Sep 4, 2019 | Salud
Por la Lic. Julieta Ponce MN 9660. Nutricionista del equipo de Crenyf.
Pueden ser diversos los motivos que lleven a una persona a dejar de comer carne. Algunos lo hacen porque creen que beneficia su salud, por motivos religiosos y otros con fines ecológicos o simplemente por amor a los animales.
Vegetarianos, veganos, realfooders, ovolacto-vegetarianos, pescetarianos, crudiveganos. La lista de las tendencias alimentarias que deciden eliminar los productos que provienen del reino animal es infinita. El exceso de información (o mala información en algunos casos), hace que las personas se interioricen cada vez más en conocer sobre los beneficios de llevar una alimentación más natural a base de vegetales pero también, libre de químicos, orgánica, sin productos industrializados y sin la necesidad de consumir animales.
Una alimentación vegetariana, puede satisfacer las necesidades de todos los nutrientes que el organismo necesita para poder realizar sus funciones vitales, siempre y cuando esté bien planificada y asesorada por un profesional, con el fin de prevenir una eventual deficiencia.
Son muchos los casos que refieren síntomas de cansancio, fatiga crónica, problemas intestinales, hormigueos y hasta interrupciones en el ciclo menstrual de las mujeres. Por eso, ser vegetariano, no implica solamente eliminar un grupo de alimentos de tu plato, sino que conlleva una especial dedicación para aportar diferentes alimentos que al complementarse, puedan brindarte la energía y los nutrientes que necesitas, obviamente, de fuentes no animal.
Al eliminar la carne de nuestra alimentación, estamos disminuyendo la ingesta de proteínas, principalmente y de grasas. Mientras que los vegetarianos que consumen huevos o lácteos como quesos, leche o yogures, se ven beneficiados por su aporte a la dieta de proteínas de alto valor biológico, calcio, vitaminas y minerales; los vegetarianos estrictos que no planifican bien su alimentación, deben buscar fuentes vegetales de estos nutrientes para evitar un carencia. Encontramos calcio en el mundo vegetal en almendras, avellanas, maní, semillas de zapallo, sésamo, chía, lino, porotos blancos, de soja, garbanzos, habas, brócoli, kale, coliflor, acusay, repollo, tofu, entre otras más.
Las opciones para los vegetarianos siempre estuvieron al alcance: una ensalada, un guiso de lentejas, un plato de pastas, pizza y hasta empanadas solo que en los tiempo que corren, se marquetinizó en los menúes de restaurantes y cafés, para generar empatía con aquellos que prefieren no comer carnes o sus derivados, ofreciendo opciones con ingredientes más exóticos, menos conocidos y logrando un plato nutricionalmente más completo.
También es cierto que gracias a la tan criticada industria, los vegetarianos y veganos han encontrado más opciones para variar su alimentación y no sentir el impacto de la monotonía en sus platos diarios. Podemos encontrar en la gran mayoría de las dietéticas sustitutos de la carne como soja texturizada, seitán, salchichas de soja, quesos a base de castañas de cajú, yogures de coco, “leche” o mejor dicho bebida de almendras, mayonesa sin huevo, hamburguesas de vegetales y también productos como cosméticos, maquillajes, shampoo y jabones que no han sido testeados en animales.
Ser vegetariano, no implica solamente dejar de comer carne sino que para muchos, es una filosofía de vida que en estos tiempos, se presenta de diferentes variantes.
? Vegetariano: aquel que no consume carne. Algunos consumen huevo, lácteos y derivados.
? Vegano: aquel que lleva una dieta exclusiva a base de alimentos de origen vegetal. No consumen huevos, lácteos ni nada que provenga del reino animal o haya sido testeado en animales como cueros, cremas o productos de limpieza.
? Ovo-vegetariano: no consume carnes pero sí huevos.
? Lacto-vegetariano: no consume carne ni huevo pero sí lácteos.
