y dependiendo de diferentes factores, abastecer una demanda creciente a nivel o local o encontrar posibilidades de exportación a otros países como el caso de Brasil, el cual es clave como importador mundial de este producto.

Diez años de evolución: Tropfen muestra en Aapresid su modelo de innovación permanente

Diez años de evolución: Tropfen muestra en Aapresid su modelo de innovación permanente

La compañía compartirá el avance de su modelo de negocios en la década y su proyección regional. Además, presenta Red Nutrition -una propuesta que transforma la validación tecnológica a campo- y una nueva planta industrial que potenciará el desarrollo y la producción de soluciones para la agricultura.

 

 

 

Buenos Aires, viernes 24 de A diez años de su creación, Tropfen -firma especializada en el desarrollo y producción de coadyuvantes, bioestimulantes, fertilizantes y biológicos- llegará al Congreso Aapresid 2026 para mostrar la evolución de su modelo de innovación, que hoy integra investigación, desarrollo, fabricación propia y validación tecnológica a campo.

Este crecimiento se refleja en uno de los principales hitos de 2026: la construcción de su planta industrial en Pergamino, cuya obra civil se encuentra en la etapa final.

Las nuevas instalaciones permitirán avanzar sobre el fraccionamiento y, posteriormente, formulación de productos, fortaleciendo la competitividad de la empresa, aportando mayor flexibilidad para desarrollar nuevas soluciones y consolidando una plataforma de crecimiento para los próximos años.

«Los primeros diez años estuvieron enfocados en construir una empresa sólida desde lo comercial y el desarrollo tecnológico. Hoy comenzamos una nueva etapa, donde vamos a sumar capacidades industriales, potenciar la investigación y acelerar el desarrollo de soluciones para nuestros clientes en la Argentina y la región», afirmó Julián Etchegoyen, CEO de Tropfen.

Innovación, respaldada por datos Uno de los desarrollos representativos de la evolución de Tropfen es Red Nutrition, iniciativa que incorpora la Inteligencia Artificial como predictor para la toma de decisiones.

Red Nutrition parte de un diagnóstico claro: mientras las tecnologías nutricionales y los bioestimulantes muestran beneficios agronómicos comprobados, su adopción sigue siendo muy baja. Frente a ese escenario, Tropfen decidió trasladar la validación tecnológica directamente a los lotes de producción.

 

Así, en cada establecimiento seleccionado, se diseña y ejecuta el ensayo, se aportan las tecnologías, se realiza el seguimiento durante todo el ciclo del cultivo y, finalmente, se entrega un informe con el análisis de resultados y el retorno de la inversión.

Este proceso se apoya en herramientas de agricultura digital, como plataformas de seguimiento satelital, mapas de rendimiento y análisis de suelo, integrados con la Inteligencia Artificial que identifica el momento más oportuno para cada intervención agronómica.

“El objetivo es transformar los datos generados en el campo en conocimiento aplicable para mejorar la productividad y la rentabilidad de cada planteo”, resumió Santiago Oldani, Gerente de Marketing y Servicio Técnico.

Sobre el valor de esta iniciativa, subrayó: «Queremos que el productor vea los resultados en su propio lote. Cuando la tecnología se valida en condiciones reales y con información objetiva, la decisión de adoptarla deja de basarse en una promesa y pasa a sustentarse en evidencia».

Proyección regional

La nueva etapa de la empresa también contempla una mayor proyección regional. Actualmente, el Grupo Tropfen desarrolla operaciones en la Argentina, Uruguay, Paraguay y Bolivia, y proyecta seguir ampliando su presencia mediante nuevas capacidades industriales, el fortalecimiento de la investigación y el desarrollo de un portafolio cada vez más amplio de soluciones para la agricultura.

«Cuando comenzamos este proyecto sabíamos que queríamos construir una empresa diferente, aunque nunca imaginamos la dimensión que alcanzaría en tan poco tiempo. Hoy contamos con una base sólida para pensar los próximos diez años con objetivos aún más ambiciosos, impulsando el crecimiento, la innovación y la expansión regional», agregó el CEO.

