Para las agtech, fue un 2025 exigente y de mucho foco; el contexto económico global y regional obligó a priorizar la ejecución, la eficiencia y los resultados reales.
Por Ramiro Olivera
Se profundizó el interés por analizar el ambiente de forma integral, considerando no solo clima y el suelo, sino también el momento en que ocurren los eventosmaxim ibragimov – Shutterstock
Buenos Aires, viernes 26 diciembre (PR/25) — Como todo año que se va, llega el momento de los balances de lo hecho y las perspectivas de lo que vendrá. El agro no es la excepción a esta instancia, en un contexto donde en el sector crecen las expectativas por la mayor apertura de nuevos mercados de exportación y una paulatina baja de la presión impositiva.
En este escenario, sin duda que la incorporación de nuevas tecnologías, algo que en los últimos años tuvo una aceleración, será clave para que el sector pueda potenciar su producción y aprovechar al máximo este clima favorable.
En 2025 se vio cómo la inteligencia artificial (IA) empezó a pasar de la teoría a la práctica dentro del agro.
Después de varios años de expectativas, el sector volvió a poner el foco en lo que realmente importa: qué tecnologías generan valor concreto y comprobable en el campo.
El agro sigue siendo un negocio de alto riesgo, donde nada se adopta sólo por novedad. En ese contexto, crecieron las soluciones orientadas a entender mejor el ambiente, integrar datos complejos y reducir la incertidumbre en decisiones clave de desarrollo y producción.
Si bien no hubo grandes disrupciones a nivel tecnológico, el 2025 estuvo marcado por los avances firmes y bien fundamentados.
Empezaron a consolidarse tecnologías que permiten acelerar procesos estructurales, sin romper con la lógica productiva ni con la experiencia agronómica.
Entre ellas, se destacan los ensayos virtuales y los modelos computacionales, que permiten evaluar escenarios antes de llevarlos a campo. Todavía son herramientas en construcción, pero ya muestran un impacto claro en tiempos de desarrollo, eficiencia y calidad de la información.
Las startups que lograron avanzar fueron las que trabajaron cerca del sector productivo y con una propuesta claraPrathankarnpap – Shutterstock
Para las agtech, fue un año exigente y de mucho foco. El contexto económico global y regional obligó a priorizar la ejecución, la eficiencia y los resultados reales. Los inversores fueron más selectivos y eso elevó el estándar: hoy se valora menos la promesa y más la capacidad de resolver problemas concretos del agro. En ese escenario, las startups que lograron avanzar fueron las que trabajaron cerca del sector productivo y con una propuesta clara.
En el sector, uno de los principales hitos fue el avance en la incorporación de tecnología con respaldo técnico, especialmente en etapas tempranas del desarrollo de productos agrícolas. También se profundizó el interés por analizar el ambiente de forma integral, considerando no solo clima y el suelo, sino también el momento en que ocurren los eventos. Ese enfoque empieza a cambiar la forma en que se diseñan y evalúan las soluciones para el campo.
La tecnología empieza a ocupar un rol estratégico en la toma de decisionesIICA
El principal avance fue una mayor apertura a herramientas basadas en datos y modelos predictivos, siempre que estén validadas y conectadas con la realidad productiva. En ese sentido, la tecnología empieza a ocupar un rol estratégico en la toma de decisiones.
Perspectivas para 2026
De cara al 2026, el desafío más importante sigue siendo la adopción a escala. En el agro, la confianza se construye con resultados consistentes, repetibles y en colaboración con productores y empresas del sector. En este marco, el año entrante se avizora como clave para escalar tecnologías que ya demostraron valor. Mercados como Brasil y Estados Unidos seguirán siendo determinantes, no solo por su tamaño, sino porque suelen adoptar primero las soluciones que realmente funcionan.
Para el campo, el foco estará en ganar eficiencia y reducir riesgos en un contexto cada vez más desafiante. Para las agtechs, el reto será crecer manteniendo rigor técnico, la cercanía con los productores y una mirada de largo plazo.
El futuro del sector va a estar marcado por decisiones mejor informadas, ciencia aplicada y colaboración real. Las mejores oportunidades todavía están por delante, y el desafío es convertir conocimiento en impacto concreto.
Magdalena, Buenos Aires, viernes 26 diciembre (PR/25) — Hay leyes que se escriben en papel y hay otras que primero se escriben en el monte, con pasos lentos, miradas atentas y manos que cuidan.
La que hoy declara Monumento Natural Provincial a la Mariposa Bandera Argentina (Morpho epistrophus argentinus) pertenece a las segundas. Es una ley que nació mucho antes de llegar a la Legislatura: nació en el territorio.
