Las lluvias erráticas de la última semana profundizaron el estrés hídrico en los cultivos. La soja de primera entra en su período crítico con un 15% del área comprometida, mientras que el maíz temprano ya muestra fuertes recortes de rinde en zonas donde el agua no llegó. Se esperan lluvias aisladas, pero antes se instalará una intensa ola de calor.

 Rosario, jueves 22 enero (PR/26) —  – La campaña agrícola en la región núcleo atraviesa días decisivos. Según el último informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), casi 450.000 hectáreas de soja de primera se encuentran en condición regular como consecuencia del déficit hídrico y las altas temperaturas, un escenario que pone en riesgo el potencial de rinde si no se registran lluvias significativas en el corto plazo.

Durante los últimos siete días, las precipitaciones volvieron a mostrarse muy desparejas: cerca del 65% de la región quedó prácticamente al margen de las lluvias, con acumulados relevantes solo en el noreste y sur. Localidades como Carlos Pellegrini registraron 55 mm y Chacabuco 42 mm, mientras que en amplias zonas los milímetros fueron insuficientes.

Como resultado, los lotes de soja de primera en condición regular aumentaron 13 puntos porcentuales en una semana y ya representan el 15% del área sembrada. En tanto, el 40% de los cuadros se mantiene en buen estado, otro 40% en muy buen estado y apenas un 5% conserva condición excelente.

A este panorama se sumó un marcado repunte térmico, con máximas que alcanzaron los 37°C, profundizando la escasez de agua en el perfil del suelo. Actualmente, el 20% del área presenta reservas hídricas escasas, mientras que la condición regular de humedad se extiende al 65%. Solo el 15% de la región, principalmente en el norte, conserva reservas adecuadas a óptimas, considerando el consumo de los lotes sembrados a fines de octubre.

La soja entra en su período crítico

El cultivo de soja de primera comienza a transitar su período crítico de definición de rinde. Un 5% del área ya se encuentra en plena fructificación (R4), el 55% está iniciando esa etapa (R3) y el resto permanece en floración (R2). En este contexto, la continuidad de la falta de lluvias desde fines de diciembre amenaza con provocar pérdidas irreversibles.

Desde distintas zonas de la región núcleo, los técnicos alertan sobre los efectos del estrés. En Baradero señalan que “la planta se quedó en altura, está apretada por la falta de agua”, con abortos de hojas inferiores y riesgo de pérdida de flores. En Piedritas ya se observan cultivos manchoneados, pérdida de área foliar y recortes de rinde en ambientes bajos o restrictivos. En Junín y Marcos Juárez, la soja podría resistir una semana más sin lluvias, pero su evolución dependerá de las precipitaciones inmediatas.

En San Gregorio y Bigand advierten que, si no llueve en los próximos días, los lotes de menor productividad y sectores de loma no lograrán cerrar el surco, con fuertes pérdidas de potencial. En Carlos Pellegrini, una nueva lluvia sigue siendo clave para sostener el desarrollo normal del cultivo.

Ola de calor y lluvias en duda

El pronóstico de corto plazo agrega tensión. A partir del domingo 25, la región núcleo ingresará en una ola de calor, con temperaturas máximas de entre 35 y 38°C y mínimas elevadas. Recién desde el lunes 26, la llegada de un frente frío débil y estacionario podría generar lluvias aisladas e intermitentes.

“Hay grandes probabilidades de que, en el inicio de la última semana del mes, el frente frío quiebre el bloqueo y permita que las lluvias avancen sobre la zona núcleo”, explicó el consultor Elorriaga. Sin embargo, el nivel de recuperación dependerá de la cantidad y distribución de esas precipitaciones.

Maíz temprano: la heterogeneidad manda

 

En maíz temprano, la foto general aún resiste, aunque con señales de deterioro. El 60% de los lotes continúa entre muy buenos y excelentes, pero esa condición cayó 8 puntos en la última semana. Los cuadros regulares ya explican el 9% del área y apareció un 1% en mal estado.

Donde el agua llegó a tiempo, los rindes se mantienen firmes: en Corral de Bustos y Monte Buey aún se proyectan 120 qq/ha, en Carlos Pellegrini hasta 140 qq/ha, y en sectores de Colón y Junín las expectativas siguen siendo altas.

El panorama cambia drásticamente en la franja central de la región núcleo y, especialmente, en el sudeste cordobés, donde la falta de lluvias ya provoca recortes de rinde de entre 30 y 50%, con proyecciones que caen a 70 qq/ha o menos. En San Gregorio, los ajustes alcanzan el 25–30% en ambientes más flojos, mientras que en San Pedro y Baradero esperan rindes de 70 a 75 qq/ha. Además, en los lotes más castigados por la sequía, la cosecha podría adelantarse a comienzos de febrero, por lo que las lluvias previstas llegarían tarde para revertir la situación.

Soja de segunda, también bajo presión

La soja de segunda enfrenta un escenario aún más ajustado. En Carlos Pellegrini y Bigand necesita lluvias urgentes para evitar una mayor desaceleración del crecimiento, aunque todavía mantiene chances de alcanzar un buen rendimiento. En Bombal, el rastrojo dejado por la excelente cosecha de trigo permitió conservar mejor la humedad del suelo.

En San Gregorio, el cultivo presenta un desarrollo más adelantado que en otras campañas y puede resistir una semana más sin lluvias, pero luego requerirá aportes hídricos para no perder estructura de planta. En Colón, en cambio, ya se observan síntomas de estrés más marcados, sobre todo en suelos overos y de menor calidad.

Primicias Rurales

Fuente: BCR