Quienes visiten el Congreso Aapresid 2026 podrán conocer esta nueva etapa de la compañía en su stand (lote B 60), donde el equipo de Tropfen presentará sus desarrollos tecnológicos, los avances del proyecto industrial y las iniciativas que marcarán el rumbo de la empresa durante la próxima década.

 

 

Sobre Tropfen

Tropfen es una empresa argentina fundada en 2017 con el objetivo de desarrollar soluciones tecnológicas para una agricultura más eficiente y sustentable. Con sede en Pergamino, cuenta con una red de más de 200 puntos de venta, presencia comercial en Argentina, Uruguay, Paraguay y Bolivia, más de 12 millones de hectáreas aplicadas con sus tecnologías y una propuesta basada en la innovación, la cercanía con el productor y el desarrollo de alianzas estratégicas para generar soluciones de alto valor para el agro.

En 2026 dio un paso estratégico en su evolución al concretar una exitosa emisión de Obligaciones Negociables PyME, en la que captó más de US$ 2 millones. Los fondos se destinan a la construcción de una planta industrial para el fraccionamiento y formulación de productos, fortaleciendo la capacidad de innovación, desarrollo y producción de la compañía para abastecer al mercado argentino y regional.

 

Primicias Rurales

Fuente: Tropfen

La tierra se agota y la industria alimentaria reacciona: por qué cada vez más empresas apuestan por la agricultura regenerativa

La tierra se agota y la industria alimentaria reacciona: por qué cada vez más empresas apuestan por la agricultura regenerativa

El 95% de los alimentos que comemos depende del suelo, pero más del 90% de la tierra fértil del planeta podría estar degradada en 2050. Frente a ese horizonte, más de 40 gigantes de la industria alimentaria se unen para cambiar la forma en que se produce.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Buenos Aires domingo 5 julio(PR/26)–El modelo agroindustrial global está llegando a un límite peligroso. La salud de los suelos atraviesa un punto crítico y, frente a la crisis climática y una amenaza cada vez más concreta para la seguridad alimentaria mundial, un cambio de enfoque empieza a ganar terreno dentro de la industria.

La noticia que lo confirma llegó hace pocos días: el gigante de los alimentos Mondelēz International anunció que se suma a “Regenerating Together”, una iniciativa global que ya reúne a más de 40 corporaciones con un mismo objetivo urgente: impulsar la agricultura regenerativa para restaurar ecosistemas que llevan décadas deteriorándose.

 

Un recurso vivo que se está quedando sin tiempo

 

 

La urgencia detrás de este movimiento no es casualidad. Según datos de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), el 95% de los alimentos que consumimos depende directamente del suelo.

Y las proyecciones no son alentadoras: si se mantienen las tendencias actuales de sobreexplotación y uso intensivo de químicos, más del 90% de los suelos del planeta podría estar degradado para 2050.

 

🌳 EN EL MUNDO MÁS EMPRESAS APUESTAN POR LA AGRICULTURA REGENERATIVA. Mondelēz International se incorporó a “Regenerating Together”, una iniciativa global que reúne a más de 40 empresas para impulsar prácticas agrícolas

 

 

El suelo no es simple tierra donde sembrar: es un recurso vivo, frágil y esencial, y hoy enfrenta varias amenazas impulsadas por la actividad humana:

Erosión severa: se pierde la capa superior del suelo, arrastrando consigo los nutrientes esenciales.

Contaminación química y por plásticos: pesticidas, herbicidas y microplásticos dañan la microbiota subterránea.

Pérdida de carbono orgánico: suelos empobrecidos que ya no logran retener vida.

Sellado por concreto: la expansión urbana descontrolada avanza sobre tierras agrícolas de alto valor.