? Ovo-lactovegetariano: no consume carne pero si lácteos y huevo.
? Semi-vegetariano: aquel vegetariano que prefiere la mayor parte de las veces no consumir carne, pero a veces consumen carne, por lo general provenientes de pollo o pescado.
Recomendaciones para incorporar los nutrientes necesarios
En la alimentación de los vegetarianos existen ciertos nutrientes que no logran aportarse en cantidades suficientes si no se planifica bien la alimentación, por lo tanto debería buscarse la forma de incorporarse o en algunos casos, requerir a suplementos que nos ayuden.
Uno de estos nutrientes críticos es la vitamina b12. Aunque al principio de tu transición al mundo del vegetarianismo los valores en sangre de esta vitamina te den normales, hay que tener en cuenta que su déficit suele tardar unos años en aparecer ya que nuestro organismo cuenta con gran reservorio. Es una vitamina que participa en muchas funciones vitales para el organismo ya que mantiene el correcto funcionamiento del cerebro y sistema nervioso, favorece la formación de glóbulos rojos sanguíneos, interviene en el funcionamiento del sistema inmune, participa en el metabolismo del ácido fólico, etc.
Por eso, es prudente que si decidís dejar de comer carne, consultes con un profesional, para comenzar a suplementar esta vitamina tan importante para tu salud.
El hierro también es un mineral al cual le debemos prestar atención en este tipo de alimentación ya que se encuentra en mayores cantidades en alimentos de origen animal. Entonces, otra tarea que deberíamos hacer a la hora de armar un plato es incorporar cereales y legumbres para que estos, al complementarse, logren aportarnos mayores beneficios y una alimentación mucho más completa. Las legumbres tienen gran cantidad de proteínas y hierro. Se sabe que el hierro proveniente del mundo vegetal (conocido como hierro no hem) presenta cierta dificultad para absorberse en su totalidad. De todas formas se pueden aplicar ciertas técnicas en la preparación de los alimentos para aumentar su biodisponibilidad como el remojo y la germinación de porotos y granos, fermentación del pan, activación y molido de semillas, evitar consumir alimentos altos en calcio en esa misma comida o agregar acidificantes como vinagre o cítricos, para aumentar su absorción. Encontramos hierro no hem en alimentos como porotos, legumbres, hummus, frutos secos, frutos disecados, quinoa, tofu, soja, mijo, vegetales de hoja verde como espinaca, kale, brócoli y acelga, semillas de chia, sesamo girasol y zapallo, cereales fortificados y por supuesto, leche y yogur fortificados.
Por último, creemos importante alertar a los padres con niños o adolescentes que deseen, repentinamente, dejar de consumir carnes ya que si bien tienen derecho a decidir qué es lo que quieren consumir, muchas veces, estos cambios se ven asociados a trastornos de la alimentación enmascarados. Por eso, si sos madre o padre y tu hijo decide ir por este camino, consulta con un nutricionista para que pueda guiar, acompañar y asesorar a toda la familia para que este cambio siga permitiendo un crecimiento y desarrollo saludable y por supuesto, que no sea parte de una idea en su cabeza errónea (como que cierto alimento lo hace engordar) y estemos ante un trastorno de alimentación.
Primicias Rurales
Ago 16, 2019 | Salud
Desde su origen en 2013, Prevención Salud (la prepaga de Sancor Seguros) concentra sus esfuerzos en brindar un servicio de excelencia tanto en lo prestacional como en la capacidad de respuesta.
Pero también, haciendo honor a su nombre, pone el foco en lo preventivo, con la convicción de que es el mejor camino para contribuir a elevar la calidad de vida de todas las personas.
Bajo esta premisa, viene implementando una serie de programas que abordan algunos de los grandes temas en materia de salud, desde el punto de vista de la prevención y con un abordaje
integral.
