Argentina estrecha lazos con Dinamarca para una producción de alimentos sostenible

Argentina estrecha lazos con Dinamarca para una producción de alimentos sostenible

Realizan jornadas de trabajo sobre industria alimenticia, producción agroindustrial y comercialización.

El secretario de Gobierno de Agroindustria de la Nación, Luis Miguel Etchevehere, y el ministro de Medio Ambiente y Agricultura de Dinamarca, Jakob Elleman-Jensen, encabezaron hoy el seminario «Agronegocios y procesamiento de alimentos», realizado en el Centro Cultura Kirchner con el objetivo de promover la cooperación para potenciar una producción agroindustrial sostenible.

Durante el seminario, que forma parte de la agenda de actividades que la comitiva del país europeo efectúa en Argentina, Etchevehere destacó que «desde el Gobierno Nacional implementamos una política de reinserción en el mundo, teniendo en cuenta y llevando a cabo iniciativas para cuidar el ambiente y poder producir más. Hoy tenemos la oportunidad de alimentar a más de 400 millones de personas, pero nuestro objetivo es que para el 2025 podamos llegar a producir para 600 millones, y esto será posible gracias a la incorporación de nuevas tecnologías, y a las relaciones comerciales y productivas con otros países».

La jornada permitió destacar la importancia de seguir profundizando lazos en materia agroindustrial con diferentes países del mundo; el trabajo en conjunto para la aprobación de protocolos sanitarios para la exportación; el fortalecimiento de los acuerdos institucionales con la Unión Europea; y la importancia que desde el Mercosur se logren nuevos acuerdos comerciales.

Del encuentro participaron también distintos empresarios de Dinamarca, con los que se dialogó sobre nuevas alianzas comerciales para la exportación de distintos productos de nuestro país e inversiones en el sector.

Asistieron al evento, autoridades de la Secretaría de Comercio Exterior de la Nación; representantes del Estado de Dinamarca; y empresarios de ambos países.

Nutrida agenda internacional para Agroindustria

Por la mañana, Etchevehere y su par danés, Jakob Elleman-Jensen, participaron de un desayuno con empresarios de ese país, y mantuvieron una reunión bilateral, donde analizaron oportunidades de intensificar la presencia de productos argentinos en el mercado de Dinamarca (como por ejemplo vino, jugo de uva, limones, ajo, miel, aceites vegetales, manzanas y productos orgánicos argentinos), así como posibilidades de inversión en el sector agroindustrial.

Luego de esta reunión, el Secretario de Gobierno de Agroindustria asistió a la apertura del seminario «Intercambio de experiencias y proyectos de cooperación técnica en materia agroindustrial», que fue organizado por Agroindustria, INTA y Senasa en el marco de los eventos paralelos de la Segunda Conferencia de Alto Nivel de las Naciones Unidas sobre la Cooperación Sur-Sur».

Allí, junto al presidente del INTA, Juan Balbín y del vicepresidente del Senasa, Guillermo Rossi; el titular de la cartera agroindustrial nacional aseguró que «Argentina es un país líder en innovación para la producción agroindustrial, y está comprometida en continuar aportando a la seguridad alimentaria mundial a través de su capacidad exportadora y, al mismo tiempo, reforzar las acciones de cooperación internacional Sur-Sur».

En este sentido recordó que en materia de cooperación, Agroindustria cuenta con 85 Memorandos de cooperación con 49 países, y participa en la ejecución de 75 Proyectos de Cooperación Técnica del Fondo Argentino de Cooperación Sur-Sur y Triangular (FO.AR) en 42 países.

Durante la mañana también se reunió con el Canciller de Mozambique, José Pacheco, y una nutrida comitiva de ese país, con quienes intercambió experiencias del sector y firmó un acuerdo de «cooperación en materia de agricultura y seguridad alimentaria».