 

🌳 EN EL MUNDO MÁS EMPRESAS APUESTAN POR LA AGRICULTURA REGENERATIVA. Mondelēz International se incorporó a “Regenerating Together”, una iniciativa global que reúne a más de 40 empresas para impulsar prácticas agrícolas

 

 

Frente a este panorama, la agricultura regenerativa no busca simplemente conservar la tierra en su estado actual, sino repararla: trabajar junto a la naturaleza para devolverle vida a los ecosistemas.

 

 

¿En qué consiste realmente este modelo?

 

 

A diferencia de la agricultura tradicional —o de la sustentabilidad puramente cosmética—, este enfoque se apoya en prácticas concretas que imitan los ciclos naturales: rotación de cultivos, eliminación del arado profundo y erradicación de agrotóxicos.

 

Una esponja contra la sequía y un freno al CO2

 

Uno de los mayores atractivos de este sistema es su capacidad para enfrentar la crisis climática. Un suelo sano, cubierto de vegetación, funciona como un enorme sumidero de carbono que absorbe el CO2 de la atmósfera y lo resguarda bajo tierra.

 

 

Agricultura regenerativa: mejor producción a menor costo, minimizando el impacto ambiental

 

 

Además, en tiempos de megasequía, una tierra rica en materia orgánica, raíces y plantas actúa como una verdadera esponja: puede llegar a absorber hasta 10 veces más agua que una granja industrial convencional, optimizando el recurso hídrico y dando resiliencia frente a la escasez.

 

Lo que gana el bolsillo y lo que gana la tierra

 

 

Menores costos de producción: una tierra sana nutre a las plantas de forma natural, reduciendo la dependencia de fertilizantes sintéticos y agroquímicos costosos.

Vuelve la biodiversidad: sin químicos de por medio, insectos polinizadores, lombrices y microorganismos benéficos regresan a proteger los cultivos de forma ecológica.

Alimentos más nutritivos: plantas fuertes, criadas en suelos vivos, producen alimentos de mayor calidad para la población.

 

Un bloque corporativo frente al colapso agrícola

El programa “Regenerating Together”, impulsado por la organización SAI Platform, busca acelerar la transición hacia una producción sostenible a través de la colaboración entre empresas, agricultores, científicos, académicos y organizaciones de la sociedad civil.

Con su ingreso, Mondelēz International se suma a una lista que ya integran más de 40 gigantes de la industria alimentaria y agrícola —entre ellos Nestlé, Unilever, Diageo, ADM, Danone, McCain y Carlsberg— que firmaron una declaración conjunta para enfrentar de manera coordinada los desafíos del sector.

 

 

La casta siempre gana y la soberanía alimentaria en peligro - Agencia de Noticias Tierra Viva

 

 

Desde la compañía explicaron que contar con cadenas agrícolas resilientes es cada vez más importante para garantizar el abastecimiento y sostener los sistemas alimentarios, y remarcaron que esta iniciativa les permitirá seguir fortaleciendo su trabajo en agricultura regenerativa junto a otros actores del sector, según señaló Luis Gutiérrez, gerente de Sostenibilidad y Asuntos Corporativos de Mondelēz International.

El gran desafío de este bloque será evitar el greenwashing y lograr estandarizar el concepto.

Por eso, el programa se propuso fijar objetivos comunes y métricas científicas claras que permitan medir avances reales en la recuperación de la biodiversidad, la salud del suelo y el bienestar de las comunidades agrícolas locales.

La carrera por salvar el suelo ya empezó, y la industria parece haber entendido algo simple: sin tierra sana, no hay negocio posible en el futuro.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Primicias Rurales
Fuente: El Desconcierto 

 

 

Nutrición balanceada y manejo integrado de plagas: dos pilares para cerrar brechas de rendimiento en soja

Nutrición balanceada y manejo integrado de plagas: dos pilares para cerrar brechas de rendimiento en soja

Al inicio del Seminario ACSOJA 2026, que se realiza en la Bolsa de Comercio de Rosario, referentes de FERTILIZAR Asociación Civil y la EEA Obispo Colombres de INTA, coincidieron en que existe un amplio margen para incrementar la productividad del cultivo mediante una adecuada nutrición y estrategias preventivas frente al avance del picudo negro de la vaina.

