La Cámara Argentina de Productores Avícolas (CAPIA) emitió un llamado urgente al Gobierno para implementar un plan de vacunación estratégica contra la Influenza Aviar. La entidad advirtió que la actual política sanitaria pone en riesgo el 95% de la producción nacional y podría llevar a la quiebra a numerosos productores.
Buenos Aires, viernes 13 marzo (PR/26) — La Cámara Argentina de Productores Avícolas (CAPIA) emitió un llamado urgente a las autoridades nacionales para avanzar de inmediato en un plan de vacunación estratégica contra la Influenza Aviar Altamente Patógena (IAAP), tras la pérdida —por tercera vez— del estatus sanitario de Argentina ante la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) y la detección de nuevos brotes en establecimientos comerciales de Buenos Aires y Córdoba.
La entidad advirtió que la estrategia actual de “no vacunar” quedó obsoleta frente al escenario sanitario global y que su continuidad solo conduce a un mayor riesgo productivo y económico para el sector avícola.
Según CAPIA, la política sanitaria vigente genera una asimetría alarmante: se está poniendo en riesgo el 94,75% de la producción avícola nacional, destinada al consumo interno, para preservar mercados de exportación de productos frescos que representan apenas el 5,25% del total producido en el país.
En este contexto, la Cámara señaló que el 95% de la producción avícola está expuesta a las consecuencias de la enfermedad y a las restricciones sanitarias derivadas de los brotes. Además, remarcó que numerosos países —entre ellos integrantes de la Unión Europea, varias naciones de América y potencias como China— ya aplican estrategias de vacunación para proteger sus rodeos.
Desde la entidad sostienen que mantener la política actual deja al productor “desnudo frente al virus”, en un contexto de creciente circulación de la enfermedad a nivel mundial.
El impacto en el sector de huevos
CAPIA remarcó que la producción de huevos presenta una estructura de riesgo más concentrada que otros segmentos de la avicultura. A diferencia del pollo de engorde, un brote en una granja de postura implica, bajo los protocolos vigentes del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), el sacrificio total de las aves del establecimiento.
Esto implica la pérdida inmediata del capital productivo, la interrupción de la actividad y la ausencia de mecanismos de compensación económica para los productores afectados, además de la posible pérdida de puestos de trabajo.

El presidente ejecutivo de CAPIA, Javier Prida, cuestionó la situación actual y describió la paradoja que enfrenta el sector frente a los mercados internacionales.
“No estamos vacunando, y al tener influenza aviar nos cierran los mercados. Y si vacunamos, nos cierran los mercados por vacunar. ¿No vale la pena vacunar y listo? Hoy el productor y los trabajadores de una granja con influenza aviar quedan en la calle. El Estado viene, cumple con la normativa de la OMSA, mata los animales y encima no hay indemnizaciones. Estamos desnudos”, afirmó.
La propuesta del sector
Ante este escenario, CAPIA propuso que el Estado nacional avance con una estrategia sanitaria basada en vacunar a las aves de ciclo largo, particularmente a las gallinas ponedoras.
El esquema técnico planteado por la entidad incluye dos ejes principales:
-
Vacunación masiva para proteger el rodeo nacional de gallinas ponedoras y garantizar el abastecimiento de huevos en el mercado interno.
-
Regionalización y compartimentación sanitaria, con protocolos diferenciados que permitan exportar desde granjas certificadas como no vacunadas hacia mercados que así lo requieran.
Según la Cámara, este modelo permitiría compatibilizar la protección sanitaria del sistema productivo con la continuidad del comercio exterior.
Finalmente, Prida advirtió que la situación requiere decisiones urgentes para evitar un deterioro mayor del sector.
“La sanidad animal debe ser la prioridad. Seguir esperando es aceptar la desaparición sistemática de productores que hoy no tienen ninguna red de contención frente a la enfermedad y arriesgar el acceso de la principal proteína animal que consumen los argentinos”, concluyó.
Primicias Rurales
Fuente: CAPIA




