La Mariposa Bandera Argentina no vuela sola. Su aleteo CELESTE Y BLANCO p —sutil y firme— necesita del monte nativo, de los coronillos , del silencio interrumpido apenas por el viento. Y también necesita de la gente. De una comunidad entera que entendió, hace más de veinte años, que conservar no es una tarea individual, que como las mariposas, nadie se salva solo.
Cerrar este 2025 levantando la Bandera de la Conservación y la Educación Ambiental no es una consigna vacía: es el resumen de un camino colectivo. Embanderados con su vuelo, Punta Indio y Magdalena —unidas por la Ruta 11, hoy reconocida como Santuario y Corredor Biológico de la Banderita— celebran que la Legislatura bonaerense haya sancionado una ley que protege a la especie en todo el territorio provincial.
Monumento Natural Provincial Mariposa Bandera Argentina, 📷🎥 Lau Gravino / @MariposaBanderaArgentina
Una norma que prohíbe su caza, su captura, la alteración de su hábitat, y que promueve estudios periódicos, campañas educativas y trabajo comunitario para cuidar los bosques donde habita.
Pero la ley no llega sola. Llega acompañada de una historia tejida en red. En 2012 y 2013, la mariposa ya había sido declarada Especie Emblemática de los partidos de Punta Indio y Magdalena.
Mucho antes de los reconocimientos formales, hubo maestras, guardaparques, fotógrafas, estudiantes y vecinos que eligieron mirar hacia el monte y no hacia otro lado.
El Programa Embanderados —único proyecto ambiental del país llevado adelante por una escuela especial— es prueba viva de eso. Desde la Escuela Especial René Favaloro, Escuela 501 de Punta Indio, la educación ambiental se volvió acción concreta.
Con la docente Alicia Ojer, Estela Cesaroni y toda una comunidad educativa; con la guardaparques Flor Tuñón y la fotógrafa Laura Gravino, el cuidado dejó de ser una palabra abstracta para convertirse en una politica publica. Aprender a cuidar fue aprender a mirar, a esperar, a respetar los tiempos de la naturaleza.
En ese mismo andar nació la Fiesta de la Mariposa Bandera Argentina, un hecho tan singular como la especie que celebra: el único insecto del mundo con una fiesta propia, que hoy también es Fiesta Provincial.
En febrero próximo se realizará la 11ª edición, nuevamente en Punta Indio y Magdalena. No es solo una fiesta: es un ritual comunitario donde la ciencia dialoga con el arte, donde la educación se cruza con la memoria y donde el monte se vuelve aula abierta.
La declaración como Monumento Natural Provincial inscribe a la mariposa en una tradición de protección profunda. Los monumentos naturales, como el delfín franciscana, el venado de las pampas, el cauquén colorado, el Cerro Ventana, el Árbol Cristal o la iguana de cobre, resguardan aquello que es único e irremplazable.
No se trata de cercar por miedo, sino de limitar para preservar, de entender que hay elementos de la naturaleza que no admiten reemplazo.
En la provincia de Buenos Aires, la Ley 10.907 organiza las categorías de conservación: parques provinciales, reservas integrales, reservas de objetivos definidos, reservas de uso múltiple y refugios de vidasilvestre. Todas distintas, todas necesarias. Pero cuando una especie se convierte en Monumento Natural, el mensaje es claro: su cuidado es una responsabilidad colectiva y prioritaria.
La Mariposa Bandera Argentina nos enseña eso sin discursos. Nos lo dice con su migración, con su fragilidad aparente y su fortaleza real. Nos recuerda que el monte no se defiende desde un escritorio, que la educación ambiental no se declama sino que se practica, que la conservación es siempre un trabajo en equipo.
Esta crónica no celebra sólo una ley. Celebra una forma de hacer. Una lógica mariposa: redes invisibles, cooperación, comunidad. Porque así como la mariposa necesita del monte para existir, el monte necesita de personas dispuestas a cuidarlo. Y en ese ida y vuelta, en ese aleteo compartido, se construye futuro.
Hoy la Bandera de la Conservación flamea en CELESTE Y BLANCO. No por casualidad, sino porque alguien la sostuvo durante años. Y porque entendimos, al fin, que en la naturaleza —como en la vida— nadie, absolutamente nadie, se salva solo. 🦋
Algunos datos
🦋 Nombre común y científico
Nombre común: Bandera argentina
Nombre científico:Morpho epistrophus argentinus
Familia: Nymphalidae
Subfamilia: Morphinae
🎨 Características biológicas
Coloración:
El dorso de las alas es celeste metálico intenso, con bordes negros, evocando los colores de la bandera argentina.