 

Buenos Aires, jueves 02 de julio (PR/26) .- La nutrición del cultivo y el manejo integrado de plagas fueron los ejes de la charla técnica «Nutrición y plagas en soja: estrategias de manejo que potencian rendimientos», que reunió a especialistas de FERTILIZAR AC y de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC), con la moderación de Juan Martín Enrico de INTA.

Roberto Rotondaro y Matías Saks de FERTILIZAR AC. expusieron sobre las claves de la nutrición en soja, mientras que Matías Medrano, investigador de la EEAOC, presentó los avances en el conocimiento y manejo del picudo negro de la vaina (Rhyssomatus subtilis), una plaga que dejó de ser un problema regional para convertirse en un desafío para las principales zonas sojeras del país.

Con la nutrición como herramienta para capturar rendimiento, Rotondaro destacó que uno de los principales desafíos de la producción argentina continúa siendo reducir la brecha entre el rendimiento potencial y el efectivamente alcanzado.

Según comentó, actualmente la soja presenta una brecha promedio de 880 kg. por hectárea, equivalente al 28% del potencial productivo en condiciones de secano. «Lo que el suelo necesita no se negocia. El fósforo sigue siendo el nutriente que marca la diferencia para construir rendimiento y aprovechar el potencial del cultivo», afirmó.

En esta línea los especialistas explicaron que el fósforo no sólo impacta directamente sobre la productividad sino también sobre la fijación biológica de nitrógeno, proceso que aporta una parte fundamental de los requerimientos del cultivo. Cuando el fósforo resulta limitante, disminuye la capacidad de formar nódulos, y se restringe la capacidad de la planta para incorporar nitrógeno atmosférico, generando pérdidas de rendimiento. El umbral crítico se ubica por debajo de 14 ppm de fósforo disponible, nivel a partir del cual comienzan a registrarse pérdidas significativas.

A su vez, señalaron que aproximadamente el 60% de los lotes argentinos presentan niveles de fósforo cercanos a la insuficiencia, mientras que los balances de nutrientes continúan siendo negativos, particularmente en soja, cultivo que extrae mucho más de lo que se repone.

 

 

En cuanto a otros nutrientes, los oradores expresaron que, si bien se ha mejorado levemente el uso de las tecnologías de fertilización, alrededor de un 50-60% de nitrógeno y fósforo, y un 35% de azufre, en relación con países competidores como Brasil, Argentina está muy lejos y en estado de riesgo.

Entre los beneficios de una nutrición balanceada, Saks destacó que la fertilización permite incrementar hasta un 37% la eficiencia en el uso del agua, transformando cada milímetro de lluvia en mayor producción, aspecto especialmente relevante para los planteos de secano. «Una adecuada nutrición no sólo aporta más rendimiento; también hace que el cultivo utilice mucho mejor el agua disponible y contribuya a mejorar la calidad del grano», sostuvo.

Pese a estos datos, la adopción de la práctica aún resulta limitada. Durante la campaña 2025 sólo el 48% del área de soja de primera y el 17% de la soja de segunda se fertilizaron, con dosis en general bajas, por debajo de otros cultivos como trigo y maíz, donde la adopción supera el 80%.

En respuesta a la consulta del moderador sobre cómo reducir esta brecha tecnológica, Rotondaro enfatizó: «La fertilización debe consolidarse como uno de los pilares de la agricultura sostenible, junto con la siembra directa y la rotación de cultivos. Difundir sus beneficios es fundamental para producir más, cuidar los recursos y mejorar la rentabilidad».

El picudo negro: un desafío que se expande

 

 

En la segunda exposición, Matías Medrano analizó la expansión del picudo negro de la vaina, una plaga que durante la última campaña amplió significativamente su distribución, desde el NOA hacia otras provincias productoras.

