Largas filas para vacunarse contra fiebre amarilla
Un año histórico para el laboratorio CDV
Buenos Aires, 13 diciembre (PR/17) El Laboratorio CDV, líder en la fabricación de vacunas veterinarias, realiza un balance del 2017 con dos ópticas.
Desde el punto de vista comercial, para Juan Roô, Gerente General de la empresa, se trató de un año similar al 2016 en cuanto a ventas: “Estimamos que cumpliremos el plan, con un leve crecimiento, con una fuerte incidencia en el aumento de costos, lo que perjudica la rentabilidad”, precisó.
Para los laboratorios veterinarios en general este no ha sido un año fácil de sobrellevar. En este sentido, el ejecutivo argumentó que “no se ha podido trasladar a precios los aumentos de costos resintiendo la rentabilidad y, por ende, la inversión en Investigación y Desarrollo de nuevos productos”.
Por otro lado, analizando la trayectoria de CDV y con una mirada optimista, desde la firma se dejó en claro que ha sido un año histórico en cuanto a inversiones en infraestructura, con la concreción de su proyecto de una nueva planta para producción de vacuna antiaftosa que demandó una inversión superior a los US$ 35.000.000 con recursos propios.
Al respecto, Roô, destacó: “Esta nueva planta es un hito tanto para CDV como para el país, siendo la más moderna de Argentina y la región con capacidad para producir vacunas para el mercado local y para exportar”.
Cabe destacar que la expansión de CDV no es sólo a nivel infraestructura, sino que dentro de este plan de inversión ha crecido más de un 50% en personal, habiendo superado la cifra de 170 empleados y con miras de ampliación. “Creemos que la ganadería argentina volverá a ser uno de los pilares productivos del país y ahí estaremos nosotros proveyendo herramientas de medicina preventiva y así mejorar la productividad de nuestros rodeos”, Roô.
Por último, otro aspecto destacado desde CDV ha sido el acompañamiento que sus equipos técnicos han podido brindar a veterinarios y productores, con capacitaciones en todo el país. ¿El objetivo? Difundir las ventajas y los beneficios de aplicar planes sanitarios en la hacienda, enfatizando en el buen uso y aplicación de las vacunas, entre otros.
Laboratorio CDV en cifras
- Más de 35 años de trayectoria.
- Más de 170 empleados.
- 1 planta de vacunas para prevenir enfermedades en bovinos, ovinos y peces (+ de 4.500 metros cuadrados)
- 1 planta de vacunas antiaftosa, con capacidad para elaborar 45 millones de dosis al año.
- 1 Laboratorio de Diagnóstico Veterinario.
- 1 planta de tuberculinas PPD Bovina y Aviar.
- Se comercializa a todas las provincias del país.
- Se exportan productos biológicos a países de América Latina y Medio Oriente.
Acerca de Laboratorio CDV
CDV es uno de los laboratorios argentinos líderes, especializado en la elaboración de vacunas para la prevención de enfermedades que afectan a los rodeos bovinos, ovinos y acuacultura. Con más de 35 años de historia, pionero en el desarrollo de la vacuna para el control de Diarrea Viral Bovina con cepas nacionales y la incorporación de adyuvante oleoso en doble emulsión para la mejora de la respuesta inmune.
También es uno de los primeros laboratorios de diagnóstico de enfermedades veterinarias y miembro de la Red de Laboratorios de SENASA.
Además de elaborar productos propios, CDV produce biológicos para diversos laboratorios de renombre de origen nacional e internacional.
Ubicado en el Parque Industrial de Pilar, Buenos Aires, forma parte de un holding de capitales europeos desde el año 2008, habiendo realizado inversiones en sus dos plantas por más de US$ 54 millones.
Las vacunas que produce cumplen con los más altos estándares de calidad, cuenta con certificación GMP otorgada por SENASA y es el mayor productor en Argentina, y la región, de reactivo para tuberculosis PPD. También es uno de los elaboradores de vacuna anti aftosa para Argentina y para exportación.
