Buenos Aires, 2 de noviembre (PR/20).- En octubre pasado las compañías agroindustriales argentinas liquidaron la suma de 1715 millones de dólares, lo que representa una caída del 4% con respecto a septiembre de este año.

Sin embargo, la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC) indicaron, por medio de un comunicado, que “el monto ingresado en octubre pasado es el más elevado para ese mes desde hace ocho años, con excepción de 2014 y 2019, año este último que desde las PASO del mes de agosto (elecciones primarias) disparó la inusual venta anticipada ante la previsión de incremento en las retenciones, lo cual finalmente ocurrió”.

La entidad, que nuclea a las principales compañías agroindustriales argentinas, destacó además que en octubre pasado –gracias a la reducción temporaria de derechos de exportación– el volumen registrado de embarques de harina y aceite de soja creció de manera significativa.

Las Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior (DJVE) de harina (2,77 millones de toneladas) y aceite de soja (944.121 toneladas) realizadas en octubre fueron las más elevadas desde el inicio del ciclo comercial 2020/21.

“En octubre, cuya liquidación fue inferior en un 13,2% en relación con el mismo mes del año anterior (en plena liquidación anticipada post PASO), impactaron además feriados, medidas de fuerza inesperadas de los sindicatos en pleno diálogo paritario y la demorada reducción de retenciones a la soja y sus subproductos (se efectivizaron el 8 de octubre), que distintas entidades consideraron insuficientes”, indicó el comunicado de Ciara-CEC.

En el ingreso de divisas acumulado a lo largo del año –que enero/octubre de 2020 sumó 16.849 millones de dólares– influyen factores como las oscilaciones en los precios de granos, harinas y aceites causado por la pandemia mundial del Covid-19; la menor molienda de productos derivados de la soja por la primarización preexistente; las dificultades operativas por la bajante persistente del río Paraná; y las demoras en las operaciones por la aplicación de los estrictos protocolos sanitarios en el proceso de exportación, además de las demoras logísticas en el tránsito hacia los puertos y plantas procesadoras desde comienzos de aislamiento social obligatorio (marzo de 2020).

“La liquidación de divisas está fundamentalmente relacionada con la compra de granos que luego serán exportados ya sea en su mismo estado o como productos procesados, luego de una transformación industrial. La mayor parte del ingreso de divisas en este sector se produce con bastante antelación a la exportación, anticipación que ronda los 30 días en el caso de la exportación de granos y alcanza hasta los 90 días en el caso de la exportación de aceites y harinas proteicas. Esa anticipación depende también del momento de la campaña y del grano de que se trate, por lo que no existen retrasos en la liquidación de divisas”, señaló Ciara-CEC.

“En este sector, las comparaciones estadísticas entre distintos períodos son generalmente imprecisas o inexactas ya que la liquidación de divisas está fuertemente influida por el ciclo comercial de los granos, que depende de diversos y cambiantes factores exógenos como oscilaciones internacionales de precios, retracción de la oferta, distinto volumen y valor proteico de las cosechas, condiciones climáticas, feriados, medidas de fuerza sindicales, modificaciones regulatorias, barreras arancelarias y para arancelarias del exterior, exigencias fitosanitarias o de calidad de otros países, etcétera”, añadió.

Fuente: valorsoja.com

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