Uno de ellos, denominado “Un toque de conciencia”, consta de diferentes acciones de concientización orientadas a la detección temprana del cáncer de mama. En este marco, la prepaga
invita a sus afiliadas de entre 40 y 70 años para que se hagan la mamografía anual y les gestiona un turno en una institución especializada, facilitándoles el pedido médico y la autorización digital de forma inmediata, siempre remarcando la importancia del posterior control con su médico ginecólogo.
Se estima que 1 de cada 8 mujeres tiene probabilidad de contraer cáncer de mama en algún momento de su vida, pero si se detecta en el momento adecuado, se puede lograr la curación definitiva. “La prevención del cáncer de mama, en gran parte, depende de cada mujer. Pero como empresa comprometida con la salud y bienestar de sus afiliadas, en Prevención Salud queremos estar
cerca, informar, acompañar. Y también facilitar todo el proceso, fundamentalmente para la mujer de hoy, que desempeña numerosos roles y cuyo tiempo es escaso”, señaló el Dr. Matías Buffa, Gerente Técnico Médico de la prepaga.
En lo que hace a alimentación consciente y hábitos saludables, Prevención Salud desarrolló “Somos lo que comemos”, que parte de la premisa de que una alimentación adecuada y equilibrada es
esencial para disminuir problemas de salud nutricional, trastornos musculo-esqueléticos, enfermedades cardiovasculares, renales, diabetes, afecciones respiratorias crónicas y distintos tipos
de cáncer.
Como parte de este programa, la empresa organiza disertaciones destinadas a sus afiliados en distintas partes del país, a cargo de Licenciados en Nutrición y profesionales especializados en el
tema, además de compartir información específica y realizar talleres prácticos sobre estrategias diseñadas para facilitar la adopción voluntaria de hábitos y conductas saludables. Asimismo, se hace
presente en diferentes acciones abiertas a la comunidad, relacionadas con la actividad física, donde participa con un espacio denominado “Punto Saludable” en el que entrega alimentos sanos y brinda consejos sobre cuidados de la salud. Desde su inicio, la iniciativa se implementó en 6 empresas clientes y se brindaron charlas-taller en 15 escuelas y jardines de infantes.
Por otra parte, a través “Sumá chances de vida. Doná para vivir. Viví para donar”, Prevención Salud fomenta la donación de sangre y la inscripción en el registro nacional de donantes de médula ósea,
mediante una iniciativa que incluye charlas gratuitas a cargo de especialistas, material informativo y jornadas de donación de sangre impulsadas en conjunto con organismos provinciales
dependientes del INCUCAI. A un año de la puesta en marcha del programa, ya se superaron los 600 donantes.
Es importante recordar que la hemodonación es un acto sencillo, rápido, prácticamente indoloro y que tiene la capacidad de salvar la vida o recuperar la salud de decenas de pacientes. La sangre es
un componente que solo puede obtenerse por vía de la donación, ya que no existe ningún producto capaz de sustituirla completamente.
“También queremos enseñar a la gente que es posible donar médula ósea (y por lo tanto, salvar la vida de otra persona) mediante una simple extracción de sangre. Hay que comprender que el 75% de los enfermos de leucemia no tiene un donante compatible en su familia y la probabilidad de
hallarlo es de 1 en 40.000. Por eso es tan importante tomar conciencia sobre este tema y convertirse en donante”, amplió el Dr. Buffa.
Para más información sobre estos programas, se puede consultar el sitio web de Prevención Salud.
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Fuente: ALdo Massó
Ago 6, 2019 | Salud
Dra. Virginia Busnelli, (MN 110351), médica especialista en nutrición y directora del Centro de endocrinología y nutrición CRENYF.
Las últimas encuestas arrojan resultados que alarman. Según el Centro de Estudios sobre Nutrición Infantil (CESNI), 1 de cada 3 niños/as en edad escolar en nuestro país tiene exceso de peso. Esto significa que en muchos de los hogares argentinos hay un niño o una niña con sobrepeso u obesidad, que en las escuelas hay más de un niño con sobrepeso u obesidad, que incluso dentro de un mismo curso seguramente haya más de un niño con sobrepeso y obesidad.
