Este felino emblemático de Argentina cumple funciones ecológicas indispensables en el ambiente pero también enfrenta la muerte en represalía o preventiva porque su presencia puede representar una amenaza para las actividades ganaderas. La organización WCS Argentina promueve métodos de protección de ganado por disuasión, no letales, como los perros protectores, para lograr una coexistencia entre la actividad productiva y la vida silvestre.
Buenos Aires, 30 de Agosto (PR/25) . – El 30 de agosto se conmemora el Día Internacional del Puma, con el objetivo de concientizar sobre el rol de esta magnética especie nativa de América. Es el segundo felino más grande del continente, después del yaguareté, y por su agilidad y capacidad para cazar se puede adaptar a diferentes alturas y todo tipo de hábitat, desde la selva hasta la estepa.
En Argentina, el puma está presente en gran parte del territorio y se destaca por ser un depredador tope: un animal carnívoro que se encuentra al final de la cadena alimentaria y genera regulaciones en los ecosistemas. En América del Sur, su principal presa nativa es el guanaco; al cazarlo controla el tamaño de sus poblaciones. Por otro lado, los restos de sus presas son alimento para el cóndor andino y otras aves carroñeras.
Históricamente el puma es fuente de conflicto para la actividad ganadera, dado que en lugares de baja densidad de presas silvestres, la presa más común y abundante es el ganado, principalmente el ovino y caprino. Esto genera represalias hacia los pumas, como su envenenamiento o caza con trampas o armas de fuego.
“La conservación saludable del hábitat y de la comunidad de fauna nativa contribuye a que el puma no tenga que desplazar su consumo alimenticio hacia el ganado. A la vez, es importante desarrollar estrategias que permitan la coexistencia armoniosa entre la fauna silvestre y la producción ganadera”, señala Andrés Novaro, director de conservación terrestre de WCS Argentina, organización que en 2025 cumple 20 años de investigación y desarrollo de herramientas para promover la coexistencia entre la ganadería y carnívoros nativos, como el puma, el gato andino y los zorros, en la estepa y monte patagónico.
WCS Argentina promueve la incorporación de métodos no letales para proteger el ganado y acompaña a las familias ganaderas en su implementación. Por ejemplo, sumar elementos que disuadan el acercamiento de los carnívoros, como colocar emisores de sonidos y luces nocturnas en los corrales, o incorporar perros protectores de ganado, herramientas que en conjunto han demostrado ser soluciones efectivas.
Como resultado, las fibras naturales que se obtienen en producciones ganaderas que aplican este tipo de técnicas alternativas, como la lana merino o el mohair, pueden obtener la certificación internacional Wildlife Friendly® (Amigable con la Fauna) con el aval de WCS Argentina, un beneficio que ha elevado su valor de venta en la industria textil entre un 15 y 20%.
Perros que ayudan a la supervivencia de los felinos
«En agosto, entregamos 4 nuevos perros protectores de ganado en áreas rurales de Neuquén y Mendoza, en un proyecto que realizamos con el apoyo de la organización Milkywire y la empresa Eukanuba. A partir de investigaciones que llevamos adelante desde WCS Argentina, identificamos estas zonas como áreas clave para la conservación de la vida silvestre», informó María José Bolgeri, gerente de manejo regenerativo de la organización.
Mediante el monitoreo por cámaras trampa, además de pumas, en los últimos años WCS Argentina registró en las zonas precordilleranas de esas provincias la presencia de gatos andinos, una especie críticamente amenazada. Esto indica que en zonas con presencia de perros protectores, se evita la depredación del ganado sin ahuyentar al carnívoro del ecosistema del que es parte. Los productores seleccionados para recibir estos cachorros apuestan a realizar una ganadería regenerativa y amigable con la fauna silvestre, comprometiéndose a no cazar, no usar trampas ni colocar veneno para matar depredadores, así como asegurar el bienestar de los perros.
La matanza frecuente o excesiva de ovinos y caprinos por parte de los pumas puede ser económicamente devastadora para los ganaderos. Según investigaciones de WCS Argentina y las propias experiencias de los productores, la incorporación de perros protectores de ganado resulta un método efectivo para prevenir estas situaciones. Son perros de razas específicas que se crían desde pequeños junto al ganado y con su presencia, marcan territorio y ahuyentan a los carnívoros.