Según indicó, además de su histórica presencia en Santiago del Estero, durante la última campaña se registraron daños en Córdoba y Santa Fe, con pérdidas que oscilaron entre el 10% y el 100% del rendimiento. «El picudo negro dejó de ser un problema regional para transformarse en un desafío nacional. La mayor ventaja que tienen las nuevas zonas afectadas es la posibilidad de anticiparse aprovechando toda la experiencia acumulada en el NOA», señaló.

En cuanto a las particularidades del insecto, Medrano explicó que la especie presenta una generación por año, aunque posee una emergencia prolongada, con adultos que emergen durante aproximadamente 190 días, sincronizando su ciclo con las etapas reproductivas del cultivo.

 

 

Entre los estados R5 y R6 se da el momento crítico en el que las hembras depositan los huevos dentro de las vainas y las larvas consumen posteriormente los granos, afectando tanto el rendimiento como la calidad comercial.

Frente a este escenario, el investigador remarcó que el monitoreo oportuno constituye la base de cualquier estrategia de manejo.

Las recomendaciones incluyen monitoreo de suelo antes de la siembra, utilización de paño vertical durante el cultivo, rotaciones con gramíneas que no son susceptibles a esta plaga por lo que incluirlas en rotaciones puede cortar el ciclo de la plaga. Además de tratamientos de semillas en situaciones de riesgo y aplicaciones foliares cuando el monitoreo lo justifique.

Medrano también destacó la importancia de evitar la dispersión del insecto mediante la limpieza de cosechadoras, camiones y otros equipos de transporte, además de considerar prácticas de laboreo que reduzcan parcialmente la población hibernante.

«El manejo integrado combina monitoreo, rotación, tratamientos preventivos y buenas prácticas de logística. Evitar la dispersión de la plaga es clave para proteger las nuevas regiones sojeras», concluyó.

El panel cerró con un intercambio entre los especialistas sobre alternativas de manejo y las oportunidades que existen para seguir incrementando la productividad de la soja argentina mediante mejora de la fertilización y mayor difusión de tecnologías de procesos sustentadas en información técnica.

 

Primicias Rurales
Fuente: Paula Vázquez
El suelo semiárido pierde hasta siete veces más tierra cuando se agota su carbono orgánico

El suelo semiárido pierde hasta siete veces más tierra cuando se agota su carbono orgánico

 

Un estudio del INTA en la cuenca de El Morro, San Luis, muestra que la pérdida de cobertura y de carbono orgánico multiplica la erosión ante lluvias intensas. Cultivos de cobertura, pasturas perennes y obras de sistematización aparecen como las herramientas clave para frenar el desgaste del recurso.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Buenos Aires jueves 2 julio (PR/26)–Cuando llueve fuerte en el semiárido, no todos los suelos responden igual. Algunos resisten, otros se desmoronan. Un estudio del INTA realizado en la cuenca de El Morro, en San Luis, buscó entender por qué, y encontró que la explicación no pasa solo por la cantidad de agua que cae del cielo, sino por la forma en que se combinan la textura del suelo, su contenido de carbono orgánico y el manejo productivo que recibe.

 

 

Una lluvia simulada para medir el daño real

 

 

Para poner a prueba estas variables, el investigador del INTA-CONICET Pablo Peralta y su equipo recurrieron a un simulador de campo capaz de recrear condiciones extremas: una lámina de 36 milímetros en apenas 10 minutos, equivalente a una tormenta de alta intensidad. El objetivo era observar, en tiempo real, cómo reaccionaba cada tipo de suelo ante ese estrés hídrico.

 

 

Suelos: claves para minimizar la pérdida de recursos en el semiárido - Opción Rural · Información agropecuaria y turística.

 

 

Los resultados fueron contundentes: los suelos bajo uso agrícola perdieron entre dos y siete veces más sedimentos que aquellos que conservaban su vegetación natural. La diferencia, explicó Peralta, tiene que ver con la capacidad de cada suelo para mantenerse estructuralmente firme frente al impacto directo de la lluvia.

