En la Argentina de las recetas instantáneas, las medidas económicas no son sólo números: son radiografías de un régimen que promete libertad y entrega facturas.
Buenos Aires, lunes 22 septiembre (PR/25) — Hoy el Boletín Oficial publicó el Decreto 682/2025: retenciones en 0% para todos los granos-soja, maíz, trigo, sorgo y subproductos-hasta el 31 de octubre o hasta ingresar US$7.000 millones en exportaciones, lo que ocurra primero. No fue un guiño simbólico: fue un manotazo para sostener una calma cambiaria que se desvanece.
El Banco Central, con reservas netas en rojo por US$6.000 millones, vendió US$1.110 millones en tres días para defender la banda cambiaria, mientras el dólar oficial rozaba los $1.515. El anuncio, firmado por Javier Milei y Luis Caputo, llegó como un salvavidas en plena tormenta, con el vocero Manuel Adorni acusando en X a «la vieja política» de generar «incertidumbre para boicotear el programa».
La narrativa oficial es clara: desregular, bajar impuestos al sector que aporta el 50% de las exportaciones — US$ 48.000 millones anuales, según la Bolsa de Cereales — y lograr un «shock de dólares» para engrosar reservas en un 20%: 2.000 millones proyectados solo en soja para octubre, según la Bolsa de Rosario. No es un gesto aislado. En julio, el Decreto 526/2025 redujo retenciones — soja del 33% al 26%, maíz del 12% al 9,5% —, respaldado por un superávit fiscal que Milei cuida «como la niña de sus ojos».
Pero esta quita, que expira cinco días después de las legislativas del 26-0, huele a táctica electoral. El agro, reteniendo stock por expectativas de devaluación, recibe un incentivo para liquidar; los grandes exportadores ganan más que el chacarero, que paga fertilizantes y fletes en dólares. Fausto Spotorno (Ámbito Financiero), advierte: «Sin cambios estructurales, acumular reservas es insostenible; beneficia multinacionales». Miguel Kiguel (El Cronista), agrega: «El BCRA usó US$1.110 millones esta semana; sin reformas, los dólares se esfuman«.
¿Por qué no permanente? Eliminar retenciones costaría US$6.800 millones en recaudación para 2026, según proyecciones oficiales, un lujo que el Presupuesto no soporta sin recortes drásticos. En criollo: pan para hoy, hambre fiscal para mañana. El Gobierno lo sabe, priorizando la estabilidad pre-electoral para evitar que la inflación, hoy en 4% mensual, se desboque.
Las repercusiones políticas reflejan un país fracturado. Miguel Ángel Pichetto (Encuentro Federal) tilda la medida de «oportunista y electoral«, criticando la falta de diálogo con el Congreso: «Hablan con gobernadores, no con legisladores». Julián Domínguez, en (Página/12), apunta: «Sacrifica el mercado interno por la plaza financiera«.
En el interior, aplausos con asteriscos. Maximiliano Pullaro celebra: «Es un alivio, pero debe ser el inicio de una quita total«; Santa Fe aportó US$4.000-5.000 millones anuales en retenciones, «22.000 cosechadoras«. Martín Llaryora suma: «Córdoba dio miles de millones desde 2002; necesitamos previsibilidad». La Sociedad Rural, con Nicolás Pino, ovaciona: «Colma expectativas, pero queremos cero total». Federación Agraria gruñe: «Favorece multinacionales, no al productor chico«.
En los mercados, el impacto fue inmediato pero frágil. El dólar oficial cayó 0,5% a $1.510, el contado con liquidación retrocedió al 38%, y el bono AL30 subió 11%, con el riesgo país bajando 300 puntos a 1.142 básicos (JP Morgan). Acciones agro como Ledesma y Adecoagro treparon 3-5% en Wall Street; el Merval, tras caer 30% en dólares en 2025, rebotó tímidamente. Bloomberg Línea advierte: «Alivio temporal, con volatilidad post-elecciones».
Milei, reprogramando su viaje a Nueva York por la crisis, busca oxígeno externo: una bilateral con Trump el martes, un premio del Atlantic Council con Scott Bessent (Tesoro) el miércoles, y contactos con el FMI.
Se especula con un préstamo del Exchange Stabilization Fund por US 8.500?10.000 millones para cubrir vencimientos de 2026(US4.000M en enero, US 4.500M enjulio),con US 44.000 millones pendientes al FMI.
Bessent, en abril, elogió: «Milei trae Argentina del precipicio». Reuters lo ve como un «gamble de alto riesgo» que hipoteca soberanía.
El reverso social duele. Jubilaciones, con mínima de $314.243 más bono fijo de $70.000, perdieron 6,2% real; 43% de los jubilados están bajo la línea de pobreza (UCA, 2025).
El Presupuesto 2026 promete +5% real, pero sin la fórmula anterior (+32% hoy). Salarios reales cayeron 5,8%; el SMVM ($317.800) no cubre la canasta familiar ($1.100.000, INDEC). Consumo masivo cae 7% interanual, mientras autos (+94%) y yates crecen, una «Argentina de dos velocidades«, según Spotorno.
Pymes sufren: construcción perdió 73.415 empleos, industria 42.870 desde 2023. El «plan productivo» -Vaca Muerta, minería- sigue sin cronograma, con el Presupuesto 2026 proyectando un PBI de +5,5% pero sin detalles.
Claves de la coyuntura:
- Retenciones: Cero hasta 31/10 US7.000M;+206.800M).
- Jubilaciones: +5% real 2026, bono $70.000. Crítica: 43% bajo pobreza; sin movilidad plena.
- Salarios: SMVM $317.800, caída 5,8% real. Crítica: canasta $1.100.000; precarización.
- Préstamo EE.UU.: US$8.500-10.000M ESF. Crítica: más deuda; soberanía en jaque.
- Plan Productivo: 5,5% PBI 2026. Crítica: sin detalles; empleo cae.
Es técnica y política: dólares para llegar al 26-0, votos para consolidar el relato libertario. Pero sin reformas, reservas creíbles y un plan que reactive consumo, el tango sigue en una pista rota. Milei insiste: «Lo peor pasó«. Post-elecciones, el veredicto: ¿promesa cumplida o nuevo compás de crisis?
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Fuente: Noticias Argentinas