El 84% de los productores que adoptan este tipo de medidas considera que reducen eficazmente sus pérdidas por depredación y el 89% de ellos ha dejado de cazar animales carnívoros silvestres y aves carroñeras. Además, al disminuir las pérdidas de ganado, los productores adecúan de mejor modo la carga animal, favoreciendo la regeneración de pasturas y el equilibrio ecológico, y previniendo la desertificación de los suelos.
Dentro de esta iniciativa, WCS Argentina gestiona un criadero de perros protectores de ganado en Malargüe, Mendoza, para luego entregarlos a productores interesados en un manejo ganadero regenerativo y amigable con la fauna. Desde el 2005 a la actualidad, la organización introdujo 88 perros protectores. Además, a lo largo de estos 20 años, acompañó el trabajo de las agencias de gobierno y las asociaciones de productores que introdujeron más de 150 perros propios.
Perro protector de ganado. Crédito Ezequiel Infantino – WCS Argentina.
Productor Jacinto Moyano con su perro protector Auca en Neuquén.Crédito: Gregorio Ibáñez – Gentileza WCS Argentina.
La láctea La Suipachense despidió a 9 trabajadores y hay paro. La empresa los acusa de violentos, pero el gremio dice que es porque reclaman salarios.
Fotografía: Agencia Noticias Argentinas / La Suipachense
Buenos Aires, jueves 28 agosto (PR/25) — La empresa láctea La Suipachense despidió a 9 trabajadores ligados al gremio de la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera (ATILRA), a los que acusó de haber estado vinculados con hechos de violencia y hostigamiento dentro de la planta.
La empresa, perteneciente al grupo inversor venezolano Maralac, detalló que los conflictos comenzaron hacia finales de julio y afirmaron que representantes sindicales empezaron a impartir órdenes dentro de la planta, ubicada en Suipacha, solicitando información confidencial y tomando decisiones sobre el manejo de los ingresos.
Frente a las acusaciones por parte de la empresa láctea, desde el gremio desmintieron los hechos de violencia y explicaron que la situación con La Suipachense está generada debido a que “le deben salarios a la gente”, y por haber despedido a personal administrativo.
“(Al personal administrativo) los responsabilizan de haber depositado, el cuarto día hábil del mes, parte de los sueldos adeudados de los trabajadores en sus cuentas”, remarcaron desde ATILRA y agregaron que los empresarios “dijeron que lo hicieron en contra de las directivas que se le dieron porque ese dinero tenía otro destino, y eso no ha sido así”.
Como medida de protesta, el gremio lácteo inició paros y bloqueos dentro de la empresa y la compañía sostuvo que el hecho trascendió lo laboral.
“Es una situación que alarma a cualquier inversor extranjero”, señalaron.
A esto se le suma el atraso en los salarios del séptimo mes del año como consecuencia de la caída del precio de la leche, el aumento de los costos y el aumento en las tasas de interés.
Además, la compañía láctea tuvo que reducir su procesamiento de leche, que pasó de ser de 4 millones de litros mensuales a 2 millones, la mitad.
Esta innovación desarrollada en Italia y aplicada globalmente, permite optimizar el rendimiento y la salud de los cultivos, sin químicos ni energía externa.
Luján de Cuyo, Mendoza, jueves 28 de agosto (PR/25) – – CrowdFarming.Wine, la primera plataforma integral que combina viticultura, enología, branding y comercialización para que cualquier persona o empresa pueda crear su propia marca de vino, anuncia la llegada a la Argentina de Kyminasi Technology, una innovación en biofísica aplicada al agro.
Esta innovación está revolucionando la agricultura mundial. Desarrollada por el investigador suizo Fulvio Balmelli en Milán, Italia y difundida globalmente por Harvest Harmonics, la tecnología Kyminasi Crop Booster se presenta como el bioestimulante no químico más avanzado del planeta.
La tecnología Kyminasi se sustenta en tres principios científicos: a nivel químico, restablece el equilibrio molecular de las plantas al imitar las frecuencias de un estado saludable; desde lo físico, utiliza la resonancia electromagnética para transferir energía e información que sincroniza los procesos del sistema planta-suelo; y en el plano cuántico, aplica frecuencias precisas que reordenan las señales de las células, restaurando su coherencia natural y potenciando la salud y eficiencia biológica.
La visión de ambas empresas se fundamenta en: reducir la huella ambiental, mejorar la calidad de los productos agrícolas y empoderar a los viticultores con herramientas para ser más productivos, más eficientes, sin sacrificar la sostenibilidad global de la cadena productiva.