Durante mucho tiempo escuchamos decir a nuestras abuelas y a nuestros padres que un niño con exceso de peso era un niño “sano” y que se veía bien alimentado. Hoy sabemos que esto no es así, que el exceso de peso puede traer muchas consecuencias, no solo a futuro sino también en el presente.
Un niño con sobrepeso u obesidad puede tener otras enfermedades asociadas, como la diabetes o la hipertensión, patologías que siempre fueron “de adultos” y hoy se ven cada vez más a edades más tempranas. Sabemos también, que un niño con exceso de peso, puede disminuir su rendimiento escolar, puede sufrir discriminación por parte de su entorno. El exceso de peso genera un montón de situaciones en los niños que disminuyen su calidad de vida actual y futura. Un niño con sobrepeso u obesidad tiene una esperanza de vida menor que la de sus padres.
Entonces, debemos poner foco en esta situación y empezar a poner esfuerzos en intentar revertirla, empezando por cada uno de esos hogares donde hay un niño o una niña con sobrepeso u obesidad.
¿Qué hacer si en nuestro hogar tenemos un niño o una niña con sobrepeso?
· Empezar por generar un ambiente seguro y saludable, en donde estos niños se sientan contenidos y no se vean expuestos a factores que contribuyan a empeorar esta situación.
· Eliminar la disponibilidad diaria de galletitas, panificada, bebidas azucaradas y alimentos ricos en azúcar y grasas. No poner a disposición aquellos alimentos que los alejen de la salud.
· Tener a disposición, en cambio, alimentos naturales y saludables. Agua fresca en la heladera, fruta lavada, pelada y lista para consumir, galletitas, panes, biscochuelos caseros para compartir en familia.
· Hacer de la cocina un momento de encuentro y de compartir en familia. Hacer las compras con los niños, cocinar comidas ricas, caseras, que no solo nos alegren por su sabor sino por el lindo recuerdo de hacerla todos juntos.
· A la hora de comer, dejar afuera la tecnología, los problemas, las discusiones, el mal humor, y hagamos un momento de felicidad. Debemos escucharnos entre todos, pero sobre todo escuchar a los hijos. Conectarse con lo que estamos comiendo, disfrutar del momento y hacerlo con paciencia, para que así sea para ellos.
· Ser ejemplo. La alimentación saludable y los buenos hábitos tienen que ser para todos. Si todos en la familia comen una comida y el niño o la niña con sobrepeso comen algo distinto, lo estamos estigmatizando y empezando la discriminación en el hogar. Si todos comen lo mismo, estamos compartieno la comida, generando buenos hábitos y cuidando la salud de toda la familia.
· Planificar actividades en familia que impliquen movimiento. Una salida al parque, una caminata por un lindo lugar que nos guste, un paseo en bicicleta, incluso actividades cotidianas como la limpieza de la casa, el arreglo del jardín, pueden ayudar a aumentar la actividad física y sacarlos del sedentarismo. Mientras se disfruta en familia, se comparte y se fortalecen los vínculos.
· De la mano con esto, es importante regular el uso de pantallas, y aquellas actividades que promuevan el sedentarismo y la soledad.
· Trabajar la escucha. Ser receptivos a lo que los niños y niñas tienen para decir. Escucharlos, comprenderlos y acompañarlos. Entender qué momento están pasando y buscar la forma de ayudarlos.
La familia es el círculo más cercano de contención. Debemos fortalecerlo y a partir de ahí empezarán a mejorar todos los vínculos que los rodean. Cuidar la salud de nuestra familia es una forma de amor. Por eso es importante que entendamos a la obesidad y al sobrepeso como un problema de salud, al que debemos ponerle atención y tratarlo. Los hogares y la familia es el primer lugar donde podemos generar hábitos saludables que permitan mejorar la salud, no solo de la persona que tiene sobrepeso y obesidad sino de todo su entorno.