Primicias Rurales
Fuente. Agroindustria
De San Javier a Japón: el arroz orgánico sale al mundo

De San Javier a Japón: el arroz orgánico sale al mundo

“Arroz argentino en Japón. La empresa Organic Latinoamérica exportó 72 toneladas de arroz blanco que llegarán en abril. La intención es aumentar los volúmenes de ventas e incluir otros productos como legumbres orgánicas”. La frase fue subida a las redes sociales por Marisa Bircher (funcionaria responsable del comercio exterior del Gobierno Nacional). La noticia también fue difundida por el embajador japonés en Argentina, Noriteru Fukushima, quien hizo lo propio afirmando: “Por primera vez durante décadas, arroz argentino va a Japón!! Ojalá Japón también importe legumbres y más productos argentinos”.

Este logro es el resultado de una audaz apuesta que combinó mucho conocimiento del mercado externo y la pasión por buscar alternativas productivas sustentables, empezando en nuestra provincia.

Desde la semilla

El Ing. Agr. Rodolfo Vicino es el responsable del desarrollo de las semillas, las que fueron cultivadas luego en Corrientes y que -ya convertidas en grano- están viajando a Japón. Hablando manos a mano con Campolitoral (sobre una taipa arrocera), detalló algunas características del emprendimiento. “Se trata de un arroz orgánico (sin el agregado de agroquímicos), que tiene otras exigencias más estrictas: no puede tener contaminación, tiene que haber un período de carencia de por lo menos 3 años de no siembra de otros tipos de arroz convencional, etc.”, explicó.

Vicino afirmó que desde San Javier proveen la semilla a los pequeños productores, que a su vez lo venden a la firma exportadora (responsable del 60 % de las exportaciones de orgánicos a EE.UU y a Japón).

“Es muy gratificante haber podido entrar nada menos que al mercado de Japón, para quien el arroz es el alimento más importante. El primer embarque es de 72 tn. de un arroz tipo corto, más conocido como el Yamaní, bastante popular en las dietéticas, un arroz de muy buena cocción, especial para la cocina asiática, demandante de este tipo de grano”.

Una nueva oportunidad

Al respecto, y con la modestia quelo caracteriza, contó que en San Javier han conseguido una mejora sustancial en la genética de la planta “ya que la achicamos y conseguimos que no se vuelque al madurar por el peso. Logramos una planta mediana, mejorada y más productiva”.

En cuanto a la oportunidad para los pequeños productores, sostuvo que “es un nicho muy importante, pero es todo muy nuevo, recién se conoció ahora en febrero el embarque”. Sin embargo, el dato a tener en cuenta es que estos arroces normalmente se pagan entre un 30 y un 50 % más que los convencionales. “Es verdad que rinde menos, y hay una serie de limitaciones de tipo agronómico en el manejo de las malezas, pero no deja de ser interesante. Y en la medida que podamos perfeccionar nuevas tecnologías de manejo, puede haber un intercambio muy favorable para nosotros, que podremos tomar tecnologías que no estamos usando en este momento”.

Finalmente, acerca del inicio de la cosecha, advirtió que es prematuro para hacer un análisis. “Sobre un 15 % de lo recolectado, hay un arranque muy pobre, pero los arroces que florecieron con más días luminosos van a tener buen rendimiento. Igualmente, vamos a tener una campaña menor que la del año pasado, pero así es la agricultura”.

Vicino opinó que hoy se le aplican al arroz impuestos muy distorsivos que no permiten exportar, y que el mercado interno está muy caído. “Hoy estamos a $ 7 el kilo (igual que el trigo, pero con el triple del costo de producción). Estamos necesitando un rinde de 6 mil kilos para salir derechos. Si el rinde mejora, el productor podrá planificar con algo más de certeza”.

El poder de la información

Por eso, que en este escenario, la noticia de Japón es aire fresco que permite ilusionarse con otras salidas. Cristian Martínez es presidente de Organic Latin America S.A. y director en Silchron S.A. Hablando con Campolitoral no ocultó su optimismo, y se tomó el tiempo para justificar el éxito de la noticia. “Trabajé en el Estado 15 años luego de estudiar economía agraria”, empezó contando. “Entré a la Cancillería y trabajé como técnico; después me fui a la provincia de Buenos Aires en el Ministerio de Agricultura, luego a la fundación Exportar, y más tarde a la embajada argentina en México. Y en 2008 me fui del Estado. Ya teníamos una Pyme de comercio exterior de alimentos, y me puse a trabajar en lo mío, dando además clases en la Facultad”, resume. Luego recordó que en 2010 surgió la posibilidad de hacer arroz ecológico, y que en ese mismo año empezaron con los primeros containers.