“La introducción de Kyminasi Technology en Argentina, representa un llamado a mirar a los enfoques productivos tradicionales desde otra óptica, y repensar la relación entre ciencia y naturaleza”, afirma Francisco Evangelista, fundador de CrowdFarming.Wine
La tecnología Kyminasi consiste en un microtransmisor personalizado, de diseño compacto, que se conecta directamente al sistema de riego agrícola. Sin requerir energía eléctrica ni mantenimiento, el dispositivo se activa con el primer flujo de agua. A partir de ese momento, libera más de 3.000 frecuencias electromagnéticas que son absorbidas por el agua y transportadas hacia el suelo y las raíces de las plantas. Actuando como un portador de “información”, el agua transmite un patrón vibratorio biofísico que impulsa funciones y estímulos biológicos en los cultivos y en la biodiversidad presente de los entornos de la rizósfera.
En el contexto vitivinícola el uso de frecuencias puede potenciar la expresión del terroir y la calidad del vino a nivel molecular, sin necesidad de incorporar insumos externos que alteren el equilibrio natural del viñedo.
Innovación con sello mendocino
Como distribuidor oficial en Argentina, CrowdFarming.Wine incorpora Kyminasi a su creciente portfolio de soluciones de vanguardia, consolidándose como el puente entre la ciencia más avanzada y la vitivinicultura moderna. Este enfoque colaborativo la posiciona como la única plataforma integral e inmersiva para emprender, experimentar y compartir conocimiento en torno a la biofísica aplicada a la viticultura analítica y de precisión.
CrowdFarming.Wine y Kyminasi Technology comparten el objetivo de promover una viticultura de precisión más eficiente, sostenible y respetuosa del entorno natural.
Buenos Aires, martes 26 agosto (PR/25) — La digitalización ya no es un lujo ni una moda: es un paso necesario para que el agro argentino siga siendo competitivo en un mercado global cada vez más desafiante.
En el Congreso Aapresid 2025 participé de un panel donde coincidimos en algo clave: incorporar tecnología no significa sumar “apps”, sino animarse a un verdadero cambio cultural dentro de las empresas.
Ese cambio empieza por lo más simple y, a la vez, lo más difícil: adoptar nuevos hábitos, registrar datos de manera sistemática, y entender que la información es el insumo que transforma la intuición en decisiones mejores. Sin datos, lo demás es solo un cuento bonito.
Las oportunidades son enormes: mejorar rendimientos, detectar ineficiencias, atraer talento joven e incorporar innovaciones. Pero lo más valioso es que la digitalización le da al productor mayor control sobre su propia información, en un contexto donde anticiparse y decidir bien marca la diferencia.
Y ahora, con la irrupción de la inteligencia artificial, se abre una nueva frontera. Pero hay que ser claros: el primer paso para poder trabajar con IA es tener los datos. Sin datos, no hay algoritmo ni modelo que funcione. La buena noticia es que una vez que la información está ordenada, la IA permite ir más allá: proyectar escenarios, simular decisiones y anticipar problemas antes de que aparezcan. No reemplaza al productor, pero puede ser su copiloto.
Claro que los desafíos son igual de grandes. El principal no es técnico, sino humano: vencer la resistencia al cambio, lograr que los equipos incorporen las nuevas prácticas y, sobre todo, entender para qué lo hacemos. No se trata de digitalizar por digitalizar, sino de generar más valor.
Hoy en Argentina tenemos productores que ya marcan referencia a nivel internacional, pero todavía persiste una paradoja difícil de ignorar: se invierte en maquinaria de última generación y en agricultura de precisión, mientras la gestión sigue atada a un cuaderno o a planillas dispersas. Es como volar un dron de alta tecnología… y anotar los resultados en una servilleta.
Desde Albor aportamos la tecnología al proyecto de digitalización de Aapresid, y lanzamos juntos Aapresid Conecta para tender un puente a quienes aún no dieron ese primer paso. Porque digitalizarse no es un proceso complejo ni una amenaza al trabajo humano: es una oportunidad para crecer, escalar y hacer del agro una actividad más eficiente, atractiva y sostenible.
Y dejo una idea para reflexionar: en un mundo donde la información es poder, el mayor riesgo para el agro argentino no es equivocarse con la tecnología… sino quedarse ciego frente a los propios datos.