Primicias Rurales
Jul 22, 2019 | Salud
Buenos Aires, 22 abril (PR/19) — ¿Sos de los que creen que en el invierno se come un poco de más? ¿Te da frío comer ensaladas y te alejás de los vegetales? Aquí encontrarás algunos tips para mantenerte en forma durante el invierno y sin prohibirte de las comidas que más te gustan.
Cuando llega el frío nos dan ganas de comer algunos platos que dejamos de lado durante el verano, platos calentitos como guisos, risotto, cazuelas, sopas con arroz o fideos, entre otros. Pero la sorpresa es que modificando algunos de los ingredientes podemos transformar estas comidas en platos livianos y muy nutritivos y hasta platos que te ayuden a bajar de peso.
Otra cuestión por la cual muchas personas dejan de cuidarse en el invierno se relaciona con la imagen corporal y la vestimenta. Claro, por suerte existen los maxi pulóveres que pueden esconder eso que en el verano suele molestar. Debemos recordar que subir de peso es un riesgo para la salud y puede acompañarse de otras complicaciones muchas veces silenciosas. Dejar de cuidarnos no debe ser una cuestión de frío o calor, de verano o invierno. Llevar una vida saludable debe ser una cuestión de todos los días.
¿Cómo hacemos entonces para no terminar el invierno con unos kilos de más? Además de modificar algunas técnicas culinarias e ingredientes, no tenemos que olvidarnos de la actividad física. Muchas personas optan por el aire libre pero cuando hace frío siempre es mejor elegir opciones tales como clases de salón, musculación en gimnasio, natación, crossfit, funcional, pilates, yoga, entre otros.
Si sos de hacer deportes con regularidad es muy probable que los cambios climáticos no afecten tu rutina. Si sos de esos que les da mucha “fiaca” hacer actividad física y en el invierno los atrapa el sillón, tratá de sumar pasos caminando, bajate del colectivo una estación antes, optá por usar escaleras en vez de ascensor, sacá a pasear el perro y aprovechá cualquier ratito de sol para dar unas vueltas por la plaza que más te guste. No dejes de moverte. Eso mantendrá tu metabolismo activo y además beneficiará mucho a tu corazón.
¿Te gusta tomarte un té o café calentito con chocolate o torta? No te prives, controlá la frecuencia y la porción, y si estás en compañía compartí la porción. Recordá que la prohibición aumenta el deseo y el día que no puedas sostenerlo comerás una porción mucho más grande.
Ahora bien, ¿Cómo hacemos con las comidas tan ricas que nos ofrece el invierno? La clave está en modificar las técnicas de cocción y reemplazar aquellos alimentos que nos proporcionan mayor cantidad de grasas, azúcares y en consecuencia calorías.
¿Cómo preparo un guiso light?
Tratá siempre de blanquear la cebolla en agua y evitar el rehogado. No agregues aceites en cocción.
Sumá mucha proporción de vegetales en relación con cereales (arroz, fideos) u hortalizas feculentas tales como papa, batata y choclo.
Usá cortes de carnes magros.
Podés usar legumbres (lentejas, porotos, garbanzos), te van a brindar fibra y saciedad. Detalle: no te olvides de dejarlas en remojo de entre 8 a 12 hs para mejorar su digestión.
Para otras preparaciones como risotto, cazuelas, salsas para pastas y sopas cremas te propongo que reemplaces la crema por queso untable descremado y no utilices manteca. Si sos fanático del queso rallado tratá de moderar la porción y hasta probar con espolvorear levadura gusto a queso, ¿me creés si te digo que puede ser una buena opción?