 

 

El carbono orgánico, el guardián invisible del suelo

 

 

Juan Cruz Colazo, investigador de la Estación Experimental Agropecuaria San Luis del INTA, apuntó a un factor central: el carbono orgánico. Cuanto menor es su presencia en el suelo, menor es también su estabilidad estructural, y mayor la facilidad con la que las partículas se desprenden y son arrastradas por el agua.

 

 

Suelos: claves para minimizar la pérdida de recursos en el semiárido – El Regional Digital

 

 

“El estudio determinó que, a menor carbono orgánico, mayor es la erosión, especialmente en aquellos suelos con mayor proporción de limo y arcilla”, señaló Colazo. Y agregó un dato que desafía la lógica más simple: la relación entre el escurrimiento y la erosión no es lineal. En los ambientes con vegetación natural, un fenómeno llamado hidrofobicidad genera una fina lámina de agua que actúa como capa protectora. Esos suelos pueden escurrir más agua, pero pierden menos sedimento que los suelos agrícolas.

 

 

La cobertura vegetal, la primera barrera de defensa

 

 

Frente a este panorama, los especialistas coinciden en que el manejo de la cobertura vegetal es la herramienta más eficaz para frenar la erosión. Colazo recomendó sostener niveles de cobertura de al menos el 30 %, algo que se puede lograr incorporando cultivos de cobertura, como el centeno, durante los barbechos, y manejando con cuidado los rastrojos en siembra directa.

 

 

🌱 En el día de la conservación del suelo, recordamos la importancia y valor que representa para el ciclo de la vida. • . • 🌱 Los suelos brindan servicios ecosistémicos

 

 

“Estos cultivos protegen la superficie del impacto de la gota de lluvia y, a través de sus raíces, ayudan a mantener los agregados en suelos sueltos”, explicó el investigador.

 

 

Cuando el carbono ya es escaso: pasturas para recuperar terreno

 

 

En los ambientes donde el carbono orgánico cae por debajo del 0,5 %, o en zonas marginales donde la agricultura ya no es viable, la recomendación cambia de enfoque. Allí, Colazo sugirió incorporar pasturas perennes, como la alfalfa o el pasto llorón, que permiten estabilizar el sistema y recuperar de a poco la estructura del suelo.

 

 

Cada textura pide su propia estrategia

 

 

El manejo, además, no puede ser el mismo en todos lados. Según explicó Peralta, los suelos arenosos necesitan cobertura para evitar que sus partículas se desprendan con facilidad, mientras que los suelos franco-arenosos exigen una atención especial, porque combinan un alto escurrimiento con una elevada susceptibilidad al arrastre.

 

 

Terrazas y sistematización: pensar el problema a escala de cuenca

 

 

Por último, Colazo remarcó que las soluciones también deben pensarse en una escala mayor. “A escala de cuenca, la sistematización del terreno mediante obras como terrazas, que permiten disminuir la velocidad del escurrimiento superficial y favorecer la infiltración, son fundamentales”, concluyó.

 

 

La conservación del recurso suelo: un pilar central del manejo agrícola

 

 

El mensaje de fondo que dejan estas investigaciones es claro: cuidar el suelo del semiárido no depende de una sola práctica, sino de una combinación de decisiones -cobertura, manejo del carbono, elección de cultivos y obras de sistematización- que, sumadas, pueden marcar la diferencia entre un suelo que resiste y uno que se pierde.

 

 

 

 

 

 

Primicias Rurales

 

 

Fuente: INTA Informa

 

 

 

 

El agro ante una nueva frontera: la comercialización de bioinsumos como clave para la adopción real

El agro ante una nueva frontera: la comercialización de bioinsumos como clave para la adopción real

Ante el acelerado crecimiento de los bioinsumos, el sector agropecuario enfrenta el desafío de trasladar la innovación científica del laboratorio al lote, impulsando una venta consultiva y una logística diferencial que aseguren la rentabilidad y la adopción real por parte del productor.
El cuello de botella de la revolución verde en los campos

Buenos Aires, viernes 26 junio (PR/26) — El mercado de los bioinsumos atraviesa un crecimiento acelerado y sin precedentes en el sector agropecuario actual.