El reverso es marrón con ocelos (manchas en forma de ojos), lo que le sirve de camuflaje.
Tamaño:
Envergadura alar aproximada de 9 a 11 cm.
Vuelo:
Lento, elegante y ondulante, generalmente a baja y media altura.
Hábitat:
Selvas en galería, montes ribereños y zonas boscosas del noreste y centro del país.
Distribución:
Argentina, Uruguay, sur de Brasil y Paraguay.
Actividad:
Diurna, más visible en primavera y verano.
🐛 ¿De qué gusano nace?
Como todas las mariposas, nace de una oruga (larva) que emerge del huevo.
Aspecto de la oruga:
De color verde intenso, cuerpo robusto, con pequeñas protuberancias y pelos cortos.
Plantas hospederas (alimento de la oruga):
Principalmente árboles de la familia Fabaceae, especialmente:
Ceibo (Erythrina crista-galli), flor nacional argentina
Otras especies del género Erythrina y leguminosas nativas
Función ecológica:
La oruga se alimenta de hojas, crece, forma una crisálida, y luego emerge la mariposa adulta.
🌱 Importancia simbólica y ecológica
Es considerada mariposa emblemática nacional.
Indicadora de ambientes naturales bien conservados.
Vinculada simbólicamente al ceibo y a los colores patrios.
Especializada en diseño y cuidado de campos deportivos esta egresada de la Facultad de Agrarias de la UNLZ cuenta cómo creció esta actividad que abre oportunidades laborales impensadas hasta hace poco.
Buenos Aires, martes 23 de diciembre (PR/25) — En el amplio espectro de la actividad profesional de los ingenieros agrónomos hay una especialidad que se está instalando con fuerza y que suma opciones que hasta no hace mucho estaban ocultas o aletargadas. La ingeniera agrónoma Marilú White se dedica desde hace años al trabajo en campos de golf, canchas de fútbol y en todo tipo de campos deportivos.
Egresada de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora (Agrarias-UNLZ) y con posgrado en Estados Unidos, donde trabajó durante cinco años en campos deportivos, Marilú White supo destacarse como profesional en un mundo en el que aún hoy prevalecen los hombres.
“Soy una apasionada por el manejo de áreas verdes, del cuidado del césped”, asegura en diálogo con Cosecha Propia en el arranque de la entrevista, el puntapié inicial para sumergirnos en este apasionante mundo, que toca incluso a los clubes de fútbol de Primera División, los recitales en los estadios, cómo recuperar el césped con el aporte de la agronomía.
Como egresada de la facultad hace ya algunos años, ¿cuál es tu vínculo?
Soy egresada de la Universidad de Lomas de Zamora, allá por 1998. Tengo la oportunidad de participar casi todos los años en una charla que me convocan de la cátedra de Introducción a la Realidad Agropecuaria (IRA), justamente por esta actividad tan diferente que yo hago respecto de lo que se suele escuchar de la agronomía.
¿Cómo tomaste la decisión de estudiar en la UNLZ?
Vivía en la zona, de chica en Ezeiza y después en Monte Grande. Cuando terminé el colegio secundario, no se nos ocurría otra alternativa que ir a una universidad pública porque me quedaba cerca, iba a ser cómodo, y yo quería hacer algo que estuviera al aire libre. Siempre pensé que me quería especializar en canchas de golf. En mi casa se jugaba al golf, yo desde chica también. Me acerqué a averiguar a Agronomía, me gustó el lugar, me parecía como que estaba en el campo.
En ese momento cursábamos en la zona del Rectorado (Santa Catalina), había lugares para hacer prácticas, así que me sentía muy cómoda. Ningún compañero del colegio iba a empezar en la UNLZ o una carrera similar, así que tenía mucho miedo. Me parecía algo muy diferente, después de haber ido 12 años a un colegio privado, con uniforme. Fue magnífica la experiencia.
Claro, es muy enriquecedor, en el fondo es como que salís del cascarón y empezás a ver otra realidad.
Sí. El primer día que llegué en Física 1 eran más de 200 alumnos, se daba en el aula del Rectorado y no había lugar donde sentarse. Yo no estaba acostumbrada a eso, pero todo fue muy enriquecedor.
Comentaste que en tu casa se jugaba al golf, vos también lo hacías y por eso se te ocurrió estudiar agronomía. ¿Te resultó muy rara la carrera en Agrarias?
