Sep 27, 2020 | Política
Por Emiliano Rodríguez* .
Buenos Aires, 26 septiembre (Especial de NA) — Otra serie de jornadas intensas vivió la Argentina en los últimos días, antes de comenzar una semana con la expectativa depositada especialmente en la decisión que pueda tomar la Corte Suprema de Justicia sobre el desplazamiento de jueces federales que intervenían en causas por supuestos actos de corrupción.
Desde renovadas discusiones sobre por qué los argentinos eligen preferentemente al dólar como instrumento de ahorro hasta el escándalo protagonizado por el ahora ex diputado por Salta Juan Emilio Ameri, tildado de «imbécil» por el presidente de la Cámara baja, Sergio Massa.
Acontecimientos de variada efervescencia mediática mantuvieron en estado de tensión a la sociedad en medio de la pandemia de Covid-19, incluyendo un reconocimiento oficial acerca de que los datos que se reportan cada día sobre la evolución de la enfermedad en el país no son necesariamente de las últimas 24 horas, sino también de jornadas e incluso semanas anteriores.
En este contexto, el presidente Alberto Fernández salió a reflotar una cruzada fallida del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner en 2012 y resaltó que los argentinos deberían acostumbrarse a «ahorrar en pesos», lo que básicamente significa perder dinero en la actualidad con los niveles inflacionarios que se registran en el país.
También deslizó que sectores de la oposición y de la prensa «maltratan» la democracia cuando critican su gestión y adoptan, según indicó, posturas «muy irracionales», como si durante el gobierno de Mauricio Macri no se hubiesen expresado una y otra vez referentes del kirchnerismo -integrantes del aquel «club del helicóptero- deseando su fracaso y colapso.
En este contexto, Fernández y miembros de su Gabinete cayeron en los últimos días en esa extraña y recurrente tentación ante la que suele sucumbir la dirigencia política doméstica, de pretender convertirse en comentarista de la realidad, con «relatos», por ejemplo, vinculados al dólar o a la falta de cumplimiento de la cuarentena por la pandemia de Covid-19.
Claramente son los gobiernos los que tienen que favorecer las condiciones necesarias para que determinados objetivos se cumplan, como producir confianza y alternativas seductoras en busca de lograr que en un futuro cercano quienes optan por atesorar dólares evalúen la posibilidad de ahorrar en pesos.
Los dirigentes políticos deben ser los encargados de generar certidumbre y, en especial, mostrarse capaces de liderar procesos de transformación, en momentos en los que la Argentina transita por una acuciante crisis y el crecimiento de su economía se mantiene empantanado desde hace una década.
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El «mérito» de Ameri.
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La pandemia de coronavirus -y la extensa cuarentena- agudizó, como se temía, las dificultades preexistentes del país, cuyo Producto Interno Bruto (PIB) sufrió su mayor desplome de la historia en el segundo trimestre del año, con una caía del 19,1 por ciento, según datos oficiales.
No se trata de un número frío, de meramente una estadística, sino que esa variación significa más desempleo -subió a 13,1% en el segundo trimestre de 2020-, más pobreza, más desigualdad y menores perspectivas de progreso social y de movilidad ascendente, en especial, para los sectores más necesitados de la población.
En este marco, el insólito episodio protagonizado por Ameri en plena sesión virtual en la Cámara de Diputados causó aún más indignación en la sociedad y descreimiento en las aptitudes, en los «méritos» -a propósito de que el presidente habló días atrás del asunto- de dirigentes como el ex legislador por Salta para ocupar los puestos de poder que ejercen.
También se reavivó en cierta medida del debate sobre las listas sábanas que las agrupaciones políticas presentan en las elecciones y al mismo tiempo quedó flotando la duda sobre, ¿cuántos más Ameris habrá desperdigados hoy en los innumerables recovecos de la estructura pública nacional?.