“Empecé a dar charlas por todo el Litoral, me di toda la vuelta a la región arrocera, y en una de ellas lo conocí a Rodolfo Vicino. Él nos invitó a San Javier, donde hicimos una primera siembra de arroz orgánico”, recuerda.

A raíz del contacto del profesional con la Facultad de La Plata aumentaron el contacto, y le pidieron que desarrolle algunas semillas, “y él, con su enorme paciencia saca semillas y las sembramos o las mejora con sus conocimientos”, sintetiza agradecido.

Paso a paso

Martínez contó que al principio intentaron con una pequeña comunidad de productores, pero no lograron convencerlos que era buen negocio y no contaban con recursos. Y aclara que agroecológico no es lo mismo que orgánico, ya que esto último está regido por una ley que además taxativamente impide que se use algún producto de síntesis química. También tiene más valor, aunque algo más de costos a la hora de las certificaciones.

Sin embargo, el arroz es sólo unas de las unidades de negocio de la empresa. “Estamos abiertos para hacer lentejas, lino, sorgo blanco, mijo, además de seis tipos de legumbres en el norte, para poder empezar de a poco. Tenemos las ventas atadas”, explica.

Y tan atadas, que hoy son la empresa que más arroz orgánico exporta de Sudamérica a EE.UU, Canadá y la UE. Además de Nueva Zelanda, Australia, Sudáfrica, Bolivia, y ya están queriendo entrar en Perú y Costa Rica.

¿Cómo entraron?

Ahora bien, si en Japón el arroz no entra (porque tiene de arancel 500 a 600 %), la pregunta del millón es: ¿Cómo lo lograron?. La OMC obligó al país del “sol naciente” a abrir una cuota de 700 mil tn. Ahí vieron la veta. “Y un día nos mandaron dos japoneses para comunicarnos que estaban interesados en comprar arroz”, recuerda.

En un principio se interesaron por el arroz corto. Allí empezaron a intercambiar certificados, documentación, envases, encomiendas con muestras, y a principios de 2018 llegaron 4 japoneses más para hacer el aseguramiento de la calidad. Tomaron las muestras, las guardaron y las enviaron. Les gustó, y entramos en una licitación del Gobierno de Japón”.

Acuerdo de caballeros

Martínez recuerda que en el pasado mes de septiembre se hizo la licitación, y en octubre la ganaron, para enviar las primeras 72 toneladas. “Pero no fue fácil. 200 tn. nos hicieron pasar de un silo a otro para muestrear. Mandaron esas muestras a EE.UU y a Japón para chequear que no haya margen de error. En 10 días las muestras dieron bien. Además, estuvimos 3 semanas procesando el grano para sacar el porotillo y grano manchado, redujimos lo más posible los granos partidos, e hicimos un proceso de fumigación (que tenemos patentado, con dióxido de carbono). Eso mata los huevos que están siempre en el arroz”. Días más tarde partieron los camiones al puerto con las muestras en las 72 bolsas, desde el Molinos Cañuelas, y en 3 contenedores a Buenos Aires donde se volvieron a cargar en buque a Japón.

Está previsto que a fines de marzo lleguen a su destino final. “Ahí voy a estar. Quiero estar para conocer personalmente al cliente final, y además para aprovechar el paso por Singapur, donde fuimos seleccionados como una de las empresas con valor agregado”.

A campo

Martínez asume que su empresa no sabe producir. Y que para eso están los productores. Por eso, apostaron por esta variedad que se implantó en Corrientes, cerca de La Cruz, en 3 campos certificados con productores que hace años que la vienen probando. “Se hace la preparación de la cama de siembra, sobre la tierra seca (no se hace pregerminado), se hace el taipeado y se siembra”, explica. Por suerte les llovió justo, permitiendo que cuando la planta estaba en 10 cm. se empiece a inundar el campo, usando (si es necesario) algunos fungicidas biológicos para pedicularia, insecticidas biológicos para chinches y fertilizantes foliares. “Claro que tuvimos arroz colorado, y hemos tenido que desmalezar a mano. ¡Hasta 60 has. a mano!”, recordó entre risas. Por último, una vez cosechado, el arroz orgánico se seca (no se puede secar con leña, hay que usar gas).