Muchos refieren que comer ensaladas les da frío y prefieren algo calentito. La idea es poder seguir aportando una buena cantidad de vegetales en las comidas diarias y empezar a transformar las ensaladas en guarniciones tales como revueltos, purés, budines, soufflés, vegetales grillados, al horno, envueltos en papel de aluminio y al vapor. Pero ojo no te quedes con el puré de papa o mixto. Probá nuevas ideas. Animate a variar las alternativas que acompañen tus comidas. ¿Probaste alguna vez el puré de coliflor o el soufflé de brócoli?, ¿Hiciste alguna vez revuelto de berenjenas o budín de puerro y champiñones? O ¿qué tal unas tortillitas de choclo o una tortilla de zapallitos? Sí, aunque no lo creas todas estas son opciones que pueden reemplazar tranquilamente una ensalada. Lo importante es incorporar a través de los vegetales fibra, vitaminas y minerales y aprovechar su poder de brindarnos saciedad, esa sensación que nos permite frenar el impulso de comer a tiempo cuando el organismo ya está satisfecho.
¡Que el invierno no sea una excusa para no cuidarnos! De regalo te dejo una receta rica y saludable para este frío que ya se está asomando:
Cazuela de pollo saludable:
Necesitás para 4 porciones:
2 pechugas de pollo
2 papas pequeñas
2 cebollas
2 cebollitas de verdeo
2 zanahorias
1 choclo grande
200 gr de arvejas frescas
Condimentos a gusto
¿Cómo lo preparás? Dorar el pollo cortado en cubos en una sartén con un poco de rocío vegetal. Por otro lado, pelar las cebollas, las papas y las zanahorias y cortar. En una olla blanquear las cebollas y las zanahorias a fuego moderado y revolver. Incorporar el pollo, las hierbas y el pimentón. Ir agregando caldo casero (no usar caldos procesados) hasta cubrir la preparación. Cocinar media hora y agregar las arvejas. Pasados unos 10 minutos incorporar las papas y el choclo. Revolver y agregar caldo cada tanto. La cazuela estará lista cuando las papas estén cocidas.
Fuente: Eikasía
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Jul 8, 2019 | Salud
PARÍS, 8 julio (PR/19) — América Latina y el Caribe son víctimas de una «epidemia de obesidad», denuncia un informe publicado este lunes por la OCDE y la FAO, al tiempo que el número de personas en situación de inseguridad alimentaria en la región sigue aumentando.
«La obesidad afecta actualmente a alrededor de un cuarto de la población, y un 60% de los habitantes tienen sobrepeso» en América Latina y el Caribe, señala el informe, titulado «Perspectivas agrícolas 2019-2028» y realizado por la agencia de la ONU para la agricultura y la alimentación (FAO) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
El texto señala la «triple carga de la malnutrición», una mezcla de subalimentación, obesidad y falta de micronutrientes que crea «un problema de salud pública cada vez más grave».
El fenómeno «parece seguir avanzando», alertan los expertos de la FAO y la OCDE, «especialmente para los sectores pobres de la población, las mujeres, las poblaciones autóctonas, las personas de ascendencia africana y, en ciertos casos, los niños».
Las tasas de sobrepeso y de obesidad, que son claramente superiores a los niveles medios mundiales desde hace más de 40 años, son «comparables» a los de los países de ingresos altos.
Actualmente, la región se sitúa «en segunda posición en la clasificación mundial, justo después de América del Norte», precisa el documento.
Al mismo tiempo, a pesar de que la producción agrícola y alimentaria en América Latina es «excedentaria», la cantidad de personas en situación de inseguridad alimentaria «aumentó por tercer año consecutivo».
Más que la disponibilidad de los alimentos, es su costo para los consumidores pobres lo que explica la degradación de la situación, según los expertos.
La Organización Mundial de la Salud (OMS), otra agencia de la ONU, recomienda que la proporción de azúcares y materias grasas no supere el 10% y el 30%, respectivamente, de las calorías totales consumidas. Pero «parece que los hábitos alimentarios de la región no concuerdan con lo preconizado», destaca el texto.