Tras una serie de días agitados, la Argentina se apresta a comenzar una semana que también se prevé intensa, con las expectativas depositadas sobre todo en lo que pueda decir la Corte Suprema de Justicia el martes, con relación al desplazamiento de tres jueces por parte del Senado.
Se trata de los magistrados Leopoldo Bruglia, Pablo Bertuzzi y Germán Castelli, quienes intervienen o participaron en causas en las que se investigan presuntos actos de corrupción y en las que está involucrada la actual vicepresidenta y, por ende, titular de la Cámara alta, la que determinó sus remociones -se anularon sus traslados de tribunal-.
Para el martes, se espera que militantes de oposición vuelvan a reunirse frente al Palacio de Tribunales en la ciudad de Buenos Aires, como sucedió el miércoles pasado, en tanto vía redes sociales se está organizando en nuevo «banderazo» nacional en contra de las políticas del Gobierno para el próximo lunes 12 de octubre, feriado.
Cinco días más tarde, el 17 de octubre, histórica fecha en la que el peronismo celebra el Día de la Lealtad, está previsto que se desarrolle una «manifestación virtual» en principio, alentada por sectores del oficialismo, la CGT y otras organizaciones, en respaldo a la gestión de los Fernández.
Claramente en la Argentina, pese al discurso -y a las presuntas intenciones- del jefe de Estado en los albores de su mandato, la «grieta» que divide a la sociedad está cada vez más presente, mientras continúa en proceso de deterioro la empatía que debería vincular a la sociedad con la clase dirigente en un país que sí o sí necesita desarrollarse y progresar.
(*) – Director periodístico de la agencia Noticias Argentinas (NA); erodriguez@noticiasargentinas.com; TW: @efrodriguez012.
Primicias Rurales
Fuente: NA
Sep 21, 2020 | Política
Por Emiliano Rodríguez* .
Buenos Aires, 21 septiembre (Especial de NA) — Se avecinan meses complejos para el Gobierno y, por ende, para la Argentina, en medio de una persistente incertidumbre sanitaria y económica a causa de la pandemia de coronavirus.
Cuando parecía que el acuerdo con los acreedores permitiría disipar nubarrones de tormenta, a partir de un canje de deuda que en efecto supuso un logro mayúsculo para la gestión de Alberto Fernández, el endurecimiento del cepo al dólar volvió a poner en duda la capacidad de la Casa Rosada para generar confianza y, en consecuencia, atraer inversiones.
Es más, una serie de compañías anunciaron su partida de la Argentina en las últimas semanas, lo que fue minimizado por el Gobierno, en momentos en los que la epidemia de Covid-19 ha puesto definitivamente en jaque la estabilidad laboral en distintos sectores de la estructura productiva doméstica.
En este sentido, aún se desconoce cómo planea desactivar el Gobierno las medidas económicas específicas que dispuso en medio de la emergencia sanitaria, incluyendo no solo al IFE y al ATP, sino también a la prohibición por decreto de echar y/o suspender trabajadores.
¿Qué recaudos tomará la Casa Rosada para evitar que, debido a la crisis económica, se produzcan despidos masivos una vez que concluya la resolución oficial? ¿De qué manera prevé hacer frente a las demás turbulencias que podrían acontecer?.
Economistas advierten con tiempos difíciles por delante para la Argentina, e incluso funcionarios nacionales admiten, por ejemplo, que la inflación podría aumentar en el país una vez que el aparato productivo retome el ritmo de funcionamiento que mostraba antes de la pandemia. La vicejefa de Gabinete de la Nación, Cecilia Todesca Bocco, se expresó en tal sentido.
A propósito, una reciente encuesta de la consultora Management & Fit mostró que seis de cada 10 argentinos creen que la situación económica actual es peor o mucho peor que hace un año y el 56% considera que continuará en deterioro en los próximos meses, en medio de la incertidumbre por la pandemia.
