Hoy celebramos a Santo Tomás Becket, el político inglés que se convirtió en arzobispo y mártir

Hoy celebramos a Santo Tomás Becket, el político inglés que se convirtió en arzobispo y mártir

Santo Tomás BecketSanto Tomás Becket, santo del día 29 de diciembre / ACI Prensa

Canciller

Enrique cultivó una amistad con Tomás, a la que el santo correspondió con absoluta fidelidad y devoción, aun a sabiendas de que el rey pretendía que le fuese útil en la causa contra los obispos ingleses. Estos, a modo de ver del monarca, gozaban de privilegios excesivos en detrimento del poder real -su poder-. En este punto Tomás nunca quiso hacer causa común con el rey.

Un año después de la muerte del arzobispo Teobaldo, Becket sería ordenado sacerdote y, casi inmediatamente, consagrado obispo, con lo quedó habilitado para asumir la sede de Canterbury.

Arzobispo

Como Primado de la Iglesia en Inglaterra se entregó por completo al servicio eclesial, mientras se dejaba transformar paulatinamente por el Señor, gracias a su oración persistente y su profundo amor a la Eucaristía. En el proceso, las formas cortesanas que adquirió durante tantos años de servicio a la corona empezaron a desaparecer, y fueron reemplazadas por la austeridad y el desprendimiento.

Tomás se hizo a todas luces un hombre generoso y muy cercano a los pobres, a quienes recibía y atendía personalmente en su abadía.

Enemistad con el espíritu de este mundo

Al negarse a secundar los planes de Enrique II, quien se hallaba en campaña política para que la Iglesia de Inglaterra se sujete al poder real, el arzobispo Becket optó por el exilio en Francia. Allí consiguió la protección tanto del monarca francés como del Papa Alejandro III, quien persuadió a Enrique II de hacer las paces con él. Lamentablemente, tras volver a su patria, las tensiones entre los dos ingleses se reiniciaron.

Cuando el rey Enrique tuvo noticia de que el Santo Padre había excomulgado a un grupo de obispos ingleses recalcitrantes contra Roma -estos se habían pronunciado a favor del plan autoritario del monarca y, además, habían usurpado prerrogativas propias del arzobispo de Canterbury-, la rabia se apoderó de él. Esa cólera se acrecentó aún más cuando el rey comprobó que el buen Tomás se mantenía intransigente en su postura de no someter a la Iglesia al poder temporal. Para el santo los prelados amonestados debían solicitar el perdón del Pontífice y prometer obediencia renovada a su investidura.

La tensión entre Londres y Roma iría en aumento, a tal punto que, un día, el rey Enrique II manifestó su impotencia a voz en cuello, frente a toda su corte. Dijo en alusión a Becket: «¿No hay nadie que me libre de este sacerdote turbulento?».

Mártir

Cuatro caballeros que habían escuchado la queja airada del monarca asumieron que se trataba de una orden y decidieron finiquitar el asunto por propia mano.

El 29 de diciembre de 1170, los hombres del rey, acompañados de una tropa de soldados, se aparecieron frente de la Catedral de Canterbury exigiendo ver al arzobispo.

Un grupo de presbíteros intentó proteger al santo y lo forzaron a refugiarse dentro del templo de la abadía, pero Tomás les prohibió cerrar la puerta arguyendo que «una iglesia no debe convertirse en un castillo».

Mientras tanto, a gritos, los caballeros acusaban al arzobispo de traidor. «Aquí estoy», dijo Tomás. «No traidor, sino un sacerdote de Dios. Me extraña que con tal atuendo entren en la iglesia de Dios. ¿Qué quieren conmigo?».

Uno de los caballeros levantó la espada para atacarle, pero no logró asestar el golpe ya que andaba a su lado un monje que lo protegió con el brazo.

Entonces, los cuatro caballeros arremetieron juntos y vencieron toda resistencia. Asesinaron al arzobispo sobre los peldaños del atrio del santuario. El golpe mortal sería un sablazo que partió el cráneo de Beckett.

“Por el nombre de Jesús y en defensa de la Iglesia”

Mientras agonizaba, Tomás repetía débilmente los nombres de sus predecesores asesinados: “San Denis, San Elphege de Canterbury… ”. Sus palabras finales fueron: «Muero voluntariamente por el nombre de Jesús y en defensa de la Iglesia».

El crimen causó indignación entre el pueblo y la nobleza, por lo que el rey Enrique fue forzado a hacer penitencia pública y construir, como reparación, el monasterio en Witham, Somerset.