Sí, fue rara, pero me gustó porque me abrió la cabeza de cosas que yo jamás me hubiera imaginado que podía aprender. Cada materia aportaba algo que yo decía «me va a servir el día de mañana». Esperaba ansiosa las materias del último año porque sabía que eran más orientadas, quería después hacer una especialización, sabía que lo tenía que hacer afuera, pero el título de agronomía era fundamental.
El paso por la UNLZ
Si tuvieras que darle algún consejo o algún tip a un chico que está empezando la carrera ¿qué le dirías para esos primeros años de cursada?
Que disfrute cada materia, porque nunca sabés a qué te vas a dedicar. Es muy amplia la agronomía. Tuve la suerte de engancharme mucho en su momento con la cátedra de Maquinaria, íbamos a trabajar a La Lomada. Hoy puedo cambiar el filtro de un tractor, de una máquina, hablo a la par con los mecánicos de las áreas que yo trabajo, no hay que encasillarse. Más allá que por ahí desde el primer año vos sabés que podés tener una orientación, pero nunca dónde vas a terminar. La ingeniería hace que todo te resulte interesante, que siempre querés saber algo más.
¿Cómo empezaste a trabajar en diseño de canchas de golf?
Antes de recibirme ya había empezado a trabajar con la Asociación Argentina de Golf. Ellos tenían un driving en la Costanera Norte y empecé a hacer una pasantía ahí. Las cursadas eran complicadas porque tal vez me pasaba cursando todo el día, otro día cursaba por la tarde y eso hacía que uno no pudiera trabajar o hacer alguna actividad paralela. Entonces, el último año lo enfoqué mucho en tratar de terminar de cursar todas las materias para tener un poquito más de libertad para trabajar, que ya necesitaba hacerlo.
Mujer y fierros
¿Te resultó difícil adaptarte a la realidad de lo que te exigía un club en este caso o un cliente?
Sí, desde el punto de vista que se ve siempre como una actividad machista. Ya sea en el campo o en una cancha de golf, son mayoría de hombres trabajando. Entonces, como mujer siempre tenés que demostrar un poquito más. Quizás hay carreras que son más amigables, agronomía es como que al principio te pone una distancia. Hasta que ven que vos también te podés subir a un tractor, a una máquina, cortar, ponerte a sembrar, que la actividad se puede hacer perfectamente. Al principio me costaba dar órdenes y trabajar con el personal, pero después uno se va adaptando, cuando se pone a trabajar a la par, enseguida te adaptas.
Diseñando el green
¿Cómo es hacer una cancha de golf desde cero?
Trabajas mucho primero con la nivelación del suelo. Yo tenía la suerte de que mi padre ya construía canchas de golf. Sin tener un título, pero él podía hacerlo e hizo varias canchas en zona sur. Entonces, ya estaba acostumbrada a ver planos, a ir a recorrer, a tomar medidas. De hecho, por jugar al golf, yo hago un paso y sé si es 1 metro o 1 yarda. No necesito la cinta métrica, a veces me cargan por eso.
Una cancha se empieza primero con el movimiento del suelo, trabajando con los drenajes, con el riego, con el diseño en sí, jugando con la forestación que hay. No es lo mismo construir en Buenos Aires que construir en Córdoba o en Tandil, con la belleza natural que ofrece el terreno. Lo último es definir qué tipo de césped se va a usar y la implantación. Hoy mucho se trabaja por estolones (brotes), porque trabajamos con césped de verano, que es Bermuda y hay otros sectores que trabajamos con semilla.
¿Qué otra cosa hay que considerar, por ejemplo, con el riego?
Bueno, además hay un análisis previo de calidad de agua con la que vas a regar, tipo de dificultad que querés para la cancha, condiciones climáticas, el sistema de riego que vas a usar.
Ahora principalmente estoy haciendo asesoramiento en mantenimiento, alturas de corte, fertilizaciones, controles de insectos. En los últimos años venimos con una onda más orgánica, tratando de usar menos químicos.
Si bien el golf es un deporte muy exigente, porque en un green de golf se corta 3 o 4 mm, entonces una montañita de lombriz, que en tu jardín es super beneficioso porque te airea, en una cancha de golf lo controlamos con químicos. El golfista es muy exigente por lo que espera de esa superficie de juego.
¿Cómo está Argentina en comparación a países de la región en este mercado de las canchas de golf?
Hay muy buenas canchas de golf. Lo que pasa es que en Argentina hay unas 300 canchas de golf pero también hay 300 sólo en Florida (EE.UU.). Muchas canchas de acá tienen nivel totalmente comparable con canchas del extranjero. Hay canchas de primer nivel, hay canchas de medianos recursos, hay canchas de pueblo que se manejan con otra estructura y con otros recursos, pero igual se puede jugar.
