Sin embargo, no siempre fue una influencer católica. Primero cautivó a sus seguidores recomendando libros. Llevaba una vida idílica: viajaba por todo el país patrocinada por las grandes editoriales y estaba en la primera fila de los eventos literarios.
Entonces, sin explicación médica, la inflamación desapareció de su cuerpo y ella comenzó una nueva vida. Hasta ese momento, “para mí como que Dios era algo lejano a mi vida. Y mi vida funcionaba bastante bien, hasta que enfermé”, explica.
Su familia tenía unos “amigos sacerdotes” y uno de ellos le incitó a compartir su experiencia con sus seguidores. “Yo le decía, pero todos mis amigos son lejanos a la iglesia. ¿Cómo voy a compartir esto?. En ese entonces todos mis seguidores no eran un nicho católico, por así decirlo”, resume.
Pero un sacerdote le mostró los 2.000 años de magisterio que custodia la Iglesia Católica: “Me dio documentos de la Iglesia, vidas de santos, y entendí que había una riqueza inmensa”.
Algunos le reprocharon que se había vuelto una “fanática”
Desde entonces, esta joven comenzó un camino de estudio, oración y misión. Un inicio ”improvisado”, asegura, en el que el Señor “se ha ido encargando de seguir”.
Su perfil cambió radicalmente. Muchos de sus antiguos seguidores la abandonaron porque “obviamente, a mucha gente no le gustó esto”. Incluso algunos le reprochaban que se había vuelto una “fanática”. Pero con el tiempo otros regresaron. Hoy le escriben para decirle, aunque dejé de seguirte “ahora te escucho y me ha cautivado lo que dices”.
La figura de los santos ha sido clave en su camino. Sus grandes referentes han sido Santa Clara de Asís, santa de los medios de comunicación, y San Josemaría Escrivá de Balaguer: “Mucha gente de la que me sigue es gente que estudia y que también trabaja. Y dicen: no sé cómo hacer match entre mi trabajo y Cristo. Entonces, bueno, San Josemaría es un santo de lo ordinario. Y ha sido un gran mensaje que también me ha ayudado mucho a compartirlo”.
Lo más importante es tener en la mente a Jesús
Para ella, lo más importante “tener en la mente a Jesús” durante antes y después de la grabación. Pero reconoce que otras de las claves que trata de encarnar es la autenticidad y la coherencia. “En las redes sociales soy sólo una extensión de lo que ya soy”, asegura.
Asimismo, es fundamental no dejarse arrastrar por algoritmos ni modas pasajeras. “A veces el algoritmo es tentador. Pero lo más importante es no abandonar la oración. Es la oración la que sostiene el mensaje. Es lo que da fruto”, concluye.
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Fuente: ACI Prensa


















