El avión del Papa aterrizó en el aeropuerto internacional de Ankara, donde comienza el primer viaje de su papado, que lo lleva a Turquía y el Líbano desde este jueves hasta el 2 de diciembre.

Turquía, viernes 28 noviembre (PR/25) — El papa León XIV inició este jueves el primer viaje internacional de su pontificado, en el que visitará Turquía y el Líbano hasta el 2 de diciembre, con varias celebraciones ecuménicas, entre ellas la conmemoración del 1700 aniversario del Concilio de Nicea.

El avión del Papa aterrizó en el aeropuerto internacional de Ankara, a las 12.30 (hora local) donde fue recibido al bajar del avión con honores militares y por el ministro de Cultura y Turismo de Turquía, Mehmet Nuri Ersoy.

Tras la bienvenida oficial en el aeropuerto, un convoy con el Papa se trasladó al Mausoleo de Mustafa «Kemal» Atatürk (1881-1938) en Ankara, dedicado al fundador del Estado laico moderno de Turquía.

 

Tras el encuentro con las autoridades, la sociedad civil y el cuerpo diplomático, el Pontífice mantuvo un coloquio con Safi Arpaguş, en el cargo desde el 18 de septiembre de 2025.

Prosiguiendo su agenda de actividades en Turquía, el Papa León XIV se desplazó en coche desde la Biblioteca Nacional, donde se encontró con las autoridades, la sociedad civil y el cuerpo diplomático, hacia la Presidencia para los Asuntos Religiosos (Diyanet). Allí dialogó, este jueves 27 de noviembre, con el titular de la Diyanet, Safi Arpaguş (Gümüşhacıköy, 1967), en el cargo desde el 18 de septiembre de 2025. Anteriormente, fue Muftí de Estambul entre 2021 y 2025.

Los asuntos religiosos están bajo la jurisdicción de la Presidencia de Asuntos Religiosos (Diyanet), una agencia estatal establecida en 1924 (artículo 136) para reemplazar a la autoridad religiosa otomana (Shayk al-Islam) tras la abolición del Califato. La agencia se encuentra bajo la oficina del Presidente y promueve las enseñanzas y prácticas del Islam sunita. La Constitución turca define al país como un Estado laico (artículo 2). La Carta Magna garantiza la libertad de conciencia, de credo religioso, de convicción, de expresión y de culto.

Puente

 

 

“La imagen del puente sobre el estrecho de los Dardanelos, elegida como emblema de mi viaje, expresa eficazmente el papel especial de su país. […] Antes de conectar Asia y Europa, Oriente y Occidente, ese puente une a Türkiye consigo misma, compone sus partes y la convierte, por así decirlo, desde dentro, en una encrucijada de sensibilidades”.

En este sentido, el Papa estadounidense recuerda ante las autoridades turcas que una sociedad está viva si es plural: “son los puentes entre sus diferentes almas los que la convierten en una sociedad civil”.

El gran desafío de hoy: tener un corazón dócil a la voluntad de Dios

El Papa después explica que, en una sociedad como la turca, donde la religión tiene un papel visible, es fundamental honrar la dignidad y la libertad de todos los hijos de Dios: “Todos somos hijos de Dios y esto tiene consecuencias personales, sociales y políticas. Quien tiene un corazón dócil a la voluntad de Dios siempre promoverá el bien común y el respeto por todos. En la actualidad, esto supone un gran desafío, que debe remodelar las políticas locales y las relaciones internacionales”.

Desde la biblioteca nacional de Ankara, el Pontífice destaca frente a las autoridades el papel de Turquía como nexo entre Oriente y Occidente y ofrece la colaboración de la Santa Sede para promover la paz y la justicia en el mundo. Destaca su exhortación “a valorar la familia y la participación de las mujeres como pilares del desarrollo social”.

 

El vuelo de Ita Airways, en el que viajaba León XIV, su comitiva y decenas de periodistas, despegó a las 7.58 (hora de Roma) de la pista del aeropuerto de Fiumicino, en Roma.

Como es tradición, al dejar Italia, el Papa envió un telegrama al presidente de Italia, Sergio Mattarella, en el que subrayó que el objetivo de su viaje era encontrarse con los pueblos de ambos países, «en particular con los hermanos y hermanas en la fe, animando caminos de paz y fraternidad».

El jefe de Estado italiano expresó su agradecimiento enviando un mensaje en el que destacó que los encuentros programados «suscitan sentimientos de esperanza y confianza en todos aquellos que comparten el compromiso con el respeto de la dignidad humana y el derecho fundamental a la libertad religiosa».

«Buenos días a todos y ¡Happy Thanksgiving (Día de Acción de Gracias) a los norteamericanos!», debutó el pontífice nacido en Chicago, que ostentó su manejo de diversos idiomas hablando en italiano, inglés y español, al saludar a los periodistas en vuelo.

Al margen de agradecer a los periodistas por la cobertura y por transmitir la verdad «de modo que ayude a la armonía del mundo», destacó los objetivos de este primer viaje internacional: la búsqueda de unidad entre los cristianos a 1700 años del Concilio de Nicea y de paz, en un momento convulsionado del mundo «porque somos todos hermanos».

Antes la decana de los vaticanistas, Valentina Alazaraki, en nombre de los periodistas, le dio la bienvenida y le obsequió un ícono bizantino de la Virgen de Guadalupe, patrona de América.

El programa del viaje, difundido por el Vaticano, comenzó el jueves en Ankara con visitas institucionales, en particular al Mausoleo de Atatürk, y encuentros con el presidente de la República de Turquía, así como con representantes civiles y diplomáticos, para el primer discurso del viaje.

El Papa tiene previsto viajar al Líbano el domingo. Allí, planea rezar, entre otras cosas, en el lugar de la mortal explosión de 2020 en el puerto de Beirut. El Líbano, asolado por numerosas crisis, espera que la visita de León atraiga mayor atención internacional sobre su difícil situación. Se espera que el Papa regrese a Roma el martes por la noche.

Ambos países fueron destinos de visitas papales en el pasado. Turquía, un país predominantemente musulmán con una pequeña minoría cristiana, ya recibió a Pablo VIJuan Pablo IIBenedicto XVI y Francisco. El Líbano, hogar de la comunidad maronita, la parroquia católica más grande de la región, recibió la visita de Juan Pablo II y Benedicto XVI.

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Fuente: AICA/ Vatican News