¿En qué radica la diferencia entre una cancha de primer nivel y una de media tabla?
Pueden ser las maquinarias, la cantidad de personal que tenés. Yo manejo canchas que tienen cuatro personas para mantener 18 hoyos, mientras que hay otras que son 25.
El salto al exterior
¿Tenés experiencia trabajando afuera?
Trabajé en el exterior, estuve en Río en la preparación de las Olimpíadas en el 2016, habían llamado voluntarios y me anoté, éramos 66.
Era una cancha de primer nivel, había otros detalles. Hoy por ahí en un club que vas a jugar los fines de semana, estaría buenísimo tenerlos, pero el presupuesto se tiene que ajustar.
¿Qué pensás que te aportó la universidad en tu formación para trabajar en este deporte de alto rendimiento? ¿Saliste con la capacitación adecuada, tuviste que hacer cursos de capacitación después?
La última materia que di fue Comercialización con Marcelo Yasky y lo que nos dijo fue: «Recuerden que tienen dos oídos, dos ojos y una boca. No sólo tienen que hablar la mitad de todo lo que ven y escuchan, sino que de la boca tienen que usar la mitad para preguntar». Y eso te da un montón.
La facultad me dio el conocimiento básico para todo, para poder buscar en cualquier biblioteca, para preguntarle a la IA, para buscar en Google y para tomar decisiones certeras con esta formación que tuvimos.
¿Pudiste seguir jugando al golf mientras estudiabas?
Sí, seguí compitiendo un tiempo, no me fue fácil porque me llevaba muchas horas de juego. Cuando estaba en segundo año de la facultad tuve una beca para ir a estudiar a Estados Unidos. Por más que había que pagar una pequeña diferencia, mi familia no estaba en condiciones de afrontarla. Así que estaba en la duda si seguía con Botánica II o no, porque la nomenclatura que usan en Estados Unidos y Canadá es diferente. Finalmente terminé acá y ya recibida me fui a hacer capacitaciones a Estados Unidos. Tuve la suerte de tener una pasantía con la Universidad de Ohio. Incluso dejé las puertas abiertas en la Universidad de Lomas, para quienes quieran orientarse hacia mantenimiento de áreas verdes y de golf, les pueda facilitar contactos. Para mí fue importante.
La pasantía fue de un año y medio y el último campo de golf donde trabajé me gestionó la visa de trabajo, para que me quede. Viví 5 años allá.
Ahí te quedaste 5 años.
Con esto que uno extraña su país y la familia, volví casada con una hija, quería mantener el vínculo con las abuelas y acá había trabajo para hacer. Llegué con una experiencia distinta, habiendo manejado máquinas que acá ni existían, y que llegaron muchos años después. Todo fue muy enriquecedor.
Al cabo de los años, ¿crees que esa decisión de no irte en segundo año a EE.UU. fue correcta?
Creo que sí, porque el conocimiento que me dio acá la facultad fue mucho más amplio. En Estados Unidos, vos estudias Green Keeper, que son 3 años, pero hoy me encuentro con colegas de otros países, que tienen muchas falencias en la parte básica, en nuestra botánica, nuestra química, en cómo analizar las cosas. Creo que la educación acá fue fundamental.
¿Lo ves como una posible salida laboral en los próximos años?
Sí, obviamente. En todos los clubes y barrios cerrados hay canchas de fútbol, entonces también ahí se puede trabajar. . A veces tienen a alguien que corta el pasto, pero nosotros somos mucho más que eso. Hoy el fútbol a nivel nacional se maneja con un canchero, pero no es agrónomo.
Hay Liga Inter Country en zona norte y en zona sur. Hay un montón de circuitos, así que el fútbol mueve mucho y creo que Lomas de Zamora está en un lugar estratégico para eso también.
Los clubes en general, incluso los profesionales o los clubes de Primera División no tienen la figura del agrónomo ¿verdad?
Totalmente, son pocos los que lo tienen. Tengo una amiga que trabaja en Independiente, ahora sí hay ingeniero agrónomo en River y en Boca. Nosotros sabemos cómo optimizar los recursos, cómo gastar mejor.
¿Qué otros problemas pueden haber en una cancha de fútbol?
Principalmente los problemas que tienen es el sobreuso. Por eso las canchas de fútbol ahora se están utilizando mixtas, incorporan fibras sintéticas. Se hizo en River, y se siguen haciendo ensayos comparándolos con las canchas europeas, más que las americanas. Es un gran avance, pero todavía se está aprendiendo en ese manejo.
En Europa en los estadios de los clubes más ricos, incluso bajan el césped cuando no se usa para que quede cerrado y lo van recuperando. ¿Estamos muy lejos de eso?