Semana tras semana, el sector asiste al nacimiento de nuevas startups y a la consolidación de empresas biológicas de base tecnológica.

Se observa también el desembarco de jugadores tradicionales de la industria química, quienes integran soluciones biológicas a sus paletas de productos.

Sin embargo, la realidad del campo impone su veredicto: el verdadero cuello de botella de esta revolución verde ya no es de laboratorio, sino de mercado.

El verdadero desafío se define en la adopción del productor

 

De acuerdo con Juan Pablo Brichta, director Académico del Programa de Bioinsumos de la Universidad Austral y presidente de Agro Advance Technology, el reto es claro.

Opina que el desafío actual no pasa únicamente por el desarrollo tecnológico, sino por lograr una adopción efectiva en el mercado agropecuario actual.

Es en las decisiones diarias del productor donde se define el verdadero éxito de estas innovaciones biológicas, analizó.

«La comercialización de bioinsumos implica un cambio profundo respecto del modelo tradicional de venta de agroquímicos», sostiene Brichta.

«Mientras que históricamente se comercializaban productos con una recomendación relativamente estandarizada, los bioinsumos requieren una lógica centrada en la venta de soluciones agronómicas. Su desempeño depende del ambiente, el cultivo, el manejo, la nutrición y las condiciones del suelo, por lo que el valor no está únicamente en el producto, sino en cómo se integra dentro del sistema productivo», aporta .

 

En ese sentido, explica que «las empresas deben brindar mayor soporte técnico, generar evidencia local, acompañar al productor en la implementación y demostrar resultados económicos concretos. En este contexto, el asesoramiento, la capacitación y el seguimiento adquieren tanto valor como el propio bioinsumo».

Y concluye: «El éxito comercial deja de depender exclusivamente de la distribución y pasa a estar ligado a la capacidad de construir confianza y ofrecer soluciones integrales que mejoren la productividad y la sustentabilidad del sistema agrícola».

 

La logística y la complejidad de la última milla

Para que el ecosistema de los biológicos se consolide en el mediano y largo plazo, se debe comprender que su comercialización tiene una lógica diferente.

Hablamos de productos vivos o derivados que exigen un abordaje diferencial en logística, almacenamiento, aplicación en lote y evaluación de resultados.

El desafío mayor se libra en la «última milla”, cuando el distribuidor o asesor debe traducir la complejidad biológica en una propuesta rentable.

Del laboratorio a soluciones comerciales escalables

 

«El principal desafío de los bioinsumos ya no es descubrir nuevos microorganismos, sino transformar ese conocimiento científico en soluciones comerciales escalables y consistentes«, afirma Brichta.

«Un microorganismo que funciona en laboratorio debe demostrar resultados repetibles en diferentes ambientes, cultivos y condiciones productivas», agregó el especialista.

«Para lograrlo, es necesario superar barreras de formulación, estabilidad, producción industrial, logística y vida útil», detalló el presidente de Agro Advance Technology.

Evidencia agronómica para competir con la química tradicional

 

El director Académico agrega que resulta fundamental generar confianza en el productor a partir de evidencia agronómica y económica sólida.

La disponibilidad de financiamiento para escalar los desarrollos y la existencia de marcos regulatorios adecuados son factores clave para el crecimiento del sector.

Además, los bioinsumos deben integrarse de manera eficiente a sistemas productivos complejos y competir con tecnologías químicas ampliamente establecidas.

El gran reto de operar con escala y rentabilidad

 

Para el profesor de la Universidad Austral, «la verdadera frontera de la innovación en bioinsumos ya no está en el laboratorio, sino en la transición hacia el mercado«.

«El gran reto es convertir la innovación biológica en una industria capaz de operar con escala, confiabilidad y rentabilidad«, asegura.