400 años después, cuando el rey Enrique VIII rompió con la Iglesia y el Papa, Santo Tomás Becket fue borrado del calendario litúrgico de Inglaterra, su santuario arrasado y sus reliquias quemadas.

Si quieres saber más sobre Santo Tomás Becket, te recomendamos este artículo de la Enciclopedia Católica:

https://ec.aciprensa.com/wiki/Santo_Tom%C3%A1s_Becket.

 

Primicias Rurales

Fuente: ACI Prensa

Hoy celebramos a los Santos Inocentes, los niños asesinados a causa de Cristo, el Mesías

Hoy celebramos a los Santos Inocentes, los niños asesinados a causa de Cristo, el Mesías

Herodes pensó que con esta cruel medida se libraría de Cristo, el Mesías esperado. Estaba dispuesto a hacer lo que sea para mantener su poder, y ciertamente las noticias sobre el nacimiento de un rey que habría de gobernar a su pueblo lo aterrorizaban. Aun con todo en contra, el Hijo de Dios logró salvarse gracias a los cuidados de San José y Santa María.

Trágicamente la sangre de estos inocentes fue derramada para que Cristo viva, y aunque no lo supieran en aquel momento, Dios Padre los constituyó “mártires”, es decir, testigos del sacrificio de su propio Hijo.

En un antiguo sermón, exclamaba San Quodvultdeus con perfecta elocuencia: “Todavía no hablan, y ya confiesan a Cristo. Todavía no pueden entablar batalla valiéndose de sus propios miembros, y ya consiguen la palma de la victoria”.

Mártires auténticos

De acuerdo al relato de San Mateo, unos sabios venidos de Oriente advirtieron al rey Herodes del inminente nacimiento del Mesías, de quien estaba profetizado que llegaría a ser rey de Israel. Estos sabios o “reyes magos” habían viajado desde muy lejos para adorar a aquel niño, y por eso se presentaron ante quien consideraban la máxima autoridad de esas tierras. Herodes entonces les pidió que, después de adorar al recién nacido, regresen y le revelen dónde se hallaba para él también “ir a adorarlo”. Sin embargo, en secreto, el rey temía que ese recién nacido llegara a quitarle el poder algún día, así que hizo planes para matarlo.

Víctimas del odio y de las pasiones de este mundo

Profundiza aún más San Quodvultdeus, obispo de Cartago y Padre de la Iglesia del siglo V:

… Matas el cuerpo de los niños, porque el temor te ha matado a ti el corazón. Crees que, si consigues tu propósito, podrás vivir mucho tiempo, cuando precisamente quieres matar a la misma Vida… Los niños, sin saberlo, mueren por Cristo; los padres hacen duelo por los mártires que mueren. Cristo ha hecho dignos testigos suyos a los que todavía no podían hablar”.

Por las víctimas del aborto

Desde que el crimen del aborto está más extendido por el mundo y ya no existe el respeto debido a la vida por nacer, mueren a diario miles y miles de otros “inocentes”, rechazados, invisibilizados, porque “desbaratan” o “ponen en riesgo” los cálculos humanos, o porque “no encajan” en los esquemas egoístas o individualistas de los ‘nuevos herodes’.

Recordemos y recemos en este día, de manera especial, por las víctimas del aborto y por la conversión de aquellos que se han alejado de la verdad y atropellan los derechos de los no nacidos o de los niños en general.

¡Santos Inocentes, rogad por nosotros!

Primicias Rurales
Fuente: aciprensa
Hoy diciembre 27 celebramos a San Juan, Apóstol, Evangelista

Hoy diciembre 27 celebramos a San Juan, Apóstol, Evangelista

Buenos Aires, 27 de diciembre (PR/25) .- «Fiesta de san Juan, apóstol y evangelista, hijo de Zebedeo, que, junto con su hermano Santiago y con Pedro, fue testigo de la transfiguración y de la pasión del Señor, y al pie de la cruz recibió de Él a María como madre. En su evangelio y en otros escritos se muestra como teólogo, habiendo contemplado la gloria del Verbo encarnado y anunciando lo que vio (s. I)» (Martirologio romano).

Hoy la Iglesia recuerda a San Juan Evangelista, quien tuvo la inmensa dicha de ser el discípulo más amado por Jesús.

San Juan se encontraba remendando las redes a la orilla del lago, junto a su hermano Santiago y sus amigos Simón y Andrés, cuando el Señor pasó cerca de ellos y les ofreció hacer de ellos “pescadores de almas”.