Lo conocemos, estamos por ahí más lejos de sostenerlo, de pagarlo. River hizo muy buen trabajo de drenajes, un cambio de perfil de suelo, una carpeta mixta, donde cosieron fibras sintéticas, pero se encontraron con problemas que el césped de verano las invadía demasiado, tuvieron que hacer trabajos particulares sacando parte de esa fibra. Esa máquina viene especialmente de Europa para coser el césped, es mucho costo recuperar eso.
Nuevos horizontes
Es todo un campo nuevo que aparece en la agronomía lo de trabajar en las canchas deportivas.
Los clubes de fútbol invierten más en su compra y venta de jugadores que en el campo. Los recitales son para ayudar al mantenimiento del club, pero en lo que es mantenimiento del campo, creo que del presupuesto del club debe ser menos del 20%.
Quizás uno entra a una carrera de Ciencias Agrarias pensando en ‘voy a trabajar en el campo o en algo vinculado a la producción agropecuaria’ pero puede haber una salida laboral totalmente distinta.
Sí, incluso dentro de esto que yo hago, hay gente que vende fertilizantes, hacen ensayos de semillas. Hay muchos productos orgánicos, fungicidas, sistemas de riego, optimización del riego. Además, el tema de drenaje, cómo chequear niveles, cómo tomar curvas de nivel para después armar un drenaje óptimo.
Los campos de golf, tanto en los barrios como en los campos privados, en general se hacen en zonas bajas, donde la zona no da para otra actividad que fuera más rentable. Entonces, las zonas bajas tienen problemas, de suelo, de drenaje y hay que empezar a pensarlo desde ahí. Una cancha de golf involucra a muchos ingenieros, vinculados a áreas distintas.
Verano y fiestas no siempre significan descanso para todos. Ruidos intensos, viajes y cambios de rutina convierten esta época en una de las más estresantes del año para perros y gatos.
Buenos Aires, martes 23 de diciembre (PR/25) .- Estudios científicos advierten que hasta el 80% de las mascotas sufre miedo o ansiedad durante el verano, especialmente por los fuegos artificiales y la alteración de la rutina familiar. Especialistas explican cómo impacta el estrés en su salud y qué herramientas ayudan a reducirlo.
🔹 8 de cada 10 argentinos conviven con al menos una mascota, y el 75% las considera parte de la familia (KANTAR, 2024).
🔹 El 80% de los perros presenta estrés frente a la pirotecnia, y un tercio desarrolla reacciones fóbicas que pueden prolongarse más allá del evento.
🔹 Los cambios de rutina, los viajes y la ausencia de los dueños aumentan la ansiedad por separación, una de las principales consultas veterinarias en verano.
🔹 Las feromonas sintéticas, respaldadas por estudios científicos, ayudan a generar calma sin sedación ni efectos secundarios.
🔹 Especialistas recomiendan un abordaje integral, que incluya rutinas estables, enriquecimiento ambiental y acompañamiento profesional.
Requisitos sanitarios para viajar al exterior con mascotas no tradicionales
SENASA resume los tres pasos para gestionar el certificado que ampara el traslado internacional de conejos, hurones, hámsteres, tortugas y otros.
Aunque perros y gatos siguen siendo los compañeros de convivencia más habituales, crece el número de personas que eligen otras especies como animales de compañía, por ejemplo, pequeños mamíferos, reptiles, anfibios, aves e incluso invertebrados. Es así que el concepto de lo que constituye una “mascota” se ha ido transformando durante los últimos años.
Tal es así que esta tendencia también se ha observado en los traslados internacionales. Cada vez más personas viajan al exterior acompañados por sus mascotas no tradicionales. En este sentido, el principal desafío es cumplir con las exigencias sanitarias del país de destino, contempladas en el Certificado Veterinario Internacional (CVI), documento clave emitido por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA). A continuación, se brinda una pequeña guía para su tramitación.
Tres pasos para realizar la gestión
Chequear si hay acuerdo sanitario vigente con el país de destino
El CVI es un documento requerido para exportar animales vivos —categoría en la que entran las mascotas no tradicionales—, que garantiza el cumplimiento de las exigencias sanitarias del país de destino. Antes de iniciar la gestión, el primer paso es consultar en el buscador oficial del SENASA si existe un acuerdo sanitario vigente para el destino elegido y la especie de interés.
Se recuerda a los usuarios que, si no se encuentra en el buscador, la especie o el destino correspondiente al viaje, no se debe iniciar el trámite. En su lugar, deberán redirigir su consulta al SENASA para que consulte los requisitos al país de destino y acuerde un modelo de CVI que ampare el traslado.