Otro trabajo, de la firma Taquion Research Strategy, señaló a su vez que seis de cada 10 personas consideran que su principal problema a futuro y el de su familia en las semanas o meses venideros será la alimentación, en tanto la falta de «oportunidades de desarrollo» se ubica entre las máximas preocupaciones de quienes, por ejemplo, optarían por irse del país en el caso de tener la posibilidad de hacerlo.
El frente político también se presenta complicado para el Gobierno, sobre todo a partir de la postura de «celador» de los intereses de su vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner que viene mostrando en las últimas semanas el jefe de Estado, cuya imagen continúa en franco declive.
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¿Cuál es el plan?
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Al reciente conflicto policial en la provincia de Buenos Aires y la posterior decisión de quitarle a la Capital Federal recursos provenientes de la coparticipación nacional se sumó esta semana la remoción exprés de tres jueces federales que intervienen en causas por presuntos actos de corrupción en las que está involucrada la líder del kirchnerismo.
La ex mandataria logró imponer su agenda «judicial» y está claro que Fernández la aceptó, lo que incrementa la polémica sobre quién atesora verdaderamente el poder en el Gobierno en un país como la Argentina, que se ha caracterizado históricamente por su fuerte régimen presidencialista.
Mientras tanto, la Casa Rosada, mediante un spot televisivo, anunció una extensión hasta el próximo 11 de octubre de las «medidas de cuidado» frente a la pandemia y la agenda oficial en torno de la cuarentena -de la que ya prácticamente no se habla- quedó algo relegada en los últimos días.
Fernández insiste en resaltar la importancia de la «responsabilidad social», pero claramente después de seis meses de declarada la medida de aislamiento social, preventivo y obligatorio en el país, la Argentina se ha empobrecido, la clase política se muestra incapaz de generar esperanza en la población y en el aspecto sanitario, aún no se percibe una luz clara y certera al final del túnel.
En definitiva, ¿cuál es el plan del Gobierno para lograr que el país salga adelante? O al menos, para atender las principales preocupaciones de la sociedad en el corto y mediano plazo. Por ejemplo, inseguridad, desocupación, pobreza, inflación, aumento de tarifas y, en especial, corrupción.
Así las cosas, Fernández se mantiene con un diferencial de imagen ligeramente positivo, del 2,3%, de acuerdo con M&F, pero la ponderación de su gestión comenzó a arrojar resultados negativos, con un 49,8% de desaprobación y un 41,6% de encuestados que le otorgan un pulgar para arriba.
La corrupción lidera las principales preocupaciones de quienes tomaron parte en la consulta, con un 37,4% de las opiniones, y hasta un 61,4% entre quienes desaprueban la tarea del Gobierno, después del revuelo causado en la opinión pública por el proyecto de reforma judicial.
En este contexto, la gestión de Fernández intenta avanzar en su propio laberinto, con su «ex amigo» Horario Rodríguez Larreta instalado definitivamente como el dirigente político que mejor mide en la Argentina y la vicepresidenta tratando de evitar a capa y espada ir a juicio por supuestos actos de corrupción y, eventualmente, ser condenada.
El alcalde porteño atesora un diferencial de imagen de +25,9%, de acuerdo con M&F, y Cristina acumula un negativo de 27,4%, lo que probablemente esté jalando hacia abajo las consideraciones relacionadas con la labor de Fernández. Es más, la corrupción como «preocupación» aumentó casi 10 puntos porcentuales en apenas dos meses, según la misma encuesta.
(*) – Director periodístico de la agencia Noticias Argentinas (NA); erodriguez@noticiasargentinas.com; TW: @efrodriguez012.
Primicias Rurales
Fuente: NA
Sep 16, 2020 | Política
Buenos Aires, 16 septiembre (PR/20) — Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) reinvidicó el valor del mérito. Este es el comunicado:
Siempre hemos confiado en el esfuerzo, la perseverancia, la educación, el riesgo, la innovación y el mérito como elementos dinamizadores de la vida en sociedad. Lo aprendimos de nuestros abuelos y lo visualizamos en su ejemplo de dedicación y sacrificio; ellos nos legaron esos valores, nosotros queremos sostenerlos y acrecentarlos, enseñándoselos a nuestros hijos.