Es en esta brecha entre el laboratorio y el lote donde surgen las barreras más persistentes para la adopción tecnológica.

Venta consultiva orientada al retorno de la inversión

No basta con argumentar las propiedades técnicas o los mecanismos bioquímicos de un microorganismo para convencer al productor.

El usuario necesita saber qué problema productivo o económico le resuelve la tecnología frente al estrés o la nutrición.

También requiere ver de qué manera la performance agronómica se traduce de forma directa en un retorno de la inversión (ROI).

La transición del modelo químico a esquemas integrados exige la profesionalización de una venta consultiva basada en la confianza y el conocimiento.

Un cambio de paradigma frente a los agroquímicos

«La comercialización de bioinsumos implica un cambio profundo respecto del modelo tradicional de venta de agroquímicos«, sostiene Brichta.

«Históricamente se comercializaban productos con una recomendación estandarizada; los bioinsumos requieren una lógica centrada en la venta de soluciones agronómicas«, aporta.

Su desempeño depende del ambiente, el cultivo, el manejo, la nutrición y el suelo, por lo que el valor está en cómo se integra al sistema productivo.

El valor del soporte técnico y el acompañamiento

 

En ese sentido, explica que las empresas deben brindar mayor soporte técnico, generar evidencia local y acompañar al productor.

En este nuevo contexto, el asesoramiento, la capacitación y el seguimiento adquieren tanto valor como el propio bioinsumo comercializado.

«El éxito comercial deja de depender de la distribución y pasa a estar ligado a la capacidad de construir confianza y ofrecer soluciones integrales«, concluye.

Se busca de esta manera mejorar la productividad y la sustentabilidad de todo el sistema agrícola actual.

Herramientas de mercado para la transformación real

La era de los bioinsumos ya comenzó y el éxito dependerá de la destreza para construir, comunicar y capturar valor en el mercado real.

La cita de la Universidad Austral en septiembre marca el inicio de una capacitación indispensable para liderar la última milla del agro que se viene.

Lanzamiento del Programa de Comercialización y Adopción de Bioinsumos en el Agro

Concientes de este cambio de paradigma y de la necesidad urgente de herramientas de mercado, la Universidad Austral lanzará una nueva propuesta.

Del 3 de septiembre al 15 de octubre de 2026 se dictará el Programa de Comercialización y Adopción de Bioinsumos en el Agro.

Bajo una modalidad predominantemente virtual de seis módulos, contará con una instancia final de integración presencial.

Este espacio académico inédito fue diseñado con un enfoque netamente corporativo y de negocios, dejando de lado discusiones biológicas abstractas.

Se concentrará específicamente en la aplicabilidad comercial y estratégica en el negocio agropecuario actual.

Formación estratégica para líderes del sector

Dirigido por especialistas y referentes del sector, el programa posee un cuerpo docente inmerso en la dinámica diaria del agro.

Busca formar a profesionales independientes, distribuidores, asesores y líderes comerciales de startups o empresas consolidadas.

El objetivo es brindarles la estructura para desarrollar estrategias de go-to-market operativas en el mercado.

Se capacitará para comprender la reconfiguración de los canales de distribución y perfeccionar habilidades de comunicación persuasiva.

Estas herramientas permitirán vencer la resistencia al cambio que despierta toda nueva tecnología en el sector.

Sobre la Universidad Austral:
Con sede en la Ciudad de Buenos Aires, Pilar y Rosario, es una institución de educación superior de gran trayectoria.
Fue creada por la Asociación Civil de Estudios Superiores -ACES-, una entidad civil sin fines de lucro con personería jurídica.
La institución se encuentra debidamente inscripta en el Registro Nacional de Entidades de Bien Público de nuestro país.
La Universidad Austral promueve la investigación, imparte enseñanza de grado y posgrado, realiza programas de extensión, y brinda atención sanitaria desde su Hospital Universitario.
Primicias Rurales
Fuente: Universidad Austral