Los expertos alertan también sobre el fuerte alza del consumo de proteínas de origen animal, en una región donde la dieta solía ser rica en cereales, raíces, tubérculos y legumbres.
El informe destaca algunas iniciativas de políticas públicas como la limitación de la publicidad de alimentos y bebidas procesados y el etiquetado nutricional detallado en los paquetes que implementó Chile, el impuesto a los alimentos vinculado a la salud en México y la ley sobre restauración infantil en Brasil.
AFP-NA
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Jun 25, 2019 | Salud
Por la Dra. Virginia Busnelli, (MN 110351), médica especialista en nutrición y directora del Centro de endocrinología y nutrición CRENYF.
Se acercan los días fríos y las ensaladas, frutas, yogures y consumo de agua van perdiendo protagonismo en la mesa de los argentinos. Empiezan a aparecer los guisos, carnes estofadas, sopas, y otras preparaciones que nos hacen subir la temperatura corporal pero también, en algunas ocasiones, aportan más calorías.
Lo ideal y recomendado por los profesionales de la salud es llevar un estilo de vida saludable, sostenido en el tiempo y que no fluctúe tanto como el clima de las estaciones del año. Para eso, es necesario adquirir poco a poco, ciertos hábitos alimentarios que nos ayuden a mantenernos saludable de por vida.
Lo cierto es que la energía que nuestro organismo necesita para realizar sus funciones vitales, es la misma sin importar la estación del año, con lo cual si nos descuidamos y quedamos en casa presos del frio, sumado a que nuestra alimentación tiende a variar, estaremos llegando al próximo verano con unos kilos de más y es ahí cuando empieza este circulo vicioso de hacer dietas raras y extremas para bajar los kilos que nos dejó el invierno.
Los alimentos que solemos incorporar durante los climas más cálidos, son alimentos más frescos o livianos como ensaladas, wraps, sándwiches, frutas y yogures. Son alimentos de baja densidad energética, es decir que por gramo de alimento aportan pocas calorías a diferencia de los alimentos que tendemos a incorporar en el invierno, que son más energéticos como los guisos, chocolate y otros platos calientes que, en algunos casos, están rebalsados de calorías.
A continuación, algunos tips para combatir el frio, pero sin dejar de comer saludable, variado y nutritivo.
Realizar actividad física durante el invierno (y durante todo el año) es uno de los factores claves para mantenernos saludables ya que los beneficios que nos deja la practica regular son infinitos: mejora la salud de los huesos, ayuda a normalizar los valores de presión arterial, disminuye los valores de colesterol y triglicéridos, previene el riesgo de padecer enfermedades crónicas como diabetes, obesidad, hipertensión, dislipemia y otras enfermedades cardiovasculares. Los días de buen clima, se prestan más para salir a pasear, caminar o realizar actividades al aire libre, pero la llegada del invierno hace que las plazas y otros lugares recreativos, no sean tan concurridos. Es verdad, en invierno cuesta más salir a movernos, pero no olvidemos que la recomendación de los profesionales es realizar al menos 30 minutos de caminata por día con lo cual, si sos friolento, la recomendación es que busques un gimnasio cerca de tu casa para seguir sumando pasos o que te abrigues bien y aproveches los días más soleados para salir a caminar. Seguro que cuando se entra en ritmo, el calor llega al cuerpo y el frio, ni se siente.
En cuanto a los alimentos, es importante recordar que el consumo de frutas y vegetales nos aporta fibra, agua, e infinidad de vitaminas y minerales necesarias para nuestro organismo. Por eso, hay que aprovechar aquellos que son de estación para obtener los beneficios de un alimento mucho más sabroso, nutritivo y también económico. Las frutas de la época son la manzana, pera, kiwi y los cítricos como mandarina, naranja, pomelo y limón que nos aportan grandes cantidades de vitamina C, muy importante para prevenir resfríos y gripes típicas del invierno. En cuanto a las verduras, las de estación son zapallo, acelga, brócoli, espinaca, batata, papa, ajo, cebolla, puerro y repollo, pero encontramos un montón más que son de todo el año.