Los productos de la empresa están presentes en América Latina y Medio Oriente, y se encuentran en pleno proceso de registro también en Oceanía, Europa, África y diversos países de Asia.
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Con gran convocatoria, finalizaron las capacitaciones en RCP
Más de 300 personas participaron de las capacitaciones en Reanimación Cardiopulmonar (RCP), organizadas entre el lunes y viernes de la semana pasada por la Comisión de RR.HH. y la Gerencia de RR.HH. de la Bolsa de Comercio de Rosario, en colaboración con OSDE, entidad que ofreciendo su sede e instructores. Estuvo dirigida a socios, inquilinos, integrantes de los mercados y empleados de la Institución.
En cada clase, de 4 horas de extensión, se explicaron conceptos teóricos y prácticos para reconocer y asistir a una persona en situación de paro cardiorespiratorio. Además de la técnica de RCP, la capacitación incluyó la utilización de desfibriladores automáticos (DEA), como los que la BCR dispone en su planta baja, en el segundo piso y en el edificio Torre.
La actividad tuvo por objetivo afianzar el compromiso de la Bolsa con la comunidad, teniendo en cuenta la importancia que cobra saber realizar esta técnica, junto al uso de los DEA, a la hora de una emergencia. «Nuestro país está atrasado en todo lo referido a cultura de emergencias. Conocer la técnica de RCP y aplicarla cuando es necesaria puede salvar vidas. Es importante saber cómo actuar ante esas situaciones», remarcaron las instructoras durante la capacitación.
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Fuente: Prensa BCR
El debate por los agroquímicos llega al Congreso
Preocupa que el 40% de los porteños no sabe cómo actuar ante un ACV
Aunque en los últimos años creció la difusión de las señales de alerta del accidente cerebrovascular (ACV), el 40% de los porteños aún no sabría qué hacer ante alguno de esos síntomas. Mientras que la mayoría dice que llamaría al servicio de emergencias o iría a una guardia, también hay quienes esperarían una hora o un día para ver si mejoran o, directamente, ignoran que deben consultar rápido. Así lo demuestran los resultados de un análisis de la evolución del conocimiento del ataque cerebral en la población de la Ciudad en los últimos seis años.
El trabajo, que se presentó esta semana, antes del Día Mundial del ACV, demuestra que entre 2011 y 2017 se redujo casi a la mitad el desconocimiento de los problemas de salud que elevan el riesgo de tener un ataque cerebral, pero que en ese período no varió entre los porteños el nivel de reconocimiento de las señales de alarma más comunes.
De acuerdo con la comparación de cinco encuestas que un equipo de la Fundación para el Estudio de las Neurociencias y la Radiología Intervencionista (Eneri) repitió en esos seis años en 15 comunas y 600 residentes cada vez, el 50% de los porteños no reconoce la aparición súbita del dolor de cabeza intenso como un síntoma por el que haya que consultar rápido. Un 30% "no haría nada" si de pronto no pudiera mover un brazo y un 35% actuaría igual aunque sienta que pierde la coordinación.
Apenas un 33,7% reconoce la cefalea intensa repentina como una posible señal de alerta del ACV y algo menos (31%) lo hace con la aparición repentina de dificultades motrices (parálisis/hemiplejia) como otro de los síntomas.
"A pesar de que, en nuestro país, los registros demuestran que el síntoma motor es el más frecuente en las personas que están teniendo un ACV, el nivel de reconocimiento sigue siendo muy bajo", explicó la autora del estudio comparativo, Andrea Franco, neuróloga vascular del Instituto Eneri y el hospital Ramos Mejía.
El infarto cerebral también puede causar dificultades al hablar, pero solamente un 30,9% de los encuestados lo pudo reconocer.
Un 16,7% no conocía ninguno de estos síntomas, que también incluyen adormecimiento (debilidad) de los brazos y las piernas, mareo o vértigo.
Ventana terapéutica
El ACV ocurre cuando la obstrucción o la ruptura de un vaso sanguíneo del cerebro interrumpe el flujo sanguíneo normal, ya sea con una isquemia o una hemorragia. Esto impide que las neuronas sigan recibiendo oxígeno y comienzan a morir. Por eso es importante poder reconocer los síntomas y recibir atención lo antes posible. Hacerlo reduce el riesgo de discapacidad y muerte.