Por otro lado, según la especie animal y finalidad, en algunos casos, pueden requerirse autorizaciones de otros organismos, tales como:
-Permiso de importación otorgado por el país de destino. Se deberá consultar a la autoridad veterinaria del país de destino si debe tramitarse una autorización especial o permiso de importación para el ingreso con su mascota.
-Permiso de la Dirección Nacional de Biodiversidad–Fauna Silvestre.
Presentar solicitud de autorización para el traslado
En caso de existir acuerdo, se deberá presentar ante el SENASA la solicitud de autorización para exportar animales vivos a través de la plataforma Trámites a Distancia (TAD); para comenzar con el trámite, el interesado deberá conocer —al menos— la especie, cantidad animales y especificar su finalidad (animal de compañía), fecha estimada del viaje y el país de destino.
Iniciar expediente electrónico
Una vez que se haya presentado esta solicitud, se iniciará un expediente electrónico (el usuario podrá tener seguimiento del mismo) que contemplará las tareas sanitarias correspondientes y finalizará con la emisión del CVI que acompañará a la mascota hasta su destino. Es importante tener en cuenta que, según la especie y las exigencias del país de destino, previo a la exportación se pueden requerir exámenes clínicos y/o de laboratorio y cuarentenas específicas, que deberán cumplirse durante un periodo determinado previo al embarque.
Por último, luego de haber consultado requisitos y operatoria ante el organismo sanitario, se sugiere consultar con un veterinario matriculado, quien puede proporcionar recomendaciones sobre el cuidado de la mascota durante el viaje, incluyendo cómo minimizar el estrés y garantizar que el animal se sienta seguro y cómodo en todo momento. En caso de que el traslado se realice por vía aérea, o en ómnibus, es importante comunicarse previamente con la compañía de transporte, ya que pueden existir requisitos adicionales específicos que deben cumplirse.
El SENASA recuerda que, además de cumplir con los requisitos sanitarios para la emisión del CVI, es fundamental considerar el impacto que la tenencia de mascotas no tradicionales puede tener sobre la conservación y la biodiversidad. Por ello, se recomienda verificar siempre el origen legal de los animales y evitar la adquisición de ejemplares provenientes del tráfico ilegal de fauna, práctica que afecta gravemente a las poblaciones silvestres y a los ecosistemas.
¡Se vienen las Fiestas y en la mesa argentina no puede faltar el protagonista de siempre! Desde el Centro de Información Nutricional de la Carne de Pollo (CINCAP), cuentan por qué el pollo es el aliado ideal para que Navidad y Año Nuevo sean un éxito total.
Buenos Aires, martes 23 de diciembre (PR/25) .- ¿Por qué elegir pollo como comida de las Fiestas? Acá CINCAP deja las claves:
· Nutrición de diez: Una sola porción (media pechuga o un muslo) te da el 50% de la proteína que necesitas en el día. ¡Además, te deja satisfecho!
Livianito para el brindis: Es súper fácil de digerir y super bajo en grasas. La pechuga tiene apenas 1.5% de grasa, mientras que el muslo alcanza un 5%.
· ¡Vas a llegar al pan dulce sin sentirte pesado!
·· Un «lienzo en blanco«: Los argentinos lo amamos porque va con todo. Frío, caliente, al horno o desmechado en ensaladas; se adapta a cualquier receta que se te ocurra.
·· Cuida tu bolsillo: En tiempos de muchos gastos, el pollo te salva. Casi 4 de cada 10 personas lo elige porque tiene el mejor precio y rinde muchísimo. *
·· Vitaminas a full: Viene cargado con Zinc, Hierro y vitaminas del complejo B para terminar el año con todo. Aporta vitaminas del complejo B (B2, B3, B5, B6 y B12), colina y minerales como Selenio y Fósforo.
«El pollo es parte de nuestra tradición y la opción más accesible para que ninguna mesa se quede sin festejar», dice el informe.
¡No te compliques y sumalo a tu banquete!, dice CINCAPy agrega: Si querés recetas copadas y fáciles, date una vuelta por www.cincap.com.ar y sorprendé a todos.
Los pingüinos: Esta fuente de alimento marina en el sur de Argentina provoca la mayor concentración de estos depredadores y los vuelve más sociables.
Buenos Aires, sábado 20 diciembre (PR/25) — Durante el siglo XX, los pumas, así como los zorros y grandes herbívoros, fueron extirpados de la Patagonia argentina para dar lugar a la ganadería ovina tras el asentamiento europeo.