Finalmente reconoció que en Argentina no se sabe de arroz “y los arroceros tampoco hacen mucho para hacer conocer las otras variedades. Si comés un arroz de éstos te morís, no lo podés creer, es para una paella en Oviedo, o para cualquier chef de Buenos Aires, es otra cosa. Acá consumimos dos variedades y nada más”.

Martínez reconoce que le aportan a los productores un salto de valor y un negocio de largo plazo. “Hace 10 años que estamos y hay productores que hace 4 o 5 años que trabajan con nosotros. Para los productores chicos está buenísimo, podés planificar la rotación, nosotros lo ayudamos, y le aportamos el conocimiento de los datos de los mercados para hacer otros granos como lino, pasturas, ganadería , etc. Ganadería con arroz es una combinación que está andando muy bien”, sostiene con entusiasmo.

Alianza global

Organic Latin America es el resultado de una alianza global de empresas “que apuntan a la excelencia en la producción de alimentos orgánicos”. Formada por empresas de Nueva Zelanda, Dinamarca, Tailandia y Argentina, buscan satisfacer las necesidades de los importadores y consumidores de productos orgánicos de mercados líderes internacionales. Variedades de arroz y alimentos preparados a partir de harina de arroz, así como frutos secos que se producen en estaciones opuestas al hemisferio Norte, son algunos de los productos que promocionan. “La presencia de la empresa en los cuatro continentes representa una única iniciativa global, que permite a nuestros clientes disfrutar de una oferta constante de productos orgánicos”. Según afirman, los recursos humanos, el financiamiento, la logística, y una gran capacidad de producción, los posiciona en los mercados internacionales alimenticios orgánicos.

Fuente: Federico Aguer | faguer@ellitoral.com 

Primicias Rurales

 

El Área Orgánica Global alcanza otro récord histórico

El Área Orgánica Global alcanza otro récord histórico

Según el anuario estadístico “El mundo de lo orgánico”, presentado por el Instituto de Investigación de Agricultura Orgánica (FiBL) e IFOAM Organics International , cerca de 70 millones de hectáreas de tierras agrícolas son orgánicas en todo el mundo. Los datos estadísticos de 181 paises relevados en el informe muestra que el número de los productores y las ventas minoristas de productos orgánicos también continuaron creciendo durante el 2017, alcanzando otro récord histórico.

A finales de 2017, se gestionaron orgánicamente un total de 69.8 millones de hectáreas, representando un crecimiento del 20 por ciento o 11.7 millones de hectáreas en 2016, el mayor crecimiento jamás registrado. Australia tiene la mayor área agrícola orgánica (35.6 millones hectáreas), seguido de Argentina (3,4 millones de hectáreas) y China (3 millones de hectáreas).

Debido al gran aumento de área en Australia, la mitad de las tierras agrícolas orgánicas globales ahora se encuentra en Oceanía (35,9 millones de hectáreas). Europa tiene la segunda área más grande (21 por ciento; 14.6 millones de hectáreas), seguido por América Latina (11.5 por ciento; 8 millones hectáreas). El área orgánica aumentó en todos los continentes

Acceso al informe completo en inglés aqui

Fuente: FiBL 
Por FiBL

Arroz orgánico argentino se vendió a Japón

Arroz orgánico argentino se vendió a Japón

Mediante su cuenta en la red Twitter, la secretaria de Comercio Exterior, Marisa Bircher, anunció este martes que la Argentina exportará 72 toneladas de arroz orgánico nada menos que a Japón. Es decir, que por primera vez se venderá arroz nacional a la capital mundial del arroz. De esta manera lo cuenta Matías Longoni en BICHOS DE CAMPO.

“La empresa Organic Latin América exportó 72 toneladas de arroz blanco, que llegarán en abril. La intención es aumentar los volúmenes e incluir otros productos, como legumbres, orgánicos”, informó Bircher, que también compartió fotos de la carga preparada para el embarque.

Organic Latin America se presenta como “una alianza global de empresas que buscan la excelencia en la producción de alimentos orgánicos”. En rigor, tiene socios en Nueva Zelanda, Dinamarca, Tailandia y Argentina.