La medida del Senasa incorpora nuevos productos y elimina un requisito que no es de su competencia, reduciendo costos y residuos.
Buenos Aires, lunes 25 agosto (PR/25) — El Senasa actualizó su Resolución 245/2021, que aprueba el protocolo para la comercialización de sustancias activas y productos formulados en todo el territorio nacional mediante envases retornables y a granel.
La actualización de la norma, mediante la Resolución 614/2025 publicada en el Boletín Oficial, incorpora la Clase II de peligro agudo —identificada con banda toxicológica amarilla en las etiquetas— en el protocolo, lo que permite incluir más de 1.450 nuevos productos, algunos de ellos con un importante volumen de comercialización en el país.
Esta medida podría reducir significativamente la cantidad de envases que se despachan en el mercado y que deberían ser gestionados por los sistemas vigentes para envases vacíos.
La disminución en el uso de envases genera un doble beneficio ya que reduce costos y simplifica la logística comercial para elaboradores y productores agropecuarios, y reduce el volumen de residuos que sería necesario eliminar si no se adoptara esta modificación.
Asimismo, entre los cambios, se deja sin efecto la condición de presentar ante el Senasa, el Certificado de Homologación del Prototipo de Envase, exigencia que no surge del Organismo sino de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo.
Por lo tanto, y dado que el Senasa no tiene competencia para intervenir en esta materia, ni facultad para su control, se suprime el requisito, en el marco de los procesos de simplificación y facilitación que se vienen implementando, reduciendo costos logísticos y residuos.
Ecoplas otorgó este sello a Mastellone Hnos para los envases de su línea Finlandia, un avance en materia de reciclaje, sustentabilidad, economía circular y ecodiseño de los plásticos en productos de consumo masivo.
Buenos Aires, domingo 24 agosto (PR/25 )– Mastellone Hnos. obtuvo la certificación “La Manito” de Ecoplas para los potes de su reconocida línea de quesos Finlandia, un caso destacado de ecodiseño aplicado a envases plásticos.
La Manito es el sello que identifica envases monomateriales reciclables y garantiza que su diseño facilita la separación y valorización del material.
En este caso, el pote incorpora una etiqueta con troquel fácilmente removible y sin impresión directa, lo que optimiza su reciclaje y acompaña la separación en origen. De esta manera, despeja las dudas en los consumidores sobre los productos que se pueden reciclar y facilita las tareas de clasificación de los recuperadores urbanos para la recuperación y gestión de los residuos reciclables.
Los plásticos con propósito están aportando valor a una economía más sustentable. Mastellone ya aplica la Certificación Manito en muchos de sus productos y marcas líderes como los sachet de leche de La Serenísima, lo que visibiliza con evidencia, cómo la economía circular puede integrarse a la producción sin perder competitividad.”, señaló Verónica Ramos, Directora Ejecutiva de Ecoplas.
La incorporación de las certificaciones no son un gesto aislado, sino el reflejo de una transformación más profunda, donde las empresas toman decisiones basadas en dos factores clave para escalar soluciones: datos y herramientas técnicas probadas.
En el caso de Mastellone Hnos., la empresa trabaja en iniciativas de sustentabilidad que atraviesan su cadena de valor, desde el campo hasta el consumidor final. En efecto, la certificación de los potes de Finlandia se encuadra en su Plan de Packaging Sustentable 2030, que busca que todos sus envases sean reciclables, reutilizables o compostables en ese horizonte.
“Que los envases cuenten con el sello de reciclabilidad de Ecoplas es una señal clara de una transformación: la circularidad es posible cuando hay decisión empresarial, colaboración técnica y marcos normativos que acompañan”, agregó Ramos.
De acuerdo a Ecoplas, cuando los plásticos favorecen su reciclaje dejan de ser futuros residuos para convertirse en potenciales recursos. Por ello, cuando una empresa líder como Mastellone obtiene una certificación con aval técnico, no solo mejora sus procesos sino que también inspira a toda la cadena de valor a repensar sus envases, sumar trazabilidad y apostar por el efecto transformador de la economía circular.
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Acerca de Ecoplas Asociación civil sin fines de lucro, especializada en plásticos y medioambiente que impulsa el desarrollo sustentable de la industria plástica. Conformada por profesionales y técnicos con una sólida trayectoria en el estudio y asesoramiento en temáticas relacionadas a los plásticos y el medioambiente. www.ecoplas.org.ar #reciclemosjuntoslosplasticos #movimientocircular