"Contamos con una ventana terapéutica (de menos de cinco horas) en la que podemos actuar con un tratamiento para que el paciente se pueda recuperar. En el mundo, el porcentaje de gente que llega a tratarse por un ACV es muy bajo, no supera el 10%, y acá es aún mucho más bajo -sostuvo Franco-. Eso es, básicamente, porque hay desconocimiento para actuar. Y este estudio lo demuestra, a pesar de que circula más información y mejoró en la población el conocimiento de la hipertensión o el sedentarismo como factores de riesgo. Pero también hay otros tan importantes, como la diabetes, la enfermedad cardíaca, el sobrepeso y las adicciones, en los que el conocimiento no varió significativamente en estos años."
Los resultados que Franco presentó esta semana durante la reunión "Educación del ACV en el Siglo XXI" sorprendieron a los asistentes. De hecho, en el encuentro organizada por la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, la Asociación Argentina de Ataque Cerebral y la Dirección Médica de la Cámara de Diputados de la Nación, las entidades y organizaciones médicas, científicas y académicas presentes firmaron un documento en el que acordaron avanzar en "la educación y el entrenamiento" de voluntarios y los profesionales de la salud para difundir mejor y más claramente los signos y los síntomas del ACV y las medidas de prevención, además de comprometerse a lograr que los pacientes reciban el tratamiento precoz que permita reducir la discapacidad y el riesgo de muerte.
Consejos
En el documento que se firmó durante la denominada "Cumbre del ACV", el miércoles pasado, se lee: "Es sabido que el 90% de los ACV están relacionados con varios factores de riesgo, de los cuales, los más importantes son la hipertensión arterial, la diabetes, las enfermedades cardíacas y la historia de ataque isquémico transitorio (AIT) y ACV. Dentro de esos factores, hay 10 modificables para difundir y sobre los que todavía es mucho lo que se puede hacer."
Por eso, aconsejan: controlar la presión, hacer actividad física cinco días a la semana, comer de manera saludable y equilibrada (frutas, verduras y reducir la sal), mantener el colesterol y el peso dentro de los valores normales, no fumar, beber alcohol con moderación y reducir el riesgo de diabetes o, si se tiene, mantenerla la enfermedad controlada, entre otros.
En la denominada"Cumbre del ACV" del miércoles pasado, también se presentó SoCoorRé, por "sonreír, coordinar, repetir", una regla sencilla para memorizar cómo reconocer los síntomas de un ACV.
En el país, como se mencionó durante la reunión, ocurren unos 320 ataques cerebrales por día. En la asociación civil ALPI, que se dedica a la rehabilitación neuromotora, por ejemplo, el 30% de los pacientes que llegaron a la institución en lo que va del año lo hicieron debido a haber sufrido un ACV.
"Se producen anualmente más de 100.000 accidentes cerebrovasculares. Muchos dejan graves secuelas y en alrededor de un tercio de ellos el desenlace es fatal. Reconocer un ACV en el momento que ocurre es fundamental para poder acudir de inmediato a un centro médico donde el paciente pueda recibir el tratamiento adecuado a tiempo", explicaron desde la Fundación Favaloro a través de un comunicado con motivo del Día Mundial del ACV, que se conmemora mañana.
En tanto, Victoria Marquevich, coordinadora de la Unidad Cerebrovascular del Hospital Universitario Austral, sostuvo: "Son importantes las acciones de concientización para incrementar el conocimiento de esta patología, que, afortunadamente, hoy es tratable, ya que hasta hace algunos años no lo era". Una de las maneras de reducir sus secuelas es, según dijo, "el reconocimiento precoz de los signos, para asistir inmediatamente a un hospital que cuente con una unidad de ACV y, por ende, sea capaz de iniciar el tratamiento adecuado"
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Fuente: La Nación


