No hay sociedades quietas y uniformes, hay distintas capacidades personales y es precisamente el mérito; como conglomerado de otros principios; lo que permite el crecimiento individual de las personas. Abundan los ejemplos en las sociedades modernas; no es igualando hacia abajo en donde las personas se desarrollan y crecen, no hay sociedades que progresen en base a una igualdad artificial, sino en la capacidad, el esfuerzo y la voluntad de progreso de cada individuo.
Ayer hemos recibido una pésima señal, el Sr. Presidente de la Nación afirmó que no es el mérito el camino de la superación personal, sino una igualdad creada por el Estado, muy mala decisión para un país en constante decadencia y pésimo mensaje para todos, especialmente para los más jóvenes. Ya no tendrá sentido esforzarse; en todo caso el Estado se encargará de emparejar, siempre para abajo.
Ahora se entiende un poco mejor el hecho de sostener casinos abiertos y escuelas cerradas, es una forma de mostrar cómo se piensa el futuro; allí se advierte como se desvirtúa el concepto de mérito. El mérito y el esfuerzo individual fue el camino elegido por millones de argentinos e inmigrantes que construyeron la Nación; parece que hoy comenzamos a desandarlo.
En estos días donde algunos pretenden llevarse por delante a la Justicia, nada más simbólico que estas desafortunadas afirmaciones; no hay nada más justo que dar a cada uno según su mérito y esfuerzo.
Desde CRA reivindicamos el mérito personal para el crecimiento de una sociedad, también nos gustaría que fuera el mérito el valor que sustente la conducción política e instamos a las autoridades nacionales a retomar la meritocracia como elemento de desarrollo personal y en sociedad.
Los dirigentes que conducen a sociedades prosperas, han llegado por sus méritos personales, los que desprecian el merito individual, solo generan fracasos y desesperanza.
El presente de Argentina, exige mucho mas merito y menos populismo decadente.
Sep 13, 2020 | Política
Buenos Aires, 13 septiembre (PR/20) — Manifestantes opositores se concentraban esta tarde en el Obelisco porteño y en distintas ciudades del interior en un nuevo»banderazo» con consignas en contra del Gobierno, en medio de la disputa por la coparticipación de recursos entre la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires.
Con banderas argentinas y cacerolas, los manifestantes se movilizan en ciudades como Córdoba, Rosario, La Plata y Mar del Plata, entre otros puntos.
«Banderazo, contra la Reforma Judicial, la falta de seguridad y el atropello del Gobierno a la Constitución Nacional», tuiteó el diputado radical Álvaro de Lamadrid, en tanto que su par del PRO Fernando Iglesias publicó una imagen suya dirigíéndose en auto a la concentración en el Obelisco.
El «banderazo» se gestó a través de las redes sociales con el hashtag #13STodosALasCalles, y se viralizó rápidamente con una agenda de demandas a favor de «la República» y «por la Constitución Nacional, la libertad y la justicia».
También se vertían reclamos contra «la liberación de presos K», contra «la impunidad y la corrupción».
«Vine porque no quiero que mis hijos vivan en Venezuela, que no atropellen la Justicia, que nos dejen caminar con libertad.
Soy de la provincia y me gusta la Ciudad de Buenos Aires. Quiero que la provincia sea como la Ciudad y no la Ciudad de la Provincia», expresó una mujer, vertiendo alguna de las variadas consignas.
La protesta comenzó a cerrarse al caer la noche, aunque algunos manifestantes persistían en los bocinazos, cuando las luces callejeras ya dominaban la escena.
Primicias Rurales
Fuente: NA
Sep 13, 2020 | Política
Buenos Aires, 13 septiembre (PR/20) — El ex presidente Mauricio Macri aseguró que el gobierno de Alberto Fernández «atenta contra las bases éticas y económicas de una sociedad que aspira a ser libre» y consideró que las autoridades del Poder Ejecutivo «vienen desplegando una serie de medidas que consisten en el ataque sistemático y permanente» a la Constitución.
