Mientras algunos gobiernos continúan negando o subestimando la crisis climática y avanzan sobre cambios que debilitan leyes ambientales fundamentales, los bosques de nuestro país —hogar de especies únicas y esenciales para la vida— enfrentan incendios cada vez más frecuentes y devastadores.
Buenos Aires, miércoles 14 de enero (PR/26).— Esta es la poisición de Greenpeace sobre los incendios forestales.
Cada árbol que se pierde y cada animal que muere representan un daño ambiental irreparable, con consecuencias profundas para los ecosistemas, las comunidades y las generaciones futuras.
Las altas temperaturas que se repiten cada verano, las sequías extremas, la expansión de plantaciones de especies exóticas y otros factores asociados a la crisis climática están generando condiciones ideales para incendios de mayor intensidad y propagación.
Desde Greenpeace advertimos que esta situación no es inevitable: es el resultado de la falta de prevención, de políticas públicas insuficientes y de decisiones que priorizan intereses económicos por sobre la protección de la naturaleza.
Por eso, exigimos acciones inmediatas y concretas:
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Más prevención y educación ambiental.
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Aumento del número de brigadistas forestales.
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Mayor disponibilidad de aviones y helicópteros para el combate del fuego.
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Erradicación de pinos exóticos altamente inflamables.
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Penalización efectiva de los responsables de los incendios.
No hay más tiempo para la inacción. Defender los bosques es defender la vida.
Primicias Rurales
Fuente Greenpeace