A no ser que tu medico lo prescriba, no es necesario ningún suplemento vitamínico, ya que se pueden cubrir los requerimientos de vitaminas y minerales consumiendo variedad de frutas y verduras. Lo ideal es tener en el plato entre dos y tres colores de vegetales, para complementar vitaminas y minerales. Cuanto más colorida sea la alimentación, mayor cantidad de nutrientes incorporamos.
Los vegetales no deben perder protagonismo nunca, por eso, te recomendamos que en los días de frio optes por opciones como vegetales grillados, sopas de verdura, soufflés, budines, vegetales al horno, puré, tortillas, terrinas, ensaladas tibias, guisos de legumbres y carnes desgrasadas, etc. Se debe tener presente que el plato, sea invierno o verano, debe contener un 50% de vegetales, con lo cual si se prepara haces un guiso, procurar tener en la heladera muchos vegetales como zapallitos, cebolla, calabaza, zanahoria, apio, puerro, espinaca, acelga y demás, para hacerlo rico y saludable.
En cuanto a las frutas, una buena opción para seguir incorporándolas en invierno es preparar compotas o fruta asada al horno. Se pueden comer solas como colación o postre, o agregarla en preparaciones como algún budín casero o panqueques.
Algo muy común del invierno es que tendemos a tomar menos agua. La botellita que suele acompañarnos durante los días de calor para mantenernos hidratados queda guardada en la alacena, y tomamos liquido solamente en las principales comidas. Una buena opción es aumentar el consumo de infusiones como mate o té, para afrontar el frio e incorporar un poco más de líquido, aunque no te olvides que el consumo de agua sigue siendo fundamental y esencial para tu organismo.
También, se puede optar por opciones como sopas o caldos, aunque la recomendación es que se evite aquellos que son comerciales ya que al ser un producto ultraprocesado, suele tener mucho sodio y otros aditivos innecesarios en tu alimentación. Podes hacer las sopas y caldos caseros, preparando grandes cantidades y teniéndolo guardado en la heladera o en el freezer en contenedores o bolsas aptas. Hacerlos es muy fácil, solo necesitas agua, muchos vegetales y hierbas para aromatizar. Combinalos como más te guste y cocinalos hasta que los vegetales estén tiernos. Al finalizar, podes colar la preparación para separar el caldo de los vegetales y usar estos para hacer alguna sopa de verdura, procesándolas y mezclándolas con más agua o leche descremada. Y con lo que colamos, te queda un caldo súper saludable, bajo en sodio que te sirve para consumir entre las comidas.
Tener de excusa que hace frio para encerrarte en tu casa, no hacer actividad física y tirarte en el sillón a comer chocolate, es muy fácil. Con todos estos tips, la idea es motivarte a que el frio no sea un impedimento a la hora de adoptar un estilo de vida saludable y sostenido en el tiempo.
El invierno nos lleva a comer ciertos alimentos, que no solemos ingerir en otro momento del año, pero a veces esas opciones terminan siendo más pesadas y cargadas de calorías en exceso, que no necesitamos y almacenamos en nuestro organismo. En un abrir y cerrar de ojos, llegan los días cálidos y con ellos, nos vamos sacando las capas de ropa que nos acobijaron durante la temporada más fría y es ahí, cuando encontrando algunos kilitos de más, nos desesperamos y buscamos en los perfiles de Instagram o blog del momento, alguna dieta que nos salve.
Hoy te proponemos dejar eso atrás y empezar con cambios de hábitos sostenibles, aplicables y duraderos que te mantengan saludable toda tu vida. Acordate, siempre que necesites ayuda, consulta con un profesional en el tema.
Primicias Rurales
Fuente: Leila Grynwald – Eikasía