«Las autoridades al frente del Poder Ejecutivo Nacional vienen desplegando una serie de medidas que consisten en el ataque sistemático y permanente a nuestra Constitución», indicó Macri en una columna escrita para el Diario La Nación.
«Rompo el silencio para compartir con ustedes mi inquietud sobre la dolorosa y delicada circunstancia que atraviesa la República Argentina», expuso el ex mandatario.
El dirigente de Juntos por el Cambio aseguró que el Gobierno «violenta la Ley Fundamental de la Nación, que es la encargada de garantizar la protección de nuestros derechos básicos y libertades individuales frente a cualquier intento de abuso de poder».
También consideró que «el rumbo que ha tomado el país deja al descubierto la intención del gobierno de establecer un Nuevo Contrato Social en la Argentina con principios dominantes inéditos».
«Se vulnera el equilibrio de los poderes del Estado para el pleno funcionamiento de la República, porque no se respetan los reglamentos de las cámaras del Congreso Nacional para debatir y sancionar las leyes». señaló.
Asimismo, manifestó que «se pretende condicionar al Poder Judicial con una reforma que ya tiene media sanción en el Senado de la Nación y que será tratada en la Cámara de Diputados en las próximas semanas».
En tanto, expresó que «el oficialismo condiciona a los gobernadores de las provincias cualquiera sea su signo político y los extorsiona con el envío de los fondos necesarios para administrar sus distritos si no cumplen con lo exigido por el Poder Ejecutivo Nacional»: «La libertad de expresión es una institución democrática peligrosa para un gobierno personalista».
«No se puede producir ni trabajar para llevar el pan a la mesa de las familias argentinas, porque la idea es avasallar a la clase media para conseguir clientes dependientes del favor del Estado para poder sobrevivir», aseveró; en tanto que agregó que «el gobierno atenta contra las bases éticas y económicas de una sociedad que aspira a ser libre».
«Sigo creyendo en la capacidad de nuestro pueblo para superar sus dificultades, porque estoy convencido de que esta sociedad ha madurado», indicó Macri.
«Esta sociedad ya no tolera el atropello a las instituciones, la corrupción de los funcionarios, el delito en ninguna forma, la injusticia, la inseguridad, la impunidad, la violencia, la prepotencia y la anomia», agregó.
Y concluyó: «Hay que dar una discusión profunda y responsable sobre cuáles son los principios que deben regir Nuestro Orden Social: es la República o la republiqueta; es Democracia o demagogia; es elecciones libres o no habrá transparencia en los resultados; es seguridad o vivir con miedo; es el Estado de Derecho o es la jungla; es la propiedad o es la apropiación; es libertad de expresión o censura; es educación o adoctrinamiento. Es verdadero o es falso. Es luz o es oscuridad».
Primicias Rurales
Fuente: NA
Ago 21, 2020 | Política
Buenos Aires, 21 de agosto (PR/20).- En silencio, y con la orden directa de Cristina Fernández de Kirchner, el senador peronista Oscar Parrilli incluyó en el dictamen oficial de la Reforma Judicial una palabra que implica el infinito condicionamiento directo a todos los medios de comunicación de la Argentina. La modificación jurídica fue ejecutada a espaldas de Alberto Fernández y su ministra de Justicia, Marcela Losardo, que se enteraron horas después de la decisión política asumida por CFK y Parrilli.
La Reforma Judicial es un proyecto de Alberto Fernández que redactó junto a Losardo, Vilma Ibarra -secretaria Legal y Técnica-, y al secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Béliz. La decisión del kirchnerismo de avanzar contra los medios sin consulta previa y como un hecho consumado, multiplicó anoche las tensiones políticas que ya existen entre Olivos y la Cámara Alta.