Japón es uno de los diez mayores productores mundiales de arroz, con 7,7 millones de toneladas anuales según datos del USDA (Departamento de Agricultura de los Estados Unidos). Pero como el consumo de sus productores es tan elevado por la significativa presencia del arroz en su dieta, además importa 685 mil toneladas al año. El envío argentino, en ese contexto, es insignificante en volumen. Pero muy significativo de cara a habilitar nuevos negocios a futuro.

Christian Martinez es la cara más visible del grupo exportador en Argentina y además de ser presidente de Organic Latin America SA es director de Silchron SA, que es una firma productora y comercializadora de gran variedad de productos orgánicos certificados de esta parte del mundo, en especial diversas variedades de arroz y alimentos preparados a partir de harina de arroz, así como frutos secos que se producen en estaciones opuestas al hemisferio Norte.

“Desde 2012 estamos trabajando en el desarrollo y la innovación de nuevas variedades de arroz, buscando mejorar la genética y el potencial de producción de las mismas. Durante la campaña 2014/15, nuestro equipo de agrónomos sembró una estación experimental de 20 mil metros cuadrados en la provincia de Corrientes, donde se han desarrollado y evaluado más de 20 nuevas variedades de arroz orgánico y nuevos productos orgánicos”, contó esa firma en su página web.

De allí salió el arroz que se exportará a Japón. Entre las variedades implantadas por Organic Latin América hay variedades japónicas de grano corto tipo Yamani, variedades japónica de grano medio tipo Carnaroli, variedades de grano largo tropicales tipo Doble Carolina y variedades de alto valor proteico en grano.

La Argentina es un jugador marginal en el mercado mundial de arroz, aunque debido a su bajo consumo interno siempre tiene disponible más de la mitad de su cosecha para vender al exterior. De todos modos hay muy pocas experiencias con arroz certificado como orgánico.

Con datos hasta septiembre de 2018, el país lelbava exportadas casi 320 mil toneladas de arroz, especialmente a Chile, Brasil, Irak, Senegal, Venezuela y otra docena de países. Japón hasta ahora no figuraba en ese listado.

Primicias Rurales

Fuente: Campo en Acción

Opinión: la agricultura del futuro será agroecológica

Opinión: la agricultura del futuro será agroecológica

Frente al crecimiento demográfico, cambio climático y ecosistemas en degradación, permite la producción local de alimentos con sustentabilidad ambiental. Miguel Altieri, de la Universidad de California, explica sus ventajas.

Ingeniero agrónomo y docente en la Universidad de California

Como ciencia, la agroecología integra el conocimiento tradicional y los avances de la ecología y de la agronomía y brinda herramientas para diseñar sistemas que, basados en las interacciones de la biodiversidad, funcionan por sí mismos y auspician su propia fertilidad, regulación de plagas, sanidad y productividad, sin requerir paquetes tecnológicos. Los principios de la agroecología pueden aplicarse a toda actividad, ya sea a pequeña o a gran escala.

Esta disciplina trabaja con algunas premisas que toman diferentes formas tecnológicas de acuerdo con las condiciones ambientales y socioculturales de cada lugar. Pero para que estas formas sean relevantes, tiene que existir un proceso participativo en que agricultores e investigadores generen conocimiento y diseñen sus propios sistemas de producción. No existe el experto que le enseña al agricultor qué hacer, es de igual a igual.

El modelo industrial alcanzó sus límites, porque se sostiene en presupuestos que ya no son válidos. Cuando se creó el modelo de la Revolución Verde –basado en insumos dependientes del petróleo, se creyó que la energía fósil sería barata y abundante para siempre, que el clima se mantendría estable y que el hombre controlaría la naturaleza con químicos. Esto no fue así: el petróleo aumenta su valor, hay cambio climático y los cultivos resisten al glifosato.

Habría que preguntarse cuáles serían los presupuestos para lograr una nueva agricultura que enfrente los desafíos del futuro, porque toda la ciencia que ha gobernado hasta ahora ya no ofrece respuestas. La agroecología provee las bases para esa nueva agricultura: biodiversa, divorciada del petróleo, que utiliza energía solar y exhibe resiliencia al cambio climático.