Para conocer la vida del Apóstol Juan, puede ingresar a: http://www.aciprensa.com/santos/santo.php?id=386

Primicias Rurales

Fuente: Aciprensa

Hoy celebramos a San Esteban Protomártir, el primero en dar la vida por Cristo

Hoy celebramos a San Esteban Protomártir, el primero en dar la vida por Cristo

.

Un sacrificio unido a Cristo

Muchos se preguntarán por qué recordar a un mártir en medio de la Octava de Navidad, ¿no es la alegría lo que debe imperar en estos días? ¿Se trata de algún tipo de contradicción o desatino? Para resolver interrogantes como estas, dejemos que sean los propios pontífices quienes respondan:

En la celebración de San Esteban en el año 2014, el Papa Francisco afirmó que «con su martirio, Esteban honra la venida al mundo del Rey de los reyes, da testimonio de Él y ofrece como don su vida, como lo hacía en el servicio a los más necesitados. Y así nos muestra cómo vivir en plenitud el misterio de la Navidad».

 

¡Viva San Esteban, cuyo sacrificio embellece la Octava de Navidad!

¡Feliz día de San Esteban, el primer mártir!

Si deseas saber más sobre San Esteban, te recomendamos este artículo de la Enciclopedia Católica: https://ec.aciprensa.com/wiki/San_Esteban.

 

Primicias Rurales

Fuente: ACI Prensa

Hoy celebramos al Niño Jesús, el centro de la Navidad

Hoy celebramos al Niño Jesús, el centro de la Navidad

Buenos Aires, jueves 25 diciembre (PR/25) — En medio de luces, celebraciones y Misa, la Navidad vuelve cada año a recordarnos quién es el verdadero protagonista de este día: el Niño Jesús.

Su nacimiento, humilde y silencioso en un pesebre, marcó un antes y un después en la historia de la humanidad y sigue siendo hoy un mensaje vigente y necesario.

El Niño Dios no llega con poder ni ostentación, sino con la fragilidad propia de un recién nacido. Desde esa pequeñez, propone una revolución profunda: la del amor, la ternura y la cercanía con los más pobres y olvidados.

Su presencia invita a mirar al otro con compasión, a tender la mano y a construir la paz desde los gestos simples.

En un mundo atravesado por la prisa, la violencia y la indiferencia, la figura del Niño Jesús interpela y desarma. Nos recuerda que la esperanza no nace de la fuerza, sino del encuentro; que la verdadera grandeza está en servir y que la paz comienza en el corazón de cada persona.

Celebrar la Navidad es, entonces, volver al pesebre. Es dejarnos transformar por ese Niño que, con su sola presencia, ilumina la noche y nos convoca a vivir con más fe, humildad y amor. Porque allí, en la sencillez de Belén, sigue latiendo el sentido más profundo de este día de fiesta.

Primicias Rurales

Hoy celebramos la memoria de santos como Gregorio de Spoleto, Delfín de Burdeos y santa Irmina de Tréveris

Hoy celebramos la memoria de santos como Gregorio de Spoleto, Delfín de Burdeos y santa Irmina de Tréveris

Buenos Aires, miércoles 24 diciembre (PR/25) — Tradicionalmente, el 24 de diciembre, víspera de Navidad, se conmemora la Natividad de Jesús y, en el santoral católico, se recuerda a San Gregorio de Spoleto (mártir) y San Delfín de Burdeos (obispo), junto con otros santos como Santa Irmina de Tréveris, destacando la importancia de la fe cristiana en esta fecha central. 
Santos Principales del 24 de Diciembre:
  • San Gregorio de Spoleto: Un mártir que vivió en el siglo III en Italia, preso por defender su fe cristiana durante las persecuciones de Diocleciano.
  • San Delfín de Burdeos: Obispo de Burdeos en el siglo IV, conocido por defender la fe católica contra el arrianismo y consolidar el cristianismo en su diócesis.
  • Santa Irmina de Tréveris: Abadesa benedictina de los siglos VII y VIII, hija del rey Dagoberto, que ayudó a la evangelización de Frisia. 

Contexto Religioso:
  • Nochebuena: Esta noche es fundamentalmente la celebración de la víspera del nacimiento de Jesús en Belén, un momento central para la fe cristiana.
  • Tradiciones: Se celebra la víspera con misas especiales (como la Misa del Gallo) y se congrega a las familias, creando un ambiente de oración y celebración familiar. 
En resumen, aunque la fecha es conocida por la espera del nacimiento de Jesús, el santoral honra a mártires y obispos que defendieron la fe cristiana en siglos pasados. 
Primicias Rurales / IA