La Enmienda Parrilli contra la libertad de prensa tiene una palabra clave: “mediáticos”. Y significa que todos los jueces federales del país que consideren que un cronista, movilero, periodista, productor, editor o medio en sí mismo -por poner seis ejemplos de una lista inabarcable- intentó presionarlo, deberá informar al Consejo de la Magistratura, que abrirá una investigación contra el denunciado.
La inclusión del senador peronista a la Reforma Judicial, avalada por Cristina Fernández de Kirchner, fija textual en el artículo 72 inciso e): “Los jueces y las juezas de todos los fueros con jurisdicción federal con asiento en las provincias y en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, deberán (…) comunicar en forma inmediata al CONSEJO DE LA MAGISTRATURA de la Nación cualquier intento de influencia en sus decisiones por parte de poderes políticos, económicos o mediáticos, miembros del Poder Judicial, Ejecutivo o Legislativo, amistades o grupos de presión de cualquier índole, y solicitar las medidas necesarias para su resguardo”.
La Enmienda Parrilli funciona como una figura penal en blanco que pone a merced de la interpretación de los jueces la libertad de prensa protegida en la Constitución Nacional. El inciso e) del artículo 72 no establece condiciones objetivas o subjetivas del presunto implicado, no determina en qué circunstancias se consideraría “cualquier intento de influencia” en las decisiones del magistrado y tampoco articula un mecanismo de defensa del periodista que aprovechó su poder mediático.
Alberto Fernández y Marcela Losardo estuvieron ayer en la quinta de Olivos. Amigos personales y socios en un estudio de abogados, el Presidente y la ministra de Justicia trabajan de memoria y saben que acecha en la interna política del Gobierno peronista. La Reforma Judicial es una creación intelectual del Jefe de Estado, que fue esmerilada y finalmente consensuada con Cristina Fernández de Kirchner.
En la soledad de Olivos, Losardo informaba al Presidente qué estaba sucediendo en el Senado con la Reforma Judicial. Su dictamen oficial se demoraba por ciertas inclusiones jurídicas y la ministra recibía la información por la senadora María de los Ángeles Sacnun, titular de la Comisión de Asuntos Constitucionales, que incluía las modificaciones y solicitaba a sus colegas peronistas la firma electrónica para cerrar esta etapa del tramite parlamentario.
Losardo estuvo junto a Alberto Fernández casi tres horas. A su celular, vía WhatsApp, llegaba la información de la Reforma Judicial enviada por la senadora Sacnun. En ese constante intercambio, la ministra se enteró de casi todas las enmiendas que se redactaron en la Cámara Alta. El Presidente, a su lado, proponía ajustes técnicos y Losardo reenviaba a Sacnun -de estrecha confianza de CFK- esas consideraciones para que se agregaran al dictamen oficial.
Alberto Fernández y su ministra Losardo no fueron informados de la Enmienda Parrilli a la Reforma Judicial.
En toda la tarde, durante las horas que estuvieron chateando para ajustar la Reforma Judicial, Sacnun jamás reveló al jefe de Estado y a Losardo que CFK había ordenado a Parrilli que incluyera a los medios en el inciso (e) del artículo 72 de la iniciativa oficial.
Losardo se enteró de la jugada del kirchnerismo por una llamada telefónica, cuando ya se había ido de la quinta presidencial. Y Alberto Fernández conoció la ofensiva de CFK y Parrilli por Losardo, que indignada se comunicó a Olivos.
Durante el debate de la Reforma Judicial en la Cámara Alta, Parrilli había planteado ante la ministra de Justicia su interés político de condicionar a los medios. Y Losardo evitó el contrapunto asumiendo que la vicepresidente no avanzaría sobre un proyecto que fue redactado -literalmente- por Alberto Fernández.
En Olivos y la cartera de Justicia juran que la Enmienda Parrilli no llegará al recinto de sesiones. Y que la Reforma Judicial “volverá a su espíritu inicial”, cuando su redacción solo estaba en manos de Alberto Fernández.
Primicias Rurales
Fuente: Iinfobae