Además, necesitamos una agricultura amigable con el ambiente y que facilite el desarrollo de sistemas agroalimentarios locales, en detrimento de los globales. Todos los días, Buenos Aires importa 6.000 toneladas de comida que viaja cerca de mil kilómetros, provoca emisiones de gas y gasto de energía y torna las urbes en sistemas frágiles, supeditados a fuentes de alimentos externas. Esto no es sostenible a futuro.

La agroecología tiene el potencial para crear un sistema que vaya a la raíz del hambre y asegure la soberanía alimentaria. Aunque puede aplicarse a escala, esta disciplina potencia la agricultura de los pequeños productores del mundo que ocupan el 20 % de la tierra, utilizan el 20 % del agua y el 20 % de la energía fósil y generan entre el 50 y 70 % de los alimentos que comemos.

En contraposición, la agricultura industrial abarca el 80 % de la tierra, explota el 80 % del agua y el 80 % de la energía fósil y sólo genera el 30 % de comida, mientras el resto lo destina a biomasa –biocombustibles, biofármacos, bioplásticos, forrajes–. Es una agricultura muy ineficiente que provoca una huella ecológica enorme y está dominada por un sistema de capital global.

En esa línea, la agroecología debería considerarse como política de Estado, debido a que permite instaurar otro esquema que corte los circuitos hegemónicos entre productores y consumidores y actúe como bypass hacia un sistema alimentario local y justo.

Es importante que los consumidores entiendan que la alimentación es un acto político y ecológico. Hoy, el 5 % de la humanidad se lo pregunta y, para dar el salto, es necesario una masa crítica mucho mayor; la educación popular y las políticas agrarias congruentes contribuyen al escalonamiento de la agroecología.

Primicias Rurales

Fuente: INTA

Nendo Dango: Con bolitas de arcilla, las siembras son mil % más efectivas

Nendo Dango: Con bolitas de arcilla, las siembras son mil % más efectivas

Buenos Aires, 9 febrero (PR/19) — La técnica de origen japonés «nendo dango» consiste en armar en bolitas de arcilla, semillas, un sustrato vegetal y agua que se esparcen en el terreno y con la primera lluvia intensa, se deshacen y brotan y se considera que las siembras son mil por ciento más efectivas.
Se trata de una técnica sencilla y eficiente que el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) aplica en huertas urbanas.
Desarrollada por el biólogo japonés Masanobu Fukuoka como estrategia contra la deforestación, la técnica nendo dango (bola de arcilla, en japonés) consiste en armar bolitas de arcilla y poner semillas en un sustrato vegetal y de agua que, luego de dejarlas secar, se esparcen en el terreno.
De acuerdo con Josué Siciliano –técnico del INTA Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA)–, «con este método se consigue la germinación del 2 % de las semillas frente al 0,2 % de las semillas sembradas directamente al voleo sobre el terreno, lo que supone un 1000 % más de efectividad».
«La arcilla protege a las semillas, mientras germinan, de sufrir daños como el ser devoradas por animales o insectos o de ser barridas por el viento o afectadas por las sequías, lo que mejora ampliamente su productividad», explicó.
Al tiempo que señaló que la técnica sirve para sembrar un gran abanico de especies que va desde árboles, arbustos, especies forrajeras, cereales y hortícolas, entre muchas otras.
El especialista indicó que la bolita se arma con la mezcla de semillas, arcilla, sustrato y agua, elementos básicos para que la semilla pueda germinar.
Se dejan secar al sol durante un tiempo y quedan listas para ser utilizadas; en este punto, Siciliano consideró «importante» destacar que no se debe realizar movimiento del suelo para la etapa de la siembra.
En el INTA AMBA aplican este método en huertas urbanas con organizaciones sociales y vecinos de Villa Numancia y dictan capacitaciones.
«La iniciativa nació para dar un uso comunitario a baldíos y evitar los basurales además de generar un recurso alimentario», dijo.
Y agregó: «Los encuentros tienen como objetivo principal sensibilizar en el cuidado y mejoramiento del ambiente para atesorar la biodiversidad ya que suele utilizarse en zonas sin mayor vegetación».

Primicias Rurales

NA