Su ausencia permitió que las colonias de pingüinos de Magallanes, antes confinadas a islas frente a la costa atlántica, se expandieran por el continente.
Hoy ese escenario ha cambiado y los pumas han retornado tras un intento de restaurar la fauna del pasado. Su regreso a un ecosistema transformado, con grandes cantidades de pingüinos, está alterando su comportamiento y ha llevado a registrar densidades poblacionales inéditas para la especie.
Un equipo internacional de científicos ha documentado este hallazgo en el Parque Nacional Monte León (PNML), en el sur de Argentina, específicamente en la provincia de Santa Cruz.
De acuerdo con el ecólogo Mitchell Serota, de la Universidad de California en Berkeley, y quien ha liderado la investigación, el estudio pone de manifiesto los efectos de la conservación en ecosistemas transformados.
“La fauna está recolonizando ecosistemas que han cambiado de forma radical desde que estas especies desaparecieron”, explica Serota.
Una presa inesperada
Los pingüinos de Magallanes forman colonias enormes y pasan más de la mitad del año en tierra firme. Son abundantes, previsibles e indefensos frente a un gran felino. A diferencia de otras presas, estas aves no están adaptadas a la predación en tierra.
“Aquí se combinan dos factores clave para los pumas: hay muchísimos pingüinos y son fáciles de capturar”, resume Serota.
Pumas menos solitarios
El puma es famoso por ser un cazador solitario y territorial. Sin embargo, el nivel de interacción social que han presenciado estos científicos argentinos, estadounidenses y alemanes ha sido sorprendentemente alto.
“Es la densidad de pumas más alta registrada hasta ahora”, resalta Serota. Más del doble de los valores máximos vistos en otros lugares de Sudamérica.
Hembras adultas, que normalmente evitan a sus congéneres, se toleran en el mismo espacio.
Además, se consideraba que las interacciones entre pumas se limitaban sobre todo al comportamiento reproductivo. Sin embargo, el estudio señala que no se puede descartar la posibilidad de que exista un parentesco genético entre estos animales, lo cual podría estar favoreciendo una mayor tolerancia social entre ellos.
Los pingüinos juegan un papel clave en la densidad poblacional de los pumas, pero no explican por sí solos este fenómeno.
“Creemos que son un motor importante, pero hay que tener en cuenta que los pingüinos son un recurso estacional, están presentes poco más de la mitad del año”, aclara el autor. Cuando las aves migran al mar, los pumas, el único gran carnívoro de la región, deben recurrir a otras presas, como los guanacos, un animal silvestre de la Patagonia que compite por las pasturas con las ovejas.
“Hay una gran población de guanacos. Eso ayuda a los pumas cuando los pingüinos se han ido”, explica el experto, y agrega que la combinación de recursos es lo que permite mantener densidades tan elevadas de depredadores.
La caza regular de aves marinas por grandes carnívoros terrestres no es habitual, pero existen algunos precedentes.
El investigador compara el fenómeno con la relación entre los osos y los salmones. “Los osos se congregan en los ríos durante las migraciones de salmón, y algo muy parecido está ocurriendo aquí con los pumas y los pingüinos: crean un punto caliente que reorganiza su comportamiento en todo el paisaje”.
También existen registros de demonios de Tasmania que cazan pingüinos, así como otros estudios recientes sobre leones y jaguares que se alimentan de recursos marinos.
La creación del Parque Nacional Monte León data de 2004, pero la investigación fue realizada desde 2019 hasta 2023. “Mucha gente nos ha preguntado si esto supone una amenaza para los pingüinos”, reconoce el investigador. Sin embargo, afirma que los datos indican que la población de pingüinos en la zona parece estable e incluso en crecimiento desde la creación del parque.
Los depredadores suelen ser el centro de proyectos de restauración por su capacidad de regular a otras especies, pero los cambios en el paisaje, el clima y la disponibilidad de presas alteran cómo, cuándo y dónde obtienen alimento.
“Restaurar fauna no significa retroceder los ecosistemas al pasado. Puede generar interacciones completamente nuevas que modifiquen el comportamiento y las poblaciones de formas inesperadas”, argumenta Serota.
El investigador dice que, ahora que se sabe cómo la nueva presa ha cambiado la conducta de los pumas, queda por entender en qué otros aspectos se traduce.
“El siguiente paso es averiguar qué significan estos cambios para el resto del ecosistema”, señala Serota, en especial para los guanacos, el principal gran herbívoro de la Patagonia.
“La relación puma y guanaco es central en la región, y cualquier cambio en la forma en que los pumas se mueven y cazan puede tener efectos en cadena”, dijo el investigador.